lunes, 31 de octubre de 2011

Divina locura de amor

Quizá has olvidado muchas cosas: amores, desamores, decepciones, deudas, creencias, ideas, gestas, glorias, derrotas, colores, palabras, dolores, pasiones, nombres, fechas, canciones y cualesquiera de otras muchas cosas, grandes y pequeñas, que caben desordenadamente en el inmenso baúl de los recuerdos y de otras cosas excedentes de la vida, pero las cosas vivas jamás las olvidarás. Como aquella mirada de soslayo que intercambiamos aquel día; mirada con la que lleno cada día una página en blanco de puro sentimiento. Por cierto, en el día de hoy estoy celebrando aquel día feliz. Pudiera ser que no esté de acuerdo con el calendario, pero hoy al levantarme me apetecía celébralo. (Hoy te hecho de menos más que nunca). Porque de aquella mirada de soslayo, además, voy construyendo cada día lo que llevo dentro de mí que te pertenece. ¿Cómo negar el sentimiento que llevamos dentro? Intentarlo siquiera equivaldría a empezar a morir viviendo. Con un beso tuyo de puro corazón cumpliste tu promesa: vivo una historia de amor. Divina locura de amor. (El poder de la creación y el ejemplo de un ser humano extraordinario).

No vuelvas

Hola:

Quiero decirte que el amor ha ido dulce poniendo luces de colores sobre todos mis recuerdos a la vez que apagaba todas mis esperanzas. Quiero decirte que tu mirada... por un beso tuyo, por tu sonrisa en calma... por la paz que siento en el alma cuado te presiento cerca. Quiero decirte decir que las sensaciones que me produces, el perfume de tu piel y todas las demás, las tengo guardadas en mi memoria para cuando decidas volver con tus caricias. Quiero decirte que mi vida va de mal a peor, que mi amor ya no resta ni suma... que soy todo tu amor. Quiero decir que tus camelos... que no hace falta que vuelvas: prefiero esperarte.

domingo, 30 de octubre de 2011

Gratitud a La Palabra

Dice la RAE acerca de la gratitud: "Sentimiento que nos obliga a estimar el beneficio o favor que se nos ha hecho o ha querido hacer, y a corresponder a él de alguna manera".

Eckhart Tolle dijo: "Si  la única palabra que dijera en toda la vida fuera gracias, con eso bastaría".

Y yo digo: "Palabra, cuídate de los ingratos".

A la palabra le agradeceré siempre que me tenga pagado a ella. Y a la vida. (Ahí arranca este sentimiento).

Sentencia la sabiduría popular: "Una imagen vale más que mil palabras". Falso. ¿Y la Palabra de Dios? Antes de que existiera una imagen, el viento expandió la Palabra de Dios por el universo. ¿Y la Palabra del Poeta? Cuando no existía tu mirada ya existía la Palabra. ¿Y entonces?

-¿Tú sabes la cantidad de escritores mediocres que yo he hecho famosos?
-Uy, uy... no me asustes, Palabra.

Controvertido, hoy, un domingo de ir a misa y decir la verdad, estoy de acuerdo conmigo. ¡Aleluya!. (Pero solo hoy, que los trepas y babosos me repugnan). La imagen de por sí es dada al olvido a través del tiempo: El asunto es ese. En los años altos de la vida, uno va perdiendo la vista y la memoria; incluso, la imagen alegre del bebé en el tiempo se transforma y pierde su ternura. Y lo peor (pena), no siempre vemos la realidad; sí, a veces solo vemos lo que queremos ver. Sin embargo, la Palabra se siembra y echa raíces a través del tiempo: La Palabra sempiterna. ¿Alguien discutiría ante un tribunal de justicia que tiene el mismo valor una imagen que una Palabra? ¿Proyecta una imagen el mismo sentimiento que una Palabra? Vengo en son de paz, verbigracia, la palabra Amor supera a todas las imágenes. Derrotada la imagen (representación abstracta, hipocresía, terquedad inalterable, caracterización de la conducta humana) por el verbo en el fragor de la batalla, ¡Viva la Palabra!. (Sin la Palabra que todo lo interpreta en la conciencia la imagen ni existiría).

¡No pierdan las esperanzas!

"Por el bulevar de los sueños rotos, pasan de largo los terremotos, y hay un tequila por cada duda...". Canta el Sabina.

¡No pierdan las esperanzas!. Es el lema de los políticos que se presentan a las próximas elecciones. Ellos saben que votemos a quien votemos, nos quedemos en casa o no, se cubrirán los 350 escaños. Sin embargo, con la cara de la humildad sin demostrar, se desacreditan unos a otros por conveniencia de los señores dueños de los partidos políticos por el asunto ese de mandar unos y los otros no. Para zaherir a los que pierdan sin compasión. País fallido desde que fracasó la honradez. Desde que sucumbió de manera definitiva el respeto por el pueblo, el estado del bienestar, consecuencia fundamental de mi frustración. Sin embargo, nos dicen que no perdamos las esperanzas, y aunque sabemos de fijo que son fines electorales y no un aliento para alcanzar un mañana mejor, y a pesar de los pesares y otros desvelos, no nos damos por vencidos y la mayoría iremos a votar. Convendría que la ciudadanía asumiera sus responsabilidades pero a mí, y la María me perdone, ya me es indiferente. No tengo la menor duda que partir de ese infausto día, la indiferencia y el olvido estará latente en los procederes de sus señorías, o ausente sin piedad jugando a los comecocos. (Copio): "La Mesa de la Diputación Permanente del Congreso ha aceptado por unanimidad el contrato que permitirá a los diputados de la próxima legislatura disfrutar de una tableta iPad en vez de un ordenador portátil. La tableta de Apple que disfrutarán los miembros del congreso se unirá a un teléfono personal iPhone y una línea ADSL en sus casas. La decisión se justifica por la necesidad de adaptarse a los avances tecnológicos y para una mayor comodidad de los diputados". (Efe). Sus señorías, farsantes de la política, nunca asumirán sus responsabilidades, se inhibirán y no respetarán los compromisos que juraron o prometieron. Compromisos que son las verdaderas necesidades de un pueblo pobre, casi indigente, con 5 millones de parados. San Agustín dijo: ''Mejor es el hombre humilde que sirve a Dios que el que hace milagros''. El hombre humilde ve cualidades en los otros y reconoce sus limitaciones, no hay envidia en él ni rivalidad, no hay soberbia (vanidades). El hombre humilde asume y atiende los compromisos adquiridos con honradez, y no pretende ser admirado ni aplaudido por ello. El hombre humilde, si hablamos de política, simplemente no existe. (Tristemente ido antes de lo que yo mismo hubiera querido, ay. Y la psiquiatra nueva del viernes, por cierto, muy estupenda ella... ¿Qué habrá sido de la otra? ¡Qué extraño!).

sábado, 29 de octubre de 2011

Carmen

Resuelve problemas como hormiguita sin sueño y está siempre dispuesta para Patricia y Kristel, que son la esencia de su vida. En las lides del amor, puede construir un imposible con discreción, ternura y cautela, sin más rapidez que la de una lágrima corriendo por sus mejillas. Se deja robar un beso como una quinceañera despistada y puede ser tan tierna como esa gota de rocío que parece navegar en el pétalo de una flor. Es femenina frente al mar y mujer de armas tomar a la hora de enfrentar el trabajo diario. Rondando los cuarenta, no me necesita sino para complementar su vida y compartirla desde el respeto y el amor. En su formación fue determinante la vida, comprensiva e inteligente, jamás abandonó el lado independiente de la prudencia y su inmensa capacidad de aprender. Autodidacta y dueña de sí. Me conoció siendo muy joven y tiene a bien concederme parte de su saber en código de responsabilidad, de ser y estar, de dar la cara sin castrar sus ansias de mujer. Su liderazgo familiar le permitió dejarse llevar por las vicisitudes que le salían al paso con fundamento y coherencia. Puedo decir que supo doblegar situaciones de difícil calado sin dejar de alentar a los demás. En especial a mí. Ay, me vuelve loco.

Le escribo a Carmen, mi esposa, una mujer verdadera como el pan, independiente como un pez, soñada como una noche de reyes, tan deseada por mí como el sol lo es del alba. En fin, ahora que no es noticia mi incapacidad, que ha salido a la luz la imposibilidad que tengo de vivir sin ella; ahora que sé hasta dónde llega la deformación de mi vida si no está cerca, he de confesar que hace demasiado tiempo que no le regalo una orquídea.

Carmen.

En sus ojos descansa la belleza,
la pasión de enamorada,
el amor de madre;
pero con un dulce misterio.

Pero hay más.
Ella es más.

Ella es el orden, la sabiduría encuadernada en piel insuperable.
Ella es la voz, el rumor armonioso que da vida.
Ella es el amor, y yo solo necesito de su poesía para vivir;
el aire, y todo lo demás, 
no importa cuando la siento cerca.

Sin más datos es todo para mí, mi universo, en resumen, lo que ven mis ojos. La mujer que amo.

viernes, 28 de octubre de 2011

Alguien murió

-¿Sabes quién murió?
-No.
-¿Lo quieres saber?
-No.
-Cómo eres... te lo diré igualmente: murió el alcalde.
-¿?
-No recuerdas quién era el alcalde?
-No.
-Pero si era el alcalde de tu pueblo, ¿cómo es posible que no lo recuerdes?
-No.
-Además, os he visto jugar a cartas y reíros. Erais amigos. ¿Has cambiado?
-No.
-Entonces qué te ocurre con él, ¿acaso os enfadasteis?
-No.
-Lo tuyo es mucho...
-¿?
-¿Qué quieres decir con ese interrogante?
-No quiero decir nada, a no ser que me vaya la vida en ello.
-No te entiendo...
-¿?
-Y dale...
-Vale, te contaré, pero no quiero que me respondas ni me preguntes y menos que cuentes por ahí lo que te voy a decir.
-De acuerdo, soy una tumba.
-Ahí te mandaré si me entero que has hablado con alguien de este asunto.
-Será un secreto entre los dos.
-Entonces calla y escucha: Para sobrevivir a través del tiempo debemos renacer y renovar esperanzas cada día. Descifrar el presente y construir una vida con vivencias. O inventarnos una vida más confiable, aunque ello implique volver a los años de la inocente juventud, para así volver a creer en el amor colindante con una historia verdadera que lo sostenga. El caso es que ya nunca volveremos a ser quienes fuimos, ni arreglaríamos nada si lo fuéramos. Ni volveremos a tener lo que tuvimos si lo perdimos. Lo que era ya no es, o sea, ya nunca será. No merece la pena conservar nada que no es. Me gusta construir no reconstruir. Tengo una vida. Es una vida que quiero compartir con quien me quiera, y nunca me importó dar el primer paso. Eso sí, quien nada me aporta no me interesa, como tampoco me cuesta una lágrima enterrar un sentimiento desafortunado. (La palabra dada se mantiene con todas las consecuencias).

Mi voto decidido

Un día de estos me tengo que poner en contacto con mi amigo Antonio José para decirle que ya tengo decidido mi voto. Que ya sé a quién voy a votar el 20N, y que me he quitado un peso de encima. Mi decisión tiene que ver con que el Sporting de Gijón ya está en puestos de UEFA. O casi. No, no quiero irme del asunto de mi voto decidido. Decidirme me llevó tiempo, porque en un país como el mío, donde hay políticos en perma­nente reunión sin resultados; un país ideal de dinámica per­fecta; un país donde todo se estudia. Ay, me acuerdo que este verano mi amigo Antonio José definió mi país que es el de los dos, así: "Es el país donde propones una idea y te dicen, eso no se puede, o eso no se debe, o eso no se hace. O deja ya de tocar los... pero cuando no se hace, es porque se pue­de y se debe, y no se hace". El problema de mi país es que sus políticos siempre están reunidos arreglando sus asuntos. Hablo en serio, tiene razón mi amigo: "Este es el único país del mundo donde puedes proponer lo que quieras y generalmente nadie te contesta, y si te contestan te dicen: "Precisamente estamos estudiando un proyecto tal la idea que propones para llevarlo a cabo en breve". Porque todo son ideas magníficas en campaña electoral. En mi país todo se ha­ce previa consulta con los técnicos, un proyecto, y una partida económica que no existe; un país donde todo se estudia para no implementarlo. En fin, lo que quiero decir es que a mí me gusta mi país porque los dueños de los partidos políticos me dicen que pronto, muy pronto, seremos felices, y eso me da consuelo. Le tengo que decir a mi amigo Antonio José (eso sí, que no lo comente, o sí, a fin de cuentas el voto es secreto), que votaré a los mismos que él. Quiero que sepa que vuelvo al hogar porque casi estamos en Navidad.

jueves, 27 de octubre de 2011

El amor se cultiva

El  amor es un misterio que elabora su sentimiento entes de que sus receptores se den cuenta. No es algo que se pueda manipular ni algo definitivo; transita por el camino que anhela y se siente legitimado a invadir por derecho. No le gusta aceptar ayuda en situaciones desfavorables, a pesar de que su autosuficiencia es ingenua y como tal le impide afrontar los errores y los desaciertos, razón por la que alimenta y protege sus intenciones, aunque casi siempre insustanciales. El  amor evoluciona con el tiempo y en el avance del proceso madura. En cualquier relación, el amor pasa del desconocimiento a ser descubrimiento de un sentimiento para la buena convivencia. Eso sí, más allá de las distintas connotaciones que suscita el amor de por sí, estaría bien superar prejuicios y preconcepciones, en el caso de que los hubiere, y adentrarse en su naturaleza como si tal fuere... porque no es aconsejable ante el amor comportarse como adolescentes. El  amor se cultiva. El  amor es una pregunta que hay que darle respuesta, incluso en contextos de anemia espiritual como el que en este momento vive la humanidad. El  amor emociona, pero necesita poesía para desarrollar sus cualidades y llegar a ser experiencias que abren horizontes a los sentidos. El  amor es la anormalidad donde la regla es lo general y la excepción lo particular. (Comentario inútil pero extraordinario, admirable... ay, y estupendo).

Altruismo

Nada hemos cambiado, seguimos inclinados en pos de las apariencias. Y eso que hablo de altruismo. Nos reverenciamos, nos estimamos mucho más de lo que valimos. No hacemos pero deshacemos. Nos entusiasma salir en la foto más que el trabajo desinteresado. Al humano ser le apasiona figurar hasta en la sopa. Así es, nos injertemos unos a otros y no es por el bien común, sino por el poder del dominio que suele ser más para uno. Coleccionistas de medallas. Gente que baila hasta sin ganas. Se utiliza el poder como cómplice altanero buscando dominar y aferrarse a una situación imaginaria sin límites. Desde luego, no se puede cultivar el altruismo sin respeto. Por desgracia, el algo por nada no alcanza a todos. En parte esto sucede por convivir con una serie de déficit humanos como es la empatía, o la insuficiente transparencia y rendición de cuentas dinerarias de los asuntos altruistas. En cuanto a los coleccionistas de medallas, incapaces de invertir en humanidad, cuando les llegue la hora de rendir cuentas en los años altos de su vida se encontrarán inmersos en una de las crisis mayores, lo que subraya, asimismo, es una falta de solidaridad y bastante complicidad vergonzosa entre lo que se hizo mal y lo que se dejó de hacer por el bien común. El poder político tiene mucho que ver y decir, pero solo genera confianzas, eso es lo peor de todo. También en las buenas formas está, pues, la virtud del altruismo. La humanidad sigue estando en riesgo, en parte por la falta de moralidad que supone el derrumbe de los valores humanos. (La peor crisis que afronta nuestra sociedad no es la económica como muchos pudieran pensar, sino la crisis de valores humanos que la afecta a todos los niveles).

La sinrazón de las circunstancias

"La mujer tiene el color y perfume de las rosas, la limpidez y pureza del cristal, y sobre todo su fragilidad". Lope de Vega.

No se trata de volver a lo de siempre, a las promesas que nunca cumplimos. A rescatar conceptos envenenados tras años de silencio. A los besos que nunca nos dimos. Se trata de desandar el camino perturbado por la sinrazón de las circunstancias. Se trata de desentrañar los viejos dichos y escribirlos sobre la piel y gritar su dolor. Clamor. Abismo del desconcierto. Se trata de reinterpretar el pasado y reconocer que no hay culpables, que el amor... amor, bendito amor. Las aspiraciones, los anhelos, las utopías, los sueños y el futuro. Qué te puedo dar para que vuelvas a mí. No quiero seguir cobijado por unas esperanzas sin ninguna posibilidad de persuadir tantas indecisiones. Todo se agota en la vida, hasta la propia vida tiene fecha de caducidad. No soporto un entorno recubierto de desconfianzas. Un mar donde desembocan las penas manchadas de dudas, una espiral sin fin... Insaciables ocasiones perdidas. Qué no haría por volver a arrancarte una sonrisa de tus labios y una bendita mirada de soslayo. Se trata justamente de ti. La palabra de por sí es lenguaje vivo y todo está escrito. Amor. No es posible tanto amor y sin embargo tantas lágrimas derramadas... ¿Así la vida? En las aguas de un mar se ahoga una esperanza que deberíamos renovar antes de que sea demasiado tarde. (¿Te parece bien que te quiera toda la vida? No es mucho, ni es poco, ¿es bastante? En lo que es, es mi vida).

miércoles, 26 de octubre de 2011

Sin comentarios

Alissa Zinovievna Rosenbaum, filósofa y escritora rusa, escribió: "Cuando advierta que para producir necesita autorización de quienes no producen nada; que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias, más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino que ellos son los que están protegidos contra usted; que la corrupción es recompensada y la honradez es un auto sacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada".

Quiero ser alcalde un día

Si hubiera dependido de mí, habría dedicado mi vida a la política. Incluso hoy, de poder elegir, me gustaría ser alcalde un día, digo un día y quiero decir por un día para despedir al secretario municipal que tanto daño hace al pueblo y a mi mejor amigo (el alcalde) por el sistema que estableció en el (su) ayuntamiento por consagrar sus favoritismos. Con el propósito de satisfacer sus anhelos y aportar más comodidad a su labor que hacen otros, montó un tinglado para mayor nivel de funcionalidad y robustez de su ego. Ah, y adelanto pos sus (esos, los dos) los plenos municipales que siempre fueron a las nueve de la noche a la dos de la tarde para poder irse a su casa a las tres como todos los días, que para eso es funcionario. Y de paso impedir la asistencia de la oposición que da mucha lata, oposición y gobierno que también, porque trabajan y no pueden asistir. En pocas palabras, los plenos municipales desde ahora en mi pueblo se los arregla cada tres meses, que también cambió este punto del orden del día; antes se hacían todos los meses. En fin, en mi pueblo los plenos municipales es un bis a bis entre el secretario y el señor alcalde. Mi amigo (quizá de antes) por falta de carácter, de ponerse y poner en su sitio al secretario municipal (de libro), de dar un puñetazo encima de la mesa o a él. (Este es mi deseo de ahora).

A vueltas con la Violencia de Género

Después de una noche agitada entre mil dilemas, me he visto obligado a pensar, y no quiero pensar ni puedo. Mí psiquiatra me ha dicho que no piense que lea el periódico, pero leer el periódico es un clamor en el alma: "Hallan a una mujer de 24 años con varias puñaladas en el pecho y el tórax (asesinada) en Palma de Mallorca y detienen a su expareja". Otra mujer, una más, 53 mujeres eternas en lo que llevamos de año.

Ayer me dormí con la radio encendida y creo recordar vagamente que el locutor decía de un hombre que había asesinado a una mujer y luego intentó suicidarse sin éxito. Es cierto, los asesinos no tienen la misma precisión al asesinar que al suicidarse. La mano les tiembla o les falla la puntería ¿? Como la noche tiene la facultad de ser anónima, enseguida situé al asesino ante un tribunal de justicia, y preguntándole al juez si una supuesta enfermedad mental transitoria en casos de Violencia de Género disminuye la responsabilidad criminal me dormí. Tengo curiosidad porque es frecuente que el abogado de la defensa alegue enfermedad mental transitoria. La mente se altera, ya sea estructural o motivada por agentes externos. El asunto es que luego de una palabrería entre abogados de la misma escuela y su juez tutor, asesinar a una mujer con premeditación y alevosía (es) puede llegar a ser atenuante una enfermedad mental transitoria. (Tengo pruebas).

martes, 25 de octubre de 2011

X Q?

"No permitamos que llegue el día que alguien nos pregunte: X Q? y le sepamos responder. Sería una amarga pesadilla. Por Dios, no queremos que eso ocurra". 

Las cosas tienen su proceso complicado hasta alcanzar el buen amor tras una realidad tecnológica. La tecnología impacta en la actualidad en nuestras vidas de manera abusiva y no es descabellado pensar que nos falta tiempo para dedicar al buen amor. Hablo de delegar a un segundo plano la práctica amorosa. A la tecnología conviene ponerle las cosas bien claras porque el amor merece preservar el lugar que siempre ocupó en nuestras vidas. Temo, que si se hiciera una encuesta sobre qué elegiría, si una semana sin actividad sexual o sin Facebook. No soy adivino, pero si dijera que la mayoría de las consultadas se decantarían por Facebook fijo que acertaría. Sin embargo, algunas y algunos, no cambiaríamos una noche desvelada a la luz de la luna por nada. Ni siquiera por un móvil de última generación... (¿Qué tan lejos llegará este pleito? Habrá que esperar).

Un silencio obligado

No siempre uno tiene algo interesante que escribir. Otra cosa sería si fuera un poeta o un escritor de talento. O si un dios cualquiera tampoco tendría este problema. Ay, mi cabeza no está para pensar, y salir de casa no me apetece, que si no son penas son pobrezas lo que hay ahí fuera. Lo cotidiano ya no me inspira. Mi mente culpable. Si mi mente, esa cosa que supuestamente debiera pensar ejerciera su cometido ¿? Pero no, se desbarata y solo aparece con alucinaciones siempre negativas. Si al menos hubiera en mi cabeza un algo de inspiración para contarlo como si fuera real, tal que mis alucinaciones. Pero entonces tendría que ser un dios porque los dioses son imaginativos y creativos, y más, la gente los adora y los adula. A mí me gustaría que la gente me adulara, que me dijera ¡qué bien escribes y qué guapo eres!, eso sí, no quiero que no me adoren, a no ser que me pagaran por ello como en las iglesias. Si yo fuera un dios, una estupidez que escribiera me haría acreedor de los más altos honores literarios. Pero no, no soy ningún dios, ni poeta ni escritor. Lástima. Pero ojo, que nadie crea que a los dioses se les adora por algún supuesto poder de salvación. La prueba la tenemos que siempre les atribuyeron leyendas patéticas como la propia historia que los inventó lo es. Dioses del Olimpo. Nada más recordar la historia de Zeus, aquel rey de los dioses griegos, por cierto, adorado también por los romanos con el nombre de Júpiter. En fin, pienso que estos dioses fruto de la imaginación de escritores de poco talento en distintas épocas de la historia, representan a divinidades separadas, aunque en su inmortalidad obra una creencia supersticiosa única. (Supongo que por ser un incrédulo tributo con mi mala cabeza un silencio obligado. Quizá por no creer en un dios cualquiera con un mismo nombre).

Ser normal

"Si a uno le dan palos de ciego, la única respuesta eficaz es dar palos de vidente". Mario Benedetti.

Ser normal implica un serio compromiso con la anormalidad. No se trata de decir (yo) soy normal todos los días de la semana, además de ir a misa los domingos con la cara bien alta y dar una limosna al pobre de las escaleras. Es mucho más, ser normal implica renunciar a todo lo que beneficia el crecimiento espiritual y emocional, es ser y no ser, es valentía para demostrar en toda, absolutamente en toda circunstancia, la normalidad ante la anormalidad. Amén.

Ser anormal no es estar sujeto al desorden de la normalidad para hacer de ese desorden ordenadas reglas de conducta. Ser anormal es ser ordenado y tener los asuntos ordenados. Simplemente. Además de no despreciar la normalidad.

Todos, aquí y allá, no dormían el sueño de los justos, sino de los sospechosos. Eso no puede ser... Eso es un chisme... Ni chisme ni sueño. Es la realidad. ¿Adónde vamos a llegar Dios mío? (Ahora siento ganas de llorar).

lunes, 24 de octubre de 2011

Humanas voluntades

"Yo puedo imaginar un infinito número de mundos parecidos a la Tierra, con un jardín del Edén en cada uno". Lo dijo Giordano Bruno. (Murió).

Un día leí en un panfleto de autoayuda (me chiflan) que el ser humano, en su carácter, es sumiso con su colindancia, es gregario por naturaleza. Un estímulo inconsciente le hace juntarse al humano ser (el otro, el que manda. Es solo para diferenciarlos) que es su propia colindancia pero con galones de mando. Este mundo absurdo parece habitado por ciudadanos en el cual nos ofrecemos unos a otros como mercancía. Sociedad: familias y colindancias dependientes de acuerdos mercantiles. -Te doy un camello por tu mujer ¿? Vale dos, pero es mi última oferta. -Que no y no. Si la quieres a partir de tres camellos hablamos. No te reconozco humanidad... Ni la María, Señor, ni la María la reconoce. Pero el asunto tiene su intríngulis, porque acordar asuntos económicos parece fácil, de hecho lo es, porque todos tenemos un precio, pero qué si hablamos de los sentimientos. Necesidades de aquí te pillo aquí te mato (santo fornicio), amores verdaderos, aspiraciones de cada cual ¿qué? Entonces las cosas se complican (fijo), de lo que se deduce que acordar un todo es imposible. Y así es como empiezan las peleas y luego las guerras. La historia se repite una y otra vez. Desde Adán a ZP, el grande siempre se come al chico... Otra cosa sería si además de seres humanos fuéramos humanos y tuviéramos una sola voluntad. Y esa voluntad generara una fuente de energía que fuera en una única dirección donde el bien imperara sobre el mal. Nos sobran panfletos de autoayuda y nos faltan libros de bendita poesía. Necesitamos pensadores nuevos en busca de nuevas y humanas voluntades.

La moda

Mi hija Kristel trabaja en el mundo de la moda y la vive con exquisita actualidad. Vive la moda como una necesidad contagiosa. Respecto a este asunto tengo que decir que en el curso de la historia la función de la moda ha ido cambiando. Lo que en un principio era un simple medio para resguardarse del frío, pasó a ser un instrumento de poder y ostentación. Hoy en día la gente tiene más ropa en el fondo de armario que la necesaria para dos vidas. Y esto demuestra que el vestir es un cometido social. También he de decir, y mi hija me lo confirma cuando la miro de soslayo, que la ropa que llevamos tiene un efecto psicológico sobre nosotros. Hablo de mi hija y hablo de gente que como ella vive la moda con verdadera pasión. Si por un aquel se sienten apesadumbradas, es ponerse unos trapos y levantan el ánimo como el ave fénix. La ropa para estas personas es salud mental. Igualmente, si van a un entierro (pena) y se ponen ropa del último clamor no les duele tanto la pérdida. La moda hace milagros. Sea como fuere, lo importante es que nos sintamos identificados y a gusto con nuestro manera de vestir. Porque la moda acaba una vez cruzamos el umbral de nuestra casa. Decía Voltaire: "lo superfluo es esa cosa tan necesaria". Sin embargo, y hablo de mi hija Kristel, sueña con ser Pretty Woman y tener entre sus manos una tarjeta de esas para comprar sin límite.

¡Ya nos vale!

Reloj, Armando Manzanero

Reloj no marques las horas
Porque voy a enloquecer
Ella se ira para siempre
Cuando amanezca otra vez
No más nos queda esta noche
Para vivir nuestro amor
Y tu tic-tac me recuerda
Mi irremediable dolor
Reloj detén tu camino
Porque mi vida se apaga
Ella es la estrella
Que alumbra mi ser
Yo sin su amor no soy nada
Detén el tiempo en tus manos
Haz esta noche perpetua
Para que nunca se vaya de mí
Para que nunca amanezca

No es vanidad, arrogancia, soberbia o un sentimiento de superioridad de lo que hablo, ni de un amor ido o venido a menos; hablo de vivir la vida y compartirla. El caso es que a veces no reconocemos lo buenos que somos y eso es malo. De cuando vez, eso sí, sin llegar al cielo, conviene darnos un baño de virtudes frente al espejo. Hay gente que sale a la calle solamente a hacer daño, a cantar sus desgracias como alma en pena. Esto ya es un valle de lágrimas. Penas y más penas: ¡Ya nos vale!. ¿Qué nos ocurre, acaso no tenemos sangre en las venas? Aunque nos salgan llagas en los pies por el camino andado debemos seguir abriendo camino para alcanzar nuestras esperanzas que son objetivos en los que algún día creímos; debemos ir hacia donde sale el sol que es justo donde están todas las metas que nos propusimos. No vale Reloj tic-tac no marques las horas Armando Manzanero que me quiero morir. Disfrutemos de lo que tenemos sin exigencias exageradas. Desechemos las obsesiones que no reconocen los buenos amores. Y no olvidemos disponer de nuestro talento para emocionar a nuestros seres queridos, para vivir en la vecindad sin acorralarla con nuestras penas que son miserias que importan ¿sí? pero poco.

domingo, 23 de octubre de 2011

¡Qué raro!

"Triste de morir la gente que mira hacia el futuro para convertirlo en pasado".

¿Por qué habrá gente tan feliz con sus recuerdos? Y más, ¿por qué habrá gente tan feliz que vive empeñada en convertir todo lo que toca en pasado como si el presente no importara, incluso no existiera? Hablo de gente tan feliz.

Quizá haya sido la muerte la que a mí me ha privado de toda gratitud hacia el pasado. Yo también tuve un pasado feliz hasta el día en que, por circunstancias ajenas a mi voluntad, me enviaron a un lugar donde cultivaron cuidadosamente el sentido de mi ubicación y me mantuvieron en el silencio manipulando mi mente. Me instruyeron en el arte de la dependencia y el servilismo y luego me situaron en el lugar donde me acogieron dejándome sin respuestas y lo suficientemente tranquilo como para aferrar al futuro y olvidarme totalmente de mi pasado feliz.

Un país pobre (definición)

Un país pobre, al margen de las letras mayúsculas y su cuenta de resultados, es aquel en que el Estado se gasta por el erario para garantizar sus diputados. Las instituciones y sus leyes cuentan mucho menos que la voluntad los señores dueños de los partidos políticos que a fin de cuentas son ellos mismos ¿? El Estado se reinventa cada cuatro años y los mismos diputados de siempre se reparten la tortilla en el merendero del poder. Es una entelequia a la que los ciudadanos parece que no le damos importancia. Un país pobre, pues, es aquel que está gobernado por los intereses particulares de los señores dueños de los partidos políticos. ¿Y del pueblo qué? ¿Qué de qué? Perdón.

Organización

"Pues yo me organizo y el día me cunde una barbaridad". Pues vale. Un día un vecino del blog me dijo que un pálpito es algo malo para el corazón, es más, que del pálpito al infarto se va por el mismo camino y en línea recta. (Es un vecino confiable). O algo así le quise entender. Tiene razón mi vecino, que aún lo sigue siendo (gracias). Y yo, a quien le cunde el día una barbaridad le digo: estoy facultado por la vida para decirle que, agobiado en esos sus quehaceres cotidianos que no pueden esperar, el infarto le espera a la vuelta de la esquina. Las faenas imposibles de posponer reciben cornadas de muerte. Y no solo por infarto, que se puede morir por otras enfermedades provocadas por ese organizar tan estupendo el día para que cunda. Aviso: a Valencia que no venga nadie moribundo que no tenemos camas libres de hospitales. Eso sí, si un ser querido trae sus cenizas tenemos un inmenso mar comunicado con un océano que es más y ahí sí que lo podemos tirar. Que va en serio, no llevan la vida muy deprisa, ni se exijan demasiado, a fin de cuentas en el cementerio nadie les va a reconocer sus méritos. Ni en vida. Como cuando a uno le despiden por las buenas (uy, que gracioso me salió esto de despedirle a uno por las buenas; fijo que mi musa ya vino de vacaciones) y le agradecen los servicios prestados con la puerta en las narices. La vida de ahora, la competitividad, la necesidad de llegar el primero a algún lugar del universo, de obtener reconocimiento cono si en ello les fuera la vida, verdaderos esclavos de sus proyectos inexcusables quiéranse un poco y tomen es serio su salud. Estoy aseguro que considerarse imprescindible es una pobre excusa además de una estupidez. Y una pena, porque la colindancia más querida también paga las consecuencias. La vida es efímera y si no la aprovechamos como Dios manda eso que perdemos, o sea, la vida. (No merece la pena morir de éxitos).

La verdad en el Día del Señor

Se pudiera pensar que cumplir años es el mejor aprendizaje para descubrir la verdad. Pero, no. Consiste la experiencia en algo más que una contabilidad mal llevada escrita a lápiz sobre unos renglones retorcidos y con unos datos que no volverán a repetirse por lo que a poco de ocurrir ya estaremos interpretándolos ¿? Lo único que aprendemos al cumplir años es a desconfiar de tal aprendizaje... A comprobar cómo la vida juega con nosotros. La vida nos engaña miserablemente tal que esos pájaros que anidan en un lugar distinto de aquel en el que cantan para despistar a sus depredadores. Cuesta convencerse que no somos nosotros quienes decidimos, que nuestro comportamiento no es libre; que nosotros no hemos elegido nuestro camino ni el ritmo del paso que seguimos. La dicha o las aflicciones que a diario padecemos, las especias con que aliñamos nuestros alimentos no son otra cosa que señales indicadoras con las que la vida nos va conduciendo por ella sin piedad hasta la muerte. Sé quien tiene la convicción de que no avanzará porque los acontecimientos que irrumpen en él han sido precedidos por algo o alguien al margen de su voluntad y los desprecia. Tarde o temprano la vida con su invisible quehacer aparecerá y le impondrá su capricho. (Pena).

¿Qué sabemos de la verdad? Qué podemos saber si sólo lo pasajero permanece en la memoria. La vida es como ese taxista que confiados abordamos y le decimos la dirección deseada pero no advertimos que, como taxista abusivo que es, nos lleva por donde quiere y a dónde quiere si tan siquiera mirarnos por el espejo retrovisor la cara de estúpidos que ponemos. Qué inútil es oponerse a la voluntad de la vida. (La verdad en el Día del Señor es simplemente la verdad).

sábado, 22 de octubre de 2011

No me canso

Entre los muchos problemas que tiene la sociedad, no me canso, posiblemente el mayor sea la falta de esperanza, que son la ausencia de alternativas. Aquí, hasta los fieles seguidores de Cristo Dios andan con sus privilegios en crisis. Cansado, el país pareciera no estar por la labor de dar más batalla a las crisis hasta que se resuelvan las elecciones, y eso es preocupante. Lo otro es cantar boleros tristones, y vuelvo a la esperanza, pero ya herida en su fe. El pueblo siempre se hizo acompañar de la esperanza, pero no sé... Yo el asunto lo veo feo. Otros vendrán que buenos los harán. Las cosas no están claras. Falta liderazgo y sobran líderes como alternativa de poder. Ante tal panorama, y recordando que este mes de octubre es el mes que nos recuerda que el cáncer sigue haciendo de las suyas y que nadie se puede despistar, y menos confiarse, recuerdo que alguien me dijo, poeta sería, que para encontrarle sentido a la vida hay que estar cerca de la muerte, se aprecia más, y también se quiere más, y se tiene más empatía por la colindancia. Este país está más cerca de la anarquía que de la monarquía. Ahí está el país, y ahí están sus problemas sempiternos. Los poderes fácticos (político, económico y religioso) acuerdan actuar, en hacer algo bueno por el país, y lo hacen, pero no son capaces de llevar a la práctica sus actuaciones. Señores míos y del pueblo, aterricen de una vez, denle un beso a sus hijos y su esposa como cuando eran novios, háblenle de tu a María, la Magdalena, y luego, enamorados, hágase esta pregunta: ¿Qué podemos hacer para que algún día nuestros hijos vivan en un país mejor? (Vale, sí, de acuerdo, gracias, en fin, que aquí, salvo la especulación, los empresarios en sus oligopolios de precios acordados y las teorías del gobierno de cumplimos los objetivos por la gracia de Dios, todo marcha mal, incluida la fe y la esperanza, y eso sí es grave).

Amiga del alma

Ayer estuve de compras (poca cosa) y me sorprendió un aguacero terrible. En esta zona del país llueve poco pero cuando llueve llueve (presiento que mi musa sigue de vacaciones). Después de coger una buena mojadura y no antes (así yo), me fui caminando sin saber adónde; entonces recordé que en una calle cercana vivía una amiga de antes. Y pensé llamar a su puerta. Amiga del alma. Pero mi mente procesa lento, así que seguí caminando y calándome hasta los huesos (de pena). Seguía lloviendo y yo paseando, y no es que me importara que la gente me mirase de una manera que prefiero no interpretar, era que dudaba llamar a su puerta. Temía que después de tanto tiempo no me abriese su puerta, o de abrírmela me diese con ella en las narices. Una amiga como ella, amiga del alma, eso sí, pero de armas tomar, nunca se sabe cómo va a responder ante la llamada de alguien que no es el cartero o a quien espera quizá. Y no es que no tuviera donde guarecerme de la lluvia, ni otras puertas que tocar, porque yo soy una persona estupenda y si de amigas hablo... En fin, para qué disimular, llamé y mis dudas se disiparon al aparecer ante mis ojos la amiga del alma como siempre. Quiero decir que era tal cual como la recordaba. Una verdadera dama que es muchísimo más que una mujer. Y apacible, me sonrió como si no hubiera pasado nada, ni los años. Pero sí hubo un silencio que se podía masticar. (En ese silencio di gracias a Dios).

-Hola, cómo estás.
-Estoy bien. El caso es que yo solo pasaba por aquí...
-Como Aute, ¿verdad?
-No entiendo...
-Es igual.

Me invitó a pasar y me dio una toalla sin dejar de sonreír (bendita sonrisa la suya) y a ciegas, que ni ayer después de tantos años fue capaz de levantar la mirada del suelo. Aún no sé de qué color tiene los ojos. Aunque su mirada sigue clavada en mi alma.

-Te haré café para que entres en calor.
-Vale.

Y mientras hacía el café tuve tiempo a reflexionar: El agua es un don de la naturaleza, líquido elemento; donde hay agua hay vida. El agua moja la tierra igual que los cuerpos, lo empapa todo y hace germinar las semillas provocando el nacimiento de sus frutos en un proceso natural desarrollando desde el silencio el milagro de la vida. Tal que un amor: Un milagro que sucede cuando dos almas gemelas se juntan y el agua sigue su curso natural.

Cotidianidad envolvente

Durante años mi ilusión era que al llegar la edad de mi liberación profesional me dedicaría a viajar. Y tal que una ilusión surgida de la ficción, llegado ese momento, ahora que tengo ocasión de viajar, no viajo. Nada me lo impide, pero no viajo. Me fascina viajar en avión, en tren, en coche, no tengo problemas, o en autobús, pero no viajo. Y no valen disculpas que puedo ir a Sevilla, por decir. En Sevilla tengo dos amigos que son una bendición. Pero no voy, no viajo. Cuando quería no podía y ahora que puedo no quiero. Y hablo de visitar a unos amigos que quiero, y también conocer otras culturas, otras realidades y otras formas de vida. Pero no viajo. Quizá ya no tenga el cuerpo para aventuras. Disculpas. Ayer mi esposa me ha dado un ultimátum. Supongo que un día de estos viajaré (fijo). Ya siento que mis pulmones se expanden y mi vista vislumbra nuevos horizontes. Me imagino viviendo mi vida por fascículos como una telenovela colombiana. Cotidianidad envolvente. Volver a volver, volver al origen de mis fantasías, de mis ilusiones de antes. Ay, yo sí que hecho en falta mi juventud, Poeta Ángel González. Ojalá pudiera elegir viajar en primera clase sin excesos de equipaje. Vida de prisas y de prosas que nunca pudo llegar al verso. (Así es imposible viajar).

viernes, 21 de octubre de 2011

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La noche sin luna es un espacio donde derivan todos los sinsentidos convirtiendo las penas en abandonos y elevando las trémulas fuerzas del instinto hasta el desgarro insensato de una oración. Un amor se derrama formando abanicos de colores por las avenidas de los sueños entregados ante la indiferencia de la gente. La absurdidad corrompe la mente y hostiga la paciencia, enferma la poesía, mutila la verdad, ensordece el consciente y pervierte el germen del entusiasmo donde una esperanza inició su floración. Más allá de los sueños hay quien piensa que las sombras de la noche son monstruosas y traen el funesto augurio de la muerte. Más allá donde alcanza la mirada hay quien piensa que existe un misterio inexplicable y que la miseria mental es más perturbadora porque los demonios más crueles y sagaces inspiran las historias para crear temores. Las pesadillas pasan pero dejan lesiones incurables porque traspasan la carne y lesionen el alma. (Cada ser busca la fórmula para lograr escabullirse entre los intersticios de la confusión). Hay quien piensa casi vencido por el abrupto entusiasmo de los engaños que hacinándose en el claustro de un conformismo angustioso no se va a ninguna parte.

Una realidad irreversible

Estoy confundido, me siento desautorizado. La vida en la que siempre creí con todos sus valores me ha dado la espalda. No me hace caso. (Digo vida y digo ordenador, que no me salía). Esto es el caos, es la guerra. Esto es una tomadura de pelo o un afán por aparentar. Aún en los tiempos altos que corro tengo que ajustar al máximo mi salud mental para enfrentarme a todo aquello que me rodea, que me influye y sobre todo que no puedo cambiar. No es un hablar por no callar, no es pasado ni presente, o futuro, es mi viejo ordenador que me ordena, y es mi mente inestable. La imaginación me ha abandonado y reconocerme me ha desconcertado. Por eso necesito cantar mi realidad con sonidos que no tengan nada que ver con los boleros de siempre y menos con la realidad de los demás. (Quizá la verdadera realidad, esa que beneficia a una minoría que ignora la voluntad de la mayoría). Mi realidad ya no surge de mi mente y no la acepto. Clamo poner fin a esta incertidumbre que poco a poco se va convirtiendo en un dolor de cabeza. Un dolor de cabeza que según pasa el tiempo es un dolor de cabeza global. Ya todo es global, hasta mi dolor de cabeza. Mi vida se convierte en un inmenso dolor de cabeza sin opciones. Desde hoy, no puedo sino, asumir que es imprescindible abrirme paso a partir de una actitud revolucionaria, pero sin transformación ni aprendizaje, sin una meta posible para alcanzar un objetivo. Haré de mi vida una existencia más allá de mi dolor de cabeza y de un viejo ordenador que me ordena. (No sé a qué espera Pedro Almodóvar para hacer una película de mi vida).

La última entrega del INE

Me pregunto: ¿cómo he podido vivir sin prestarle atención a las encuestas y a las estadísticas, a las percápitas y a los porcentajes? Y me contesto: observando la luna de Valencia. Pero no, estaba observando la última encuesta nacional, esa que dice (copio): "La última entrega de la encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondiente a un avance de este año demuestra que el 21,8 % de la población que reside en España ya se encuentra por debajo del umbral de la pobreza". Entonces, estupefaciente, me doy cuenta que ni vivo ni observo: estoy muerto. Sin embargo, por suerte para mí, aún no me han enterrado. Y doy gracias a la historia y a mi pensión de más 627 euros al mes que es donde se establece ese umbral. Umbral o vano, que para la RAE es lo mismo ¿? Si es lo mismo, para qué seguir haciéndome preguntas con respuestas estúpidas. Es más realista el tango, "verás que todo es mentira, verás que nada es verdad". (Viva la historia como es, con el ingrediente de la especulación, lo que hace del oficio de historiador algo más divertido e imaginativo que el simple trabajo de hacer y glosar estadísticas. Y viva el tango).

¿Burla?

Pocas cosas producen mayor tranquilidad que tener los asuntos resueltos por si un aquel y no deberle dinero a nadie y sobretodo al banco; cuán gratificante es tener la bendición de contar con una colindancia de la que poder recibir el último adiós de aquí estoy para lo que quieras y cuando quieras amén; nada más exquisito que comerse una paella a la orilla del mar entre mosca; nada más placentero que disfrutar de una noche de verano a la luz de la luna, y con un buen sueño. Cuánto estimula poder desarrollar la imaginación... Ahora bien, ¿de qué tanto y cuánto y lo de más allá, si no lo compartimos con alguien y otros besos? ¿Para qué crecer en la espiritualidad, la tranquilidad y el estómago si no traemos a nosotros el conocimiento? ¿Y qué de nuestra solidaridad? A juzgar por lo que se aprecia, el tema que hoy nos ocupa se diría que tiene aspecto de  burla. Sin embargo, alarma la cara dura de ciertos especimenes de la sociedad que pretenden tapar el sol con un dedo, y peor aún, creemos en ellos y en cualquier estupidez que nos digan aún sabiendo que carece de fundamento. (No me pierdan de vista).

jueves, 20 de octubre de 2011

La pobreza de autor

Nos dicen que cada día que pasa somos más pobres, sin embargo, las estadísticas arrojan cifras que la realidad no avala: los informes deberían ser más selectivos y aclarar que ciertamente somos más pobres, pero que, además, estamos más cerca de la indigencia. Eso sí, también estamos más cerca de la riqueza, porque sabemos fijo quien la tiene. Y son como cualquiera de nosotros, pero ellos aparecen en los medios y dicen que con doce días por año trabajado y un máximo de diez para indemnizarnos sin mucho aquel, tal vez les de  por contratarnos, por crear empleo. No sé, pero mejor sería que nos asesinaran de una vez para dejar de sufrir. Porque morir todos los días un poco no es vida. Ay, creo que arriba empecé demasiado optimista; vale que seamos pobres y que seamos indigentes, pero también somos sin techo. Porque ahora que pienso, no nos queda otra que asaltar las viviendas que casi pagamos; y que por ese casi que no pagamos se quedó el banco con ellas para vivir. Esto es de locos. Las estadísticas son falsos milagros. Apuesto mi credibilidad en ello. (Hablamos el día después). Demasiadas estadísticas, tantas como para desconfiar de ellas. Con menos nos arreglábamos, pero son suficientes para confundirnos. Estos señores especialistas en la pobreza de autor desconocen los niveles de carencia de su propia vecindad. Es descorazonador saber que desde su posición no están capacitados para medir hasta qué punto el pueblo es desgraciadamente pobre e indigente.

Todo está en la vida cotidiana

¿Por qué luchar por lo que nunca será nuestro?

Si tropezamos y caemos podemos levantarnos, incluso podemos avanzar un paso más a poco que lo cojamos con gracia. Si tropezamos constantemente, constantemente, y ya no podemos, por burros debemos levantarnos, y tampoco por nosotros, sino por quien bien nos quiere... No podemos quedarnos en el suelo vencidos ante el fracaso o rendidos ante nuestras debilidades. Y si decidimos quedarnos en el suelo por temor de volver a caer, entonces, no somos acreedores de tener la oportunidad de avanzar, crecer, de superarnos, de ser mejores y nos condenamos a ser pisoteados, a vivir mientras el ataúd baja. Mario Benedetti dijo: "La vida cotidiana es un instante de otro instante que es la vida total del hombre". Estamos obligados a luchar en la vida cotidiana, incluso por lo que nunca será nuestro (¿? está escrito), porque precisamente en la vida cotidiana está todo por lo que merece la pena luchar: está la familia, repito, la familia, la amiga, la vecina, el trabajo. Está el amor y la santa poesía que es la vida. Todo está en la vida cotidiana.

Mea culpa

A veces tengo un pesar enorme. Y es porque no entiendo las cosas. Y lo peor, nunca aprenderé. Benjamín Franklyn dijo: "con la paciencia y la tranquilidad se logra todo... y algo más". Yo me conformaría simplemente con lograrlo todo. Entonces, culpable, es cuando me arrepiento como si hubiera hecho algo malo, hubiera asesinado, robado o amado a quien le importo un carajo. La vida es complicada, y que nadie me venga con la estupidez esa de que es el ser humano el que la hace complicada porque no. Todo pasa por no equivocarse, por tomar las decisiones correctas aunque nada más sea para arrepentirse, porque el arrepentimiento tiene una función bendita: El arrepentimiento es esa señal que alguien necesita saber porque nos preocupa lo que ha pasado, que sentimos que haya ocurrido y que tendremos cuidado para que no vuelva a ocurrir porque la queremos... porque no queremos perderla.

Si lo dice Moody's va a misa

No se producen grandes movilizaciones, movimientos de masas que estremezcan a la sociedad, pero sí pequeñas manifestaciones. Uno mira de soslayo la prensa y descubre cómo está la gente de animada o indignada. Sale a la calle a reclamar derechos o defender causas todos los días. A decir que ayer perdió el día y mañana también, y tal vez la fe. Ay, pasan los días, pasa el tiempo y las cosas van de mal a peor. Y ahora Moody's nos rebaja los "rating" porque dice que no se fía de nosotros. Y de crear empleo antes de 2013 que nos lo vayamos quitando de la cabeza porque no. Yo, si lo dice Moody's la creo, otra cosa es que lo dijera otra cualquiera. Si lo dice Moody's va a misa. Disminuyen los derechos de la ciudadanía. (Estado del bienestar). En el erario no queda dinero para la educación, la sanidad, la justicia, y todo lo demás. Son recortes por todas partes. Ayer, comentando este asunto con mi nueva vecina, por cierto, vecina de muy buen ver (la otra murió), me decía: claro, "a grandes males grandes remedios". Y va a tener razón. Pero luego ya en la cama, que es cuando me paro a pensar las cosas, me di cuenta que es exactamente lo contrario, porque en Valencia cerramos 540 camas de hospital para ahorrar consumo eléctrico. Eso me dio qué pensar toda la noche, y llegué a la conclusión de que "no hay mal que por bien no venga", no tenemos camas, no enfermamos. (A este presidente de ahora le veo mucho futuro. El anterior era poco práctico, iba más a lo suyo. Y así no se hacen las cosas).

Tener o no tener

"Privarnos de lo que tenemos o privarnos de lo que no tenemos".

Pareciere pérdida los dos supuestos, pero no. Pondré dos ejemplos:

Primer ejemplo:
El candidato a la presidencia de una comunidad de vecinos perdió las elecciones que no ganó. Entonces, "perdió lo que no tenía".

Segundo ejemplo:
Un poeta perdió la razón, ay. Entonces, luego de demostrar que la tuvo, "perdió lo que tenía".

Sea lo que sea, si la pérdida estuviera en manos de unos ladrones tendría fácil solución, que se podría montar una estrategia para lograr que los ladrones se confiaran para luego cogerles por sorpresa la próxima vez que intentaran privarnos de lo que tenemos. También se podría, probado el delito, propiciar un castigo, y eso que de la justicia y su eficacia se la podría poner en duda. (Hablo de quien en un descuido perdió lo que más quería, y también de los ladrones, qué más da).

miércoles, 19 de octubre de 2011

Carta a un amigo

Podía dirigir esta carta a las autoridades, pero he decidido enviárosla a vosotros, hermanas y hermanos de este pueblo. Quizás esta carta nunca la lleguéis a recibir por las dificultades que encierran las comunicaciones entre nosotros, pero he de intentarlo porque necesito ayuda urgente. Antes de contaros la desgraciada situación en la que me encuentro, quiero deciros cuan agradecida me siento por haberle conocido. Desde que nací no he conocido a nadie tan cariñoso y que se portara tan condescendiente conmigo; puedo deciros que nunca me falló, que tuvo especial consideración conmigo y siempre me ha tratado por un igual. Mantuvimos una relación hasta ahora que no cambiaría por nada. Lo que os cuento es la verdad. Ha respetado las leyes de la convivencia y ha jugado de acuerdo a las reglas que la amistad obliga; ha sido mi mejor amigo. Y estoy segura que me ha ofrecido lo mejor de sí mismo, como yo que también me he entregado a él con el mismo cariño y respeto. Dicho esto, os contaré el pero, el motivo de esta carta. El caso es que lleva un tiempo que me tiene confundida, no es el mismo, no es el amigo sentido que conocí hace doce años, el que me acogió en su casa y me presentó a su familia para que me trataran como una más. Y lo hicieron, vaya que si lo hicieron. Por eso ahora que veo cómo ha cambiado su manera de pensar y obrar; cuando veo cómo ha reformado nuestras normas de convivencia haciéndolas cada día más insostenibles, no comprendo nada. No entiendo cómo se puede decir, como hoy le dijo a un vecino, cuando fuimos a pasear y lo encontramos en su huerto, que mi presencia en su casa era amenazante. Incluso le dijo que era una ilegal, que me había encontrado deambulando perdida por el campo y que le di lástima. No os podéis imaginar cómo me dolió. Y no solo ha dicho eso, también me culpó de ser la causa principal de todos sus males. ¿De qué males seré culpable? Me acusa sin fundamento, dice que no puede tomar café con los amigos en el bar porque tiene que pasear conmigo. Que caprichosamente se tiene que levantar de la siesta para acompañarme sin importarme si está durmiendo o no. Que soy un mal ejemplo para la familia por estar todo el día durmiendo, y además dice que ronco. ¡Calumnias!. Dice que no le respeto, hasta se atrevió a decir, en un momento de ira, que estaba valorando llevarme a la perrera municipal. Creerme, nada de lo que dice es cierto, él sabe que me ha dado cobijo en su vida porque me necesita tanto como yo a él. ¡Cuánta injusticia y cuánto dolor!. También quiero decir que no me paso el día durmiendo, y que no ronco, que trabajo en tareas importantes, como vigilar su casa cuando están fuera, de jardinera abonando y regando el césped de su jardín, y lo más importante, aunque ahora parece no darle importancia, como enfermera a pie de cama sin moverme hasta que se recupera de alguna de sus ausencias. Y mucho más, y todo por amor. No lo puedo creer, pero se ha vuelto egoísta y orgulloso. Y ese egoísmo y ese orgullo que ha inflado conscientemente no le permiten ver más allá de su propia ofuscación. ¿Qué le está pasando? ¿Se habrá cansado de mí? Cómo puede ser que después de tantos años de convivencia feliz ahora, y sin motivo alguno, me trate con tanto desprecio. Siento que lo estoy perdiendo y temo lo peor. Por eso os escribo, para pediros que me ayudéis a hacerle entrar en razón. Quiero que hagáis por verlo y que le digáis que no me acuse con mentiras ni me condene ante nadie sin antes meditar sobre lo que dice, que no diga por decir, que no me calumnie porque no tiene razón. Por favor, decirle que no me lleve a la perrera municipal, que no me abandone. Si le veis decirle que lo quiero con todo mi corazón. Se llama Emilio y no podría vivir sin él.

Carinyet. (Cocker Spaniel Inglés).

19 de octubre de 2011

"Día mundial de la lucha contra el cáncer de mama"

Me dice que escriba unas palabras sobre el cáncer de mama. Supongo que algo podré escribir a mi manera, quiero decir sin saber lo que es ciencia cierta, solo humano.

El asunto es escabroso, pero no más que la vida en sí. El cáncer de mama tiene que ser, es porque sí, y no es un castigo divino. Un cáncer de mama aparece sin llamarlo y menos desearlo, y viene para quedarse por un tiempo o para siempre. Lo cierto es que el hijoputa (en este asunto no valen paños calientes), repito, el hijoputa cambia la vida de una persona. Además del carácter, el semblante y el comportamiento que tantas veces va acompañado de ira de la peor. Nada se quiere saber. A veces ni siquiera de la propia vida. Según me cuentan, el cáncer ya no es lo que era, la ciencia ha avanzado mucho y el índice de mortalidad es apenas. Sin embargo, no hay ser humano en el mundo que al conocer la noticia no se desparrame por los suelos. Una noticia que es una auténtica tragedia. Entonces, sin querer y mucho menos saber, se tienen que redefinir las prioridades. El caso es que de repente se cae el mundo encima y nadie sabe cómo enfrentarse a él. En un verbo se para el reloj de la vida. Pero a veces llega un día, y llega también porque sí, el reloj de la vida echa a andar y el cáncer de mama puede ser lo mejor que le haya podido ocurrir a la persona. Hablo de una segunda oportunidad. Oportunidad que procura sensaciones en la vida que nunca se habían experimentado, porque solo si se está cerca de la muerte se aprende a amar más a la vida. Es lo más cercano que se puede estar de la felicidad sin ningún tipo de matices. El proceso tiene tres actores principales: el médico, el paciente y el cáncer de mama. Y todo es secreto, solo silencio, no hay cirujano ni oncólogo que digan. El alma está bien cerca de romperse porque nadie dice. Supongo que tampoco existen palabras capaces de romper ese silencio. No lo sé de fijo, pero hay quien dice que solo se oye La Palabra de Dios. Tribulaciones del ser humano. Un diagnóstico de cáncer de mama es como una trama mortal que se vuelve más complicada con el paso del tiempo. Y aquí no valen experiencias ajenas, cada cual vive el suyo a su manera. Entre el diagnóstico y la recuperación ¿? existen un sin fin de calamidades, incógnitas y demás incertidumbres que pueden devenir en tragedia. Todo negativo, nada positivo. En este asunto es fundamental tener Fe; sin Fe no hay Esperanza. Y Santa Poesía en las venas, porque siempre habrá un verso que explique con la más bella prosa que se ha vuelto a nacer. (No tengo más que decir).

Carinyet... mi Carinyet.

A medida que ha venido avanzando el tiempo sobre mi Carinyet, (mayúscula siempre obligada), desde los primeros sueños, ausencias y locuras, fuimos creando una complicidad que no sabría explicar. Como tampoco sabría explicar sus ojos enrojecidos y llorosos de ahora. Si ayer bastaba una mirada para que meneara su cola en acompasado movimiento hoy no basta un te quiero. ¿Y mañana? Palabra iracunda el mañana no está claro, y si no está no está. Don, conocimiento de las cosas antes de que ocurran. Mi enfermera, mi confesora, mi Carinyet, por favor, no me dejes. Duda razonable, firme decisión de cumplir las promesas, renuncia, miente sino, dale vida, más, que aún nos queda mucho por decirnos. Dale vida, y a tiempo completo, que disfrute de ella, que sea feliz. Quién pueda regalarte vida que no se detenga. Carinyet... mi Carinyet. Surgiste de la nada como el buen amor, no tenías a nadie, pero existes y ya está. La muerte no se detiene, imposible dejar de pensar. Lo siento en el alma, Carinyet... mi Carinyet, mi Mascota, te quiero. (El fin no existe, existe todo lo demás, y existirá mientras yo viva).

martes, 18 de octubre de 2011

¡Váyase usted a la mierda!

En mi pueblo estamos de enhorabuena. Tengo entendido, que no lo sabía, que uno de estos días pasados se celebró por todo lo alto el día de la pobreza. Lástima, tendré que hacer las paces con los telediarios y los medios en general, que igual ya cuentan solo buenas noticias, y uno eso no debiera perdérselo. Igual empiezo mañana. El asunto que hoy me anima a escribir no es otro que la pobreza pero en sentido positivo que, a Dios gracias (digo yo que algo tendría que ver Él, porque nunca creí que llegaría este día), en mi pueblo nos hemos salvado de la pobreza. (Cosas). Y lo sé de buena tinta porque me lo contó el señor alcalde. Antes había mucha pobreza en mi pueblo, ahora ya no, entonces, adiós a las crisis. Ya era hora, que uno apenas salía de casa. La depresión que provocaba en mi alma la tristeza de los vecinos culpable. Soy poco valiente por naturaleza. Sin embargo, este asunto me parece extraño, igual el alcalde me quiere pintar las cosas de muchos colores alegres para volver a volver (asuntos personales, mejor me callo). No sé, también pudiera ser que haya comenzado la campaña electoral. Y no sé cómo el alcalde, porque se pasa la legislatura sin hablarme, haciéndose el despistado, pasándole desapercibido. Y en un verbo, o no tiene problemas urgentes que tratar, alzheimer, o se ha dado cuenta que me quiere con toda el alma. Fiarse poco. Y más en esta época de tangos y boleros que abundan las caretas como si fuera carnaval. Uy, esta sí que es buena, vaya ocurrencia la mía: qué si salgo a la calle con la mesa de camping y recojo 500.000 firmas y en lugar de sufragio universal que suena demasiado pomposo, le llamamos el día de las chirigotas. Ay, los dos asuntos tienen su gracia, el de las chirigotas menos, pero el de él... qué no va y me dice: ¿cómo, acaso has estado de viaje? Mira que hace tiempo que no te veía... Y tan, señor acalde, y tan... Sabe qué le digo: ¡Váyase usted a la mierda!. (Luego leí que el paro seguía subiendo. Mentira, todo era una mentira. Como él).

La vejez y una ilusión

"Porque te quiero a ti, porque te quiero, cerré mi puerta una mañana y eché a andar. Porque te quiero a ti, porque te quiero, dejé los montes y me vine al mar". Joan M. Serrat.

Siempre pensé que en la vida si deseas alcanzar una meta, la forma más fácil de hacerlo es con hechos. Podemos ser capaces de alcanzar, y de hacer creer a otros que algo es del color con que se mire. O de pensar que todo lo que ocurre a tu alrededor es fruto de la percepción y no de la propia realidad. Siempre creí en las segundas oportunidades. El humano ser evoluciona interactuando con los demás. No hay evolución aislada y las cosas están dispuestas para que no solo evolucionen en función de los hechos sino a través de circunstancias que nos afectan directa o indirectamente. Una parte importante del proceso evolutivo se produce cuando el amor nos afecta. Cada cual posee una determinada cantidad de energía y la utiliza de la mejor manera posible. Pero no siempre atiende a razones, que hablo de amor. Entonces, esa energía se vuelve esquizofrénica. Simplemente es una fuerza, es energía, es un alma agitada por la ansiedad. El asunto es bien fácil: nos complicamos la vida, y lo peor, se la complicamos a los demás. Alma, corazón y vida. Una persona mentalmente equilibrada, ecuánime y prudente, un día echó a andar. Creyó que no malgastaría su tiempo y su energía porque iba en busca del amor y el amor todo lo justifica. Ni a la muerte temía. Y nunca dejó de enviar esas ondas de energía que brotaban desde su interior, pero al final, desajustado emocionalmente, su alrededor se volvió turbio y la intensidad de su búsqueda fue perdiendo su fuerza natural. Se hizo viejo y loco. ¿Somos responsables de nuestros pensamientos, ya sean de amor o de maldad? Que cada cual se las arregle como sea para sanear sus pensamientos, porque se quiera o no, somos apenas nuestros pensamientos. Pureza en el pensamiento, palabra y obra. Pero aún hay más, porque no siempre sabemos dónde empieza la verdad y dónde la mentira... Una ilusión. ("La vejez comienza cuando el recuerdo es más fuerte que la esperanza"). Dice un proverbio hindú.

Nostalgia del pasado

"La felicidad está en la nostalgia, los recuerdos siempre son mejores". Ángel Llácer

Nostalgia del pasado. Esto sobretodo suena a un tango bonaerense. Si el pasado dejase de ser pasado y volviera a esta realidad, a pesar de los pesares, de las crisis y otros besos, conmigo que no cuente. Yo me apeo. Este decir apresurado de Ángel Llácer, vital actor y presentador, con respeto y total honestidad, suena a titular periodístico en la página de necrológicas. Tengo pensamiento revolucionario tal vez con ideas atrasadas, pero fundadas en un presente que me gusta; lo cambiaría, sí, pero a su debido tiempo. Al tiempo le podemos dar un empujón, gritarle, llorarle, patalearle, contarle un chiste y reírnos juntos... pero el paso lo marca él. Decir que la felicidad está en la nostalgia es provocador, quizás es lo que pretende el actor ¿? pues me vale, cada cual que piense lo que quiera, pero nada más. La felicidad anda por aquí, en cualquier lugar, con una o varias personas, en uno mismo. En el buen hacer diario. En la familia y el amor. Lo demás son estupideces. Un día, alguien y fue reciente, me llamó traidor, ¡hay que joderse!, y no fue en la mili, y menos en la guerra, que viejo sí, pero no tanto, fue el editor de un periódico. Traidor... aún me duele, pero como al pasado no le guardo rencor. Del pasado solo tengo buenas experiencias y buenos recuerdos, y entre esas buenas vivencias que lo son, está este señor. Mejor dicho está su periódico, bendito periódico, de él en cuestión tengo malos recuerdos que pronto serán olvidos. Entiendo que pudiera estar relacionado con una nueva línea editorial, como él mismo. Ay, línea editorial, pobre de mí: yo nunca falte a ninguna línea editorial, y menos a la palabra dada. Eso sí, no soy persona de decir siempre la verdad. Porque la verdad, y excluyo la fe religiosa de cada cual por ser la verdad incontestable, es muy triste y aburrida, se mire como se mire. Sin embargo, a veces tengo que poner la cara más seria que tengo para explicar cómo veo yo la realidad, para decir que este no es el camino, que no todo vale, que las guerras, que las violencias, que el respeto al colindante y al medio ambiente; que sí al amor y la santa poesía, en ese plan. Pero a partir de ahí, cada día pongo la cara que me apetece según las circunstancias, pero siempre respetuosa y con una única finalidad: sacar una sonrisa debajo de las piedras, un pensar, un meditar, un esto y aquello, y sobretodo para decir que al tiempo hay que darle tiempo, que las prisas no son buenas, que miremos al frente sí, pero también a los lados y hacia el suelo. Que nada nos pase de soslayo. Y si a veces digo ZP o digo Rajoy, quiero decir Sporting de Gijón. (Eso sí que es nostalgia del pasado).

lunes, 17 de octubre de 2011

¿Se me entiende o no?

El sabio refranero popular sostiene que el hombre es un animal de costumbres, y va a ser que sí. Porque ante determinadas acciones, nos enfrentamos a ellas de manera automática, por lo tanto inconscientemente. Sin pensar. Y hablo del deterioro evidente de los Derechos humanos. Con frecuencia observamos que la sociedad, ante acciones horrendas donde nadie respeta a nadie, se comete crímenes contra la humanidad y nos solo "pasamos" sino que, además, nos estamos acostumbrando a ello. Nos habituamos a lo malo más fácilmente que a lo bueno. Y eso no está bien. Nos cuesta comprometernos con una sociedad que nos necesita. El asunto es fácil, aunque nos quejamos más que nunca estamos mejor que la mayoría. Y sabemos lo que le puede pasar y pasa a una civilización que no se sostiene: que pasa hambre de pan y justicia, nos resignamos sin darnos cuenta que eso es tanto como empujar al suicidio a la inmensa sociedad. Hablo de pan y justicia porque hay pueblos que se están muriendo de hambre, además, de la privación de libertad. En multitud de países miles de personas son arrestadas injustamente, desaparecidas y torturadas junto a sus familias que sufren el mismo calvario. ¿Se me entiende o no? Pondré como ejemplo a John Forbes Nash y su teoría de los juegos no corporativos, que un comentario amigo hizo recientemente en su blog: "El dilema del prisionero nos permite llegar a una reflexión muy coherente: cuando buscamos el interés del grupo, obtenemos más beneficios que cuando se busca maximizar el resultado individual". Y en eso estamos, en defender el interés del grupo para obtener más beneficios, o debemos estar, que no lo estamos, la humanidad, toda la humanidad, debiera hacer piña ante estas gravísimas situaciones y reafirmarse en el valor del ser humano totalmente devaluado y despreciado cuando deja de tener interés para la clase preponderante. No podemos decir que la humanidad progresa, mientras cohabite la desesperación entre los débiles y los poderosos vivan tan ricamente como si no pasara nada.

El cura de mi pueblo

No es que quiera perjudicar al cura de mi pueblo, ni movilizar a una vencidad casi vencida contra él, no soy de esos o esas, pero ayer se pasó cuando dijo:

"De Dios viene nuestra esperanza. Al situar nuestras expectativas en otra persona, corremos el riesgo de quedar decepcionados".

Esto que dijo sí que es decepcionante, y eso que antes tenía una opinión generosa hacia él. Si digo él digo él, y no ÉL. Qué no puedo situar mis expectativas en Él y en la colindancia más cercana a la vez. Qué no puedo confiar en el amor humano. Óigame usted señor cura, se lo digo con la cara de los entierros, no me obligue a elegir, se lo advierto. Y sostenía su opinión en que el humano ser es imperfecto y por lo tanto fallará una y otra vez, por olvido, desánimo, indolencia, intereses, error involuntario, desamor. Naturalmente, por innumerables razones nos fallamos unos a otros. ¿Y qué señor cura? ¿Qué usted no tuvo desengaños en la vida y sin embargo sigue ahí en el púlpito dale que dale? ¿Por qué no tiró la toalla y se fue con Él por los siglos de los siglos? Ya, ya, claro... No será porque la esperanza es un invento del humano ser como el amor, y no divino. Si, como dice usted Él no se da por vencido, la humanidad tampoco, aquí sigue, y cada vez somos más. Unos tienen su fe religiosa clavada con espinas en la cabeza y otros no. Todos somos parecidos señor cura. A unos les ha dado por confiar en Él y otros, y por el mismo precio, en él o en ella, humanos hasta las trancas. Todo es amor y todo es esperanza. Y más que me callo, que la carne es débil. Confiésese usted señor cura, hágase ese favor, que ayer no estuvo muy acertado y hay gente que aún confía en usted.

El bar de los fracasos

En un tiempo reciente, una palabra cargada de valentía y decoro, apaciguaba los sentimientos de una dama que nunca se conformaba. A veces, casi vencida en sus adentros se reponía serena y nunca resignada. (Valiente dama; enamorada dama en su poesía).

El amor:
Consideraba que en el amor no triunfa quien intransigente huye del romanticismo de la palabra que expresa un profundo sentimiento. Aunque no es fácil mantener este esquema, porque los despertares sombríos enturbian la mente; ella veía la claridad de los rayos del sol a través de una esperanza que renovaba cada día.

El poeta:
El amor atropellado por los encantos de un verso y la magnanimidad de su mansedumbre... Y el fuego de la hoguera se propagó y diezmó sin piedad sus pensamientos que eran sus deseos aún indemnes. Y no, el fuego no se detuvo y sus candentes llamaradas llegaron hasta el alma donde anidaba una madrugada con sabor a cama recién hecha.

Ella:
Entonces, respiró profundamente el rocío de la mañana, y mientras escucha los estertores de los moribundos derrotados en el bar de los fracasos, pensó que la palabra por decir era para ayer, que ya hoy era tarde, pero que a fin de cuentas, más vale tarde que nunca.

domingo, 16 de octubre de 2011

¡Viva el fúrbol!

Existe un lugar en el mundo donde el absurdo es un campo de fútbol donde cuerpos sonámbulos deambulan sin rumbo ninguneados por el viento de una tempestad que  confunde y crea mitos, además de amnesia. Es un lugar en el mundo donde a las cinco de la tarde desaparecen todos los problemas, o casi todos, que queda uno, el del pito. El del pito es un problema y no. Porque un día tienen que hacérselo tragar. Que si no fuera por él y sus errores... Una tarde de fútbol es una maravilla de tarde. Se escuchan voces o gritos, los mismos todos los domingos. Como si la RAE se le hubiera olvidado actualizar el diccionario. Pero incautos y peregrinos de su existencia, no saben que a las siete de la tarde el mundo del que vinieron precisa de inmediato su presencia. Y entonces, han de volver a sus  precarias capacidades. Las fantasías vocingleras que convocan rituales manipulados y envueltos en el manto del sofisma aún retuercen las meninges como si les fuera la vida en ello, pero la hora es la hora: las siete. (La sordera a la virtud derrota, aunque haga una llamada valiente que unos oyen y pocos escuchan).

Mis hijas desheredadas

Hay un parque aquí en mi barrio... Así empezaba una canción antigua que diría mes hijas. Un día las desheredaré, así no se le habla a un padre por solo tener pelo cano y una piel que rasca, mamá. Que igual ya lo he hecho sin darme cuenta, dejarles sin el patrimonio que mis padres me dejaron a mí. No sé. He de confesar que ando algo despistado. Pero el asunto es fácil, uno anda a los suyo sin importarle todo lo demás. Normal. Si uno se tuviera que preocupar de todo qué. En mi trabajo me gusta delegar funciones. Estoy preocupado y no sé por qué, tampoco a qué asunto empecé diciendo que hay un parque aquí en mi barrio, sea canción o no, si es mentira. Eso sí, lo había. En aquel parque había flores, y, como vivo a orillas del río Xúquer, también había un soto bien hermoso con árboles y cañaverales. Ay, eran otros tiempos. Según los viejos del lugar fueron talados por una apuesta con el progreso: gano el progreso. Cuestión de supremacía, supongo. El hombre en plena confrontación con la naturaleza. Yo, un hombre más de nuestro tiempo, estoy muy ocupado con mis asuntos fundamentales y nada puedo hacer. Es más, y de esto entiendo, es un aniquilamiento mental del medio ambiente, es una obsesión, y ya la salud mental dejó de tener importancia el la SS. No hay camas ni manicomios. Dios mío, entonces, los sueños y las utopías peligran. Hablo de los sueños que congestionan las rutinas de adoctrinamientos más allá de las montañas y los valles de mi tierra, Asturias. Asturias patria querida. Asturias es una tierra bien hermosa que nada tiene que envidiar a otras tan hermosas como ella pero no más. Cada una tiene sus particularidades que la distinguen de las otras, como las mujeres que todas se parecen y ninguna es igual ni parecida, si lo sabré yo. ¡Eureka!, ya sé por qué desheredé a mis hijas. Soy un miserable, cómo he podido hacerles eso a mis hijas si son unas hijas maravillosas a las que quiero a morir. Yo culpable, y otros, que también, porque sin darnos cuenta, o la importancia que el asunto merece, llegamos a aniquilar el medio ambiente. (Quizás un día amanezca y volvamos a la verdad, a la vida por decir. Ojalá aún estemos a tiempo de salvar el medio ambiente).

El hambre en la Tierra

La ciencia ha observado atentamente que el hambre se corrompe con el resto del cuerpo después de la muerte. Pregunto: ¿ese impulso instintivo, esencia inmaterial que satisface los deseos y las necesidades del apetito, se corrompe también, o solo deja de cumplir su función inmaterial? La mayoría de la gente, diga lo que diga la comunidad científica, considera que al morir se dejar de tener hambre pero no se corrompe el apetito, (aunque si la ciencia estuviera acertada sería la solución para erradicar el hambre en la Tierra. Es una idea), entonces, el hambre puede sobrevivir a la muerte posiblemente con la esperanza de ser recompensado en la otra vida. Bajo este punto de vista, más que razonable, tendría sentido que según lo que uno haya merecido en esta vida, pudiera o no saciar su hambre en la otra vida con viandas exquisitas si hubiera sido bueno, o comida basura si hubiera sido malo. El hambre después de la muerte es una controversia que no debiera importarnos, otra cosa sería, pero que tampoco importa, es el hambre antes de la muerte. En fin, para un domingo de ir a misa no es tema a tratar por la razón que debe prevalecer en un día de decir la verdad. Simplemente era un pensar en voz alta, un depositar una duda encima de la mesa luego de desayunar. ¡Qué comer con lo que engorda!. Lo que importa es ser feliz aquí en la Tierra como en el Cielo. Y erradicar el hambre en la Tierra que tan groseramente ha reclamado la inmensa mayoría de los habitantes de este planeta, por insalubre, será arrojado a la eternidad, donde jamás saciará su humano apetito. Amén.

Un consejo

Lo primero que deberán hacer los que ganen las próximas elecciones (si asumen fríamente que los partidos políticos son corporaciones para ser manejadas con criterios económicos) es revisar el inventario, a ver qué queda en el activo fijo, o más bien, qué falta, qué se ha desviado por el camino, qué se ha descuidado y, por tanto, qué hay que comprar para reponer, que aún queda mucho por hacer y el negocio es el mercado. Las relaciones con los estratos medios tirando a superiores de la gran clase media alta, que media ya no queda (grande por su influencia en la sociedad con sus negocios, más que por su número) han de seguir siendo fluidas e interesantes gane quien gane. Para no liarlo, que si es por mí (aunque no los vote), que gane el PP, y que a la general secretaria, Rajoy la nombren ministra de educación, de sanidad, de trabajo, inmigración y seguridad social, y de economía y hacienda. De interior no, que el tricornio no le va con su cabello rubio manchego. (Ojalá que el rico siga haciendo dinero, que el pobre siga soñando, y que el del medio pueda seguir trabajando).

sábado, 15 de octubre de 2011

Mensaje a unos niños que veo jugar desde mi ventana

Queridos niños: Debéis saber que en el 2012 la mayoría no tendréis una beca para el comedor ni ayudas para comprar los libros del curso que los maestros cambian sino de editorial (que por qué) si de pastas, que lo de dentro es igual. Cristóbal Colón sigue descubriendo América y masacrando, y los ríos y las montañas también están donde siempre, así como los pueblos; y dos y dos también son cuatro. Pensábamos que, de seguir este país como iba -que es como va- la sensibilidad se apoderaría de unos y otros, y todos juntos, las asociaciones de padres, los ayuntamientos, y los gobiernos de la comunidad, país, o como cada cual lo quiera llamar, que ¡manda nuevos!, que diría el señor Trillo; a estas alturas aún estemos que si país, comunidad o región. Y los niños sin becas para el comedor. Por cierto a mi hija le han denegado no la beca, sino la plaza para hacer el doctorado que antes casi nadie hacía o sobraban plazas. El asunto es que ZP firmó un convenio con China de "compraventa" y en algunos años no habrá doctores españoles, todos serán chinos. Pues vale. Un pocillo más de arroz, un padre nuestro que estás en los cielos y tema resuelto. El asunto es fácil, cuando pudimos nada hicimos y ahora pagamos las consecuencias. (Por favor, a quien bien me quiera, y cuando me muera o me maten de pena penita pena ay, no me lleven flores al cementerio, mejor me dejan una carta de buen amor sellada y lacrada a fuego, además de la tuya. Y las pocas flores que queden déjenlas ahí sembradas, a ver si el planeta vuelve a tener al menos un jardín). Muchas gracias.