lunes, 9 de marzo de 2026

Ayer me volví a ir.

Ayer ocurrió una cosa muy rara: me olvidé del mundo y el mundo se olvidó de mí. Ayer me volví a ir. En realidad, no es nada raro, es habitual para mí irme sin haberme ido y regresar o despertar; es decir, no me moví del sofá, como me consta que le ocurre a mucha gente, la mayoría desconocida para la neurología, a la que, cuando me atrevo a salir de casa les pregunto y me dicen que no saben. Estamos bien jodidos. Los psiquiatras no sanan, te recetan pastillitas de colores. Y los neurólogos, tres cuartos de lo mismo. A mí la psiquiatra, ni fu ni fa. En cambio, la neuróloga, la tengo en los altares. Los profesionales de la salud están en periodo de extinción. Y eso es la muerte. No hablo por mí, yo tengo un plan. Un plan, y qué gracia, a cara perro se lo dije a la psiquiatra y quiso dar en loco (es joven y acabaría con su futuro). Ella no lo sabe, pero yo siempre tengo un plan. Cómo no tenerlo si vivo la edad de la autoestima, la sabiduría y los consejos. A esta edad, lo único que no sabemos es el día y la hora. En fin, la Facultad de Medicina impaciente espera -"no ni na"-, no seré una carga para la familia. Gracias.

domingo, 8 de marzo de 2026

Día Internacional de la Mujer.

La mujer protagoniza el de soslayo de hoy, y el de cualquier otro día en cualquier pueblo, a cualquier hora. Hoy, 8 de marzo, se celebra la lucha de la mujer por su participación en la sociedad y su desarrollo absoluto como persona sobre la base de igualdad con el hombre. Un ser humano herido, maltratado, menospreciado quiere salir a la calle y con su presencia vencer el ansia de mujer, hormiguita de ternura, rebelde de dolor que un verso no ayuda desde el embeleso que provoca su mirada inquieta. "... y sus párpados se entrecierran y sus ojos se humedecen lentamente". Mujer, nombro a la mujer por el hecho de ser mujer, por su dignidad pisoteada por el hombre. Sin cultura, la cultura, sin respeto como sociedad, somos la barbarie, el estercolero de la mayor pobreza espiritual. La mujer vive discriminada por el hombre. Machismo. Hay experiencias que una mujer no debiera tener. Colectivamente tenemos el deber de hacer llegar a nuestros días los valores que guían los derechos fundamentales, y ya ven, por andar celebrando el machismo con divertida impunidad se nos ha echado la muerte encima. Y todo por no saber, desde la indefensión, que la única diferencia que existe entre un hombre y una mujer, no existe. Gracias.

sábado, 7 de marzo de 2026

Leer y escribir (y dos).

No recuerdo lo de ayer, pero vale la pena escribir y leer. Escribir, escribir reviviendo el pasado por la vía del inconsciente. Tal vez vivencias que no tienen que ver con la realidad, o una duda pendiente de despejar, que tampoco. De ahí que la destreza de escribir posibilita dentro de un estado alucinado algún pasaje de la vida cargado de angustia, de pena, o del más húmedo beso. Buena parte de lo que uno escribe son invenciones o verdades a medias; la verdad siempre se reserva para el postre. Confieso que de cuando en vez me pierdo y no me encuentro. Soy mejor lector que escritor, con el perdón de los escritores. Por eso cuando leo a un escritor de talento busco dónde se encuentra la verdad, la mentira, la distracción. Dónde están sus experiencias y si las utiliza para mejorar el texto. Me mata leer a escritores de talento. Me carcome la envidia. Escribir y leer crea una adicción que se vuelve vengativa. Te pones y eres incapaz de dejarlo. Escribir es vivir en un mundo paralelo. Y leer crea cierta incertidumbre, o una profunda melancolía, o ganas de asesinar al autor: en cualquier caso, aprendo. Me mata no saber. Leer es una aventura maravillosa en la que empiezas como simple espectador y acabas de protagonista. La desazón del suspense y el final inesperado. (Quién iba a imaginar que el juez era el asesino... Y acabo de comprar el libro). Gracias.

viernes, 6 de marzo de 2026

Leer y escribir (uno).

Historiar cosas, hablo de que escribir según aquello que lo inspira tiene encanto, lo cual seduce e invita a la conquista de lo desconocido. Y poco a poco uno se va metiendo en el conjuro que contagia las primeras líneas del texto. Es la carnaza que muerdes y te arrastra por los vericuetos de la imaginación. Pierdes la cabeza y la noción del tiempo y caes en un estado de inconsciencia activa que te introduce en un maremágnum de contradicciones condicionándote de forma que las emociones básicas te desbaratan hasta un nivel superior dentro de un ánimo prodigioso. Bajo esa especie de hipnosis uno se olvida de las ingratitudes de lo cotidiano, las miserias y las desgracias propias y ajenas. Eso es escribir más o menos para mí (el más es amor y el menos la locura). Luego llega leer. De leer está lo de uno y lo de otros. Leer lo que uno escribe en un estado de enajenación es la hostia, aunque a veces lo tire a la papelera. En todo caso te sirve para llegar a un final que no sabes si es un cuento o un nuevo amanecer. Vives angustiado porque sientes y disfrutas, pero de una manera diferente a la realidad: es otra dimensión. Se da la circunstancia que a veces en lo que has escrito descubres que tiene que ver con un déjà vu, alguna experiencia propia o ajena, tal vez una sorpresa que te lleva a un recuerdo casi olvidado, o al conocimiento de un hecho que pudiera ser una novedad activa en tu vida. Y leyendo libros aprendo, cómo si no iba a escribir... (Regreso mañana). Gracias.

jueves, 5 de marzo de 2026

"No a la guerra".

Donald Trump y Benjamín Netanyahu (más Netanyahu que Trump, según  parece) se han propuesto empujar al mundo a un conflicto del que se sabe cuándo comienza, pero no cuándo termina. El ataque "preventivo" a Irán se inscribe en esa tónica, cuya justificación se encuentra en el interés de un dirigente bélico que arrastra a Estados Unidos a un conflicto carente de apoyo interno, como lo evidencian las encuestas realizadas tras los bombardeos al país persa. Netanyahu actúa desde una lógica de preservación personal, teniendo la guerra como su seguro de vida, pues sabe que un Israel en paz significaría su ingreso en prisión por las órdenes internacionales. De hecho, tiene pendiente una condena de 12 años de prisión que no ha empezado a cumplir gracias a la inmunidad de la que goza por el cargo que ostenta. La mayor evidencia de que Netanyahu ha arrastrado a Estados Unidos a una guerra sin ninguna justificación, la tenemos en las declaraciones de altos cargos de la Administración Trump, quienes han dicho que decidieron atacar a Irán porque de no hacerlo, Israel les tomaría la delantera y entonces tendrían que ingresar de segundones. Trump actúa como un macarra que se deja manipular por un tipo que tiene las manos manchadas de sangre y que solo actúa para salvar su pellejo, sin importar que el mundo arda en llamas y, sobre todo, sin medir las consecuencias de acciones de guerra de las cuales tiene pocas posibilidades de salir airoso. Y Sánchez, el aliado "terrible", aunque tarde, la UE salió en su defensa: "España es un miembro clave de la OTAN que cumple con sus compromisos y contribuye de forma destacada a la defensa del territorio europeo. Se garantiza que nuestros intereses están protegidos". (Dicho esto, solamente falta buscar acomodo al emérito cuando llegue su muerte, pues quiere ser enterrado en Granada junto a los Reyes Católicos. "Tanto monta, monta tanto Isabel...". Imagino a Fernando camino de Aragón). Gracias.