de soslayo
(Quizá ya ocurrió)
lunes, 20 de abril de 2026
¡Oiga, usted, y ustedes!
domingo, 19 de abril de 2026
Don Quijote y El Pueblo de Patricia.
Don Quijote pasó por El Pueblo de Patricia y se quedó a vivir, como yo cuando pasé. Aunque está más loco que cualquiera, no aguantó lo que yo aguanté. Don Quijote no vino solo; lo acompañó Sancho. Pero Sancho es más así, como yo: ¡señor, sí señora! "¿Quién le levanta la voz a Don Quijote con la rodela en una mano y la lanza en ristre en la otra? Y voy al caso que hoy me obliga a escribir. Los politiqueros de El Pueblo de Patricia, sin saber qué se jugaban, me obligaron a elegir: Patricia o el alcalde. Elegí a Patricia, y el alcalde quiso dar en loco. Hoy en día volvería a elegir a Patricia. El alcalde me arrojó a los leones, sin preguntarse, de darse la tesitura que se dio, qué haría él como padre. Yo, si no existieran los libros ni los lápices, elegiría la política. Me chifla la política. Aunque la política en El Pueblo de Patricia no se analiza, se cree, como se cree en el Señor Dios. No hay ideas, hay misa los domingos. Y el día de las próximas elecciones bajan la cabeza para verse la barriga. Es fe lo que eligen. Fe de pobres. Aquí todo huele a biblioteca "a coste cero". Qué ignorancia. Don Quijote era Don Quijote; digo era porque ya se fue, y Sancho con él. Y las familias siguen con la fe, aunque ya no les alcanza ni para rezar. Gracias.
sábado, 18 de abril de 2026
Hay locuras y hay políticas.
viernes, 17 de abril de 2026
UNICEF España.
jueves, 16 de abril de 2026
Iba yo por un camino.
Iba yo por un camino cuando con la muerte di.
-¡Amigo! -gritó la muerte,
pero no le respondí,
pero no le respondí;
miré no más a la muerte,
pero no le respondí.
Llevaba yo un lirio blanco,
cuando con la muerte di.
Me pidió el lirio la muerte,
pero no le respondí,
pero no le respondí;
miré no más a la muerte,
pero no le respondí.
Ay, muerte,
si otra vez volviera a verte,
iba a platicar contigo como un amigo;
mi lirio, sobre tu pecho,
como un amigo;
mi beso, sobre tu mano,
como un amigo;
yo, detenido y sonriente,
como un amigo.