Pasan los años y sigo en mis trece: el amor es el camino, pero contrapongo opiniones -quién me sufrió lo sabe-, hay quien decide evitarlo, y no será porque Don Antonio no nos lo haya explicado una y mil de veces. "... y a pesar de mí mismo, alma distraída, yo te amo". Los fantasmas nos oprimen, nos frustran, y la ignorancia de lo que podría haber sido nos aterra. Uno no entiende por qué hay quien dice que amar restringe, acota límites y nos hace vulnerables. Generalmente, la seguridad que buscamos se desprende de la teoría en los momentos críticos, y es que el amor no huye cuando debe exponerse a la persona amada, no calla cuando debe hablar, no es indolente cuando debe acompañar en los momentos complicados. El amor no compite, no silencia, burlón, se deja ir. No absorbe una vida para completar otra vida, siembra en tierra fértil para florecer juntos. ("... ayer te vi hermosa..."). Y a pesar de los riesgos que nos obliga a tomar, el amor es el camino. Gracias.
de soslayo
(Quizá ya ocurrió)
martes, 10 de febrero de 2026
lunes, 9 de febrero de 2026
Hay cosas que una psiquiatra no debe saber.
Hay cosas y cosas, algunas pasan y otras no, las que pasan, pasan, las que no pasan, pesan en el cerebro y atarantan. No soy consciente, es una tortura mental que me incita a pensar. Se dice que somos lo que pensamos, si es así yo pienso más de lo que me permite mi mente absurda y me resta, no suma, me limita, atasca, me vacía el cerebro y pierdo el juicio. A ella no se lo cuento, lo escribo en de soslayo, seguramente no lo entendería o si yerro y con el tiempo me llegase a entender me conocería un poco más y eso no me lo puedo permitir porque como la otra, tal vez quisiera ser mi amiga, y yo no quiero ser su amigo. Llevamos cuatro años de cháchara y si cree que me conoce para mí es suficiente. Cuando se fue la otra por retiro esta se presentó como su sustituta y me dio la mano, fue al negársela cuando le dije que no quería ser su amigo, quería que fuera mi psiquiatra, y que no se fiara de lo que leyera en el ordenador (si yo miento, qué no dirá él que me ordena). Gracias.
domingo, 8 de febrero de 2026
Por un mundo mejor.
En un paraíso donde podemos elegir cualquier cosa, porque cualquier cosa se nos concede, elijamos tomar conciencia de nuestras obligaciones. Tan importante como levantar la voz es escucharse, guardar silencio como oírse y ver qué propósitos nos interesan y tomarlos como actitud de vida equilibrada. Egoístas somos, más que menos somos, por eso, de cuando en vez es imprescindible hacer una pausa, y no solo para tomar aliento y descansar de los impedimentos del camino, también para mirarse al espejo y enmendarnos antes de que el agotamiento físico y mental nos eche a perder la salud. Únicamente tomando conciencia de que solo caminando por el sendero de la armonía -paz interior y la coherencia entre mente, cuerpo y acciones-, del bendito amor y la santa poesía -¡estamos obligados a querernos!- podremos establecer un mundo mejor para todos y todas. Bajo esta práctica de sana cognición hay esperanza. (En tu mano, en mi mano, en nuestras manos). Gracias.
sábado, 7 de febrero de 2026
El dinamómetro de la estupidez.
viernes, 6 de febrero de 2026
Lo que no damos.
Don Antonio Machado en un verso nos llamó caminantes y nos dijo que se hace camino al andar. Lo que no nos dijo fue que a cada paso dejamos huellas, donde quiera que vayamos dejamos huellas, son nuestros rastros, y aun los rastros invisibles dejan huellas, de ahí qué, según andamos hacemos camino y, de cuando en vez, dejamos huellas cargadas de ternura. Las huellas que dejamos al caminar en algunos corazones (metastásicos corazones) no se perciben y quedan en la profundidad del ser con cada gesto cargado de honesta entrega, verdad completa. En este punto, la memoria me trae un recuerdo como sentencia: "lo que no damos, nos lo quitamos a nosotros mismos", aun así, cuando en un solo toque de empatía se le podría inyectar en vena la poesía que la rescataría de tanto odio. Un corazón en bandolera muta para no sentir amor en cada latido y esquiva la huella de quien le corregiría el rumbo y la conciliación con un pasado traumático. Debemos ser disciplinados en nuestro caminar. (Y sí, hay caminos que dejan huellas cargadas de ternura, pero no pueden gestionar emociones). Gracias.