Válgame Dios. La orquesta con gogós era una sardana en plan adoctrinamiento lingüístico catalán. (En el ayuntamiento hay un topo). Intolerable. Entonces, busqué por internet una casa rural para huir de las fiestas. ¿Y los precios? De haber plazas libres, se escapaban a mis posibilidades económicas. Por escapar de las fiestas, dejaría que me picaran los mosquitos... Tal vez si me untara de matamosquitos, pero no hay mosquitos, se los comen los tábanos. ¿Y si me vistiera con traje de buzo? "¡Ay, Señor!" Dios sabe que no puedo pagar ni una litera. Aunque le di mi número de móvil a la señora con la que hablé por si hubiera una cancelación y luego hablaríamos del precio. A día de hoy no me llamó: nada imprevisto, ni previsto para los que olvidan que en septiembre hay que comprar libros y libretas, lápices y uniformes. Pero que igual son cosas mías y tiene razón el gobierno con la prosperidad económica de las familias y no tanto de los usureros y etcétera. Los jubilados tampoco llegamos a fin de mes, por lo que creo que las familias vivalavirgen lo de los gastos de verano aplazados con las tarjetas y la vuelta al cole lo tienen resuelto. Cinco millones de coches en la carretera, más trenes y más aviones. No le daré más vueltas a la rueda; trataré de encontrar un usurero que me patrocine las vacaciones de agosto y ya amanecerá algún día. Gracias.
de soslayo
(Quizá ya ocurrió)
domingo, 16 de agosto de 2026
miércoles, 12 de agosto de 2026
"El Pueblo de Patricia" se engalana.
"El Pueblo de Patricia" se engalana y, si tenían que llegar las fiestas de agosto, llegaron. Ruido y Cristo yacente. Pero este año no me cogerán distraído, ¡ah!, ¡no! Los vecinos pasarán una semana sin mí. O más, si me encuentro a gusto. (No diría yo que alguna pagaría para que no volviese. Rencores de otros tiempos y otra vida, nada de qué preocuparse). Contraté en una firma un curso de escritores sonados que enseñan a escribir en un monasterio. Me dedicarán tiempo y yo pondré de mi parte: ¡aprenderé a escribir! Y cuando regrese a de soslayo no me reconocerán. Además, pacté por horas con un cotilla en exclusiva para que me cuente los chismes que circulan por los pórticos del monasterio. Ay, me siento joven, libre, y esclavo del amor. Y si me sobra tiempo, también me adiestraré en repostería monástica. El alcalde contrató una orquesta afamada con gogós (que no se respire miseria). Por cierto, mi esposa no va, mi esposa se queda; a ella no le mortifica el ruido y le chiflan las fiestas, no se pierde un sarao. Perdón, la firma me acaba de llamar para cancelar la reserva. ¿Y ahora? Gracias.
sábado, 8 de agosto de 2026
Alma discreta.
martes, 4 de agosto de 2026
En el Facebook de mi esposa.
El pueblo está patas arriba y el país, allá le va. Así no hay quien escriba al amor. Entonces entré por entrar en el Facebook de mi esposa y encontré a una conocida de mi esposa celebrando su propio natalicio. Y al hacerlo, y a pesar de la ofrenda procaz y el auto homenaje vergonzoso (o quizá por ello), me fue imposible no pensar en la ingratitud que acompañó siempre a quien se atrevió a soñar un pueblo cuando ni los sueños de pueblo existían. Hablo, para no llamar a engaño, de "la que no debe ser nombrada". Y qué lástima. José Martí, en Montecristi, dijo al invicto generalísimo Máximo Gómez Báez (de la villa de Baní) que para invitarlo a luchar por la liberación de Cuba, no tenía más remuneración para ofrecerle "que el placer del sacrificio y la ingratitud probable de los hombres". José Martí, por la política y por ser poeta, lo sabía. Y ahora me encuentro en Facebook con una escritora aventajada de la "IA", que amó las diferencias con determinación y responsabilidad. Sí, dije amó, porque nada llega lejos sin ser esa clase de amor profundo y desinteresado. El amor combate limpio porque no busca lo suyo, busca lo nuestro sin cobardías. (La reina del fariseísmo vende la muerte en subasta pública... Dio en loco). Gracias.
sábado, 1 de agosto de 2026
Un día al azahar y una rosa.
Necesariamente acepto la realidad de los hechos y miro al frente, pero no volveré a escribir un día al azahar y una rosa. Esa realidad inspira un día de oración por los difuntos. Qué bueno que se pierda en la memoria lo que fue, ahora que ha muerto. Quien cree en la eternidad, su alma vive y recordarla es tener presente sus valores humanos... ¿Bondad? ¿Compañerismo? Me cuentan que reside en el cementerio al haber renunciado a vivir el amor sincero. Recordarla sería esbozar el amor de un día. Es pasado, su alma navega en el purgatorio y sus cenizas en el cementerio. Un día al azahar y una rosa no recordará la realidad impuesta. Al correr el tiempo, son múltiples los paradigmas que han evidenciado la particular capacidad que tiene la gente para olvidar promesas de amor. Hay actores que exhiben su virtud con base en conductas escasas de dignidad. Otros se abren paso con acciones para llegar a destinos de vida inconclusas. Como buen conocedor de la filosofía budista, de las grandes aportaciones del budismo a la vida, es poder conocer la mente a través de la meditación. Ejemplo: Si echamos una cucharada de sal en un vaso de agua, el agua se vuelve salada. Pero si echamos la misma cantidad de sal en un embalse, se disuelve y no se percibe. Eso mismo ocurrió con su memoria. Cuando la mente es pequeña, cualquier emoción negativa nos destroza. Al contrario, si la mente es grande, aun cuando surjan realidades sotretas no nos van a afectar. Un de soslayo herido de corazón aconseja auxiliar a los que sufren para abrir la mente. Una mente cerrada todo lo ve a través de miradas desordenadas, es la mente con la que vio a los demás, también a la vida como una permanente batalla en la cual hay que estar a la defensiva. Fue víctima de sí misma. Todo está en la mente, encontrarlo, es descubrir el poder de transformarnos. Pero en ese nuevo amanecer ni ella ni yo estaremos.... (Elevemos una plegaria al Señor Padre y al Hijo, y amén). Gracias.