domingo, 19 de abril de 2026

Don Quijote y El Pueblo de Patricia.

Don Quijote pasó por El Pueblo de Patricia y se quedó a vivir, como yo cuando pasé. Aunque está más loco que cualquiera, no aguantó lo que yo aguanté. Don Quijote no vino solo; lo acompañó Sancho. Pero Sancho es más así, como yo: ¡señor, sí señora! "¿Quién le levanta la voz a Don Quijote con la rodela en una mano y la lanza en ristre en la otra? Y voy al caso que hoy me obliga a escribir. Los politiqueros de El Pueblo de Patricia, sin saber qué se jugaban, me obligaron a elegir: Patricia o el alcalde. Elegí a Patricia, y el alcalde quiso dar en loco. Hoy en día volvería a elegir a Patricia. El alcalde me arrojó a los leones, sin preguntarse, de darse la tesitura que se dio, qué haría él como padre. Yo, si no existieran los libros ni los lápices, elegiría la política. Me chifla la política. Aunque la política en El Pueblo de Patricia no se analiza, se cree, como se cree en el Señor Dios. No hay ideas, hay misa los domingos. Y el día de las próximas elecciones bajan la cabeza para verse la barriga. Es fe lo que eligen. Fe de pobres. Aquí todo huele a biblioteca "a coste cero". Qué ignorancia. Don Quijote era Don Quijote; digo era porque ya se fue, y Sancho con él. Y las familias siguen con la fe, aunque ya no les alcanza ni para rezar. Gracias.

sábado, 18 de abril de 2026

Hay locuras y hay políticas.

Podríamos comenzar el día hablando de locuras: "Hay locuras para la esperanza, hay locuras también para el dolor (...), hay locuras tan vivas, tan sanas, tan puras, que una de ellas será mi morir", que canta Silvio Rodríguez, pero no. Esta vez, de lo que quiero hablar es de la locura más terrible, de la depresión como epidemia global. Locura de una población atrapada en los mandatos invisibles de un sistema donde todos somos, apenas, una mercancía, un espejismo, y donde el gran propósito de la existencia no solo es aquello de tener para ser, porque ahora, además, hay que aparentar en las redes sociales como escenario. Hablamos de la depresión mientras el gobierno presenta su Plan de Salud Mental enfocado en la prevención y el refuerzo de la atención primaria. Atención: "El suicidio es la primera causa de muerte externa (no natural) en España, con una media de 11 personas al día, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), y aunque no es la primera causa de muerte absoluta (que incluye enfermedades), sí es la primera causa de muerte entre jóvenes de 12 a 29 años". Gracias.

viernes, 17 de abril de 2026

UNICEF España.

María Ángeles Espinosa, presidenta de UNICEF España: "Uno de cada tres niños en España vive en riesgo de pobreza. Es una situación intolerable". Si un país cualquiera, España, por ejemplo, no es capaz de alimentar a nuestros niños, tampoco será capaz de proteger la tumba de nuestros muertos en el cementerio municipal. ¿Y entonces? Joder, dona, si el gobierno no ofrece la posibilidad de comer hoy, ni siquiera la esperanza de comer mañana. Comer todos los días. Si las autoridades competentes y las incompetentes no logran impedir el riesgo de pobreza: "uno de cada tres niños". ¿En qué país vivimos? Qué triste España y, sobre todo, los españoles. ¿Hacia dónde vamos? Si vivimos en riesgo de pobreza, vulnerables como huérfanos... ¿Si entre todos no somos capaces de frenar el hambre? "Uno de cada tres niños en España vive en riesgo de pobreza". Insisto: ¿En qué país vivimos? ¿Si venimos del polvo, caminamos entre el barro y volvemos al polvo? Tendremos que ir en busca de un poeta. Un poeta. Don Gabriel Celaya: ¿Estamos tocando el fondo? Estamos tocando fondo. Gracias.

jueves, 16 de abril de 2026

Iba yo por un camino.

Iba yo por un camino, Nicolás Guillén.

Iba yo por un camino cuando con la muerte di.

-¡Amigo! -gritó la muerte,
pero no le respondí,
pero no le respondí;
miré no más a la muerte,
pero no le respondí.

Llevaba yo un lirio blanco,
cuando con la muerte di.
Me pidió el lirio la muerte,
pero no le respondí,
pero no le respondí;
miré no más a la muerte,
pero no le respondí.

Ay, muerte,
si otra vez volviera a verte,
iba a platicar contigo como un amigo;
mi lirio, sobre tu pecho,
como un amigo;
mi beso, sobre tu mano,
como un amigo;
yo, detenido y sonriente,
como un amigo.

Recordarán ustedes que esperaba noticias trascendentales para mi esposa y que, si de mí dependiera... ¿Recuerdan? Pues ayer precisamente llegaron. Se han hecho esperar, demasiado se han hecho esperar porque han dejado secuelas psíquicas y físicas, pero al fin llegaron, y fueron las deseadas, si no soñadas, ya que deseábamos casi un milagro. Ella dice que tuvo que ver su Señor Dios, pero yo eso no lo sé de fijo. Así, como no debe uno olvidar a los muertos de su dicha, así también, de vuelta a la vida, y por segunda vez. Esta vida nuestra busca supervivientes, no que seamos felices. Enhorabuena, amor.

miércoles, 15 de abril de 2026

Rebelión y dignidad.

Después de tanta fiesta y tanto ruido, joder, dona, cuánto ruido, me ataranta el ruido. En casa, a puerta y ventanas cerradas, he recordado con nostalgia y sana envidia, si la envidia puede ser sana, la vehemencia de los pueblos en promover, no solo sus paisajes, sino también su historia, sus grandes personajes y genuinos acontecimientos. Entonces, ocupen su localidad, el acto va a empezar, y no se preocupen por las entradas, es gratis. Y qué menos, porque menos es más, que empezar con César Vallejo: "Hay golpes en la vida tan fuertes... yo no sé. Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma... yo no sé". Yo no sé, es lo que saben una gran parte de los escribidores, hacedores de sueños, para entendernos, a través del trabajo duro, la fiel evidencia de que, gracias a eso que llaman "los lenguajes del amor", un hombre y una mujer pueden, sin poesía ni palabras de adolescentes enamorados, decirle a su familia y a su país: "Te quiero". (Se atribuye a Cervantes el dicho que afirma: "La verdad bien puede enfermar, pero no morir del todo"). Gracias.