jueves, 12 de febrero de 2026

Joaquín Sabina.

Joaquín Sabina es un hombre de ciencia definición, puesto que siendo una síntesis de sí mismo todo él queda reducido a su extraordinario talento. Advierto, para que nadie se lleve a engaño, que podría tener asuntos ineludibles por zanjar. Sabina es sensible, lo describe y a la vez lo disculpan sus composiciones poéticas. Todo él se resume a sí mismo, no hay otra posible comparación, ni existen señas de identidad figurativa, distinción o descripción; ninguna referencia para ubicarlo que no sea en el espacio de sus convicciones y sus principios. Ni coordenadas para hallarlo si le diera por perderse. Sabina tiene porte conclusivo, no existe sensación moral en su aspecto ni ridículo eufemismo; sofoco de grandeza, recelo ni pecado, más allá de su doliente persona tocada de excelencia. Es persona de modesta vanidad y egoísmo democrático que no le disgusta ni cansa parecerse a sí mismo. Claridad de juicio a veces, enunciados geniales, salidas de pata de banco brillantes. Acento de poeta. Hablo de Sabina, Joaquín Sabina y su explosivo sarcasmo con la rara propiedad de no herir al oyente nada más que lo justo, pero golpeando a su destinatario hasta el dolor. Hábil y dispuesto para la palabra que no considera réplica, pues no se obliga a decir la verdad. Personalmente, me fascina que sin lastimar la palabra su decir sea tan deslumbrante. Escribo al genio creador Joaquín Sabina, cantautor, tutor de la palabra, poeta del amor bien entendido, trovador de la vida. El Sabina.

En de soslayo. Jueves, 12 de febrero de un cumpleaños feliz.

miércoles, 11 de febrero de 2026

La Alianza de las Izquierdas.

Llueve, una lluvia de recuerdos cae sobre la cabeza y se convierte en un paréntesis que revela el hastío ciudadano frente a la práctica politiquera y las carencias sociales. La familia, la familia. Llueve. Simplemente llueve. O eso parece. Joder, dona, cómo olvidarse de este mordiente país y exculpar la palabra que silencia, la palabra que hie­re. Palabra... la palabra. Llueve. Simplemente llueve para olvidar la concordia, para olvidar un libro, para olvidar la justicia social. Llueve. Simplemente llueve para no pensar en la tormenta que se avecinaría si Pedro Sánchez convoca elecciones como le exigen Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal (Santi, para los amigos). Disculpen, me llegan noticias de que IU, Sumar, Más Madrid y Comunes lanzan "La alianza de las izquierdas" para las generales el 21 de febrero en un acto en Madrid. (Las izquierdas, escasas de líderes, o saturados de líderes autoproclamados, siempre han tenido dificultades para coexistir. Un verdadero líder provoca cambios, enfrenta opiniones y tiene la capacidad de encomendar). Llueve. Simplemente llueve. Perdón por el escepticismo. Gracias.

martes, 10 de febrero de 2026

Ayer te vi hermosa.

Pasan los años y sigo en mis trece: el amor es el camino, pero contrapongo opiniones -quién me sufrió lo sabe-, hay quien decide evitarlo, y no será porque Don Antonio no nos lo haya explicado una y mil de veces. "... y a pesar de mí mismo, alma distraída, yo te amo". Los fantasmas nos oprimen, nos frustran, y la ignorancia de lo que podría haber sido nos aterra. Uno no entiende por qué hay quien dice que amar restringe, acota límites y nos hace vulnerables. Generalmente, la seguridad que buscamos se desprende de la teoría en los momentos críticos, y es que el amor no huye cuando debe exponerse a la persona amada, no calla cuando debe hablar, no es indolente cuando debe acompañar en los momentos complicados. El amor no compite, no silencia, burlón, se deja ir. No absorbe una vida para completar otra vida, siembra en tierra fértil para florecer juntos. ("... ayer te vi hermosa..."). Y a pesar de los riesgos que nos obliga a tomar, el amor es el camino. Gracias.

lunes, 9 de febrero de 2026

Hay cosas que una psiquiatra no debe saber.

Hay cosas y cosas, algunas pasan y otras no, las que pasan, pasan, las que no pasan, pesan en el cerebro y atarantan. No soy consciente, es una tortura mental que me incita a pensar. Se dice que somos lo que pensamos, si es así yo pienso más de lo que me permite mi mente absurda y me resta, no suma, me limita, atasca, me vacía el cerebro y pierdo el juicio. A ella no se lo cuento, lo escribo en de soslayo, seguramente no lo entendería o si yerro y con el tiempo me llegase a entender me conocería un poco más y eso no me lo puedo permitir porque como la otra, tal vez quisiera ser mi amiga, y yo no quiero ser su amigo. Llevamos cuatro años de cháchara y si cree que me conoce para mí es suficiente. Cuando se fue la otra por retiro esta se presentó como su sustituta y me dio la mano, fue al negársela cuando le dije que no quería ser su amigo, quería que fuera mi psiquiatra, y que no se fiara de lo que leyera en el ordenador (si yo miento, qué no dirá él que me ordena). Gracias.

domingo, 8 de febrero de 2026

Por un mundo mejor.

En un paraíso donde podemos elegir cualquier cosa, porque cualquier cosa se nos concede, elijamos tomar conciencia de nuestras obligaciones. Tan importante como levantar la voz es escucharse, guardar silencio como oírse y ver qué propósitos nos interesan y tomarlos como actitud de vida equilibrada. Egoístas somos, más que menos somos, por eso, de cuando en vez es imprescindible hacer una pausa, y no solo para tomar aliento y descansar de los impedimentos del camino, también para mirarse al espejo y enmendarnos antes de que el agotamiento físico y mental nos eche a perder la salud. Únicamente tomando conciencia de que solo caminando por el sendero de la armonía -paz interior y la coherencia entre mente, cuerpo y acciones-, del bendito amor y la santa poesía -¡estamos obligados a querernos!- podremos establecer un mundo mejor para todos y todas. Bajo esta práctica de sana cognición hay esperanza. (En tu mano, en mi mano, en nuestras manos). Gracias.