viernes, 19 de julio de 2024

El desprecio del ofendido.

Vaya, vaya, los patitos de Ian. Resulta que sí (yes we can), que puede la ley corregir el desprecio del ofendido que la política reinante que encabeza su dueño infringió a una joven, y a saber con qué intenciones... Buenas no son, digo, ni pensaron en las consecuencias. Son vecinos, amigos de infancia, pero al darles mando en plaza olvidan de dónde vienen y adquieren un complejo de superioridad que María, la Magdalena, les juzgue y les perdone si quiere. ¡Voluntad política, estúpidos!. Y como un matón de barrio aparece Sylvia Rexach y una advertencia: "Recuerda que solo de verme tú temblabas, si me quisiste así, pobre de ti, si es que ahora tratas de olvidar. Se ve que no conoces, que poco tú has vivido, te advierto que es difícil y lento ese proceso de olvidar. Y aunque un aparente olvido a ti te asombre, dime que harás cuando alguien sin querer me nombre y esa lluvia de recuerdos caiga en tu alma. Y entonces, si al comenzar el día rehúsas recordarme, ¡ay!, pobre de tus noches si las usas para olvidarte de mí". Resulta que sí, sí se puede... podemos incluso ser justos y honestos sin alejarnos de la ley. (Cuando una partidocracia y sus dueños, un país y sus votantes se convencen de que el dinero lo puede, esa partidocracia y esos votantes harán todo por dinero. Y en eso anda metida Sylvia Rexach con una advertencia, si no amenaza). Gracias.

jueves, 18 de julio de 2024

18 de julio.

Hurgando en el desván, encontré un relicario con estampas y recortes de prensa. Había octavillas que, por aquel entonces, repartíamos por ahí para animar el cotarro. Ojalá, y la nostalgia del 18 de julio expire y los del "irrepetible" se reconcilien con el PP, regresen a las políticas de Estado y acaben con este proceder fascista. Todo tiempo pasado fue peor. ¡Proletarios del mundo unidos!. ¡Cabemos todos o no cabe ni Dios!. ¡Arriba los esclavos del mundo!. ¡Abajo el gran dictador!. ¡Medicina para el enfermo, pan para el pobre!. ¡Nunca un paso atrás!. ¡No pasarán!. ¡Hasta la victoria!. ¡Patria o muerte!. Salud y república.

La Revolución de Octubre de 1934 en Asturias, los mineros asturianos ("de la mina salgo amigo, de la mina compañero") se levantaron en armas, pero fueron derrotados por la luz del alba, la sangre corrió, y la ciega tragedia se apoderó de Asturias. ¡Presente, camaradas!. Y ahora unos políticos sin ideología y una sociedad insolidaria recorre las calles para vergüenza de muchos. Soy mayor y vivo con ideas de vida compartida, fraternales, con la esperanza de crecer junto a un pueblo que aún no ha encontrado su futuro. (Los años crecen a coste de debilidad, poder a coste de dolor y éxito a coste de amor). Gracias.

miércoles, 17 de julio de 2024

Tufo misógino.

No sé si cambiaría algunas cosas de las que dije, hice, o dejé de hacer. Pude haber hecho cosas que no hice, pero no sé si de haberlas hecho merecerían la pena, si no para mí, para otra gente. Vivo los años altos y parece que, si no hago balance, ajusto cuentas entre lo que pudo ser y no fue. Ay, importa saber que estoy en paz conmigo, y que me "sana el alma" (nunca mejor empleadas las comillas). En este punto, y para no llevar a engaño, días atrás escribí que "no puedo dejar un verbo en permanente conjugación". Y sí, no pienso dejar un verbo en permanente conjugación: hablo de la familia, y los hijos primero. (Esto se tiene que acabar). Los padres nunca dejamos de preocuparnos por nuestras hijas. Las hijas se van de casa y en su caminar, según sople el viento de sus benditas necesidades (hay experiencias que una mujer no tendría que vivir). Y aunque no deberíamos (por acuerdo previo) ir en su auxilio, porque tienen que crecer y hacerse mayores solas, son nuestras hijas... Hoy traigo a de soslayo una realidad verdaderamente trágica: el comportamiento de ciertos empresarios amigos de Rajoy y de los más espabilados administradores públicos que muestran un machismo con tufo misógino y aire de cavernas que me lleva a "acusar recibo", puesto que nuestras hijas están siendo maltratadas psicológicamente en pueblos bendecidos con el favor de la ley. (Disculpen, me llegan noticias esperanzadoras: Marx, Karl Marx, no ha muerto, nada está perdido). Gracias.

martes, 16 de julio de 2024

Obsesión.

"La organización del tiempo es un aspecto significativo en la vida moderna, y una de las cuestiones más debatidas es si el momento del día en que se ejecuta una tarea influye en su eficacia. Diversas investigaciones en los campos de la sicología, la fisiología y la productividad, confirman que el momento del día sí puede tener un impacto relevante en el rendimiento y la eficiencia de las tareas". (Robert Frost). Y al hilo de la sabia reflexión de Robert Frost, aparece una pregunta: ¿Cuándo es el momento del día idóneo para hacer algo bueno? Esa la sé: Si es en enero dejar de fumar... ¿Y el resto del año? Como llevo un día sin nombrarte, ni entrelíneas, te toca: El resto del año darle a la rueda que rueda y rueda. Por cierto, nunca te lo dije, pero me chiflan tus chifladuras, tus meteduras de pata de banco, de ahí que, cuando mis informadoras me dijeron que todas tus trampas llevan tu firma y rúbrica y sello postal. ¡Hay que joderse, cómo puedes ser tan estúpida!. ¿Ahora cómo le echas las culpas a otros? Las culpas tuyas son y no de otros. De la misma manera que una gota de sangre puede hablarnos claro de nuestro estado físico, hay amores que aman y odios que odian hasta que la muerte llega. ¿Qué viste en mí para odiarme y quererme tanto si soy nadie? I ara què farem? (Del refranero: "La tarde conoce lo que la mañana no sospecha"). Gracias.

lunes, 15 de julio de 2024

Aburriendo a las piedras

Fui a la botiga por un mandao y una señora... Sin lugar a dudas, lo que para unos es comida, para otros es amargo veneno. Quien no haya navegado con su mente aguas turbulentas no sabrá que alimentarse de amargo veneno es peor que perder la esperanza. A una mente cruel aconsejo inyectarle en vena ideas solidarias. Lo tengo escrito por ahí: somos dos partes del mismo libro. Pregunto: ¿Por qué no le añadimos más capítulos? Importa si la voz que nos llega viene del lavadero municipal o llega a nuestros oídos palpitando en la última onda que el eco de una voz expira. La palabra del poeta no puede pasar de soslayo, y no pasa porque anida en el corazón y sus decires acarician el alma y estremecen el espíritu. La palabra del poeta transmite verdades incontestables que nos someten hasta llevarnos al tribunal de la conciencia. Mujer: qué chévere se te da cantar tus indigencias, el secreto peor guardado, para que comprendan tus animadoras que tu verdad, como la de Ayuso, te hace libre, mientras que tu palabra te condena. ¿Qué has hecho de tus días afables? No hay refugio que te oculte ni perdón que te perdone. No salgas a la calle cuando nadie te ve, oronda navegante de un mar, y muéstrate tal cual eres a la luz del día, con tus miserias, las mismas miserias y dale de todos los días. (Joder, dona, esta mujer aburre a las piedras). Gracias.