domingo, 20 de septiembre de 2026

Te recuerdo Amanda.

Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica,
donde trabajaba Manuel.

La sonrisa ancha,
la lluvia en el pelo,
no importaba nada,
ibas a encontrarte con él,
con él, con él, con él, con él, con él.

Son cinco minutos,
la vida es eterna en cinco minutos,
suena la sirena,
de vuelta al trabajo,
y tu caminando,
lo iluminas todo,
los cinco minutos
te hacen florecer.

Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica,
donde trabajaba Manuel.

La sonrisa ancha
La lluvia en el pelo
No importaba nada
Ibas a encontrarte con él
Con él, con él, con él, con él, con él.

Que partió a la sierra,
que nunca hizo daño,
que partió a la sierra,
y en cinco minutos quedó destrozado,
suena la sirena,
de vuelta al trabajo,
muchos no volvieron,
tampoco Manuel.

Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica,
donde trabajaba Manuel.

Víctor Jara, poeta, falleció el 16 de septiembre de 1973.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Que cante Patricia.

De qué nos sirve leer a Marx si la primera revolución es revolucionarse y fue cosa Krishnamurti.

Con voluntad de escribir, pero sin una idea interesante que me convenciera, pensé que, siendo miércoles, si Dios por boca de la Magdalena me diera la inspiración que necesito... Y abrí al azahar la Biblia en verso y asomó San Pablo Apóstol y me deslumbró con un enunciado: "Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; más, cuando venga lo que es perfecto, entonces lo que es en parte será quitado". Inspirador enunciado, pero torpe de entendederas, me deja entre hojas de laurel marchitas. Cuando la inspiración se niega, me adentro en Les Seniaes, el paraíso donde todo comenzó, y entre naranjos se deja ver un poema que se explica si se entiende atizando la memoria y todo cobra sentido: Porque en parte conocemos y en parte vaticinamos lo tan deseado. Y qué cabeza la mía no darme cuenta qué habíamos recibido como familia la gran noticia, en particular para Patricia. Ojalá y que su memoria no esconda la gran noticia en un cajón. En diez años hicieron de su vida un estropicio mental. Hablo de ella y de él, regidores, y a los lameculos y las palmeras se les acabaron los excesos. Si digo Patricia, digo cultura, ay, la cultura. Un pueblo sin cultura siempre será un pueblo paupérrimo. (Perdón por la nostalgia). Los políticos administran la vigilancia de los ciudadanos; pero, claro, primero deberían tenerla. Vivimos tiempos desleales, pero nunca es tarde, sí, a pesar de los insultos seducidos por la maldad. A Patricia siempre se le dio bien aceptar quehaceres sin oponer resistencia. (Si el murmullo tranquilo del silencio se lo aconsejaba, para qué negarse si iba ser el deseado). Gracias.

sábado, 12 de septiembre de 2026

Pecar es salud.

El alfabeto y la gramática dejaron palabras suficientes para explicarnos y cantarnos las verdades a la cara. Quizás el asunto no venga al caso, porque los mayores en la actualidad somos más mayores que los de antes. No quiero que vayan diciendo que peco de atrevimiento. En fin, si fuera en fin, pero no lo es: vivo los años altos y puedo ser lo que me dé la gana, incluyo la autoestima, la sabiduría y los consejos y, además, me confieso pecador: Yo permití que otros labios bebieran de los míos. Como Jodie Foster: "Cuanto más vieja me hago, más desenfadada quiero vivir". Señoras mías, quiéranse y experimenten el amor prohibido. Y a ti, mujer, un día te dije que no quería morir sin tener algo serio contigo: ¿Recuerdas? Con la mano en el corazón, dime, proclama: ¿Volverías a empezar para cumplir mis sueños, y tal vez los tuyos? Nadie debería morir sin haber cumplido sus sueños más hermosos. ¿Y entonces? Ahora a insistir en lo dicho. El alfabeto y la gramática pusieron palabras suficientes para explicarnos... Vigilen de cerca la salud, cuídense, hagan lo posible por llegar a mayores y, si no bebieron en los labios de otros labios, permitan que beban en los suyos: acuéstense el véspero, llénense la boca de mieles de azahar, y dejen que prendan sobre sus labios; purificada la madrugada de frescura, otros labios habrán bebido de sus labios. Gracias.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

A la edad de las mujeres.

A la edad de las mujeres.

De quince a veinte es niña; buena moza
de veinte a veinticinco, y por la cuenta
gentil mujer de veinticinco a treinta.
¡Dichoso aquel que en tal edad la goza!.

De treinta a treinta y cinco no alboroza;
más puédese comer con sal pimienta;
pero de treinta y cinco hasta cuarenta
anda en vísperas ya de una coroza.

A los cuarenta y cinco es bachillera,
ganguea, pide y juega del vocablo;
cumplidos los cincuenta, da en santera,

y a los cincuenta y cinco echa el retablo.
Niña, moza, mujer, vieja, hechicera,
bruja y santera, se la lleva el diablo.

Francisco de Quevedo, poeta, falleció el 8 de septiembre de 1645.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Dígalo usted, don Antonio.

Si una sociedad es el conjunto de sus habitantes, y por Amado Nervo y los griegos ya sabemos que cada hombre "es el arquitecto de su propio destino", entonces, como pueblo: ¿Qué nos falta para avanzar, para alcanzar el desarrollo? Ahora que llega una nueva campaña electoral -sin llegar pero sobrando-, escasos de esperanzas, llena el alma de incertidumbres y temores por lo que pueda pasar; cuando una vez más, unos verán la copa medio llena y otros la verán medio vacía. Ahora que se viene gestando -sin prisa pero sin pausa- un maravilloso movimiento de "empoderamiento", indignación ciudadana y militancia social y política, es el mejor momento para compartir en de soslayo unas experiencias que padecí hace años, que demuestran fehacientemente que esto de la diferencia entre izquierda y derecha en el Pueblo de Patricia tiene que ver más con la actitud, el carácter y la educación de su gente que con la capacidad del candidato. (Ante lo usual de la realidad, el coraje de la voluntad). Dígalo usted, don Amado: "Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo (-alcalde-), vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos ni pena inmerecida. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!". Gracias.