domingo, 28 de agosto de 2016

Salmos 17:8.

Revisando fechas señaladas
encontré una que no supe relacionar en el calendario,
y revisé la memoria,
y ausculté los latidos del corazón,
y mi compleja existencia,
y asumo el descuido porque acabo de recordar...

Te envío un beso de ensueño,
fantasia de poetas,
ilusión de los sentidos.

Por escuchar tu voz...
Por penetrar en tus ojos...
Por amanecer en tu mirada...
Y por amor más:
ser la esperanza que hay en ti
y desnudarte y no ser yo...

Por ser ése...
Ése no soy yo
(y no es un sueño).

"Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas". Salmos 17:8.

sábado, 27 de agosto de 2016

In solidum.

En este país está prohibido llegar a acuerdos para formar gobierno, pero también tomar café con las amigas, amar por amor, sentir cercano al humano ser (¿cómo la salud? Aquello que tenga que ver con la poesía de la vida. La gente humilde está atada a las circunstancias y puede hacer bien poco sin que tenga consecuencias de desprecio a la dignidad de su persona. Alguien llama (desconfianza): pase la pata de atrás por debajo de la puerta... Joder, dona, ahora somos más pobres que siempre.

Prohibido defender los derechos fundamentales de convivencia. Arrieros somos porque el etcétera es más largo que la vuelta al mundo de Willy Fog. No nos engañemos, sabíamos que corríamos el riesgo de que el humano ser se olvidara de ser humano, pero lo que no sabíamos, al menos yo, y me remito a la asoladora realidad que vivimos, es que el humano ser olvidara que inventó el amor. El humano ser, como la mujer que un día conocí y con el tiempo llegó a ser mi amiga, no está muerto, está ausente y reside en una burbuja de vanidades entre abrazos y besos de compromiso. Kristel, estupefaciente, ayer me comentó que fue a comprar un espejo de cuerpo entero y estaban agotados. Arrogancia vanidosa.

Así está este país y así su ciudadanía. A no ser que llevemos puesta la venda de la justicia en los ojos (por cierto, para más inri, la justicia dejó de ser una dama para ser una mujer), negamos la convivencia que no hace mucho estaba cargada de tolerancia con lo diferente, compañerismo, solidaridad, ayudar a los más débiles, a los que siempre pierden. 

Señoras y señores, lo de hoy, sábado de fieles difuntos, no es pesimismo, es información: vivir al lado de la vecina chismosa conlleva estar informado de los acontecimientos, incluso de los que no suceden y suceden porque están sucediendo. Sean muy felices y gracias.

viernes, 26 de agosto de 2016

Crónica de mí mismo.

Traigo a de soslayo tantas contrariedades que no entiendo, que es posible que los dos seamos lo más parecido al completo vacío o la nada. La nuestra no es una relación sin pies ni cabeza: los dos somos la misma cosa. A veces reviso lo que escribo y no me entiendo. Como persona no me merezco, como proyecto para la ensoñación tampoco. ¡A vivir que son dos días!.

No soy de mucho alardear de mi ignorancia y eso no es bueno, y peor que no tenga una cuenta abierta en alguna red social. No me pondré al día en lo que me quede de restos. Después, porque la cosa va a mucho más, mantengo una complicidad con la palabra que no explica... quizá no quiera delatar a quien dedico el comentario. Sea lo que sea, es parte inevitable de mi conexión con el texto que avanza según el querer que me une con quien tal vez me desune. La cosa tiene guasa. Debo escribir claro para que al menos yo me entere de lo que escribo. Me gustaría escribir cosas interesantes pero mis desvenencias van para locura, aunque sé que crecería aceptando mi realidad. Escribo pero no me comprendo: quiero escribir cosas que emocionen y no soy capaz. Escribo y borro lo que escribo, apago el ordenador y me acerco a Les Seniaes y a veces no me encuentro. Daría lo que no tengo por reconocerme en la palabra. Mi escasa capacidad literaria me impide escribir razonable por carecer de talento. Y a peor, cuando me doy cuenta, con ánimo espurio aporreo el teclado en busca de decires armoniosos con la vida sana. Mi memoria no recuerda ni siquiera por qué tu risa y tu mirada aún las llevo clavadas en el alma. Necesito aliviar el dolor que me produce tu recuerdo o alcanzaré la autodestrucción a poco que saque a pasear mi innata capacidad para emborracharme de palabras inexplicables. Me apeo por hoy, un viernes que se presenta complicado: basta con intentar hilar lo que escribo. Sean felices y gracias.

jueves, 25 de agosto de 2016

Una suegra.

Una suegra es una suegra, aquí y en la Patagonia.

No a todos los hombres casados les cae bien su suegra, pero el preso argentino Nélson Miguel Amaya ha ido un paso más allá. Condenado a arresto domiciliario, se le permitió no ingresar en prisión debido a la ausencia de antecedentes penales. Sin embargo su respuesta no fue la esperada al presentarse en la comisaria para solicitar su reingreso en prisión. Su argumento fue claro: "Prefiero estar en la cárcel". (Las Provincias).

Alcanzar una edad alta en la vida y mantener intacto el interés por todo lo que se menea con la mayor crueldad; con una vitalidad creciente que apunta a la inmortalidad; con una capacidad de intromisión sin limites en los asuntos familiares; con una negatividad innata: esa o eso tiene nombre: Suegra.

Con Ian de paseo.

Hoy dedicaré el día a Ian... Patricia me farfulló algo de ir a Valencia con Kristel y yo con Ian. Y tan feliz. Pasear con Ian de acá para allá es lo más cerca que puedo estar de la felicidad. Hoy seré el ciudadano más popular del pueblo de Patricia. Quienes nunca me saludan hoy me hablarán y me dirán qué abuelo más simpático y que nieto tan guapo (o al revés) y que está el dia ideal para pasear... Ayer me fui y hoy volví. Nada que decir. A pesar de ser el de siempre.

Patricia no preguntó, me dijo lo que tenía que hacer... y lo entendí a la primera. Igual de tanto decir que no aprendo en realidad aprendo... Uno se acostumbra a lo malo y a lo bueno y a veces no se da cuenta que en realidad se engaña. No sé qué gano con decir que no aprendo cuando aprendo... El humano ser es difícil en sus maneras de proceder... y yo más, que diría Kristel. En fin, hoy solo estaré para Ian y sus caricias. Hoy es un día feliz y nada ni nadie me lo chafará. Sean felices hoy y siempre. Muchas gracias.