domingo, 19 de julio de 2026

Parón veraniego.

Pasan los días, se aproxima agosto y a uno le asquea ver cómo ponen a punto sus yates para compartir vacaciones los que escupen vituperios en el Congreso. "Amor, sálvame ahora, antes de que sea tarde". No nos merecemos esta clase dirigente y no podemos conformarnos porque, además, me acabo de enterar de que, desde hoy, el Congreso y el Senado cierra por vacaciones y la mayoría de los diputados y senadoras, porque para eso sí hay mayoría, quedaron en una escondidita playa del Mediterráneo donde nadie los ve a tomar el sol, cava, vino y llevarse bien. Nos hicieron creer que se llevaban mal, hasta el punto de no retorno y todo era una jodida patraña. PP y PSE, el "bipartidismo" de siempre sin alternativa ("haberlas ailas", pero todas quieren mandar), muertos de éxito y asumiendo una lucha de tendencias que solo la transición del poder crea unos canallas más despistados que un monseñor en un puticlub (Albertiño sabrá disculparme); joder, dona, parece que para sobrevivir con cierto grado de salud mental, la ciudadanía necesitará políticos que sepan, que no nos roben ni nos engañen, y trabajen para que la sentencia de Víctor Hugo no se cumpla: "Donde hay poca justicia es un peligro tener razón". Gracias.

sábado, 18 de julio de 2026

18 de julio.

Hurgando en el desván, encontré un relicario con estampas y recortes de prensa. Había octavillas que, por aquel entonces, repartíamos por la calle para animar el cotarro. Ojalá la nostalgia del 18 de julio expire y los del "irrepetible" se avengan con los del PP, regresen a la política de Estado y acaben con el proceder fascista. Todo tiempo pasado fue peor. ¡Proletarios del mundo unidos!. ¡Cabemos todos o no cabe ni Dios!. ¡Arriba los esclavos del mundo!. ¡Abajo el gran dictador!. ¡Medicina para el enfermo, pan para el pobre!. ¡Nunca un paso atrás!. ¡No pasarán!. ¡Hasta la victoria!. ¡Patria o muerte!. Salud y república.

La Revolución de Octubre de 1934 en Asturias, los mineros asturianos ("de la mina salgo amigo, de la mina compañero") se levantaron en armas, pero fueron derrotados por la luz del alba, la sangre corrió, y la ciega tragedia se apoderó de Asturias. ¡Presente, camaradas!. Y ahora unos políticos sin ideología y una sociedad insolidaria recorre las calles para vergüenza de muchos. Soy mayor y vivo con ideales de vida compartida, fraternales, y con la esperanza de crecer junto a un pueblo que aún no encontró su futuro... (Los años crecen a coste de debilidad, poder a coste de dolor y éxito a coste de amor). Gracias.

jueves, 16 de julio de 2026

A Carmen, en su día.

Hoy, Día del Carmen, quiero decirte, amor, mi amor...

Necesité mucho tiempo para darme cuenta de que estuviste a punto de perder tus benditas capacidades de tanto usarlas en mí. Tiempo para apreciar lo fundamental que eres en mi vida. Fuiste tú quien me enseñó que cuando algo se pierde, no hay que quedarse en lo que fue, sino en lo que queda por ser. También a usar la imaginación para escribir y no desconfiar para conocerme mejor. Por conseguir que creyera en el amor y sentirme vivo. Por dedicarme todos tus días con todas sus horas para llegar a tiempo. Por estar a mi lado cuando me iba sin haberme ido, enfrentándote a la vesania con tus armas de mujer enamorada. Nunca dejaste de amarme. Eché demasiados asuntos inaplazables a la espalda y desde lo profundo de mi ser la mente hizo un inciso. Obligué tanto a mi capacidad volitiva como a la cognitiva hasta que el consciente decidió negarse. Y tú, como en la mitología griega, abriste la Caja de Pandora y echaste al maligno con el rabo entre las patas. Te debo la vida, pero mi cabeza absurda no tiene sanación; abrázame fuerte porque mis miedos no se han ido, aún siguen ahí. Te quiero.

viernes, 10 de julio de 2026

La mayor decepción (I).

No es que me importe demasiado. Hablo de Zapatero (ZP, para los amigos). No, no es cierto, me importa demasiado. Y muy demasiado, que diría MpuntoRajoy. La corrupción me trae a mal traer. Tal parece que lo cogieron con el carrito de la compra, ¡y ahí está el detalle! Algún día, como sociedad, tendremos que decir que no todos somos iguales, a pesar de quienes digan incluso que "si yo estuviera en su lugar, haría lo mismo". Hay que joderse. Por cierto, y sigo con la corrupción, en "El Pueblo de Patricia", en breve saldrá a la luz un chanchullo que hasta Dios lo verá, y eso ya es mucho decir, para cubrir una plaza de funcionario. Y vuelvo a nuestro Señor para decir que el alcalde probará la afrenta en propia carne. (A veces uno pagaría por equivocarse). Presten atención: El alcalde seleccionó un tribunal calificador con personas completamente desconocidas de la contorná para determinar las pruebas y así eliminar cualquier tipo de ambigüedad. Sin embargo (otro milagro para creer), uno de los opositores tenía copia exacta del teórico (los resultados hablan por sí solos). Nadie sabe darle explicación... ¿Y entonces? Sin nombres, para no dar pistas, debido a que todo queda en casa. En el lavadero municipal, con asombro, dan rienda suelta a la creatividad y no se habla de otra cosa. La Magdalena nos guíe. O que cante el Sabina. Hablo de dos, y acertijo no es. Una conoce el examen como si lo hubiera escrito, aunque solo lo copió por encargo (y las dos intiman con el alcalde). Pues ni con esas, ¡oiga!, en el teórico quedó el segundo y no hay tercero. Así que tendrá que poner más diligencia en el práctico. No cabe duda de que la pondrá. En cualquier caso, conviene advertir que, a veces, de los amores políticos de paso, apenas brotan caricias electorales de emergencia y siempre se vuelve al principio, es decir, a la oposición. Gracias.

jueves, 9 de julio de 2026

Facundo Cabral.

Escribir es una aventura, un viaje de descubrimiento por los caminos menos convencionales de la vida. La literatura me abre la cabeza y el corazón, por eso puedo tener una visión universal, salvarme de las mezquinas parcialidades donde naufraga la mayoría. Escribir es enamorarse del peligro, ejecutar el arte de vivir, entrar en el ritmo del flujo y el reflujo, afinar al corazón con el vacío, a la oscuridad con la revelación. Cada día me parezco más a lo que escribo, que es lo que mejor me podía pasar, lo que quiere decir que al escribir fui planeando lo que quería ser, o el destino me fue llevando la mano. De una u otra manera, emprendí un camino en el que me convertí.

Facundo Cabral, juglar, murió el 9 de julio de 2011.