sábado, 8 de agosto de 2026

Alma discreta.

"Las almas que son discretas hacen lo mismo que las violetas".

Era tarde, tal vez viernes, no sé (uno anda ya con sus pasos de aquella manera...), cuando, aprovechando que la lluvia me daba una tregua, tomé la noche por aliada y decidí hacer camino al andar. Por la calle mojada, por ese sendero resbaladizo que improvisan los carros y carretas, me adentré en Les Seniaes y allí la encontré: era joven, desgarbada y flaca, con ojeras que le presumían días sin dormir y hacían el mismo efecto a la vista que sus andrajosas ropas, y una mirada tan perdida en sí misma como nunca la pudo tener alguien en su sano juicio. Al verla, tuve el impulso de ayudarla: calada hasta los huesos, desprotegida y con una flor en las manos. Pero su aspecto... a pesar de creer que ni siquiera tuviera fuerzas para hacerme daño, me intimidó. Así pues, con su imagen grabada en mi mente, retomé mi camino. Después de un trayecto, pensé que no había hecho bien en irme sin interesarme por ella y consideré la manera de hacer algo para ayudarla; entonces volví por mis pasos, y allí seguía con su flor en la mano: nada se me ocurrió para ofrecerle, solo le pregunté si necesitaba ayuda y no me contestó, ni siquiera me miró, así que me fui pensando que, si Dios quiere, le ofrezca la ayuda que yo no supe darle. Con el remordimiento lastimándome, y en la noche más desvelada, comencé a escribir sobre aquella extraña joven que tanto me impactó. Y en ese instante, aún sin tener claro cómo empezar, me aferré a su imagen con la flor en las manos y pensé si no estaría en el lugar equivocado, si esta no fuera su realidad. Si no, sería una de esa gente desordenada que tanto ofende al paisaje y solo se las puede ver amparadas en la noche. Una joven solitaria y triste. Joder, dona, lo siento por ella, y más por no saber cómo ayudarla. Pero dándole vueltas a su aspecto, creo que no era azahar la flor que tenía en las manos. La flor que llevaba era una violeta. Qué raro, en Les Seniaes, el paraíso donde reina el azahar y con una violeta en las manos...

Las violetas no son flores de escaparate; necesitan tiempo y la certeza de que quien las mire sepa apreciar su belleza para mostrar su propia naturaleza. Las violetas no se entregan a cualquiera que pase de soslayo y no sea capaz de ver más allá de lo que ven sus ojos. Las violetas son flores humildes. Pero aquella joven desgarbada y flaca no se me va de la cabeza... Me faltó tiempo para ver más que su imagen; indudablemente, no me di la oportunidad para ver su alma discreta. Gracias.

martes, 4 de agosto de 2026

En el Facebook de mi esposa.

El pueblo está patas arriba y el país, allá le va. Así no hay quien escriba al amor. Entonces entré por entrar en el Facebook de mi esposa y encontré a una conocida de mi esposa celebrando su propio natalicio. Y al hacerlo, y a pesar de la ofrenda procaz y el auto homenaje vergonzoso (o quizá por ello), me fue imposible no pensar en la ingratitud que acompañó siempre a quien se atrevió a soñar un pueblo cuando ni los sueños de pueblo existían. Hablo, para no llamar a engaño, de "la que no debe ser nombrada". Y qué lástima. José Martí, en Montecristi, dijo al invicto generalísimo Máximo Gómez Báez (de la villa de Baní) que para invitarlo a luchar por la liberación de Cuba, no tenía más remuneración para ofrecerle "que el placer del sacrificio y la ingratitud probable de los hombres". José Martí, por la política y por ser poeta, lo sabía. Y ahora me encuentro en Facebook con una escritora aventajada de la "IA", que amó las diferencias con determinación y responsabilidad. Sí, dije amó, porque nada llega lejos sin ser esa clase de amor profundo y desinteresado. El amor combate limpio porque no busca lo suyo, busca lo nuestro sin cobardías. (La reina del fariseísmo vende la muerte en subasta pública... Dio en loco). Gracias.

sábado, 1 de agosto de 2026

Un día al azahar y una rosa.

Necesariamente acepto la realidad de los hechos y miro al frente, pero no volveré a escribir un día al azahar y una rosa. Esa realidad inspira un día de oración por los difuntos. Qué bueno que se pierda en la memoria lo que fue, ahora que ha muerto. Quien cree en la eternidad, su alma vive y recordarla es tener presente sus valores humanos... ¿Bondad? ¿Compañerismo? Me cuentan que reside en el cementerio al haber renunciado a vivir el amor sincero. Recordarla sería esbozar el amor de un día. Es pasado, su alma navega en el purgatorio y sus cenizas en el cementerio. Un día al azahar y una rosa no recordará la realidad impuesta. Al correr el tiempo, son múltiples los paradigmas que han evidenciado la particular capacidad que tiene la gente para olvidar promesas de amor. Hay actores que exhiben su virtud con base en conductas escasas de dignidad. Otros se abren paso con acciones para llegar a destinos de vida inconclusas. Como buen conocedor de la filosofía budista, de las grandes aportaciones del budismo a la vida, es poder conocer la mente a través de la meditación. Ejemplo: Si echamos una cucharada de sal en un vaso de agua, el agua se vuelve salada. Pero si echamos la misma cantidad de sal en un embalse, se disuelve y no se percibe. Eso mismo ocurrió con su memoria. Cuando la mente es pequeña, cualquier emoción negativa nos destroza. Al contrario, si la mente es grande, aun cuando surjan realidades sotretas no nos van a afectar. Un de soslayo herido de corazón aconseja auxiliar a los que sufren para abrir la mente. Una mente cerrada todo lo ve a través de miradas desordenadas, es la mente con la que vio a los demás, también a la vida como una permanente batalla en la cual hay que estar a la defensiva. Fue víctima de sí misma. Todo está en la mente, encontrarlo, es descubrir el poder de transformarnos. Pero en ese nuevo amanecer ni ella ni yo estaremos.... (Elevemos una plegaria al Señor Padre y al Hijo, y amén). Gracias.

viernes, 31 de julio de 2026

Sigue siendo julio.

He sido víctima de las estrategias políticas del partido dominante en el "Pueblo de Patricia". Mala gente escribí días atrás. Pero le debo agradecimiento a la peor de todos, por hacerme más fuerte. Qué poco se ha querido. Y ahora, y después de "La mayor decepción", y por andar los pasos de la que no debe ser nombrada, al alcalde le ha tocado el turno de inmolarse. Cada cual en su quehacer, responsabilidades quiero decir. De cuando en vez decido dejarme llevar por mi ordenador que me ordena para saber por qué sigo en de soslayo y dónde me lleva. Normalmente, no me lleva a parte alguna, pero hoy sí, hoy me lleva a la familia, y los hijos primero. Desde "La Interna" (medicina interna), las cosas han cambiado. El Señor Dios, en su suficiencia de creer en el hombre (y un poco menos en la mujer), nos dio la facultad de elegir nuestro camino y de ello depende si seremos capaces de amarnos y abrazar el árbol de la armonía. Confieso que no soy de poner la otra mejilla. Me considero un sociópata bien integrado en la sociedad y se aprecia a mil de leguas mi falta de empatía, un fuerte narcisismo y el desprecio por las reglas no escritas. (Sigue siendo julio; espero mucho y bueno de agosto. Ya les iré contando). Gracias.

lunes, 27 de julio de 2026

35 Mujeres Eternas.

María Eugenia Prendes, fiscal de Sala de Violencia contra la Mujer: "No hay un fallo en el sistema porque también es eficaz en otros muchos casos que no se conocen". (Cadena SER).

En tanto en cuanto una sola mujer muera asesinada por Violencia de Género, hay un fallo en el sistema, y una fiscal inepta en el cargo e hipócrita en los medios de comunicación. Gracias.