domingo, 22 de marzo de 2026

Día Mundial del Árbol.

En Les Seniaes, los agricultores están arrancando sus plantaciones de naranjos porque las ganancias no pagan la cesta de la compra. De hecho, no cubren el gasto. Les Seniaes lucen tristes, también el medio ambiente, porque sin naranjos y otros árboles sucumbe la vida en Les Seniaes. Los árboles transforman el dióxido de carbono, responsable del efecto invernadero en biomasa lignocelulosa, reducen los riesgos de inundación y evitan la erosión, entre otras muchas cualidades. Un día, "El Día del Árbol", en el colegio los niños y niñas salen al campo, hacen un hoyo con las manos para sentir el calor de la tierra y su esencia y plantan un árbol. Es admirable que los maestros enseñen a los niños y niñas a amar la tierra. La vida nos exige amar la tierra y los árboles aman la tierra. Los agricultores también aman la tierra, pero tienen que alimentar a sus familias, y estos tiempos les obligan a elegir. Podemos cantar a coro "Valencia es la tierra de las flores, de la luz y del amor" si eso nos consuela, pero del campo ya no se vive, y descepar un árbol no deja de ser un acto de barbarie que merece condena. (Esto es un aviso contenido con amargura a los políticos depredadores de nuestro medio ambiente y nuestra economía). Gracias.

sábado, 21 de marzo de 2026

Día Mundial de la Poesía.

En un mundo en permanente cambio, alienta la palabra, la orquestación de su mística y el colorido de la poesía; al tiempo que alimenta la renovación del pensamiento. Esto nos demanda el activo de un sincero diálogo entre variados pareceres; la buena vecindad y el espíritu reconciliador pasan a escena. Lo significativo radica en entusiasmarse para observar y vernos en un futuro compartido, que es lo que realmente nos avitualla como sociedad. No olvidemos que en la adversidad cualquier persona es salvada por la lealtad, la franqueza, la palabra. Por eso agrandar los vínculos colindantes contribuye a crear la cultura del verso y la comunión, nuestro gran horizonte de amor y vida, de armonía y poesía. Se trata de crecer, y para ello tenemos que renovarnos, caminar juntos, escuchándonos con sosiego y jamás encerrarnos en nosotros mismos. Hay que sacudirse la polvareda del pasado, respirar el hondo presente, crear sueños y tomar la energía de los afectos para encauzar un futuro que purifique nuestro interior. La Santa Poesía ayuda. Una idea egoísta en lo material nos derrumba por completo, puesto que nos deja sin principios y valores, deshumanizándonos. Nunca olvidemos que amarnos es promesa de integridad, gestación de un porvenir ilusionante, el amor que abraza para fortalecernos. (La poesía se venera en los altares). Gracias.

viernes, 20 de marzo de 2026

Es primavera.

"Mira que soy hombre, pero con estas manos vacías: ¿Cómo me parezco a ti? Perro, que vas con tu amo, fíjate bien, que al hablar contigo, hablo conmigo mismo. ¿No ves que tan cerca del patrón, no somos tres, sino dos? Este es un verso violento: "Hombre y perro", de Manuel del Cabral, que me husmea, nos abraza. No es malo ver a un perro bien alimentado; malo es que las familias no lleguen a fin de mes. No hablo de mañana, hablo de nuestros días, los que vivimos en la abundancia. La abundancia está aquí, en todas partes, al frente, a ambos lados, a nuestras espaldas. La abundancia acorrala, y teniéndola tan pegada, está más lejos cada día. Joder, dona, cuando la tristeza se apodera de mí, más triste de morir por sentir tanto y no comprender nada, ni tan siquiera comprendo por qué me adentro en Les Seniaes. Les Seniaes para mí es estar en todas partes sin moverme. Hoy quería celebrar la primavera; es primavera, y apareció Cabral. La poesía es muchas cosas, y una es la muerte. Entró la primavera y en Les Seniaes la floración del azahar luce triste. Las mariposas no vuelan libres y viene de tiempo atrás. Es un vivir infinito que más que consecuencia directa de la primavera es una metáfora continuada para la vida que refrena las pasiones. En fin, es primavera y el resto de la historia ya la sabemos. (Perdón por la nostalgia). Gracias.

jueves, 19 de marzo de 2026

Qué poco tú te has querido (y II).

Debemos recuperar la cordura en una sociedad carcomida en los cimientos, naufragada en sus ambiciones, fracasada en el amor. Una gota de rocío preñada de azahar nos anuncia tiempos fabulosos (ya iba siendo hora): sin ti, no existirían sonrisas agravantes y sus atenuantes. Sin ti, el tiempo sería simplemente un espacio aletargado y complicado de vivir. Sin ti, el amor sería estéril y la poesía una razón engañosa. Sin ti, la palabra y la música no le podrían dar nombre y sonido. ¿Sin ti a quién rendiría pleitesía el azahar? Si no te hubieras ido, no existiría "de soslayo", perviviría "Quizá ya ocurrió" y tú seguirías siendo "dama de la poesía" y no "la que no debe ser nombrada". (Te hubiera ido mejor conmigo, y especialmente contigo). Gracias.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Qué poco tú te has querido (I).

El hombre se ve a sí mismo poderoso, valiente, inmortal ante la vida. Lo cierto es que algunos son inteligentes, y la mayoría ignorantes y atrevidos y, sobre todo, estúpidos. Apenas somos un grano de arena en una playa perdida e incompleta porque le falta un mar. Somos iletrados (unos más que otros, claro), y estaría bien, antes de tocar fondo, llegar al punto matemático donde el gaucho Yupanqui cantó, cual payador perseguido (siempre errante y perseguido Atahualpa Yupanqui) en la Pampa argentina: "también sirven algunas sombras para distinguir la luz". ¿Algo se acaba? ¿Algo debe empezar? Si algo se acaba, necesariamente algo debe empezar; entonces empecemos por la justicia social y que no nos falte el bendito amor y la santa poesía para guiarnos. Y Dios en actitud de espera. Y la Magdalena justiciera social y enamorada... Mañana vuelvo. Gracias.