martes, 30 de mayo de 2017

Tres cuartos de nevera.

De compras en el Carrefur todo muy caro. Fui de compras al Carrefur con la esperanza de llenar la nevera y apenas llené tres cuartos con el mismo dinero. Ya la esperanza juegan un papel fundamental en la vida de los pensionistas y jubilados. Como Sánchez e Iglesias y los sindicatos y los dueños de otros partidos políticos empeñados en lo suyo y no en lo nuestro que son las verdaderas necesidades de los que siempre pierden no se pongan de acuerdo con eso de subir las pensiones al menos lo que suba la vida y no el 0,25%, a cuarto por año de no llenar la nevera, al final de la legislatura de Rajoy la nevera vacía. Eso. Y el Carrefur no fía. En ese plan de subir las pensiones 0,25% en cuatro años yo voto a Podemos. Miedo me da Iglesias y Podemos, pero si tengo que elegir entre Rajoy o Iglesias me quedo con Iglesias sin coleta y Podemos sin mayoría. Rajoy no me interesa aunque vaya a Lourdes en busca de un milagro para salvar el país con el dinero que se ahorra al dar explicaciones como testigo por el plasma al juez en vacaciones con el tráfico que hay en la M-30. Qué desfachatez. Rajoy no me interesa, solo espero que se vaya por su propio pie.

Las pensiones no dan para llegar a fin de mes porque los hijos y los nietos, la familia, no me canso, porque estamos a punto de cruzar el umbral de lo real y lo ficticio. Qué burla hacen de la ciudadanía los políticos y los corruptos que van de la mano, y cuánto dinero ganan los empresarios amigos de Rajoy y sus aprendices de oficio. Al primer partido político que proponga la subida salarial de pensiones en relación al índice de precios al consumo (IPC) lo voto. O me suben la pensión y lleno la nevera con el mismo dinero o hago camino con tu mirada en busca de un país más eficaz. El amor invita a habitar otra vida. Gracias.

lunes, 29 de mayo de 2017

Y jiji y jaja.

Paseando con Ian a la sombra por las calles del pueblo de Patricia (Les Seniaes están como un pobre sin esperanza a las puertas del suicidio. A la pobreza y la enfermedad se suma el calor del verano cuando no es verano) la modorra pasa inadvertida. En cada calle un bar y en cada bar una terraza con mesas a la sombra. Y en una mesa una amena tertulia: Y jiji y jaja. A veces, lo peor de cada casa es lo mejor en la terraza de un bar donde la irresponsabilidad echa las cartas del tarot. El país se desparrama mientras la modorra avanza sonriente. Y jiji y jaja. Una mujer encantadora brinda su show. Y la colindancia se ríe (un día se reirá burlona o ni eso, pero hay que comer). Hay que llegar a fin de mes y la necesidad se hace viral en las redes sociales. Los teléfonos móviles están conectados a las redes sociales y cada fotografía guapísima "me gusta". Yo no tomo en cuenta la realidad de las redes sociales, me parece un camelo, y tener por necesidad que reír la gracia de alguien sin talento una crueldad. Y jiji y jaja. Mejor fueran al circo.

Paseando con Ian a la sombra por las calles del pueblo de Patricia se cierra una puerta cuando no estoy dispuesto a entrar. Merece la pena pasar por allí solo para ver cómo se cierra una puerta cuando paso. "La señora marquesa hoy no vino y mañana...". Tranquila, mujer, pasaba por aquí, eso es todo. La estupidez ha tocado fondo.

Adriana Lastra, diputada asturiana afín a Pedro Sánchez dijo: deberían "pedir perdón" tras su derrota. Adriana Lastra es asturiana y por eso es estupenda, pero no son tiempos de Ramiro I. Pedimos perdón cuando nos equivocamos (o como licencia literaria al carecer de estilo) pero no por votar a Susana Díaz. Susana Díaz se botó ella sola. (Perdona la ironía. Pido perdón por la ironía que viene al caso, aunque dudo que entre risas y alegrías la aprehendas). Gracias.

Juan Ramón Jiménez.

Yo no soy yo.

Yo no soy yo.
Soy este
que va a mi lado sin yo verlo,
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces olvido.
El que calla, sereno, cuando hablo,
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pie cuando yo muera.

Juan Ramón Jiménez, poeta, falleció el 29 de mayo de 1958.

domingo, 28 de mayo de 2017

¿Soberbia o desagradecimiento?

"Entre los pecados mayores que los hombres comenten, Sancho, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que es el desagradecimiento, ateniéndome a lo que suele decirse: de desagradecidos está lleno el infierno". Miguel de Cervantes. (El Quijote II 43).

El humano ser es desagradecido por su naturaleza. Y sigue doblando esquinas por las aceras en aras a la soberbia. Qué torpeza lo del ojo en la paja ajena. Es algo común mirar de soslayo y ver un ojo en una paja pinchado como un pincho y un culete de sidra en la terraza de un bar. La tontería viene con una pregunta: ¿vemos o no queremos ver? Si nos empeñamos, y digo que solo pienso en ti, por treinta monedas falsas más intereses vemos lo que queremos ver: treinta monedas de oro. Luego nos enteramos que son falsas y que estamos obligados por ley a pagar empeño más intereses. Pero seguimos y dale porque creemos que los intereses son nuestros, y tampoco, los intereses son del usurero como las treinta monedas falsas. Qué te cuesta, mujer, apearte de la soberbia y ser agradecida. Si tú me dices ven, lo dejo todo, como el bolero de Los Panchos. (Pues va ser que no). Uy, tal parece que mi ordenador que me ordena no está de acuerdo y quedan dos meses para cobrar "la extra". (Hay comportamientos que no los calla el silencio sino los tribunales de justicia).

No lo se de fijo, pero es posible que confunda la estrechez en tu mirada con la conciencia tranquila, porque sigues y dale en tus trece. Ni sabes ni te importa aprender y dejas hacer. Y más te digo: tropezar una y otra vez en la misma terquedad crea oquedad en el alma. Y no te imaginas lo que duele tapar el agujero con pastillas de colores. Alguien dijo que, de seguir en este plan, se acaba en el manicomio y qué razón tenía el jodio. Dejen paso: Una más se suma a los desagradecidos que está lleno el infierno. Ojalá y la María quiera revertir la historia y volver al punto de partida. No hablo de salvar una relación muerta que sería un milagro, hablo de no seguir devaluando el amor. Gracias.

sábado, 27 de mayo de 2017

Reconocimiento público (forzoso).

Uno se hace viejo. La RAE asegura que ser viejo es tener achaques, manías y otras actitudes propias de la edad de los viejos como repetir lo sabido. Con Arturo Pérez-Reverte en la Academia la redundancia manda, eso es lo sabido.

Me miro al espejo y me veo viejo sin dejar de tener ese atractivo que atrae. Y dale. Qué quieren que les diga, yo me siento estupendo por dentro y por fuera más... pero mis allegadas dicen que por fuera tengo la edad que aparento y por dentro soy muy espeso. Demasiado espeso. Y me prohíben ir a casa de Kristel y hablar, solo ver la televisión (y en un descuido miro de soslayo a la niña de mis ojos, ay, y la veo más hermosa que siempre). Prohibir suena a otra época, además, no es cierto, puedo ir a casa de Kristel, vigilar que Ian no rompa un plato y sí, hablar no. Se trata de estar y no ser. Indescriptible sensación la que siento, incomprensible el escenario que se me presenta.

Seguramente tienen razón, ellas son tres y yo uno y viejo que es menos. En adelante veré la patrulla canina con Ian y si dicen ven apago la televisión y vamos, Ian, que llegamos tarde. El lío que llevo dentro es de mucho cuidado porque sé más de lo que callo, pero es superior mi lealtad. Quien me conoce sabe que entre mis virtudes está la lealtad y si tengo que callar callo. Dije lealtad y tal vez la lealtad sea la única virtud que me queda, si en realidad la lealtad sigue teniendo que ver con la fidelidad, el amor y el agradecimiento, y no con el perpetuo silencio.

Dios quiera que acabe la crisis y volvamos a vivir por encima de nuestras posibilidades y los empresarios amigos de Rajoy y los usureros se vuelvan a dedicar a la construcción y talen árboles y planten grúas. Un viejo sin una grúa es nadie. Disculpen la frustración, pero creo que he malogrado la última oportunidad de ser útil a mi familia. Gracias.