de soslayo
(Quizá ya ocurrió)
viernes, 10 de julio de 2026
La mayor decepción (I).
jueves, 9 de julio de 2026
Facundo Cabral.
Escribir es una aventura, un viaje de descubrimiento por los caminos menos convencionales de la vida. La literatura me abre la cabeza y el corazón, por eso puedo tener una visión universal, salvarme de las mezquinas parcialidades donde naufraga la mayoría. Escribir es enamorarse del peligro, ejecutar el arte de vivir, entrar en el ritmo del flujo y el reflujo, afinar al corazón con el vacío, a la oscuridad con la revelación. Cada día me parezco más a lo que escribo, que es lo que mejor me podía pasar, lo que quiere decir que al escribir fui planeando lo que quería ser, o el destino me fue llevando la mano. De una u otra manera, emprendí un camino en el que me convertí.
Facundo Cabral, juglar, murió el 9 de julio de 2011.
lunes, 6 de julio de 2026
¡Mala gente!
viernes, 3 de julio de 2026
Sigo aquí y no me rindo (disculpen el desahogo).
La nostalgia me vino a visitar y creo que no esperaba mucho de mí. Será porque sigo aquí. Siempre existirá la lucha entre lo que queremos y lo que necesitamos, así como lo que fuimos y lo que somos. Lo que dura un instante a lo largo de los años nos permite recordar un imaginario real. Pues entonces, a fuerza de querer, soy quien quise, aunque el reloj marcó las horas y luzco pelo cano. Envejecer con los buenos recuerdos anima a tomar decisiones que hacen camino donde no hay espacio. Paz y amor. Mi vida no fue triste, fue jodida. Hice la mili; hasta la mili viví con miedo, después de la mili, también. Política, la política, cuanto menos ahora, de insultarme no pasan. Por aquel entonces, comunista, Nicolás Guillén me enseñó a ejercer mi ideología usando además la cabeza. Fui comunista sincero, sin excusas, fiel a mí mismo. Éramos muchos, pero los otros eran más. Y la mayoría miraba de soslayo porque llamar a las cosas por su nombre costaba caro. Problemas con los grises, la manipulación de la justicia y la falta de derechos civiles hacían de aquella vida un sinvivir. Corrió el tiempo, 1986, Gerardo fundó IU y abandoné el Partido Comunista. Un año y me afilié al socialismo marxista de la época. El PSOE nunca estuvo a la altura del Partido Comunista en cuanto a defender la democracia: de Suresnes aquí no dejaron de pisar moqueta y jugar a perder el tiempo y olvidaron lo fundamental: aplicar el régimen de las consecuencias a su gestión y acabaron irrespetando la ley. Pero eso ustedes ya lo saben. La decepción es enorme y desmoralizador esperar los rotativos de la mañana. Gracias.