miércoles, 15 de abril de 2026

Rebelión y dignidad.

Después de tanta fiesta y tanto ruido, joder, dona, cuánto ruido, me ataranta el ruido. En casa, a puerta y ventanas cerradas, he recordado con nostalgia y sana envidia, si la envidia puede ser sana, la vehemencia de los pueblos en promover, no solo sus paisajes, sino también su historia, sus grandes personajes y genuinos acontecimientos. Entonces, ocupen su localidad, el acto va a empezar, y no se preocupen por las entradas, es gratis. Y qué menos, porque menos es más, que empezar con César Vallejo: "Hay golpes en la vida tan fuertes... yo no sé. Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma... yo no sé". Yo no sé, es lo que saben una gran parte de los escribidores, hacedores de sueños, para entendernos, a través del trabajo duro, la fiel evidencia de que, gracias a eso que llaman "los lenguajes del amor", un hombre y una mujer pueden, sin poesía ni palabras de adolescentes enamorados, decirle a su familia y a su país: "Te quiero". (Se atribuye a Cervantes el dicho que afirma: "La verdad bien puede enfermar, pero no morir del todo"). Gracias.

martes, 14 de abril de 2026

14 de abril.

Si existiera la justicia más allá de la chirigota del birrete y de la toga; si la ética no fuera a veces inoportuna y nada lucrativa; si los medios de comunicación fueran independientes y no cautivos de los intereses de sus dueños; si la verdad no estuviera secuestrada tras intereses amorales y fuera el decoro y la decencia las únicas propuestas; si los discursos no fueran bufas y sí compromiso de intenciones; si la impunidad no siguiera amparando a quienes no responden a la vergüenza de sus cargos y son, además, recompensados con puestos rimbombantes. Si esta patria fuera otra, personajes como "el emérito", y apelo a la memoria de los desmemoriados, ya habrían sido juzgados y condenados. No importa qué inventario se haga de cargos; en todos destacaría el abuso de poder al pueblo, la malquerencia, la evasión fiscal y los porcientos. Hoy, 14 de abril, día de la proclamación de la 2.ª República (y anticipo de la tercera), los partidos de la derecha, con la colaboración inestimable del PSOE y los lobbies que se adaptan a cualquier tipo de negocio, se ocupan de desestimar el fraude del rey emérito. Gracias.

lunes, 13 de abril de 2026

Día Internacional del Beso.

Sépalo quien no lo sepa, porque lo hay que saber. Un beso contiene un mágico misterio, como un ¡quién sabe!, y encierra el amor concentrado en el delicado roce de unos labios sedientos de ternura. De cuando en vez un beso transmite la inquietud deducida de un mensaje incomprensible. Un beso no explica la momentánea seguridad digna de salvar las prisas y evocarla cuando unos labios silenciosos... -Mi silencio está en tus ojos. Los besos encierran el deseo y enmudecen la palabra. Quien recibió un beso de amor, o lo esperó al véspero insomne de soledades... -Tal vez ahora, hace un rato, deja que te lo cuente. La poesía por medio de la palabra en prosa manifiesta: ella, presa de un torturador sentimiento, pero sin postergar su amor; él, se alejó para seguir siendo de un beso digno, quizás el primer depositario de sus besos... "Y tú ni te das cuenta, todavía". Temen enfrentar los besos que inicien el arte capaz de trascender al sencillo afecto y quemar en la hoguera de las pasiones el compartido deseo de lo inevitable. Fueron dos quienes precedieron al platónico flirteo que existe donde el corazón insiste. Pero hubo algo, pero hubo algo más y un beso acabó siendo la primera víctima del amor. El beso que no damos. Gracias.

domingo, 12 de abril de 2026

Ahora sí, es primavera.

Lleno los rincones de mi casa con pequeños pormenores de tu rostro para disfrutar de la mágica sensación que me inspira tu risa y tu alegría. Las ganas de volverte a ver y el cálido abrazo que se resiste. La aventura de recordar y atrevernos a ser felices desde el pasado, recordar el tiempo llegado a menos. A menos. La esperanza lo puede. Yo nunca perdí la esperanza de que la mejor noticia se hiciera realidad y se hizo. Felicidades. Consciente de su existencia, asumo con humildad el eterno encanto. Si algo tiene de maravilloso el amor es su capacidad de renovarse. Comprender el misterio de esta renovación es la mejor manera de vivir. En el recuerdo estás conmigo y mientras te miro, disfruto de tus besos. Te quiero. Somos el tiempo pasado que está por venir. El tiempo que dejamos de vivir. El tiempo que alumbrará un nuevo día. (El reto mayor en la vida consiste en aprender con humildad a doblegar la adversidad y dilatar el entusiasmo mientras haya una esperanza). Gracias.

Ángelus, Mario Benedetti.

Quién me iba a decir que el destino era esto,
ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que parecen prohombres,
el techo de los ómnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregna las bocinas.

Aquí no hay cielo,
aquí no hay horizonte.

Hay una mesa grande para todos los brazos
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.

Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
porque no queda bien que la tinta se corra.

sábado, 11 de abril de 2026

Lírica amorosa.

La vida es un arcano, un arco iris indescifrable en la infinita inmensidad, una creación que juzga con sentencias inapelables: Nada es eterno; hasta el amor se muere. Creo en el amor, lo ensayo cada día y no tiene que ver con los falsos sollozos. Lo dicen los poetas y yo de los poetas me fío. Para la mayoría de los hombres y mujeres, el amor existe. Si hablamos de amor, en la antigua Roma adoraban a Cupido, dios del amor. Cupido era un gordito que disparaba flechas al corazón y de cuando en vez acertaba, pero no enamoraba (hay gente con un corazón frío como el hielo). Hoy en día parece una farsa exenta de imaginación: los tiempos han cambiado y preferimos llegar a fin de mes. A Cupido los griegos lo llamaban Eros. Su nombre en esta época se utiliza más como prefijo de un vocablo menos sentimental y más carnal. En aquellas antiguas fiestas se lo pasaban de vicio todos los días celebrando el amor unas con otras y otras con unos y viceversa (y nunca fue degradación moral); la cosa era fornicar. Santo era el fornicio. Eros era más tolerante que Cupido con el amor de cada cual a su manera. El amor y sus benditas realidades. Hoy en día aún hay gente que va diciendo por ahí... Dejémoslo estar. El secreto del amor consiste en oír a nuestro corazón decir sí, es real... ¿Se oyó? Como de soslayo es real (y fantasmal). Tenemos la llave para abrirnos a ese sentimiento exclusivo que cada cual siente a su manera. Ironías y algún desahogo al margen, las relaciones afectivas humanas conllevan duelos y alegrías, pero el amor es lo único que merece la pena mientras llega la hora. Gracias.