"Los hombres se jubilan antes de los 65; tres años después de la 'reforma Escrivá', las mujeres cumplen con la edad mínima de retiro". (elEconomista). ¿Por qué los hombres sí y las mujeres no? ¿Será que los hombres nacen antes? No pienso en mí; quien me conoce sabe que soy un trabajador que enseguida me canso y no doy palo al agua, ni lo daré hasta el día que muera. Joder, dona, qué fastidio, siempre acabo hablando de lo mío. Si ser la bruja de la bola, los que ahora están dando el callo trabajarán hasta los 70 años. Pregunto: ¿Por qué a las mujeres para el retiro siempre les quedan 38 años por cotizar? Raro me parece. Y si contabilizan los 38 años necesarios de cotización para jubilarse sin trabajar... Ay, a las mujeres nunca se les dio bien cotizar. Trabajar, sí; mi esposa trabaja casi tanto como yo... Sin el casi y sin el yo, mi esposa trabaja. Trabajar y cotizar. ¿Qué diferencia existe? Para las mujeres, ninguna. Cada cuatro años cambia el gobierno y el problema sigue ahí. Atento el gobierno, y va en serio: "¡Discriminación positiva en favor de la mujer, ya!" O politicastros a la guillotina. Gracias.
de soslayo
(Quizá ya ocurrió)
miércoles, 7 de octubre de 2026
lunes, 5 de octubre de 2026
La tentación de la muerte.
La liturgia ceniza de España corre desesperada hacia la barbarie. La extrema derecha avanza por el mundo. Donald Trump confiesa, sin vergüenza que está saqueando el petróleo venezolano y utiliza a quienes antes calificaba de narcoterroristas y corruptos para hacerlo. (Al Mr. Trump la democracia nunca le ha importado). Confiesa que, si no le obedecen, no respetará a ningún país soberano. ¿Será uno de esos pueblos España? No, no lo es, porque que tenemos un presidente que no lo es. El presidente no adelantará las elecciones. No. El pueblo se lo pide y él aprendió la lección. Se la enseñó la calle y, también, como el bolero, al fin comprendió que sin la izquierda a su izquierda no es nada. Repóngase presidente, sabe cómo hacerlo, hable con unos y otros, no deje a nadie con la palabra en la boca, escuche, tome nota, asociaciones, sindicatos, no vuelva a faltar a la palabra dada. La crisis de la vivienda asfixia a Europa, no solo España. Recuerde, solo olvidaron a Confucio, cuya influencia en China es mayor que la de Mao o Marx. No hay lugar en este de soslayo para adelantar las elecciones. Gracias.
Decir "no" sin culpa. Se dejó llevar.
viernes, 2 de octubre de 2026
Nunca fui un caso perdido.
Casi nadie me conoce en persona, siempre fue dona la que llevó el castigo de las relaciones sociales, así que, muerta dona, creo que hoy puede ser un buen día para darme a conocer. Vamos a ello: A nadie le importó quién soy, siquiera dónde están Les Seniaes, algo que agradezco, pues a ese respecto mi intimidad me permite escribir con plena libertad. Soy una persona múltiple que teme implicarse con la gente y mantener relaciones de hermandad. En realidad, yo no soy yo, y sufro como un condenado porque oigo voces a distancia, incluso a través de las paredes. Mi esposa creyó que me estaba yendo y me hizo ver a un psiquiatra, que después de mirarme más o menos, no le dio importancia: me recetó pastillitas de colores y me dijo que cuando las acabara, volviera a por más. Con pastillitas o sin ellas, yo seguía oyendo voces a distancia. Así que, en otro intento por sanarme, mi esposa me llevó a que me viera un cura con manos de santo. El cura atendió las explicaciones de mi esposa y enseguida nos dijo que estaba poseído por el maligno: me exorcizó con agua bendita y arreglado. Pero seguía oyendo voces, incluso con tapones en los oídos. Otro caso perdido, tal vez. Sin trivializar lo dicho, ayer tarde coincidí con un grupo de gente que aseguraban conocerme y decían que me habían visto en una librería de Valencia hacerme un reportaje fotográfica y que el reportero de un periódico de tirada nacional me había hecho una entrevista porque yo era un escritor de mucho talento. Nunca fui un caso perdido. Era un escritor de éxito reconocido. Y reflexionando sobre el suceso, llegué a la conclusión de no tener que visitar a nadie, la que quiera verme que venga a casa. Las voces me dictan el día que me gusta vivir en de soslayo. (Ojalá cuando me excluyan de la lista de los amanecidos no me avergüencen mis chifladuras). Gracias.
jueves, 1 de octubre de 2026
No es política, son los políticos.
El relato dice una cosa, los hechos, otra. La sociedad más desarrollada de la historia, la más pacífica y la más equilibrada. Hoy se encuentra en manos de sus ciudadanos a sus enterradores. Una sociedad que reniega de todas esas conquistas políticas, sociales y económicas. Esa sociedad, al parecer, tiene sus días contados. Los sociólogos del futuro tendrán que buscar la respuesta convincente, a nosotros nos toca resignarnos y ver cómo todo se desmorona mientras hay gente que aplaude; como si hubiera un solo momento del pasado en el que hubiéramos vivido mejor que ahora; o cómo hay gente que le reza a los demonios, como si acaso no nos sobraran infiernos; como si el camino que muchos quisieran transitar ya no lo hubiéramos recorrido antes; como si no supiéramos a dónde nos lleva. El fenómeno es nacional, pero en Madrid lo vemos con más fuerza, los llamados a desarmar el sistema que lo ha hecho posible. Es la política la que ha creado las condiciones de nuestro crecimiento, aunque son los políticos los culpables de todos los problemas exhibidos que atesoramos. Gracias.