viernes, 16 de octubre de 2026

Ana.

Ana, se llama Ana, y tiene cualidades innatas para el estudio y los valores fundamentales que le enseñaron sus padres. Aun siendo niña, porta principios para ser una gran mujer. Cada palabra que brota de su boca es un manantial de literatura. Arte. Capacidad e ingenio. Tiene coraje a raudales, nada es imposible para ella y está comprometida en mejorar su vida. Además de hacer felices a sus seres queridos. Ana es amor. Contagia alegría y viste de colores arcoíris. Ningún pintor de reconocido talento sería capaz de plasmar su sonrisa en un lienzo. Rebosa felicidad y yo me emociono verla, y más cuando corre hacia mí y me regala un beso. Ignorarla más que un descuido sería un pecado sin indulgencia. Ana ha sembrado en mí la alegría. Comprometida con descubrir los amaneceres de la mano de Ian como madrina... Ana es la madrina de Ian, y ya los imagino escudriñando sueños de encantadas ilusiones. No me extrañaría que su amor por Ian la involucrara en un pacto divino para crecer a su ritmo. Sería entonces un milagro para creer más que un pacto. Sea lo que sea, todo es posible si hablo de Ana y su amor por Ian. Ana es un vivero de contento, después de conocerla es difícil imaginar la vida sin ella. Desde los años altos me da seguridad sentirla cerca de Ian. Sin sacramento de bautismo, profesa veneración por Ian, lo protege y lo favorece. Es un honor en grado superlativo que Ana haya aceptado ser madrina de Ian. Ian merece una madrina como Ana. Felicidades.

En de soslayo. Viernes, 16 de octubre, de un cumpleaños feliz.

martes, 13 de octubre de 2026

Aída Lafuente. La Rosa Roja de Asturias

Aída Lafuente.

Qué sabes tú de Aída,
alguien te habló de octubre,
de la revolución del 34.
De la revolución del 34.

Cómo se explica un frente popular,
sin hablar de una raza insurrecta;
qué en valles y montañas combatió,
los dos años de república negra...

Fueron dos años, dos,
¡para qué más!.

En donde la derecha supo demostrar
que no estaba dispuesta
a dejarse arrebatar el curso de la historia...

Qué sabes tú de Aída,
que saben los demás.
ella nació en Asturias.

Qué sabes tú de Aída,
dispuesta camarada...
Apenas hizo historia,
pero de su valor sí que hay memoria.
Su nombre circuló de boca en boca,
de la revolución, la rosa roja.

Qué sabes tú de Aída,
que saben los demás.

Autor: Víctor Manuel.

Aida Lafuente, enfermera, murió con 19 años durante la Revolución de Octubre de 1934 en Oviedo (13 de octubre de 1934).

lunes, 12 de octubre de 2026

Hoy es tu día, felicidades.

"Cuando tenga un minuto te llamo y tomamos café". Fue cuando me di cuenta de que moriría sin tener algo serio con ella.

¡Pensamiento crítico!"¿Qué es eso? Sus asuntos inaplazables y su ansiedad. No le daba la vida para tanto. A Dios gracias, el tiempo solo desespera a quien espera, y no solo no tomamos café, tampoco nos volvimos a ver. Un café y unas pastas de té. El café correría de su cuenta de la mía las pastas de té. No sabía lo que ahora sabe: me quería tanto como yo a ella. Esa fue su pena, esa condena. A veces el tiempo se aprovecha mejor haciendo nada. Se dejó llevar por la tontería sin saber lo que estaba perdiendo. Si hubiera escuchado a su corazón y no a sus palmeras, ay, sus palmeras, se habría curado en salud. La gota que colmó el vaso fue creer que el 12 de octubre era fiesta nacional en su honor. La soberbia la llevó a dar en loco. Lo que sube baja, y cuentan que hay quien se teme lo peor. (Mandela dijo: "Yo no pierdo, o gano o aprendo"). Gracias.

domingo, 11 de octubre de 2026

La soledad no deseada y los problemas de salud mental.

De cuando en vez, cuando el asunto lleva al caso, la nombro, hablo de la dama que no me deja ir. No me deja ir, y eso es de agradecer, porque aún no pasé la raya que limita la enajenación de la cordura, o viceversa, puesto que la raya es muy fina y no me veo capaz de discernir si la pasaría por abajo o por arriba. Parece una buena mujer, aunque a veces se pone en plan psiquiatra y es una tortura incluso para mí. La soledad no deseada y los problemas de salud mental. ¿Uno lleva otro? Como otro lleva a uno. Matemáticamente. El problema no nos es ajeno: escucha, activa conexiones auténticas, espacios de apoyo e insiste en solicitar ayuda a tiempo y responder a ella desde la Sanidad Pública, aunque eso va a ser complicado por lo que sabemos. Pues entonces, para dirigir este reto invisible sin mirar atrás, con esperanza, invitaría a un corazón amigo y situar el suyo a su lado y hablar quieto, o conversar sin mediar palabra. Reír, solo reír, cuáles verdaderos amigos. ¿Será posible? Un amigo y una mano y un brazo pegado a un hombro. (La soledad no deseada y los problemas de salud mental). Gracias.

sábado, 10 de octubre de 2026

Día Mundial de la Salud mental.

La enfermedad mental no es certeza, al menos de forma inmediata, lo que es certeza es el deterioro de la Sanidad Pública.

Antes de que a los locos nos ocultaran debajo del hórreo, la locura nos aproximaba a los dioses. Los antiguos sabían lo que no saben los modernos: pobres de espíritu, recuerden. Los gobiernos desintegran la Seguridad Social y condenan lo que no entienden. Lo tengo escrito: "se aprende a no juzgar". Queda mucho por saber, pero antes comprender las barreras del "yo" interior y lo desconocido que encierra. Cuando la mente llega al extremo... duele el alma. En campaña electoral los políticos sostienen que la Sanidad Pública es pública y no privada, pero no es así, "tanto tienes tanto vales", por decir, vida o muerte. Un enfermo mental y su acompañante... la familia... La familia. Tenemos que reforzar la capacidad de respuesta de nuestro sistema de salud y hacer frente a la privatización de la Sanidad Pública. Y como siempre prevención. Recursos económicos. Personal sanitario. Lo demás no es si no abandono. Pena en el alma: personas que se sienten solas, tristes o sin propósito en la vida reflejando un estado emocional de espanto. Mateo 20, 17-18: "No he venido a ser servido, sino a servir". Gracias.