Cuando uno llega a conocer un porqué para vivir y por quién: "qué puedo hacer por ti para que no sufras". Después de estar atrapado en una fantasmagórica y real frágil salud mental me encuentro al otro lado de la historia, entre los sobrevivientes, y mirando tantas cosas mal hechas mientras observas, además, cómo la realidad supera a la ficción. Agotada la capacidad de asombro y paciencia despertar al nuevo día con una esperanza pendiendo de un hilo es una gran hazaña, si no un milagro para creer. Todos seguimos aquí para seguir amando a quien nos ama y aceptamos el reto de reinventarnos y no esperar a que llegue el frío invierno para idear una nueva esperanza y echarla a andar con la palabra como escudo y como espada, la palabra. La palabra amiga y enemiga, gorda y flaca. La palabra que revolotea, huye, se detiene, corre y vuelve a detenerse. La palabra es luz y es oscuridad, golpea y acaricia, ofende y ama, odia y deprime, sonríe, entristece y aterra. La palabra es ajena, personal, propiedad de nadie, silenciosa, abierta y libertaria. La palabra nombra cosas, crea pueblo, elimina fronteras y pone fin a conflictos. (La palabra justiciera escribe el día que me gusta vivir en de soslayo para seguir leyendo). Gracias.
de soslayo
(Quizá ya ocurrió)
miércoles, 18 de febrero de 2026
martes, 17 de febrero de 2026
Discriminación positiva.
lunes, 16 de febrero de 2026
El alcalde y la otra.
No estoy bien del todo, de otra manera bien, gracias. Lo cierto es que con la que está cayendo uno no puede estar bien del todo. La dama que vela mis sueños afirma que para la edad que tengo estoy estupendo... La que fue a la escuela es ella, no yo. Voy al caso que hoy me obliga a escribir: paseando Les Seniaes me topé de manera casual con el alcalde. Sí, el alcalde. Siempre lo digo: "nada ocurre por casualidad". Tenía ganas que el azahar propiciara un encuentro con el alcalde. Le largué la intemerata por la boca. Gocé, eso no lo puedo negar, y él, si gozar para él es resignarse y no darme dos hostias. Saben lo mejor de caso: me dijo que pasara por la alcaldía para hablar tranquilamente de uno y de otra, sobre todo de otra... Hay que joderse, sigue doblando esquinas... toda ella está en todo momento. En fin, le dije no, que no me fiaba de él, de su padre sí, pero de él no. Y nos fuimos cada cual por su camino -dicho sea de paso, míos los dos, dado que hablo de Les Seniaes-, no sin antes recordar al poeta Amado Nervo: "Si una espina me hiere, me aparto de la espina, pero no la detesto". Y quedamos para comer otro día y hablar tranquilamente de uno y de otra, sobre todo de otra... (y de lo que vaya saliendo... ay). Gracias.
domingo, 15 de febrero de 2026
Ian.
Adivinar tu cuerpo, tu cara de ternura entrañable. La celeridad del llanto al compás de tus sollozos. Estrechar cada dedo de tu mano con mi mano. Imaginar el secreto del momento y conocerte. Eso quiero, conocerte. Apenas tuve tiempo de imaginarte y ya estás aquí metido en tu cuerpo de bebé. Difícil sería aceptar que fueras aún más de lo que ya eres, aquello que pude a tientas descubrir viajando por mi mente, zigzagueando con temor tu silueta, mirándote con sigilo, acostado en mi memoria de recién nacido; difícil sería aceptar que fueras aún más sorprendente: tu boca y tu nariz, la redondez de tu cuerpo, la viva imagen de tu madre. Ian, llegó el momento de conocernos: prometo velar tu existencia hasta quemarme los ojos. En de soslayo. Domingo, 15 de febrero de un cumpleaños feliz.