de soslayo
(Quizá ya ocurrió)
martes, 26 de mayo de 2026
Pa morise.
lunes, 25 de mayo de 2026
Soplando el viento.
antes de que le llaméis hombre?
¿Cuántos mares tiene que surcar la paloma blanca
antes de poder descansar en la arena?
Sí, ¿y cuánto tiempo tienen que volar las balas de cañón
antes de que sean prohibidas para siempre?
La respuesta, amigo mío, está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.
Sí. ¿Y cuántos años puede existir una montaña
antes de ser bañada por el mar?
Sí. ¿Y cuántos años deben vivir algunos
antes de que se les conceda ser libres?
Sí. ¿Y cuantas veces puede un hombre volver la cabeza
fingiendo no ver lo que ve?
La respuesta, amigo mío, está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.
Sí. ¿Y cuánto tiempo tiene un hombre que mirar hacia arriba
antes de que pueda ver el cielo?
Sí. ¿Y cuántos oídos tiene que tener un hombre
para que pueda oír a la gente gritar?
Sí. ¿Y cuántas muertes se aceptarán, hasta que se sepa
que ya ha muerto demasiada gente?
La respuesta, amigo mío, está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.
Y de soslayo hizo un bis. Autor, Bob Dylan, poeta, 24 de mayo de un cumpleaños feliz.
domingo, 24 de mayo de 2026
Amado Nervo.
¡Si una espina me hiere, me aparto de la espina,
pero no la aborrezco!. Cuando la mezquindad
envidiosa en mí clava los dardos de su inquina,
esquivase en silencio mi planta y se encamina hacia más puro
ambiente de amor y caridad.
¿Rencores? ¡De qué sirven! ¿Qué logran los rencores?
Ni restañan heridas, ni corrigen el mal.
Mi rosal tiene apenas tiempo para dar flores
y no prodiga savias en pinchos punzadores:
si pasa mi enemigo cerca de mi rosal
se llevará las rosas de más sutil esencia;
y si notare en ellas algún rojo vivaz,
¡será el de aquella sangre que su malevolencia
de ayer vertió, al herirme con encono y violencia,
y que el rosal devuelve, trocado en flor de paz.
Amado Nervo, poeta, falleció el 24 de mayo de 1919.
sábado, 23 de mayo de 2026
Remordimiento.
Echa la vista atrás y verás que no es tarde para saber quién puedes ser. No busques excusas de un sábado de honestos los difuntos. El libre albedrío está ahí, dispuesto para hacer camino, pero la mayoría decide ignorarlo, y el destino se cimenta en parte, si no hasta el final, sin embargo... Los atajos pueden ser una tentación, pero el camino se ha de andar, aunque lo tuyo es más de estar ocupada en asuntos infantiles; incluso te buscas quehaceres tediosos, sin estímulo intelectual. ¿Serás otro caso perdido? Siempre te veo hermosa, pero ayer te vi especial. Si además de ser un país corrupto (joder, Zapatero, no me entra en la cabeza. ¿Cómo fue que te metiste en ese tejemaneje? Ni en sueños lo hubiera pensado de ti), estuviera cerrado por obras, te elegiría para reconstruirlo empezando por el tejado. Que los asuntos inaplazables no te impidan ver un nuevo amanecer, y recuerda que tenemos pendiente una cita para hablar de la familia, del amor si tú quieres, y de lo que se nos vaya ocurriendo. El café corre de tu cuenta, de la mía las pastas de té. (So terca, reconoce la culpa y perdónate). Gracias.
viernes, 22 de mayo de 2026
Aturullado.
Esta noche Morfeo me la volvió a jugar, me desveló y, aturullado, bajé la escalera (un día me mataré bajando la escalera, ya no me siento seguro), tomé café y me puse a escribir. Si cuanto menos me hubiera dado un algo de inspiración... Nunca me llevé bien con Morfeo, y las pastillitas de colores no se llevan bien con él, tampoco conmigo. Lamento la gente que no puede vivir sin ellas; una, la dama que no me deja ir, probe. Ya le vale. Joder, dona, esto de no dormir y no saber qué escribir es un desespero; le doy al teclado y no sale nada que merezca la pena. En ocasiones, la vida me empuja por una calle sin salida donde la única alternativa es volver, y volver sería como querer dormir sin hacer las paces con Morfeo. Qué más quisiera yo. Aturullado, en la cabeza tengo historias que podía contar si regresara del desvelo en mi sano juicio, normal, por un decir. Ay, me apena la gente normal. Ahora que vivo sin sentir, prejuzgar no está bien, porque hay riesgo de consolidarla. Lo dejo, por la tarde, después de la siesta, le echaré un vistazo y veré si saco algo en limpio y, si no, otro viernes a la papelera. Gracias.