Si una sociedad es el conjunto de sus habitantes, y por Amado Nervo y los griegos ya sabemos que cada hombre "es el arquitecto de su propio destino", entonces, como pueblo: ¿Qué nos falta para avanzar, para alcanzar el desarrollo? Ahora que llega una nueva campaña electoral -sin llegar pero sobrando-, escasos de esperanzas, llena el alma de incertidumbres y temores por lo que pueda pasar; cuando una vez más, unos verán la copa medio llena y otros la verán medio vacía. Ahora que se viene gestando -sin prisa pero sin pausa- un maravilloso movimiento de "empoderamiento", indignación ciudadana y militancia social y política, es el mejor momento para compartir en de soslayo unas experiencias que padecí hace años, que demuestran fehacientemente que esto de la diferencia entre izquierda y derecha en el Pueblo de Patricia tiene que ver más con la actitud, el carácter y la educación de su gente que con la capacidad del candidato. (Ante lo usual de la realidad, el coraje de la voluntad). Dígalo usted, don Amado: "Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo (-alcalde-), vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos ni pena inmerecida. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!". Gracias.
de soslayo
(Quizá ya ocurrió)
lunes, 7 de septiembre de 2026
domingo, 6 de septiembre de 2026
Eso tan necesario, lo superfluo.
Cuando llegan las rebajas... En tiempos de rebajas... ¡Qué chollos! Antes, las mejores ofertas las encontrábamos a final de cada temporada: rebajas de verano, de invierno y así. Los tiempos cambian y ahora estamos de rebajas todo el año. "Precio recomendado". A partir de ahí, un porciento a la baja de escándalo. El precio recomendado y el porciento de escándalo ya no lo pone la competencia. El grande comió al chico. En realidad, estamos de rebajas todo el año. El comerciante, como la banca, siempre gana. Nos toman el pelo, nos irrespetan. Eso. Insultan nuestra inteligencia y, lo que es peor, les seguimos el juego y, como hay para todos los gustos, incluso para los más exigentes, nos engañan de manera vil. A pesar de saber que las mejores ofertas no saciarán el deseo ni evitarán la autoexclusión. Si te autoexcluyes, estás muerto. Seguir las ofertas al ritmo que marcan las traperías provoca la aprobación insustancial que se alimenta de elogios y nos embriaga de placer. (Un corazón vacío de ternura, atiborrado de lisonjas, huérfano de caricias, desahuciado del afecto y la vivienda, subsistiendo de placeres con falsos amores... Las familias no despertarán de sus anhelos ocultos mientras no puedan llegar a fin de mes. Y sobrados de sobrantes, compran en primavera para el invierno compulsivamente eso tan necesario, lo superfluo). Gracias.
jueves, 3 de septiembre de 2026
Y mi vida dijo sí.
Llegó septiembre y asumo las consecuencias por los inadecuados comportamientos influidos por la pobreza de espíritu (otro terrible descuido de la Magdalena). Mi mente absurda me enreda cuando escribo el día que me gusta vivir, al hacerme creer que una realidad cordial es viable. Justo ahora que ando, como la mayoría de los vencidos atrapados en el arte de lo posible es cuando tengo que atizar la modorra de los torpes de entendederas a través de la literatura para que no sigan el compás de una marcha patriótica sin bandera y otros versos. Es natural y lógica timidez escribir el día como soneto de una verdad, o el poema de un ensayo vertido con esmero y algún adjetivo en una crónica de vida. La gran fortuna de alguien como yo está en creer lo que escribe. Me gustaría haber tenido el talento para conmover a los humildes de corazón, animarlos a entrar en de soslayo, a leerme y volver. También militar la amistad con vocación de seguir, con vivencias propias y ajenas, saludando ausencias, justificando olvidos, aunque solo me ofrecieron vender alabanzas. El amor me esquivó y mi vida se iba yendo por decorados tenebrosos con voces calladas, y el ruido, tanto ruido, y el dolor de cabeza que levanta, y decidí ponerle fin. Pero al elegir el cómo apareció la duda y con ella el mayor problema: La dependencia. Y pensé en mi esposa y decidí repensarlo, y a mi vida le dije: "Si olvidas que un día te rechacé, si vuelves a aceptarme sin promesas, perdóname si puedes". Gracias.
lunes, 31 de agosto de 2026
Mi nombre es lealtad.
Atizo tu amor propio porque no vas por buen camino. Hablo del partido que no es, pero también de la institución. La política no es lo tuyo. Pero a todo se aprende, si no te dejas llevar por cantos de sirena y quieres aprender. ¿Quieres tú aprender? En tanto y cuanto, te dan la triunfal bienvenida los que esperan arrojarte a la oscuridad. La doña te llama para decirte que de soslayo te escribió; le haces el juego y te cargas de ojeriza; en realidad es lo que pretende. No le sigas el juego. Nunca dejó de ser una líder embarazada de adolescente; e incluso, líder de muerte parturienta, vesania y cólera. Has de ser inteligente. Tanta sangre derramada, tantas desgracias repetidas, subterfugios legales, lubricaciones jurídicas y absurdos por doquier; nada se ha enseñado porque nunca quiso aprender. Don Antonio escribió: "En todas partes he visto caravanas de tristeza, soberbios y melancólicos borrachos de sombra negra, y perantones al paño que miran, callan y piensan que saben, porque no beben el vino de las tabernas. Mala gente que camina y va apestando la tierra...". El totalitarismo la educó y fue su mejor alumna. Presta atención: Si de soslayo te hace dudar, no te lleves a engaño; mi nombre es lealtad, medítalo tranquilamente antes de que sea tarde. Una lección de valor inmenso sobre la vida, valora la lealtad por encima de todo lo demás. Gracias.
viernes, 28 de agosto de 2026
No vuelvas, ni me llames; prefiero esperarte.
¿Qué me dicen de quien lanza mentiras al aire y las defiende por encima del quebranto y la vergüenza de su afrenta?
¿Qué me dicen de quien invita al azahar a que acoja sus mentiras para salir en tropel como si fuera su vida en ella?
¿Qué me dicen de quien quiere tener el poder de un solo dueño con apariencias democráticas?
¿Qué me dicen de quien juega a la ruleta rusa con el dolor de la gente de corazón que existe más allá del dolor de alma?
Y qué me dicen de quien heredó el olfato político y el amor por los libros de su precursora, "la que no debe ser nombrada".