martes, 13 de enero de 2026

Día Mundial de Lucha contra la Depresión.

La sala está iluminada... el hablar quedo de la gente... y de pronto se apagan las luces, los pasillos, las butacas, todo queda sumido en la más profunda oscuridad. Una pantalla se ilumina y se viste con el quid de la ficción e inocula mi existencia con lo más parecido a la felicidad que recuerdo. Ya en silencio, sentado en la butaca, nada me impide participar de otra realidad. Durante casi dos horas la película que se proyecta me convierte en una persona diferente, capaz de ilusionarme: me siento eufórico. De vuelta a casa, y en mi habitación, apago la luz, cierro los ojos e intento dormir. Quiero soñar contento, hoy será posible. Pero yo no soy el protagonista de ninguna película, no puedo interpretar una vida que no me pertenece. El ensueño ha desaparecido y mi empecinada realidad se apodera de mí. La realidad de todos mis días. Efectivamente, todo era ficción, mi vida es la que es, sea lo que sea. Y estoy afligido como siempre, y no sé qué hacer como siempre. Y vuelta a empezar, a adentrarme en la tristeza cercana al abismo que limita mi voluntad. ¿De dónde sale este espantoso dolor? ¿Qué me ocurre? Después de contagiarme con la película sentí placer y ahora me encuentro sumido en el agujero más profundo. Y regresa a mí el desánimo y el abandono. Viendo la película llegué a creer que sería otra persona y de nuevo tengo que repetir. Nunca dejaré de ser el de todos los días con todas sus noches de vigilia. Vuelvo a ser el de ayer, el de hoy y el de mañana. Tal vez.

lunes, 12 de enero de 2026

Para que yo me llame Ángel González.

Para que yo me llame Ángel González.

Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo el mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan solo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...

Autor, Ángel González, poeta, falleció el 12 de enero de 2008.

domingo, 11 de enero de 2026

Pudiendo llamarse Ángel González... Marco Rubio.

El pasado martes fue el quinto aniversario del histórico asalto al Capitolio encabezado por aquel tipo con cuernos embutido como una chistorra en una pelliza de cabra loca. ¿Recuerdan? Seguí e ilustré el día del asalto al detalle. Y no porque fuera noticia a destacar, lo escribí porque aquel tipo de futuro posible era asturiano y mucho asturiano, que diría "emepuntorajoy". Los asturianos desde el principio de los tiempos, cuanto menos, somos seres plenos, no dependemos de ningún sustantivo. Pero la noticia para hoy es otra sin dejar de ser la misma, porque el Secretario de Estado de los Estados Unidos de América y Virrey de Venezuela que lidera la posición de Donald Trump en el mundo, Marco Rubio, es de origen asturiano. (¿Y ahora? ¿Y la UE? Si queremos sobrevivir, démosle miedo). Lo ocurrido en Venezuela no es solamente el secuestro de un dictador e ilegítimo presidente de un país soberano, es la demostración inequívoca que los libros de Derecho Internacional a partir de ahora estarán ubicados en la estantería de "literatura fantástica" en la Biblioteca Municipal de El Pueblo de Patricia. Gracias.

sábado, 10 de enero de 2026

Algunos consejos no ayudan.

Me chiflan los libros de autoayuda. La Biblia, por un decir, cuando afirma que "hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero su fin es camino de muerte". No hay muerte natural, toda muerte es provocada: la violencia, la soledad, la enfermedad, la pobreza. El mayor descubrimiento es reconocer que hay caminos que andamos con total incertidumbre humana, pero con absoluta certeza personal, por ello, y es un parecer muy mío, es preferible andar una ruta escabrosa, que una placentera sin destino. Todos tenemos un destino, y vayamos donde vayamos, por suerte o por desgracia, nos hará dudar. Ay, qué difícil es encontrar lo que buscamos cuando ni siquiera sabemos qué nos falta... para no dudar nada mejor que pasar directamente al problema. Hablo de mentes tercas. Y la santa poesía que no les falte por si quisieran volver. "... y tras elegir los ojos de color negro azabache, los más tristes del relicario, clavó la mirada en tierra". Mujer, dile a tus párpados que vayan en auxilio de tu mirara y a quien despreciaste que irás en su busca con palabras nuevas (no me olvidarás fácilmente). Y llega el axioma a de soslayo: "Aquello que despertamos no podemos dormirlo". (Para que algunos consejos ayuden, hay que vivirlos). Gracias.

viernes, 9 de enero de 2026

Algunos consejos.

Contrario a lo que se puede pensar, ser de una minoría en un honor. Soy güelu: ¿Cómo hablar de futuro? ¿Y cómo teorizar sobre lucha de clases sin atacar el alma del poderoso? Si la sociedad avanza es porque las minorías disienten. ¿Este decir adónde lleva? La lucha de clases es un hablar de güelu pasado de rosca, aunque la mayoría hemos sido siempre pobres. O casi, dado que antes había valores. Como enero apunta maneras, me apetece prestarles, con el perdón, algunos consejos:

-No te compares con los demás, salvo que sea un ejercicio en modo de tu mejoría, si es así, entonces pon la mayor entrega.
-No te pases la vida buscando quién quieres ser. La vida es corta y cuando llegue el día aún estarás cuestionando actitudes que no podrás modificar. Un día al azahar, hoy, puede ser ese día para intentar ser mejor persona. Cuando menos inténtalo.
-Corren tiempos de trazar metas, pero si no sabes dónde ir te será difícil identificar el camino: tus metas deben ser realistas.
-Acomete cada problema sabiendo que sus causas son múltiples. Infinidad de situaciones no tienen solución inmediata. Has de ser flexible y buscar la reciprocidad, o simplemente posterga las posibles soluciones. Ten calma, y dale tiempo al tiempo.
-Si las cosas no salen como quieres culpar a los demás nada soluciona: detente, valora pros y contras y vuelve a empezar...
-No hay manera de hacer algo sin cometer errores. Sé humilde, sé valiente, reconócelo, pide perdón, perdónate y aprende.
-El pasado fue ayer, no volverá, embellece tu jardín por pequeño que sea, porque nadie vendrá a sembrar rosas rojas en él.
-Canta tu dolor, pero no seas canalla, después de atormentar a tus seres queridos el sentimiento de culpa acabará contigo.
-Amor amar, y sentirse amado. El amor muere si no hay vida, la vida muere si no hay amor, solo la santa poesía es inmortal.

Sin olvidar los valores familiares que sellaron nuestra vida desde la infancia, la escuela, un libro -dos libros, leemos poco-, y todo aquello que aprendimos por nuestra cuenta desgastando zapatos... Podemos ser mejores. Echémosle ganas. Gracias.