No se puede sin alternancia gobernar un pueblo saltándose a la torera las normas de respeto y transparencia. La vecindad quiere saber por qué, pudiendo hacer las cosas bien, se hacen rematadamente mal. Y con privilegios, o enchufe, si no es lo mismo. ¿Era menester tanto chanchullo? Por estas y otras razones, a la izquierda le sobrevivirán unos especímenes que se han quedado atascados en los tiempos de "El Irrepetible", con excesos a dos bandas o a tres o a cinco, pues para entonces tendremos la "prioridad nacional" decretando como tragedia nacional. Y si no arden las calles, no será por falta de motivos.
Señor alcalde, por sus malas prácticas, "El Pueblo de Patricia" quedará atrapado en las redes de una dictadura blanqueada sin oráculo de la libertad, eso, el templo del pueblo que nuestra generación prometió construir. Su gobernanza fue la mayor decepción que nunca imaginé. Y, sin embargo, señor alcalde, le deseo la mejor suerte. Aún tiene tiempo para llevar a cabo alguna de sus promesas (deje al margen la música enlatada) y recuerde las mías: primero lo urgente, después lo necesario. ¿En una legislatura? O en dos. Pero solo le quedan unos meses, así que cuanto menos acabe con el clientelismo. Gracias.