sábado, 21 de febrero de 2026

Ian y el futuro.

Ayer Ian saltó la portilla entró en casa se sentó a la mesa y güelu, la merienda... y el futuro por hacer. El futuro siempre está por hacer, cada día, y así, en cada aurora se nos presenta abierto a nuestros propósitos. En consecuencia: somos nosotros quienes estamos obligados a crearlo según nuestros intereses, o adaptándonos a él. Recordemos que el hombre propone y Dios dispone. Cierto es que cuando somos mayores los asuntos inaplazables se nos amontonan y a veces damos en loco. Tal vez sea esta la verdadera lucha que nos impide ir más allá de una existencia tranquila, cuanto menos para no dejar que la vida se reduzca a un pasatiempo de propósitos inútiles. "La dama que no me deja ir" asegura que el 80% del sufrimiento que soportamos es fruto de la imaginación. Como "la que no debe ser nombrada": somos masoquistas, o algo peor si existe, porque no deja de cantar boleros en el lavadero municipal. (Nadie nos sacará las castañas del fuego, a no ser que, ante las múltiples bondades que ofrece la IA, nos diseñe un futuro capaz de solucionar cada dilema que se nos presente). Gracias.

viernes, 20 de febrero de 2026

9 Mujeres Eternas.

"A fecha de 19 de febrero de 2026, el Ministerio de Igualdad de España ha confirmado 9 mujeres asesinadas por Violencia de Género en lo que va de año". El peor año en décadas: 2026 empieza con un asesinato machista cada 5 días. (Agencias).

9 mujeres han sido asesinadas por la Violencia Machista en lo que va de año. ¡La mujer quiere amar y ser amada!. La mujer en España vive entre la espada y la pared y reclama el derecho a la vida. A propósito de vivir, se le atribuye una anécdota a Miguel de Unamuno. Se dice que al salir de almorzar en un popular restaurante madrileño le invitaron a subscribir el libro de visitantes distinguidos y escribió sobre su propio nombre: "La buena vida es cara; hay otra más barata, pero no es vida". Así la vida de la mujer. En esta España carente de casi todo, incluyo pan, respeto humano y justicia, se desprecia la vida de la mujer. ¡¡¡Maldita Violencia de Género!!!. (Sépase distinguir entre España y españoles, y entre hombres y asesinos). Gracias.

jueves, 19 de febrero de 2026

Las cosas que nunca te dije.

Las cosas que realmente importan no avisan de su llegada. Ni de su partida. Suelen caminar de puntillas, como un sueño que se desvanece sin que te des cuenta. Escribir columnas, por ejemplo. Un día te piden que hagas una y lustros después te encuentras con una lista casi interminable de pequeñas citas de papel con personas a las que no conoces, pero que quizá te acaben conociendo bien. Seres sin nombre ni rostro en su mayoría que se paran durante un minuto a ver de qué escribe alguien que se divierte tendiendo puentes de papel sobre el elocuente silencio de las palabras que buscan algo parecido a una complicidad. Una conexión invisible que surge a cualquier hora del día o de la noche, atrapada en servilletas de papel o libretas deslenguadas. Restos de tinta enfadada, fatigada, jovial o indignada, apaleada por la vida o iluminada por algo parecido a una esperanza. Sincera siempre, para qué vamos a engañarnos. Busquemos lo que no entendemos para reconocernos en la confusión de cada día. Busquemos la discrepancia dentro de un orden para darnos cuenta de que hay en algún lugar personas que se reconocen en ti a veces. O que fruncen el ceño porque esta mañana, maldita sea, no hay forma de llegar a un acuerdo.

Escribir es una forma de describirte. Y leer te delata y te relata. Sobre todo, cuando se trata de detalles que esquivan la gran palabrería y el tráfico embotellado de los titulares efímeros. Esos detalles que no aparecen en portada ni en los resúmenes del año, que se componen de intuiciones o destellos surgidos en momentos fugaces: cruces de ascensor, reflexiones pilladas al vuelo, lamentos escondidos o sonrisas con derecho a veto. Yo qué sé. Tú sí que sabes. No hay que esperar que unas palabras cambien el mundo, pero tal vez ayuden a hacerlo más habitable durante un instante. Palabras como refugio que, en ocasiones, eligen el silencio para no dejar de creer en ellas. Se forja entonces una gratitud permanente hacia quienes dedicaron tiempo a leer a un extraño que (tal vez, quizá, posiblemente, ojalá) pudo descifrar cómo te sientes. Fue un placer.

Autor: Tino Pertierra, escritor y periodista, un amigo al que nunca llegaré a conocer.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Escribir para seguir leyendo.

Cuando uno llega a conocer un porqué para vivir y por quién: "qué puedo hacer por ti para que no sufras". Después de estar atrapado en una fantasmagórica y real frágil salud mental me encuentro al otro lado de la historia, entre los sobrevivientes, y mirando tantas cosas mal hechas mientras observas, además, cómo la realidad supera a la ficción. Agotada la capacidad de asombro, despertar al día con una promesa pendiendo de un hilo es una gran hazaña, si no un milagro para creer. Estamos aquí para seguir amando a quien nos ama y aceptamos el reto de reinventarnos sin esperar a que llegue el frío invierno para crear una nueva esperanza y echarla a andar con la palabra como escudo y como espada. La palabra amiga y enemiga. La palabra voltea, huye, se detiene, corre y vuelve a detenerse. La palabra es luz y es oscuridad, golpea y acaricia, ama y odia, aflige, aterra. La palabra nombra cosas, crea pueblo, elimina fronteras y pone fin a conflictos. La palabra es ajena, personal, propiedad de nadie. (La palabra justiciera escribe el día que me gusta vivir en de soslayo para seguir leyendo). Gracias.

martes, 17 de febrero de 2026

Discriminación positiva.

Entre los días que vivimos creyendo que los vivimos y los que dejamos de vivir, también creyendo que los vivimos, están los días que no somos capaces de discriminar positivamente para sobrevivir a de soslayo. ¡Ah!, sí. Y aprendimos a mentir y nos engañamos y pasamos de lo intuitivo a liderar la información clave y el conocimiento profundo del existir vital, porque intuir o sospechar no es suficiente para desconfiar de algo o de alguien. Descartar lo que parece de lo que es, quitar los disfraces, remover las entrañas, confrontar al drama, es derrotar la percepción inmadura. Desnudar el engaño y la mentira. El engaño.

En el momento que más me necesitabas, abatida tu cara pálida ante el espejo, desmemoriada... No me canso: en qué poco te valoras. La discriminación positiva no está penada por la ley de tu Señor Dios ni por la justicia del hombre si es por amor. (Cuando no tengo ideas para ordenar el pensamiento la nombro entrelíneas. A ella le lastima y a mí me entretiene). Gracias.