Sépalo quien no lo sepa, porque lo hay que saber. Un beso contiene un mágico misterio, como un ¡quién sabe!, y encierra el amor concentrado en el delicado roce de unos labios sedientos de ternura. De cuando en vez un beso transmite la inquietud deducida de un mensaje incomprensible. Un beso no explica la momentánea seguridad digna de salvar las prisas y evocarla cuando unos labios silenciosos... -Mi silencio está en tus ojos. Los besos encierran el deseo y enmudecen la palabra. Quien recibió un beso de amor, o lo esperó al véspero insomne de soledades... -Tal vez ahora, hace un rato, deja que te lo cuente. La poesía por medio de la palabra en prosa manifiesta: ella, presa de un torturador sentimiento, pero sin postergar su amor; él, se alejó para seguir siendo de un beso digno, quizás el primer depositario de sus besos... "Y tú ni te das cuenta, todavía". Temen enfrentar los besos que inicien el arte capaz de trascender al sencillo afecto y quemar en la hoguera de las pasiones el compartido deseo de lo inevitable. Fueron dos quienes precedieron al platónico flirteo que existe donde el corazón insiste. Pero hubo algo, pero hubo algo más y un beso acabó siendo la primera víctima del amor. El beso que no damos. Gracias.
de soslayo
(Quizá ya ocurrió)
lunes, 13 de abril de 2026
domingo, 12 de abril de 2026
Ahora sí, es primavera.
Lleno los rincones de mi casa con pequeños pormenores de tu rostro para disfrutar de la mágica sensación que me inspira tu risa y tu alegría. Las ganas de volverte a ver y el cálido abrazo que se resiste. La aventura de recordar y atrevernos a ser felices desde el pasado, recordar el tiempo llegado a menos. A menos. La esperanza lo puede. Yo nunca perdí la esperanza de que la mejor noticia se hiciera realidad y se hizo. Felicidades. Consciente de su existencia, asumo con humildad el eterno encanto. Si algo tiene de maravilloso el amor es su capacidad de renovarse. Comprender el misterio de esta renovación es la mejor manera de vivir. En el recuerdo estás conmigo y mientras te miro, disfruto de tus besos. Te quiero. Somos el tiempo pasado que está por venir. El tiempo que dejamos de vivir. El tiempo que alumbrará un nuevo día. (El reto mayor en la vida consiste en aprender con humildad a doblegar la adversidad y dilatar el entusiasmo mientras haya una esperanza). Gracias.
Quién me iba a decir que el destino era esto,
ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que parecen prohombres,
el techo de los ómnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregna las bocinas.
Aquí no hay cielo,
aquí no hay horizonte.
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.
Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
porque no queda bien que la tinta se corra.
sábado, 11 de abril de 2026
Lírica amorosa.
viernes, 10 de abril de 2026
Flor de María, cascarrabias, para más señas.
jueves, 9 de abril de 2026
Las bondades de la nostalgia.
No a todos los días les da por enseñarnos a distinguir lo urgente de lo importante. Lo que voy a contarles ocurrió la Semana Santa, cuando en medio de la algarabía por haber resucitado Jesús el Cristo, una tamborrada me remitió a las bondades de la nostalgia; a la herencia de Eugenio, mi viejo y sabio amigo, un hombre bueno, socialmente servicial, esforzado en hacer feliz a los suyos y a toda la vecindad. ¿Por qué la charanga sigue pasando por delante de su casa con tanto, y tanto ruido? ¡Guarden silencio en honor a su recuerdo, o vayan a tomborrear a la puerta de la iglesia! Los dos llevamos el ruido muy mal. El hecho es ese y no otro. Insana virtud la de meter la pata de atrás. La pata de atrás de todos los alcaldes y las dos de una alcaldesa. Borracho de nostalgia, pero feliz y agradecido, con el corazón en la mano, maltrecho en la orfandad de Eugenio, melancolía. En el día de hoy, la vida me recuerda que los que nos llegan al alma son los únicos bienes materiales capaces de vencer la muerte. (Eugenio, la tristeza nunca jamás estará unida a tu nombre; por eso tú vives en mi recuerdo). Gracias.