sábado, 19 de enero de 2019

No me iré sin confesarte mis anhelos.

¿Acaso no recuerdas que fui yo quien te subió al olimpo cuando te hice dueña de tu propia poesía? Dama de la poesía.
Te imagino caminado por Les Seniaes ciega de amor haciendo frente a una pena. 

Esa pena.
La pena. 
Tu pena.

Les Seniaes sin ti son apenas un cruce de caminos, y de todos, un camino es atajo y lleva tu nombre de cuando eras mujer.
Lo camino a diario y no dejo de oír ecos de melancolía.

Esa pena.
La pena.
Tu pena.

Porque hoy vine y algo tengo que hacer o de lo contrario... Un día me adentraré en el atajo y mientras duermas en tu propia poesía acostada sobre un naranjo... Confieso que ya me adentré y no estabas. Como la violeta que esconde su belleza bajo la hierba no te dejaste ver. Volveré y te escondas o no; si estás o no, ¿y qué importa? No me iré sin confesarte mis anhelos.

viernes, 18 de enero de 2019

En boca callada... ¿En serio?

"El que acepta sufrir, sufrirá la mitad de la vida; el que no acepta sufrir, sufrirá durante su vida entera". (Confucio).

De Confucio y otros pensadores que crearon doctrinas fiarse... ¡bah!. Yo prefiero estudiar para saber sino preguntar pues de no poseer la respuesta desde el principio callo o me voy con viento fresco. Ninguna amiga ida puede decir que le pregunté adónde iba por no saber la respuesta. De mí se comenta en el pueblo de Patricia que no existo porque mi esposa es soltera o viuda. En parte tienen razón las lenguas viperinas: uno es viejo cuando no está en ninguna parte, como Dios sin su María.

Hoy es uno de esos días que si pudiera a una amiga ida le daría con la puerta en las narices por arrogante: ¿A quién se le ocurre contestar en una red social un mensaje anónimo? Pero hay más, al mensaje contestó con dos mentiras y un perdón. 

Esta noche en la radio -aclaro que por la noche escucho la radio y no sé si en realidad es verdad o mentira lo que escucho porque tampoco sé si estoy durmiendo, dormido o despierto-, opinaban de los agujeros negros que todo lo tragan: planetas, satélites, incluso galaxias o etcétera. Todo les viene de perlas a los agujeros negros, como a una amiga ida que se empeña en sufrir y sufre. Pues que sufra por no saber callar o romper el silencio con la palabra... Una amiga ida no es consciente del poder de la palabra. (Si me lees, estoy seguro que tomarás nota, porque hoy he escrito lo que realmente importa). Gracias.

jueves, 17 de enero de 2019

Santo Antón.

La cultura de un pueblo si es de boca para fuera no es cultura ni nada que se le parezca. No hay nada peor para un pueblo que "fent poble" al margen de la cultura. Hacer pueblo desde una fiesta, y hablo de Santo Antón, que Dios lo guarde en su gloria, es pan para hoy y resaca para mañana. La fiesta enlatada en el cortijo político. Ponga un libro en su vida y déjese de fiestas de guardar con barra libre y alguna que otra incoherencia. Y reconociendo que aquello que fue cultura de un pueblo quizá hoy no lo sea. Santo Antón, y la procesión bajo palio, es la fiesta del pueblo de Patricia. Los cambios culturales nunca pueden ser cosméticos, han de ser populares a la vez que trasformadores. Querer es poder. Y poder no tiene nombre pero tiene sentido común. Y opiniones varias. Hay que romper con la cultura del sainete y echarle realismo y nuevos principios y valores. También sentidas añoranzas. Remontemos el vuelo de la cultura. Ponga un libro en su vida. Y dos. Y mil. Gracias.

miércoles, 16 de enero de 2019

Rastreando melancolías (y II).

En Roma como en cualquier lugar del mundo se puede hacer de todo con inteligencia. Sea como sea, y como de dudar se trata, si la piscina no tiene agua o el invierno frío, importa el aprendizaje que nos acompaña. Siempre hay una enseñanza, una lección de vida a la que aferrarnos cuando el viento viene de cara... ¡Falta humildad y sobra vanidad!. Lo dijo Machado, don Antonio: "Con el sabio amargo dijo: Vanidad de vanidades, todo es negra vanidad; y oyó otra voz que clamaba, alma de sus soledades: solo eres tú, luz que fulges en el corazón, verdad. Y viendo cómo lucían miles de blancas estrellas, pensaba que todas ellas en su corazón ardían. ¡Alma, que en vano quisiste ser más joven cada día, arranca esa flor, la humilde flor de la melancolía!". Pero amiga, cómo es posible olvidar la advertencia de no hablar mal de quien no está presente... Nunca está de más saber con quién tratamos antes depositar nuestra confianza. ¿Comprendes? (Soy un iluso contumaz). Gracias.

martes, 15 de enero de 2019

Rastreando melancolías (I).

Es cierto, en la vida que conozco si no eres Eugenio tienes que ser inteligente y obrar con precaución. Y dudar y valorar las opciones seriamente. Pero a veces, porque nunca se sabe lo suficiente, hay que tirar pa´lante por la opción que menos nos convenza. La vida en blanco y negro es triste, pero nada es lo que parece. Para los creyentes la fe es fundamental, para los incrédulos y otros impresentables la cosa es más difícil. Es entonces cuando hay que hacer caso a una mirada de soslayo que evite malas interpretaciones. Interpretar una canción por triste, como un tango tristón, es necesario a veces, y, si no se sabe preguntar, pues preguntando se va a Roma. Otra cosa es saber qué podemos hacer en Roma. Mañana sigo. Gracias.