martes, 24 de noviembre de 2020

Enol.

Dios quiso que hoy naciera Enol
para enseñar al amor otra manera de amar.

Una madre, un padre, no dejarán de extasiarse en el amor de un hijo.
Un bebé, Enol, nació tan deseado como el sol lo es al alba.
Decir felicidad.
Decir amor.
Decir Enol.

Cuando el amor difunde vida la felicidad se toca con las manos,
con lo cual, unos padres lo ven todo como futuro maravilloso:
lo imposible como posible,
lo insignificante como especial,
lo simple como excepcional.

Para seguir creyendo en un mañana prometedor,
fruto del amor de dos,
en otoño nació Enol.
Hijo del amor.

En de soslayo. Martes, 24 de noviembre de un cumpleaños feliz.

lunes, 23 de noviembre de 2020

La pobreza impuesta por decreto.

Y llegó Ian y cerré la puerta. (A Ian no puedo abrazarle ni comerle a besos). Y en un suspiro Patricia abrió la puerta y debajo de la llave que empuñaba apareció Enol. Y Kristel y Diego están más lejos que ayer. (La palabra que no está escrita resulta letal). ¡Maldita pandemia!. La pandemia aleja a las familias de sus seres más queridos. Y, sin embargo, la gente pasa por la acera de enfrente y es tan igual que siempre. (¿Se verán a escondidas? Los contagios y los muertos crecen y no encuentro explicación). Lamento descubrir que hoy no tengo nada de interés que escribir. Ni un insulto de los peores políticos que ríen porque tal vez no saben que cuando les abandone la política les aguarda el desprecio. (El futuro si no es hoy mañana ya fue tarde). Pepa Bueno: "Sortear la tentación de trabajar para el aplauso fácil es un reto importante". O sea que, estamos donde estábamos. O peor, porque al no avanzar se retrocede. Si lo peor del amor es cuando no queda, lo peor del autoritarismo es la familia. La familia, y los hijos primero. La familia. La pobreza impuesta por decreto a la familia es la peor infamia. Gracias.

domingo, 22 de noviembre de 2020

El espíritu del mal.

Uno no espera que las cosas sean como son, ni si siquiera cómo las ven los demás. Y no desespera porque está curado de espantos. Y dejó de ser pasional para ser emocional. A uno no le importa lo que piensen los demás. (Quien vive sin amor ya murió). La vida enseña que hacemos cosas imperdonables como dejar de amar. La vida enseña y no aprendemos. (El poder sin autoridad es nada). Y si aprendemos corrieron los años y se hizo demasiado tarde y no importamos a nadie. Pero como el dicho popular "el que hizo la ley hizo la trampa" y para curarnos en salud otro dicho nos asegura que "nunca es tarde si la dicha es buena". Los dichos, como el amor, son invento humano y, "el que no se conforma es porque no quiere". En fin, que la cante el Sabina: "Dueña de un corazón tan cinco estrellas que, hasta el hijo de un Dios una vez que la vio se fue con ella. Si estás más solo que la luna déjate convencer brindando a mi salud con una que yo me sé". Un hijo no tuvo hijos y un Dios no tuvo nietos. Dicen que Dios tuvo hijos y uno le salió más malo que Satanás. El príncipe de los ángeles rebelado. Gracias.

sábado, 21 de noviembre de 2020

El antes y el ahora (tango).

Era de antes en las empresas decir al "nuevo": Mira al "encabezado", fíjate en sus pasos y aprende de él, es un trabajador serrano. Lo de Flavio Briatore: "El mayor capital de una empresa es el humano" era antes. Ahora a los trabajadores no se les considera capital humano. La excelencia académica y las capacidades para aprender no se valoran. Ocurre en el mundo capitalista al que obviamente pertenecemos. La tienda de la esquina cerró y las grandes superficies y sírvase usted mismo. Las empresas se disocian y despiden trabajadores. Las empresas se fusionan, cierran centros de producción y trabajadores a la fila del paro. No hay capital humano en las empresas porque no hay empresas si no son "online" en paraísos fiscales. Y para mayor dolor, cuando vuelva la normalidad, y ojalá sea pronto, los traperos volverán a confeccionar sus trapos en China. Y volveremos a comprarles las mascarillas que no tenían cuando todo lo malo comenzó. Ni empresas ni empresarios, solo intermediarios y políticos a porcientos. En un mundo capitalista unos van de cabeza y otros ríen y reparten réditos. Gracias.

viernes, 20 de noviembre de 2020

Gutenberg, Briatore y Patricia.

En "El Hormiguero" (de Pablo Motos) Patricia oyó a Flavio Briatore decir que el mayor capital de una empresa es el humano. Un Libro y una Biblioteca y un político colgado de una brocha. Y un bombero pirómano sin escalera y sin colchón salvavidas.

Hay quien sostiene que la imprenta ya existía antes de que la inventara Gutenberg y se mantuvo en secreto para preservar la sabiduría de los libros (y dedicarse a la política), según la disposición de no todo el mundo debe saber (el no saber es una forma idónea para controlar la sociedad). Lo paradójico del invento de Gutenberg fue que, pese a su éxito, también significó su ruina financiera y acabó sus días alcoholizado. (A pesar de su mala cabeza con el último suspiro obtuvo del monseñor de su comunidad el reconocimiento). No anida en mí la intención de animar a leer libros, animo a que no se lean. Hoy en día se imprimen unos veintidós millones de libros al año, cada uno con tiradas elevadas a la potencia que sus lectores quieren. Eso bajo el punto de vista ecológico es insostenible y, sobre todo, político. Aviso: O volvemos a quemar libros, o el ecosistema y la política... Y Gutenberg loco de atar. Y Flavio Briatore y el mayor capital de una empresa. Y Patricia... Ay, Patricia. Gracias.

P.D. Quien quiera aprender que vaya a la escuela.