La estrategia principal ante el Trastorno del Espectro Autista (TEA) simplemente es la falta de estrategia. Una mirada global a un trastorno multifactorial. Se trata de tomar en serio por parte de la Seguridad Social el Espectro del Autismo para hacer frente con eficiencia a la socialización de las personas con TEA. El diagnóstico precoz y la intervención temprana son clave, pero el diagnóstico del TEA es casi imposible de conseguir por la falta de psicólogos en la Sanidad Pública, y sin diagnóstico no hay autismo. Y digo somos, porque es inverosímil llegar a güelu y verte reflejado en el Síndrome de Asperger de tu nieto: Tal cual. Empoderamiento para llegar al crecimiento personal, apoyo a las familias y sostenibilidad de los servicios. Tampoco se considera la diversidad del colectivo, sus razonables necesidades y las prioridades dentro de un arquetipo inclusivo para dar respuesta al acoso y al alto fracaso escolar (a pesar de las constatadas altas capacidades intelectuales). La calidad de vida de las personas con Autismo precisa de apoyos significativos. Localizar y comprender el desarrollo de una educación singular y darles la oportunidad académica a las personas con Trastorno del Espectro Autista. Pudiera resultar desafiante tanto para los profesores como para los padres y hacer hincapié en la formación específica de los profesionales, así como la adaptación de un puesto de trabajo. Justicia individual. Entre el 75% y el 95% de las personas adultas están desempleadas o no realizan actividades productivas. Se necesitan de urgencia fórmulas laborales capaces de generar la inclusión. Gracias.
de soslayo
(Quizá ya ocurrió)
jueves, 2 de abril de 2026
miércoles, 1 de abril de 2026
La creación y la palabra.
Primero fue la nada: el silencio y la oscuridad. A continuación llegó el parto estremecedor de la tierra. La luz del sol y la cara negra de la luna. Y se hicieron presente los colores: rojo sangre, verde Asturias, azul Mediterráneo. Después llegó la lluvia y apareció el arco iris agrupador de los colores. Y sonó la música, el canto, la melodía del viento y la repercusión del agua. El relámpago, el temblor, el trueno sobrecogedor. Y todo quedó a la espera del nacimiento discreto de la vida en una misteriosa combinación de micro cosas también recién nacidas, lo que devino en el salto de un pez fantástico que en el aire transformó su aletear convirtiéndose en un ave deleitosa de rugido monstruoso, algo de mirada profunda, frágil en su materia, poderosa en el deseo, el amor, la poesía. Creadora del universo que interactúa en el espacio-tiempo: la palabra. Y la Tierra comenzó a girar. Aunque ya nada fue igual. Al nacer la palabra, nació el fabular que describe la existencia natural del todo: "de soslayo", la entelequia de todos los días. Pero hoy, un pero lento, hizo realidad la vieja sentencia que viene a ser como el último cuplé de la realidad que empieza a hacer aguas por las venas: edad de oro, escasa voluntad y olvido. Los viejos únicamente nos diferenciamos de los jóvenes en el hecho incontestable de que llegamos antes. La primera evidencia del envejecimiento es no tener un traje a medida y una musa inspiradora. La terquedad ha venido a removerme la cabeza entre los escombros del pasado y situarme entre mis miedos y agraviarme como si fuera una persona normal, o un hijo malcriado y desleal. Gracias.
martes, 31 de marzo de 2026
La danza de la humanidad.
A los que conservan la fe y su magia en el silencio.
A la tierra, la piedra y el árbol. Y el agua.
A la eternidad de un momento transitorio.
A los marginados, los dementes, los sabios y los iluminados (redundante hasta la muerte).
Vivimos momentos de agitación y de monotonía.
Ambiciones y sueños,
alegría y tristeza,
confianza y miedo,
ira y control.
Al orden en el caos.
Seguridad o incertidumbre,
debilidad o fuerza,
luz u oscuridad,
amor o desamor.
Buenos y malos,
blancos y negros,
ricos y pobres,
altos y bajos,
guapos y feos,
gordos y flacos,
viejos y jóvenes.
En este universo casi perfecto, más o menos, así, tan compleja, es la danza de la humanidad.