lunes, 16 de marzo de 2026

De nuevo regreso a ti.

De nuevo regreso a ti. Y un respiro profundo ahogará una pena, una emoción, un momento imaginario y una lágrima surcará tus mejillas con una plegaria y el alma como un tormento que hasta el Señor Dios podría verlo. Tenías la salud delicada y tu punto ciego: tu punto ciego, la desconfianza. No me viste venir. Señal de que no me querías, porque cuando cierras los ojos se reconoce el amor de quien te quiere. Se acumulan los recuerdos y una melodía sacude la psique, es cuando entendemos que lo mentiroso se percibe con los ojos y lo verdadero con el corazón. Hay algo en ti más oculto que lo que ocultas. En vez de preguntarte con profundo amor: "¿Por qué perdí la certidumbre, el amor sincero de quien me quiso? En un ambiente de excesiva impunidad o unas ganas tremendas de morir de éxito, porque de tanto ganar siempre es el precio que se paga por vencer. Te pudo la vanidad, y el silencio evidencia que te sigue pudiendo, tanto es así que parece que has vuelto a perder. A quién importa, sino a ti, ganar o ganar: haz memoria y repasa tus derrotas. El caso es más sencillo de lo que parece: "donde las dan, las toman". Se repite la historia. Pero qué odiosa es la política. (El gran problema de nuestra democracia es que en nuestra cultura política el destino de las victorias ajenas es desconocerlas y, naturalmente, no se aprende de ellas). Gracias.

domingo, 15 de marzo de 2026

A los odiadores de corazón.

Si bien las cosas no siempre salen como nos gustaría, salen igualmente, así que menos tonterías y adaptémonos a ellas. Sí y sí, tenemos que adaptarnos, porque si optamos por el no y no, tendremos consecuencias difíciles de superar, pero eso lo dejaremos para otro de soslayo menos comprometido con el porvenir. Para que las cosas salgan como queremos, nos tiene que acompañar la suerte y trabajar duro (y más suerte); hablo de lo material, porque si hablara de echar a andar una mente absurda de la mano de la creatividad (Santa Poesía) para intentar querernos un poco como sociedad... En estos puntos pido perdón a los odiadores de corazón, porque no me entra en la cabeza que los encuentre la muerte haciendo inviable la vida de los demás. Escribo a los viejos tiempos para compararlos con los nuevos y no hay color; bueno, color hay, en mis sienes. Me sienta bien el pelo cano, y de los ojos la mirada clavada en los odiadores de corazón. Mucho perdimos con los políticos que llegaron como alternativa a los viejos. (Ojalá y que la Magdalena quiera que el futuro nos traiga un rayo de luz). Gracias.

sábado, 14 de marzo de 2026

Aprender y no olvidar (decálogo).

Así fue, así nos lo había advertido hace ahora mil de años Silvio Rodríguez: "De niño, te conocí entre mis sueños queridos. Por eso cuando te vi reconocí mi destino. Cuando pensaba que ya no iba a ser, lo que soñaba de pronto, vino". Y ocurrió el milagro y anduvo el orgullo nacional volando alto. Muchas enseñanzas nos deja la vida. Algunos las aprendimos para nunca olvidarlas. El que sigue es un decálogo de las que pienso que tienen un valor, utilidad o importancia suficiente, aquí las dejo:

  1... Que los momentos inolvidables de la vida nada tienen que ver con dinero. Lo mejor de la vida sigue siendo gratis: una tarde gris, una noche frente al mar, o acariciar tu pelo, por decir.
  2... Que el optimismo es primordial. Las cosas para ser probables no tienen que ser posibles.      
  3... Que la unidad es trascendental para vencer. 
  4... Que ser humildes es indispensable. Que los grandes héroes no se asumieron como tales sino como hijos dignos de una patria que necesitaba el Prozac de sus hazañas.
  5... Que el liderazgo con autoridad moral y carácter es determinante.     
  6... Que, como en el amor, quien nunca llegó no puede hacernos falta. Los pueblos como los hombres deben bailar con su canción y no con la que le tocan.
  7... Que en la vida social y personal, en la familia o el bar de la esquina, es fundamental la actitud con que se asuman los desafíos, se enfrenten los problemas. A pesar de las ausencias, nunca se sintieron derrotados.
  8... Que a pesar de sus resquemores, odios y miserias, todo es posible si una patria se pone en marcha, define un objetivo común y voz en lucha hace camino.
  9... Que la educación y el carácter es la mejor herencia, el mejor regalo que puede entregar un padre a su hijo.
10... Que la cultura es la memoria del pueblo, la conciencia colectiva, pensar y vivir. Y seguir viviendo por amor.

viernes, 13 de marzo de 2026

La suma de todos los temores.

En un diario de asuntos exclusivos para suscriptores: "Casi 800.000 valencianos están en riesgo de bajar de estatus social".

El titular en prensa es una buena noticia, puesto que hay valencianos que aún pueden bajar de estatus social. Hoy dedicaré todas las horas del día a ir en busca de los 800.000 valencianos excluidos, y lo que es peor, autoexcluidos. Como sociedad, tengámosles miedo a los autoexcluidos, no les neguemos el aire porque quienes pierden la esperanza: ¿Qué les queda? Yo no soy de unos ni de otros, tengo suerte, pero lo que tiene que ver con la cesta de la compra y los salarios que llegan a final de mes con la nevera vacía... y etcétera. Mal va el país y peor la Salud Mental. Opuesto a lo que puedan pensar, si no hablo de amigas, soy optimista, aunque mi vocación para la alegría se está cubriendo de tristezas. Después de haber conocido la alegría en crecimiento y el brillo en la mirada, ahora, tan triste de morir... ¿Qué me espera? ¿Qué nos espera? ("Andamos con orgullo y sin zapatos y nos creemos todos caballeros", que nos cantó Pablo Neruda en un "Versainograma"). Gracias.

jueves, 12 de marzo de 2026

Susa, de las flores la más hermosa.

Andaba uno en plan mirón por el wasap de casa y apareció ella salvando el mundo. Se llama Susa y siempre fue de mucho salvar el mundo; quizá por eso, y hablo de años atrás, no se preocupó sino de Alba, su amada hija, y no tanto de ella. Pues ahora, según me cuentan, Alba se emancipó y adoptó un gato. En este punto iría en busca del refranero para recordar lo de "cría cuervos y te sacarán los ojos" y echarle sal a la herida, pero es Susa, amiga de las letras, que dejó un recuerdo que a día de hoy perdura. Por ser tema personal, nunca lo traje a de soslayo y fueron corriendo los años y yo me entiendo. Puedo decir con verdadero orgullo que nos queríamos con un amor semejante a la bolsa de los valores: un poco p’arriba y un poco p’bajo, pero siempre fatigoso. Éramos amigos de buen amor. En aquel tiempo me escribía anécdotas que le sucedían en la facultad. Susa, la quise porque puño en alto nunca dejó de gritar rebeldía. Joder, dona, es darle al teclado y asoman olvidos a mi mente absurda. Sabrá perdonarme, pero duele recordar los olvidos que duele recordar. Tan pronto como la Magdalena quiera, iré en busca de la escritura terapéutica emocional: quiero que se sepa quién fue para mí. Susa, de las flores la más hermosa, desconfiada, puesto que no se deja ver por cualquiera. La violeta que esconde su belleza bajo la hierba. Gracias.

En de soslayo. Jueves, 12 de marzo de un cumpleaños feliz.