lunes, 9 de febrero de 2026

Hay cosas que una psiquiatra no debe saber.

Hay cosas y cosas, algunas pasan y otras no, las que pasan, pasan, las que no pasan, pesan en el cerebro y atarantan. No soy consciente, es una tortura mental que me incita a pensar. Se dice que somos lo que pensamos, si es así yo pienso más de lo que me permite mi mente absurda y me resta, no suma, me limita, atasca, me vacía el cerebro y pierdo el juicio. A ella no se lo cuento, lo escribo en de soslayo, seguramente no lo entendería o si yerro y con el tiempo me llegase a entender me conocería un poco más y eso no me lo puedo permitir porque como la otra, tal vez quisiera ser mi amiga, y yo no quiero ser su amigo. Llevamos cuatro años de cháchara y si cree que me conoce para mí es suficiente. Cuando se fue la otra por retiro esta se presentó como su sustituta y me dio la mano, fue al negársela cuando le dije que no quería ser su amigo, quería que fuera mi psiquiatra, y que no se fiara de lo que leyera en el ordenador (si yo miento, qué no dirá él que me ordena). Gracias.

domingo, 8 de febrero de 2026

Por un mundo mejor.

En un paraíso donde podemos elegir cualquier cosa, porque cualquier cosa se nos concede, elijamos tomar conciencia de nuestras obligaciones. Tan importante como levantar la voz es escucharse, guardar silencio como oírse y ver qué propósitos nos interesan y tomarlos como actitud de vida equilibrada. Egoístas somos, más que menos somos, por eso, de cuando en vez es imprescindible hacer una pausa, y no solo para tomar aliento y descansar de los impedimentos del camino, también para mirarse al espejo y enmendarnos antes de que el agotamiento físico y mental nos eche a perder la salud. Únicamente tomando conciencia de que solo caminando por el sendero de la armonía -paz interior y la coherencia entre mente, cuerpo y acciones-, del bendito amor y la santa poesía -¡estamos obligados a querernos!- podremos establecer un mundo mejor para todos y todas. Bajo esta práctica de sana cognición hay esperanza. (En tu mano, en mi mano, en nuestras manos). Gracias.

sábado, 7 de febrero de 2026

El dinamómetro de la estupidez.

"El mayor número de amigos marca el grado máximo en el dinamómetro de la estupidez". (Pío Baroja).

Uno no sabe de lo que es capaz cuando una amiga llama a la puerta con el dolor bajo el brazo, la mirada triste de morir, o una crisis existencial con retos de tormenta. Uno no sabe, pero aprende, y casi siempre por las malas. El humano ser tiene reservas suficientes de coraje y fuerza para hacer frente a todas las miserias, sobre todo, si hablamos de una amiga. Nadie con capacidad de razonamiento para el bien quiere una amiga en su vida puesto que más temprano que tarde... ¡Ay!. Joder, dona, a veces uno no sabe lo que gana hasta que lo pierde. Qué gran verdad. Me viene a la cabeza una amiga -muy amada por Jesús el Cristo- que mentía más que hablaba -y eso era mucho decir-, pero no engañaba, ni en el peor momento de una vida casi echada a perder. (Llueve y llueve, la tierra está anegada, llueve lágrimas del cielo y al véspero una amiga cambiará sus caderas de acera de paso a un acto de tradición fallera y en el dintel de mi puerta leerá un epitafio: ¡Muerta!). Gracias.

viernes, 6 de febrero de 2026

Lo que no damos.

Don Antonio Machado en un verso nos llamó caminantes y nos dijo que se hace camino al andar. Lo que no nos dijo fue que a cada paso dejamos huellas, donde quiera que vayamos dejamos huellas, son nuestros rastros, y aun los rastros invisibles dejan huellas, de ahí qué, según andamos hacemos camino y, de cuando en vez, dejamos huellas cargadas de ternura. Las huellas que dejamos al caminar en algunos corazones (metastásicos corazones) no se perciben y quedan en la profundidad del ser con cada gesto cargado de honesta entrega, verdad completa. En este punto, la memoria me trae un recuerdo como sentencia: "lo que no damos, nos lo quitamos a nosotros mismos", aun así, cuando en un solo toque de empatía se le podría inyectar en vena la poesía que la rescataría de tanto odio. Un corazón en bandolera muta para no sentir amor en cada latido y esquiva la huella de quien le corregiría el rumbo y la conciliación con un pasado traumático. Debemos ser disciplinados en nuestro caminar. (Y sí, hay caminos que dejan huellas cargadas de ternura, pero no pueden gestionar emociones). Gracias.

jueves, 5 de febrero de 2026

Hagan memoria.

La mente está llena de páginas en blanco cuál un cajón organizado por partes que se va llenando de lo superfluo, y a la vez tan innecesario. También posee el potencial de mantener lo extraordinario, aunque siempre dependerá de lo que pongamos adentro. Y tal como sobrecargamos un teléfono móvil con basura innecesaria, igualmente restringimos nuestra capacidad de respuesta transformándonos en un repetidor, un reflejo de nuestro entorno, pero nunca de nuestras habilidades... Y aparece en la memoria un recuerdo para memorizarlo. Hagan memoria. Por aquel entonces, en el bar de la esquina, Ángel González preguntaba: "¿Qué sería tu nombre sin ti? Igual que la palabra rosa sin la rosa". De igual modo, pero menos romántico, uno se pregunta: ¿Qué sería de nuestros partidos políticos sin los constructores financiadores, suministradores a porcientos, de parientes consanguíneos, o de los amigos de la infancia siempre agradecidos? "De aquellos polvos vienen estos lodos". La democracia entonces estaría en peligro. Mare de Déu. Con demasiada frecuencia la política deja mucho que desear víctima de una cultura trasnochada de clientelismo y corrupción. (Tino Pertierra diría: "Son sapos estrapayaos y secos"). Gracias.