sábado, 31 de diciembre de 2011

Principio y Fin

Pajares y Gijón. (Alfa y Omega). Eo y Tinamayor. Y vuelta a empezar. (Y dale). Esta noche comenzará un Nuevo Año que se extenderá a todas las personas promoviendo cambios y renovaciones. Propósitos y metas. Siempre igual. ¡Feliz Año Nuevo!. Felicidad para todos. Y salud, claro.

Es difícil escribir original en estas fechas. Hasta los periódicos de a diario tan distantes en sus insinuaciones editoriales, hoy se ponen de acuerdo para que sus mensajes sean de Paz y Amor en la Tierra como en el Cielo. Al margen de los propósitos y metas de cada cual, está la realidad de nuestras vidas y sus circunstancias. En este mundo lleno de conflictos e infortunios, en este nuestro andar de cada día, es bueno contar con el apoyo de alguien que nos acompañe para llegar a buen puerto. Habrá quien piense que como su dios verdadero nadie. Otros y otras pensarán en Rajoy visto lo visto ayer, en los Presupuestos Generales de marzo ya aclaradas las cuentas del Estado ¿? El mes de abril que le robaron al Sabina y los siguientes que vaya usted a saber, serán de espanto. O sea, hasta marzo marciando las buenas intenciones y las mejores compañías (licencias de cada cual). Recomendaría entonces, por lo que pueda ocurrir, nos diéramos todos los buenos abrazos y los mejores besos ahora, esta noche, con el último aliento de 2011 para asegurarnos el buen amor. Al menos yo no me fío de lo que pase en adelante. No importa la vida que hayamos llevado hasta ahora: mala o buena; ni lo que seamos: pobres de solemnidad. Las cosas no serán como antes: quien otrora intentaba realizar un proceso de transformación de dentro hacia fuera con el fin de mejorar, de ser mejor persona y alcanzar el respeto de la colindancia, además del amor, ahora no, ya no, no puede. Esta noche, y lo sé de fijo, será la última fiesta con tintes de Navidad en muchos años. Así que nada de buenos propósitos para el 2012. Disfrutemos pues el momento con moderación: que la buena comida, que la buena bebida; que el buen humor se nos acaba. Uno, como Unamuno: "Quiero vivir y morir en el ejército de los humildes, uniendo mis oraciones a las suyas, con la santa libertad del obediente". Que Manostijeras Rajoy y Monseñor Rouco matrimonios gais y aborto libre en el extranjero nos cojan enamorados. Amén.

viernes, 30 de diciembre de 2011

La María me perdone

Tengo un jaleo mental de mucho cuidado. Estoy confundido. Acabo de escuchar la rueda de prensa del gobierno, y es la educación, la sanidad, las pensiones, los funcionarios, las prestaciones sociales, los impuestos, las subvenciones de los partidos políticos, y más. Y no me enteré. En todo caso son las promesas electorales incumplidas y son los valores perdidos. En un mundo de escritores y poetas de talento, gente que son toda de mal vivir y pasar hambre, la política se desprecia, a pesar de que reconocen abiertamente que ellos también mienten. Sin embargo, con talento, un escritor, y digo escritor digo escritora, se pueden vivir las historias más extraordinarias. Los escritores de talento son expertos en todo y tienen historias maravillosas que contar, y si de poetas hablo, ay. Que no los políticos que solo cuentan las trapacerías que a ellos les interesa. Poetas, escritores, políticos... La María me perdone. Pero alguien debería ir pensando en definir qué hacer en el futuro, y en qué queremos convertir los años por venir: si en una pragmática maquinaria gana elecciones o en un país capaz de inspirar y acompañar en la construcción de una sociedad mas justa, educada, igualitaria, inclusiva, y sobre todo mas institucional y respetuosa de las leyes que la rigen.

La vida es más tolerable

"Cuantas veces la luna se ha posado en mi frente, cuantas gotas de lluvia han mojado mis manos, cuantas noches vacías, cuantos cielos de plomo, cuantos notas al aire, cuantas tardes de otoño. Pensando en ti y en este amor tan grande que parte mi universo en dos. Que llega del olvido hasta mi propia voz, y araña mi pasado sin pedir perdón. Estás aquí te siento en cada espacio de mi soledad, te miro y te sonrió, y después te vas y cruzas la distancia, y yo me quedo aquí, pensando en ti. Cuantas veces en sueños me he escapado contigo, cuantas veces mis labios han gritado te quiero. Cuanto tiempo esperando desde que tú te has ido. Y yo como un niño perdido". (Pensando en ti, de José Luís Perales).

Un nuevo año nos proporciona una disculpa para cambiar. Es una decisión ya tomada, pero casi siempre tenemos que apoyarnos en disculpas absurdas para llevarlas a cabo. El humano ser estúpido, cobarde o engreído. Y todo por no pedir perdón. Y luego está lo de siempre por estas fechas: dejar de fumar, de beber, de comer, en exceso quiero decir. Y de vivir... de vivir a la carrera, que las prisas matan. El asunto es difícil, y más debido a las actividades cerebrales de la dopamina. Yo, desde que tengo un amigo psicólogo me confieso con él, y aunque nada entiendo de lo que me dice, he dejado de ir a misa: él es más confiable. Me dice que todo es bueno si lo sabemos administrar con prudencia, porque los excesos nos matan. Y me recomienda conductas sanas y positivas. Me habla de ser tolerante conmigo, y más con la gente que me aprecia. Que si lo logro esa satisfacción personal es una experiencia increíble. La vida es más tolerable. Y mi salud mental me lo agradecerá. Para estimular el cambio, mi amigo, me recomienda afianzar otro patrón de satisfacción: darme un premio al final del día si cumplo mis objetivos. Mi amigo, me pone como ejemplo, cuando le doy un caramelo a mi mascota como premio luego de su siesta, o de comer su ración de pienso, o de roncar acompasadamente como una gran sinfónica. Lo que no sabe mi amigo, es que mi cerebro carece de la capacidad necesaria para que, como estrategia de recompensa, desate en mí un cambio positivo. Mi vida no es un libro, y menos abierto. Pero a quién importa una verdad de dudosa reputación...

Pensando en ti, Perales, en tu canción, me has proporcionado la disculpa que tanto necesitaba para una decisión que ya tenía tomada hace tiempo, que no es otra que volver a la verdad, al amor, y la santa poesía. (Esta sentencia que lo es, se puede recurrir).

La fuerza de la vida

Hoy tengo un día complicado. Y me motiva a escribir al libre albedrío y expresar mi admiración por la persona que cada día sin decirlo pongo de relieve. La idea de que finalice el año y no pueda despedir el año con ella, ni siquiera desearle lo mejor para el 2012, es una tragedia. No busco ser original en esto que a vuela pluma escribo. Hablo de una amiga que significa mucho para mí. Hablo de ella, que no de otra. Se identifica conmigo con sentido espiritual, con una forma de conocimiento singular y unos niveles de experiencia que pudieran ser los míos; a veces inexplicables. Representa una peculiaridad exclusiva excepcional y única. Y no la quiero perder. Admiro a esa persona que tiene una actitud de respeto activo frente a cualquier forma de vida. Incluso la mía que no sabe cómo cogerla. Es sensible y percibe lo valioso de cada humano ser más allá de su propio corazón. Es amiga mía, y lo es de toda la vida conocida. Es una amiga que protege su intimidad y aprovecha su fantasía como forma de creación sana, sin teorías ni complejidades. Es mujer. Es bendita. Es amor. Es poesía. Es una madre que practica los mismos ejemplos que le explica a su hijo. Le educa en los valores, y la disciplina de la mejor escuela. Sabe establecer como nadie y diferenciar sus emociones auténticas: miedo, tristeza, alegría, ira, amor, y todo lo demás que vive con la suficiente prudencia que le permite su auto-control sin hacer daño a la colindancia que bien pudiera echarles en cara muchas de sus más dolorosas experiencias. A mí no me habla, pero sabe que no pasa un día que no le diga que la quiero entre algún interrogante o margen. O de frente sin tapujos como ahora. Es mi amiga del alma y siempre será un valor en alza para mí. El espejo donde se refloja el sentido común que ya no es tan común desde que se ha ido de mi vida. Desde que le digo y no me responde. Desde que nada quiere saber de mí. Llegadas estas fechas de buenos propósitos, me planteo seriamente pedirle perdón, pero sería una más entre cientos. Y ella fijo no está dispuesta a defender mi credibilidad. Uno prevé, planifica, evalúa; uno se plantea retos, y crea con voluntades humildes opiniones cada día que casi todos son sentimientos, y de todos, la mayoría llevan su nombre. Uno se plantea acciones que hagan de su vida una vida diferente (yo) con un proyecto individual y sentido común. El sentido común que me falta, el que ella me regalaba con su risa y su mirada: el que confiaba a ciegas. Que nunca se perpetúe el dolor en el alma sino la fuerza de la vida. (Si pudiera transformaría la realidad como Gandhi hizo).

jueves, 29 de diciembre de 2011

Mensaje inútil

Te escribo un mensaje de buenos y sinceros deseos para el nuevo año.

Te digo:
Feliz Año.
Un abrazo.
Un beso...
...te quiero.

Busco tu dirección de correo en mi lista de contactos y no apareces:
¿Por qué no apareces?

Apelo a mis secretas cualidades de investigador y sigues sin aparecer.

Entonces,
de memoria,
porque recuerdo perfectamente tu dirección de correo electrónico,
la escribo y le doy a Enviar.

Todo lo dicho es cierto,
Todo lo que escribo es verdad.
Son mis deseos y mis sentimientos.

Y tú siempre igual:
Muda.
Sorda.
Ciega.

Témpano de hielo.
Mujer de insensible ausencia.
Mensaje inútil.

Y sin embargo...

La María siempre me acompaña

A una amiga la veo muy desanimada. Dado mi conocimiento avanzado sobre el asunto, diría que vive en esa línea fina de la depresión. A una amiga no le quiero decir, pero no estaría mal que visitara a un psiquiatra para que abriera su mente y urdiera un plan de sanación. Porque sus miedos... porque a mí no me puede decir su marido que no me recibe, que está en el retrete llorando... que no. Mi amiga me tiene preocupado desde que hace un año pasó por un trauma difícil de superar. Mi amiga no es la que era. Hay gente que tiene miedo al psiquiatra. Le dices psiquiatra y enseguida piensan en el manicomio. Los psiquiatras tienen mala fama entre las personas que están de aquella manera y no lo saben o no lo quieren saber. Sin embargo, un psiquiatra puede ser la alternativa que existe entre la vida y la muerte. "... y de pronto, sin darme cuenta desperté y no podía levantarme, era incapaz de abrir la ventana de mi habitación. Me pesaban los ojos... aquella luz. Solo quería estar a oscuras. Las sábanas cubriéndome eran mi refugio. No sé cómo pudo suceder. De dónde salió esta pena tan grande... no la vi llegar, ¿qué me ocurre?  Una angustia me invadió inexplicablemente y sentí unas tremendas ganas de llorar. Y lloré, y lloro cada día desde entonces sin saber porqué". Hay gente que llora su melancolía y no sabe qué le ocurre. Hay que abrirse al conocimiento de la ciencia. Y el psiquiatra es la ciencia que nos puede ayudar. Hay quien dice que no va al psiquiatra porque solo le da pastillas de colores que le maquillan su tristeza. Y es verdad, como lo es que llegamos desbaratados y tiene que relajarnos para llegar al origen del trauma. También para que aceptemos su ayuda porque siempre vamos obligados. Yo tampoco quería ir, a mí me llevaron a la fuerza el día que me encontraron de palique con María, la Magdalena. Esto va serio: A veces no sabemos qué nos ocurre y un psiquiatra nos puede ayudar; son culpas y otros miedos: es una vida que no es vida ni nada que se le parezca. No debemos tener miedo al psiquiatra, nuestra salud mental tan deteriorada en estos tiempos lo necesita. Hablo de mi amiga, y le vale a cualquiera. El asunto es grave y lleva su tiempo. A mí ya no me duele el alma ir al psiquiatra, de cuando en vez me deja creer que soy ella, me cambia la silla y hace que me sienta el hombre más feliz de la Tierra... o del Cielo: La María siempre me acompaña.

Un clamor

Hay días que uno estaría mejor callado. Hoy es uno de esos días. Lo lamento, pido disculpas a mis amigas idas. Tienen razón al enfadarse. No soy de fiar. Es más, ni yo mismo confío en mí. Soy un inconsciente que lo único que persigo es potenciar mi propia imagen a través de la palabra. Precisamente estos días cuando debería intentar ser mejor y procurar propósitos de enmienda es cuando hago efectivas mis carencias. "¿Dónde está la utilidad de nuestras utilidades? Vanidad de vanidades, volvamos a la verdad". Machado. (Mi alma clama por no darte una nueva vida).

Un consejo

No quiero dar nombres, pero hay quienes no debieran permitir que finalice este año sin pedirme perdón. No lo digo por mí, porque amigas que me quieran... ay. Es que no pueden despedir el año sin haberse reconciliado conmigo que es lo mismo que decir con ellas. A las amigas idas, les digo que se reconcilien antes de que finalice este año, que entren en el nuevo año libre de remordimientos. Que abracen al amigo antes de que sea tarde. Si así lo hacen, experimentarán la dicha del perdón y sus oraciones alcanzarán a Dios. (Disculpen los creyentes la irreverencia).

Austeridad

Cinco millones de personas no tienen trabajo. A eso yo lo llamo austeridad. ¡Qué tanto despilfarro!. Hay mucho vicio por las calles. El gobierno, entre los recortes previstos ha congelado el SMI. Y me parece muy bien, no se puede permitir que, además de exigir un puesto de trabajo y tener la posibilidad de elegir entre 21€ al día o 641€ al año, quieran ganar más. (Quieran, no queramos).

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Un peldaño traidor

"Tú vives en mi pensamiento, apareces en todas mis alegrías, acaparas todos mis momentos felices. Tú estás en todos mis días. Y yo espero impaciente que lleguen las cuatro de la tarde para tomarnos juntas un café y consumar el encuentro feliz libre de nuestros hijos y maridos. De problemas cotidianos".

-¿Sabes quién calló por las escaleras?
-No me digas más: La vecina chismosa. ¿Y ahora quién me cuenta las patrañas para escribir?
-¡Calla animal!. Fue Juani, ay. La pobre calló por las escaleras y tiene una pierna escayolada.
-¡Lástima!.
-Lástima... ¿qué quieres decir?
-Que nunca sabemos qué nos puede ocurrir al bajar unas escaleras. Un peldaño traidor puede ser el último obstáculo por salvar en la vida. Por eso hay que vivir el momento perseverando en la amistad. Nunca se sabe... Que no es lo mismo una amiga muerta que viva.
-Sabes que presumo un sarcasmo del peor en tus palabras...
-Para nada, mi amor. Sé que es tu amiga y por nada del mundo le desearía mal. A ella ni a nadie. Parece mentira... ¿Iremos a verla al hospital?
-No, ya está en casa. A las cuatro de la tarde iremos a verla y le llevaremos unas pastas de té. Y procura ser agradable con ella... ¡Procura!.
-Uy, claro mi amor, y también le llevaremos una azucarera.
-¿Una azucarera?
-Son cosas mías, mi amor. Olvídalo. (Elevare una plegaria al Creador dándole las gracias porque su amiga no se haya roto la crisma... Temo que si algo le ocurriera... mi esposa... Mientras, seguiré esperando en el silencio recuperar a mi esposa. A pesar de su amiga, mi esposa sigue inspirando mis sueños).

Un hombre no sabe morirse

Para escribir un sentimiento de amor hay que sentirlo, pero también se necesita un lugar tranquilo para escribirlo. Un lugar en la intimidad donde poder arrancar ese sentimiento sin prejuicios. Desafiando incluso las adversidades que provoca la palabra.

La palabra a veces es cruel,
expresa
y crea sentimientos de la misma manera que los rompe en mil pedazos.

La palabra a veces es ciencia sin conciencia,
es amor sin poesía.

Una palabra se lamenta al recordar.

Un hombre no quiere morirse sin expresar lo que siente.
Un hombre no puede...

Un hombre no sabe morirse

60 Mujeres Eternas

¿?

martes, 27 de diciembre de 2011

Un nuevo amigo

El nacimiento de una amistad siempre nos trae una sonrisa al alma y una luz de esperanza al corazón. Y un abecedario de versos que nos lo engrandece como seres humanos. Un amigo da paz, y si hablo de mí, me sobrecoge... A mi un amigo me intimida. Hoy quiero hablar de un acontecimiento histórico: En estas fiestas navideñas he acrecentado mi cuenta de resultados con un amigo. Bah, alguien puede pensar que el café de mi nueva cafetera (gracias mi niña) me ha alterado los sentidos. O que lo acompañé con un güisqui y estoy borracho. O simplemente es otra mentira. Error. No bebo alcohol. El café de mi niña no me obnubila sino ella, ay. Y mentira, aunque la verdad no siempre me interesa, en este caso es verdad: Palabrita del Niño Jesús. Sin embargo, primero lo tengo que digerir porque no lo creo. "Solo sé que no sé nada", Sócrates. Si fuera una amiga... por decir, su esposa que lo es. Su esposa y yo somos amigos desde hace años, pero de él... ÉL. Parafraseando a Descartes, de lo único que puedo estar seguro "porque pienso", es que a través de un razonamiento de cuatro días, y del asesoramiento de mi esposa que en asuntos de este tipo sabe, en medio de esta debacle de sentimientos aliados, amabilidades, razones que son valederas para echarse a pensar "existo", y he experimentado el nacimiento de un sentimiento de amistad a través de un nuevo amigo.

Todo comenzó en la sobremesa de una tarde en su casa rodeado de su familia. Más allá de los sentimentalismos estúpidos estaba él y su sonrisa limpia bajo la sencillez de la palabra.

-Ayudo a las niñas con los juguetes y luego tomamos café.
-Vale.
-¿Te gusta cómo me quedó el salón con los nuevos colores? He cambiado de colores tres veces: Tu amiga me vuelve loco.
-A la primera pregunta no. Y al comentario por condescendiente es tu problema.

Luego, lo uno llevó a lo otro y los allí presentes nos dimos un baño de empatía. Palabras que supimos transformar en comentarios, experiencias y recuerdos, y algún mal chiste de autor. Es tiempo de pensar para saber que más allá de este mundo con sus problemas financieros comunes hay una luz de esperanza. Es tiempo de vivir compartiendo sentimientos. La familia. La familia. Tengo un nuevo amigo. Todo comenzó: ¡Feliz Navidad!. Lo demás no importa. Menos la pintura, claro, la pintura sí que importa. No me gusta porque son colores muy tristes.

59 Mujeres Eternas

"Un hombre, presuntamente, ha asesinado a su pareja, una mujer de origen ruso de 33 años de edad que responde a las iniciales I.G. con una escopeta de caza en Roquetas de Mar (Almería), mientras que su pareja, un hombre español de 71 años se ha suicidado, está identificado como D.G.G". Europa Press.

¿Por qué la Violencia de Género? No me canso, ¿por qué? El problema es bien profundo. "Tolerancia cero". La mujer abandonada a su suerte... ¿Demagogia? Una Mujer Eterna, otra, asesinada a manos de su pareja en nombre del amor. Sociedad durmiente. Sociedad machista. La Violencia de Género es la mayor injusticia, la más cruel, la más despiadada de todas las violencias. Violencia asesina, violencia silente que genera la injusta social. Una mujer rusa ha muerto asesinada a manos de su pareja después de ser torturada y humillada en vida. La Violencia de Género ha venido a cenar para quedarse. Sus hijos huérfanos con mirada de impotencia se preguntas hasta cuándo ¿?

lunes, 26 de diciembre de 2011

Somos un equipo

Me niego a admitir que estamos metidos en un desorden en el que no somos capaces de establecer un modelo económico que pueda resolver las situaciones que nos afectan en estos momentos ¿? Estoy seguro que existen suficientes variables matemáticas para poder aplicar, algunas de las cuales pudiera ser que no estuvieran validadas por la comunidad científica, pero qué, si dan resultado bienvenidas sean. Porque las que están documentadas estadísticamente no dan resultado. Vamos de mal a peor. Entonces, debemos explorar otros mundos en busca de nuevas fórmulas. El asunto es jodido y parece que no tiene solución. Y tal vez por eso la tenga. No debemos entregarnos al desconsuelo. Como si tenemos que desafiar al tiempo e inventar por nuestros hijos. Nadie echará en falta un invento del siglo XXII que aplicamos en el XXI. Ningún listillo dirá que por ley no corresponde. Que lo que toca ahora es ingeniárselas como sea para salir de esta crisis, y si tenemos que invadir otros tiempos... Las cosas están jodidas y la economía aún gira en torno a los marcos donde están encapsulados viejos paradigmas. Hay que confiar en nuestras capacidades y dar forma a una nueva visión de las cosas. Hablo de un proceso en el que cualquiera pueda aportar sus pareceres, sabiduría o imaginación, sin olvidar que todos, absolutamente todos, somos un equipo.

Sus señorías

Rodeado de tanta materialidad y en esta lucha feroz por sobrevivir, los principios que siempre enarbolaba como paradigmas de colindancia ciudadana han perdido valor. Así, si alguien me acusa de pérdida de identidad que le den. Si alguien creyó en mí y, decepcionado, se tira de los pelos qué pena, también que le den. No estoy dispuesto a entregarme a nadie a cambio de nada. No existen razones con las que pueda aliviar comportamientos. Quieren hacerme creer que soy libre para elegir, para tomar decisiones; quieren hacerme creer incluso que puedo pensar por mí mismo. Yo no soy libre. Libres son los que hablan. Ellos y ellas que tienen asegurado el parné. Y todo por votar a quien no me representa. No hablo de un partido político cualquiera sino de sus señorías. (Aquí no hay crisis materiales sino de valores).

Deprisa que esto se acaba

Apenas nada, son cinco días lo que le que le quedan al 2011 y son perdidos. Las empresas están a media producción, la prensa confunde el sábado con el domingo; del lunes no dicen nada y siguen con el mensaje del Rey (un poco agrada pero lo mucho empalaga). Se trata de acabar el año como sea y de empezar el otro, que según me cuenta aún no tiene nombre. De siempre se sabe que después de un año llega otro, y en esta ocasión también va a ocurrir igual. Pero las cosas no están claras. El gobierno prorroga los presupuestos, también nombramientos de segunda línea, secretarios de Estado y directores generales. No tienen interés en tomar medidas de gobierno. Sabemos que serán de recortes que no de ajustes, pero no res. El gobierno no se quiere mojar y la sociedad tampoco. Nunca tuve esta sensación de miedo al finalizar el año. Y he pasado por muchos... "Virgencita que me quede como estoy". Ni eso se oye decir por las calles porque nadie sabe; entonces no nos atrevemos a predecir o prometer. Ni siquiera lo clásico: deporte, dieta, dejar de fumar... Las clásicas promesas incumplidas de cada año que empieza. Malo: si sigo en este plan no acabaré el año sin entregarme al maligno por nada... Me he levantado de un pesimismo esta mañana que no me puedo permitir, ni yo ni nadie. Las cosas no están bien, vale, pero saldremos de esta, aunque sea simplemente porque nos toca. Además, que recibiremos el nuevo año queramos o no. El gobierno hará lo que tenga que hacer y no se hable más. Y nosotros también como sociedad. Ojalá los desempleados tengan mejor suerte ¿? y los empleados conserven su puesto de trabajo. Los pensionistas aguantaremos. Y que la salud no nos falte. Eso. Bueno, y los enamorados a seguir enamorados que es gratis... ¿Habrá tanto enamorado porque es gratis? El amor, paradigma insustituible del humano ser asunto mercantil. ¡Hay que joderse!. En fin, una cosa tengo clara, sentirse agradecido compensa las amarguras de todas las ingratitudes. ¿Bendito amor o santo fornicio? Mejor lo dejo aquí. (A veces surgen situaciones en la vida que nos atribulan de tal manera que nos impiden pensar para encontrar la salida).

domingo, 25 de diciembre de 2011

Entre brindis y regalos

Ayer en mi casa hubo regalos y brindis. Lo tengo escrito por ahí, es lo que toca todo los años por estas fechas. Siempre igual. Y me molesta que mis hijas y mi esposa me hagan regalos. Me molesta porque son cosas que se regalan de buena fe pero no son necesarias. El Corte Inglés así lo tienen montado y no hay más que hablar. La niña de mis ojos sabe que me apasiona el café y me regaló una cafetera de pastillas. Ahora tendré que desechar la manga del café de toda la vida. A mi niña, Kristel, le agradezco que me regalase la cafetera: la probé y hace un café bien rico. Esta cafetera debe costar mucho dinero. Me dice que la anuncia un actor de cine famoso. Mi esposa asegura que es verdad y que ay. Pero no me gusta que gasten dinero conmigo. Patricia, mi otra niña, la que lamenta que la cultura pase por tantas dificultades en este país porque a nadie importa, amante del Arte y la Naturaleza viva, me regaló dos plantas hermosas. Ella las ornamentó y ya son obra creativa. Patricia tiene un gusto especial por las cosas que la Naturaleza nos regala. A pesar de que también le costó dinero. Yo, les agradezco sus regalos, aunque solo quiero fundirme con ellas en un abrazo... Cómo se hecha de menos a quien se quiere, se espera pero llega. Me pregunto cómo será cuando se quiere, se espera y no llega. Es lo que tiene el amor a distancia. Yo hablo con mis hijas cada día y no es lo mismo. En fin, el escenario económico que vivimos hace inevitable romper con un presente de despilfarro que debiera ser pasado. Algún día cambiaremos de mentalidad y volveremos al regalo sin hábitos de consumo. Al abrazo, al beso; al cómo estás cuánto te hecho de menos... Te quiero.

No vuelvas

Hoy, un domingo de ir a misa con la cara de no haber ofendido de palabra y obra a la vecina chismosa, ni siquiera a Dios, me acabo de dar cuenta que me falta un día. Torpe de entendederas tardé en enterarme. Llevaba más de una hora leyendo titulares de prensa y solo aparecía el Rey justicia para todos. ¡Burro!. Resulta que hoy, además de domingo de ir a misa es Navidad, y en Navidad nunca ocurre nada porque no hay prensa. Así, si no hay prensa no hay malas noticias; buenas tampoco, claro, pero a eso ya nos tienen acostumbrados. No hay fúrtbol. No hay pobreza por las calles, ni tampoco hay indignados. No hay políticos, ni banqueros. Hoy, es de esos días que uno no sabe lo que le falta porque no lo tiene o lo perdió. Pudiera ocurrir que nunca lo tuvo, como el amor. Uno escribe deprisa y no se para a pensar que el humano ser se acostumbra a lo malo como si fuese bueno. Llevamos demasiado tiempo con malas noticias. Luego te asomas a la ventana y no pasa nadie. Entonces, si no ocurre nada y no pasa nadie (lógica): es el fin del mundo. Pero no. Somos negativos por naturaleza, simplemente es Navidad y como todos los años los periodistas se han tomado el día de descanso. Un día al año de descanso se agradece. Todos y todas deberíamos descansar un día al año por ley. ¡Genial!. No hay prensa, no hay nadie por las calles. Por no haber ni hay amor, amor de urgencias, amor sin compromiso. Amor de aquí te espero. Hoy es domingo de ir a misa. Hoy es un día para el olvido. Entonces, mientras lo olvido dedicaré el día a leer un libro, a blasfemar y a difamar como siempre... Hoy dedicaré el día a perderme en el paraíso... Pero no pienso crucificarme. Prefiero esperarte que morir de amor, si. No vuelvas, prefiero esperarte.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Señora mía

Hoy es Noche Buena, ¿y qué? Digo yo que será la noche. Entonces, ¿alguien me puede explicar por qué esta casa ahora está patas arriba?

-"Me falta algo y no sé qué es".
-El teléfono: "Feliz Nochebuena".
-El teléfono: "¡Felicidades, fía!".
-Llaman a la puerta "¡Felicidades!".
-"Rápido, no me puedo entretener que me pasa la hora de la peluquería".
-El teléfono otra vez: "No está".
-¿"Y dónde está? ¡Ay, madre!".
-Y yo qué sé...

¿Qué y por qué? ¡Ya vale!. Mi mascota alteradísima, y yo arrepentido de vivir. No podemos con este plan de emergencias. Yo, mientras llegaba la noche quería tomarme el día para pasear y recordar los buenos momentos de la vida, que uno ya tiene edad para hablar con propiedad de las cosas buenas de la vida. Pero no. Hoy es el día de los excesos. De las afrentas a mi intimidad, violencia diría. E imposiciones: esto y luego aquello, y no te olvides de tender la ropa. 

Si esto es el día de la noche que me espera renuncio. Entrego mi dimisión. En un día feliz como el de hoy tiene que estar presente la vida. Tendré que bajar al infierno para que alguien me diga cómo llegar al paraíso.

Propongo un alto en el camino, porque de seguir así, no llegaré a celebrar la Noche Buena. Y aunque sé que el buen vino siempre me ayuda... Señora mía: Hágase tu voluntad, pero aténgase a las consecuencias de este desmemoriado y su derecho a la vida. Laberinto de conciencia. Una mente como la mía le falta capacidad. De seguir en este plan entregaré vencida mi vida a la muerte.

¿En qué momento olvidamos lo principal y postergamos lo fundamental, señora mía? ¿No te das cuenta que no vimos llegar el Espíritu de la Navidad, ni siquiera el invierno?

De nuevo llaman a la puerta y no hay nadie. ¡Qué raro!. Un sobre grande en el felpudo: Remite: La familia: Ilegible. "Carmen, te queremos". "Eres insuperable". Sí, como el brandy. ¡Hay que joderse!. ¿Y a mí qué, quién me quiere a mí?

¡Felicidades!

Entre nostalgias y penas,
entre risas y alegrías,
entre la noche y el día,
entre tu vida y la mía:
tus hijas
que son las mías.

Quien no recuerda esa edad,
llegados los años altos de la vida,
cuando queríamos tener algunos años más. 

Y quién no oculta esa edad,
cuando un día ante el espejo
se encuentra con arrugas en la piel... ay.

Cuarenta y tantos años más son media vida,
mi vida.
No es que me inquiete tu edad que se va tan deprisa,
tampoco la mía,
que siempre será la tuya,
es que cuarenta y tantos años amándonos...

Nos conocimos amándonos... Quién lo diría.

Qué imponente es la belleza de una mujer inteligente a cualquier edad, toda una tentación inapelable.

Llamada a la amistad

Que igual alguien no lo sabe, por eso considero mi deber... Ay, a quién quiero engañar, la María me perdone al decir que considero mi deber. ¿Quién soy yo? Lo que quería decir es que este mes de diciembre, que este fin de semana, que hoy es Nochebuena y mañana Navidad, y que son días que representan más que una cena, bastante más que regalos y brindis. Nochebuena y Navidad, son los días elegidos para reencontrarse con las amigas idas, las que emigraron hacia otros mundos en busca de y yo qué sé. Digo yo, y hablo por mí, que bien pudiéramos aprovechar para volver a la amistad, porque es tiempo de amar. Vale que decir adiós, y lo entiendo, porque hubo comportamientos que pudieron llegar a ser desesperantes y a qué fin. Pero qué del espíritu navideño... Acaso no es el momento ideal para perdonar al vecino por la ropa tendida que no puedo tender la mía podía comprarse una secadora; al panadero y el pan duro que me rompí una muela si fueran la de él; al cartero que no me trae cartas de buenos deseos sino la suya interesada. Entonces ¿por qué no perdonar al amigo? Inmersas cada una en sus respectivos asuntos inaplazables, no se dan cuenta que un amigo espera una visita, una carta, una llamada de amistad, ay. "Feliz Navidad, amigo, y no seas tan cascarrabias: Te quiero". Olvidemos el pasado. Volvamos a la amistad amigas. También los amigos sin empujar. Si alguna quiere lo puede considerar una obra de caridad, entonces por caridad os lo pido que estamos en Navidad. Arrojar un saldo positivo en vuestra cuenta de resultados, no permitáis que me desvanezca sin intentar evitarlo. Encontrarse con el amigo para poder reorientar la dirección de su camino antes de que sea demasiado tarde... Por cierto, sería estupendo conocer el color de tu alma amiga, reinaugurar tu pasión con mis manos, ser el hijo de un dios y su María Magdalena... y crucificarnos.

En fin, cuanto más débil, insatisfecha, y narcisista es una persona, tanto más necesitará del amor y la santa poesía. El desamor solo se cura resolviendo las propias carencias a través de un proceso de crecimiento emocional. La persona madura ama sin más. La inmadura muere en el desamor a las puertas del olvido.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Amor por la palabra escrita

Hoy quería dedicar el día al agradecimiento porque sí, a Jean de la Bruyere "sólo un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de gratitud". Lo hice aquí bien de mañana, y lo hice después en el silencio amigo. Hoy quería dedicar el día, además, a hacer balance. El balance me salió del todo positivo, aunque no puedo negar que este año he perdido un amigo por el camino. Daría lo que no tengo por recuperar a ese amigo. Me conformaría con poder desearle Feliz Navidad por e-mail, aunque sé que no me lo devolvería. Él es un gran periodista, también es ejecutivo de un grupo editorial, y aunque sé que no olvida a quien estima, mis asuntos ya no son los de él. Sin embargo, lo que él no sabe -y yo me acabo de enterar-, es que cuando escribía en un blog bajo su coordinación, que ahí nació nuestra amistad, lo hacía para él y sus lectores. El asunto es ese, y también es el problema, porque yo no sé escribir al dictado y menos de libro porque apenas fui a la escuela. Tampoco sé cómo escribir de temas actuales de forma que interese al lector, de política, de fúrtbol, o cualquier otra estupidez. Además, para escribir de eso hay miles que lo hacen estupendo. Yo escribo el día a mi manera con los humildes del corazón. Y digo el día y no al día porque lo mío es interpretar el día según amanece de buena fe, sin intereses espurios, sin endemoniar a la colindancia. ¿A quién interesa una realidad que espanta? ¿Acaso no basta la cotidianidad de cada cual como para que al volver a casa preso de su realidad se encuentre un comentario con la misma miseria triste de morir que acaba de dejar, y peor, que le recuerde que hoy es mejor que mañana porque hoy comió? Él se fue y yo me fui. Él no sé a dónde y yo a escribir a las puertas del silencio; dejar de escribir no puedo. Precisamente él, culpable de que yo no pueda dejar de escribir. Él, culpable de mi amor por la palabra escrita.

Uno que es feliz y lo sabe

No hablo por mí, porque a fin de cuentas lo mío es para no hacer las faenas domésticas de mi mujer por lo que escribo y siempre estoy ocupado escribiendo de mis asuntos. Lo que es de Dios es de Dios, y lo que es de la mujer es de la mujer. De los hombres nada se dijo, de las obligaciones de los hombres en asuntos domésticos quiero decir, al menos en el antiguo testamento que es el que a mí me enseñaron nada viene. O sí hablo de mí, ¿por qué uno va aparentar ser humilde si no lo es? Escribir es un goce, es ver una obra realizada que sale de los adentros y sin ser pretenciosa te llena de orgullo. Escribir, y no valen disculpas, es una maravillosa experiencia. Yo escribo y me siento realizado. Escribo a mi manera sin pensar que detrás del ordenador o delante hay alguien; porque eso nunca me paré a pensarlo, porque si soy sincero no me importa. Cuando empecé a escribir sí quería que me leyeran. Ahora no. Uy, no, no quise decir que no me gusta que me lean, que a fin de cuentas escribo para quien en un descuido entre en este blog y me lea, aunque sea de soslayo. A veces quiero ser original y me repito. Pero me gusta el nombre de mi blog: de soslayo. Y lo aprovecho siempre que puedo. Un lector, aunque sea como yo, profano, poco a poco le atrae la lectura continuada porque le trasmite la sensación del hoy qué dirá, estupidez o no, sentimiento o no, poesía de andar por caso o sí. Y le hace quizá reflexionar o descubrir que, en la vida, exista algo más que la vida cotidiana, la rutinaria en la cual está atrapado. Lo cierto es que una cosa es lo que a mí me gustaría y otra lo que es en realidad, que no sé. Sin embargo, me siento orgulloso cuando hay un comentario anónimo o no, pero siempre amable. Uno pone buena intención al escribir, pero es lo que soy, y no tengo claro que pueda llegar a ser más, y es que no aprendo. Soy lo que se ve a primera vista, y me gustaría que si alguien se parase a mirar, lo que vea es que soy buena persona, porque es lo que intento cada día al escribir, ser mejor persona. Si así se me ve desde fuera será estupendo. Si al contrario, solo es mi amiga del alma que me considera una buena persona y me quiere y me sigue leyendo en el silencio... No, presiento que alguien más me lee, incluso que me puede llegar a querer algún día... Sentires aparte, y sea quien sea, gracias por estar ahí, me hace muy feliz. Feliz Navidad.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Un mensaje enamorado

A los mensajeros del amor, la palabra, la música, la pintura, a todos y todas, decirles que lo que importa es lograr que alguien alcance ese mensaje, tantas veces silente entre los que observan, escuchan, leen o palpan en la oscuridad de un sentir. Sin amor, el humano ser está vacío de vida. Cuando se cultiva la expresión artística, cuando alguien se entrega al mensaje, lleva consigo la paz, aunque la expresión artística que cultive sea trágica, melancólica o triste de morir. Lo cierto es que, cuando alguien se siente tocado por el arte y percibe el amor a través de sus sentidos, y más allá ¿? ese mensaje, se siente capaz de abrir nuevos horizontes y cambiar de actitudes, incluso de sentires, aunque sea por un instante. Aunque sea un imposible. Sentado frente a mi ordenador, oigo a los niños cantar la Lotería de Navidad y también la algarabía de algunos (pocos) que les va tocando y pienso que sería estupendo que tocara a todo el mundo la lotería. Que todo el mundo anda escaso de dinero, pero también anda escaso de amor. Entonces, como a todos y todas no llegará la suerte de la lotería, qué si enviamos un mensaje enamorado. Un mensaje de paz. Qué si somos más sensibles al dolor colindante. Qué si somos más humanos. Por lo expuesto, diría sin temor a equivocarme, que se aprecia por razones diferentes, cómo de una manera instintiva, creamos, nos manifestamos, enviamos mensajes a veces de soslayo, sin querer, pero siempre intencionadamente, para que alguien se fije en nosotros. El asunto es bien fácil: Todos necesitamos de todos y viceversa. Fingir no nos lleva a ninguna parte.

Perdóname

Me llamas, te acobardas y luego me cuelgas el teléfono. Saliste de mi casa plena de ira diciendo que jamás volverías a ser mi amiga. Por eso siento tanto que me llames y me cuelgues el teléfono; por eso me duele tanto saber que estás arrepentida y no seas capaz de pedirme perdón. No entiendo tu proceder. Prefieres irte defendiendo un malentendido, que es más otro descuido. Tienes suerte que esa concepción mía de la amistad me impida perderte como amiga. Otro, cualquiera, no te aceptaría de nuevo. Pero yo soy así, yo soy diferente, y aceptaría tus disculpas luego de confesarme arrepentimiento. Que arrepentidos quiere el Señor. De modo que pondré en tus labios la palabra perdóname para que la digas. Si así fuere, cuenta con mi perdón. Recuerda nuestra amistad de antes, y recuerda que, y esto te lo digo con la cara de ir a misa los domingos, quien me niega y no es capaz, tan si quiera, de confesar arrepentimiento, no merece el perdón de los pecados; y peor, si con ese mismo proceder pretendes conquistar a otros ingenuos de corazón, estás muy equivocada. Este es mi estilo de vida y mi convicción sobre la amistad, tal vez, por mi buen corazón rechazo la mentira, o quizá, porque soy inmune a los chantajes. Soy tu amigo. Ya sabes. Miguel de Unamuno dijo: "procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado".

La política y la amistad

A Dios gracias, la política y la amistad pueden convivir, simplemente basta que así se pacte y se honre. Repito, no me canso, la política y la amistad pueden convivir. Por eso, en vista de que en este gobierno no has contado conmigo, y por si en otro tampoco, Mariano Rajoy, no estoy dispuesto a perder un amigo. Un amigo es algo sagrado (y más en mi caso que solo tengo amigas). Aunque no sé yo si ese tal Pedro Morenés que fue hasta hace un mes representante de la empresa Instalaza S.A., fabricante de bombas de racimo que fueron utilizadas por las fuerzas leales al exlíder libio, Muamar Gadafi, contra la población civil, según el diario estadounidense The New York Times, te convenga de ministro. Pero que igual eso no importa. En fin, un saludo fraternal, Mariano Rajoy, y ya sabes donde tienes un amigo para cualquier cargo de la máxima confianza, de ministro de defensa, por un poner. Dios te bendiga y te guarde muchos años para vivir como siempre has vivido al servicio de tu pueblo y del santo evangelio. Siempre en mi corazón.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

A Rajoy caprichoso

Rajoy es un político caprichoso. Llevo esperando toda la mañana y aún no me ha llamado. Seguro ya tiene elegidos a sus ministros, y sobre todo al de defensa, que dicen los medios que se lo dio a Ruiz-Gallardón y justo era el que yo quería. Yo quería ser ministro de defensa. Me hacía mucha ilusión que me saludara el policía municipal de mi pueblo. Quisiera pensar que aún me queda una oportunidad, quizás en la primera crisis de gobierno, ya que ahora se me adelantó el alcalde de Madrid. Eso, que digo yo que si ya era alcalde de Madrid que bien me podía haber dejado el ministerio para mí. A él ya le saludan los policías municipales, además en Madrid son más que en mi pueblo que solo hay uno. Nunca hubiera pesando que un gallego, Rajoy caprichoso, le negara a un asturiano una cartera ministerial. Pero una cosa tengo clara, corrupto no seré como algunos o agiotista como otros todo para mí. Más que nada, que a mí el dinero sin acuse de recibo también me gusta -los trajes a medida no, soy más de sport-, es porque no quiero que Rosa Díez me ponga a cuarto y mitad. A esa señora yo la temo. Incluso la temo más que a la rubio manchego.

Hoy puede ser un gran día

Canta el Serrat: "Hoy puede ser un gran día,/ plantéatelo así,/ aprovecharlo o que pase de largo,/ depende en parte de. Dale el día libre a la experiencia/ para comenzar,/ y recíbelo como si fuera/ fiesta de guardar".

Vistos los resultados de las elecciones, además del comportamiento de unos y otros, con sus motivos y sus razones, deficiencias, inequidades, dobleces e impunidades que lo son de los dueños de los partidos políticos que pasan por alto las necesidades del pueblo, además de los movimientos sociales que se han dormido en los laureles, alguno ha llegado a preguntarse: ¿qué y por qué? Uy, cualquiera diría que el fúrtbol y yo... Si ayer Rajoy entre tanta palabrería hubiera dicho que prohibía el fúrtbol, en las próximas elecciones que contara con mi voto, pero no. ¡Joder, ya nos vale de tanto profesional del erario, de tanto monta monta tanto; ya nos vale de tanto crucifijo, de tanto meternos miedo!. ¿Qué de la utopía cuando pedíamos libertad por las calles y aún nos quedaba una esperanza que inspiraba la existencia, además de la resistencia? Cuando una sociedad pierde la ilusión es que ya lo ha perdido todo y no le queda nada. La arrogante prepotencia de nuestra clase dirigente nos ha pasado factura. A ellos y ellas, a los partidos políticos y sus dueños las culpas. Y a la sociedad durmiente, aunque parezca que se levanta en busca de justicia solo bosteza. Malos tiempos nos quedan por vivir. Perdido el sentimiento de libertad, estamos al borde del abismo con nuestras irresponsabilidades. Hasta aquí los excesos, ahora llegan los recortes, y saben por qué, porque aquí no hay ciudadanos sino habitantes. Eso sí, Rajoy ha ganado las elecciones democráticamente y tiene que formar gobierno. (Yo por si un aquel tengo encendido mi teléfono móvil).

Qué si damos por finiquitado 2011

Lo cierto es que 2011 ha sido un año de grandes dificultades económicas donde las naciones más poderosas no han podido encontrar solución a sus crisis. Por eso sería mejor romper el calendario lo antes posible. El 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes estaría bien... Pues daremos por finalizado 2011 el día 28 de diciembre como un mal chiste, sin pena ni gloria, y sin autor. Ya, es una estupidez. Pero cuando primero termine mejor. En el supuesto que 2012 sea mejor, naturalmente. Lo cierto es que no está claro. Hay quién dice que será peor. Sin embargo, no podemos volver atrás. Paradigmas de una crisis mundial que se encuentra sumergida en unos valores que cambiamos por otros que parecerían mejores pero que no eran valores ni nada que lo pareciera. Valores que por no tener ni tenían un marco de referencia sobre lo correcto e incorrecto. Valores similares a la Teoría de la Relatividad que había llevado al humano ser a no entender que las cosas tienen límites, y que los mismos mantienen definidos y alejados los espacios familiares. ¿Alguien sabe por qué nos hemos alejado de los límites familiares? Hablo de crisis y hablo de familia. El asunto es que creo que todo está enlazado, que lo uno lleva a lo otro. Porque sin importar la edad de nuestros hijos, un elemento determinante para la familia, es entender cuándo decir sí o no para evitar la ambivalencia en la familia. Ay, como siempre me alejo de la realidad, no, nuestros hijos no son culpables, los padres lo somos por no poner límites en la familia. Así como en la parcela que nos toca de sociedad. Si queremos un cambio en nuestra sociedad para obtener verdaderos paradigmas, debemos trabajar dentro de la familia con una clara definición de las normas.

martes, 20 de diciembre de 2011

Mi ira contenida

Un día una amiga me dijo que tenía el don de escribir lo que siento al momento. Ya no somos amigos, pero a esa amiga ida, yo le diría que ahora prefiero no escribir lo que siento. Y mejor que tener el don de escribir lo que siento, prefería tener el de relacionarme con las personas que es un don igualmente. Y si por pedir fuera, con ella la primera. Pero eso va a ser imposible. Las cosas entre nosotros están en crisis como un país sin consuelo. Como un ciudadano que perdió la esperanza de comer mañana. A una amiga de antes, a una amiga ida de ahora, le diría que el don de escribir lo que uno siente es una manifestación que permite el regocijo y la paz interna, y la inmensa satisfacción de ver un sentimiento plasmado en un papel. Y que es una maravillosa experiencia. A una amiga ida de antes le diría que escribo de ella para disimular mi ira contenida. Y no es por ella, que bien sabe que la quiero aunque se haya ido, ni por Rajoy que no le arriendo las ganancias, es por otra injusticia ciudadana, y tiene que ver con mi hija y un puesto de trabajo. Así que, como es asunto particular que a nadie importa, mejor cojo a mi mascota y me voy con mi ira contenida a gritar al campo.


Divina locura de amor... nadie es culpable

"Me gus­ta es­cu­char tu voz con tu acen­to y tus pa­la­bras que son oí­dos de tus sentimientos. Me gus­ta cuan­do me di­ces te quiero, que tus me­jo­res mo­men­tos son cuan­do es­tás conmigo. Me gustas, pero me gustabas más cuando tus ojos no sabían mentir".  

Cada cual tiene una idea de lo que es la amistad -supuestamente-. La amistad, puede dar su respuesta: "es una aspiración de bienestar espiritual, un estado de satisfacción plena de querencias donde la voluntad se realiza y las necesidades del alma permanecen tranquilas. Es la meta que se aspira alcanzar algún día en el transcurrir de la vida". De lo dicho, hay quien pudiera pensar que la amistad se alcanza al margen del amor, sin embargo, la amistad es amor, es el mismo sentimiento o parecido, quizás una raya muy fina lo separa, por lo que no se puede actuar alegre. El asunto a veces se complica al pretender alcanzar el amor sin tener claro si de amor amar o de amistad amor. Complicado asunto éste que cada cual debe resolver si por un aquel se cruza por su camino un sentimiento de amor sin definir claro, controvertido amor. Amor del corazón, ¿sentimiento de amor amar? Amor del alma, ¿sentimiento de amistad? Al margen de la voluntad de cada cual, el amor descarta las circunstancias para que un sentimiento sincero sea concebido por obra y gracia del destino o el azar. Azar o destino, ambos juegan con las personas en el campo de los sentimientos. También la imaginación de cuando en vez juega sin reparar en las consecuencias al juego del amor. Adán y Eva no tenían necesidad de pecar si no querían. Pero querían. ¿Y entonces...? Santo fornicio, ¿caprichoso amor? Diferencia de lo indeterminado, ambiguo y vago, amor que llega sin visos de llegar, que se va sin presagios de partida. El amor no entiende de límites, y menos si están difusos. El amor es poesía. El amor es un oscuro insondable de la existencia humana. Lo cierto es que cada cual ha de resolver como pueda un sentimiento de amor llegado el caso... caprichoso amor. Divina locura de amor... nadie es culpable. Nirvana: dejarse llevar. Y nunca castrar la posibilidad de alcanzar el buen amor en cualquiera de sus manifestaciones. Nunca dejar pasar de soslayo unos ojos negros y una mirada. La posibilidad de amar, sobre todo si vamos vacíos de vida y esperanzas.

Estamos jodidos

Un anónimo conocido me dice que ayer Rajoy no me dejó escribir más, que algo si escribí ¿o no? Pero es cierto, Rajoy no me dejó escribir más porque el asunto está muy negro, ya veremos, de momento no sabemos y etcétera. Rajoy me mantuvo pegado al televisor toda la tarde estupefaciente... "Rajoy recortará 16.500 millones". "Rajoy suprimirá las prejubilaciones". "Rajoy suprimirá los puentes festivos". "Rajoy las expectativas no son halagüeñas". "Rajoy espíritu de sacrificio y esfuerzo". Que sí, que el asunto, Rajoy, está negro; negro y etcétera; negro, jodido y etcétera, y, sino ya veremos... (Otro día, tal vez hoy, hablaremos de Rajoy presidente gobernar).

El modelo de vida que hoy se vive está plagado de abismos e iniquidades,  y como consecuencia solo nos pueden prometer ya veremos y etcéteras. Otra cosa sería,  si entre la anarquía de nuestra clase dirigente, los ciudadanos responsables, planteáramos las soluciones a los problemas y resolviéramos los mismos por nuestra cuenta. Y no lo digo por mí, que a mí este asunto no me importa, que a mí este asunto me pasa de largo, porque el poder adquisitivo de mi pensión me lo va a mantener (el que ahora tengo). O sea, que a mí lo que dijo Rajoy ni fu ni fa. Que a mí no me atañen los recortes. O sea, que cada cual mantenga o sostenga su vela.... (Qué si somos más críticos que indignados).

lunes, 19 de diciembre de 2011

Al amor de otra manera

A las que sufren dolor infinito por miedo preguntarse si son "esa", (procede, porque María, la Magdalena, nunca se lamenta). A esas amantes del amor. A las que aman en silencio. A las que aún conservan sueños, utopías, esperanzas e ilusiones. A esas otras enamoradas... Al amor de otra manera. A esa otra santa poesía. ¿De dónde viene el sonido de esa poesía? ¿Dónde se asienta su voz, su música? ¿Dónde hizo ósculo de primavera, tormento y mordedura de amor? ¿Dónde ese amor? ¿Cómo aproximase a él sin llegar, sin estar estando? ¿Cómo late un corazón al que un verso le robó la alegría? ¿Cómo conquistar un amor entregado, una mirada y su fulgor? ¿Cómo decir sin decir? ¿Cómo decir sí, "sí quiero"? ¿Cómo? Como unos labios que ya no besan, ya no, no, ya no besan. Como que muerde y grita el amor. Como que es cierto y bendito amor: lo es. Como que es amor... prohibido amor. Como que es otra clase de amor. De alguna realidad nació una de las frases más machistas de la historia: "Detrás todo hombre hay una gran mujer". Y la otra... es decir, "esa", la que Quintero, León y Quiroga inmortalizaron en la copla de la Piquer: "La que no tiene nombre, la que a nadie le interesa, la perdición de los hombres. La que miente cuando besa". (Ya, sí, soy yo... yo soy "esa").
 
Tú:
Me das tu luz.
Me das tu pan.
Me das tu agua.
Me das tu sonrisa.
Me das tu mirada.
Me das tu silencio.
Me das tu amor.
Me das tu santa poesía.
Me das... tregua.

Y a él, ¿qué le das?
¿Le das lo que a mí?
¿Le das tus brisas húmedas?
¿Le das tus ansias blancas?
¿Le das tus nervios puros?
¿Le das tus taquicardias?
¿Le das amor?
A él, al "otro".

El cielo escampa y asoma un manojo de promesas del que se desprende un jazmín con tu nombre... ¿Es el jazmín con el que me amas los sábados?

Uno,
dos,
tres,
cuatro,
cinco,
seis,
sábado:
Me das cuanto te pido... Me das y no te doy.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Discriminación positiva


No perdamos ni un minuto para amarnos. La familia, repito, la familia, no me canso, la familia. La suerte de encontrar un amor para amar es una bendición del cielo. De viejo sé de qué hablo. La sociología es la ciencia que estudia al hombre en sus relaciones con los demás, y está estupendo que la ciencia se preocupe por las relaciones de los demás. Pero las relaciones de los demás poco o nada tienen que ver con las nuestras en este mundo de prisas y asuntos inaplazables. Y luego nos acusan de rigidez en el pensamiento. Que no, que así no podemos alcanzar el amor, y si no alcanzamos el amor estamos muertos. Somos mayoritariamente de personalidad egocéntrica, intolerante a la crítica. Somos personas propensas a sufrir trastornos emocionales. Si dedicáramos tiempo a amarnos nuestra salud mental nos lo agradecería. Hablo de amarnos. De influir felicidad, de generar menos violencia. De oponerse radicalmente a un relativismo fanático donde cualquier estupidez es verdad. Fundamentalismos donde nada puede negarse. No a dogmas para siempre. No a absolutismo de por vida. Nos encaminamos a una realidad sin leyes de probabilidades en medio del oscurantismo más radical. Amor amar. Discriminación positiva.

Sigmund Freud enamorado

La sensatez debe imponerse para que el malestar no nos haga fatalistas. Pero tampoco es menester ser acólitos de pasiones desenfrenadas. No hablo de amores idos, sino de una mirada en la plasmación de nuestras nobles y dignas ideas con el fin de evitar ser inoculados por el nexo de una epidemia mental. No todo es negro como tus ojos, ni indiferente como tu pensamiento. Te presumo en la cúspide de un extenso conglomerado de dolientes tribulaciones. Una dama en su poesía clama en el dolor un sentimiento herido de amor con todas las consecuencias que la conmueve e ilumina en el averno donde la ansiedad psicopatológica escampa a sus anchas. Haré un paréntesis por caridad, no quiero rendirme ni entregar mis esperanzas. Uno no es inmune a la nosología mental; aunque tengo que reconocer que estoy integrado en todos los patrones, unos de valores humanos y los más nocivos. Poco bien me hacen las pastillas que me tomo para querer a quien me quiere. Sin embargo, soy reflexivo, y quiero y amo hasta las entrañas. No pienso caer en el pavor, en la obcecación, en las impositivas costumbres que corroen la convivencia armoniosa del amor con las valoraciones de una confusa conducta. Mi mente absurda se alborota entre las tropelías y las incitaciones mórbidas en vez de mantenerme firme sin dejarme pisotear por crueldades magnificadas y alarmantes plenas de inseguridades. Este asunto me desorienta y me confunde. La algazara, las tropelías, las idas y venidas por esos mundos desconocidos. Un día me iré para no volver, aunque tenga que caminar por el borde del precipicio mortal. Pero hasta que llegue ese día, defenderé con todas mis fuerzas al amor y la santa poesía. Permitiré ser yo mismo y jamás imitaré los traumas de una cáfila movida por la ignorancia. De otros y otras son las culpas no tuyas. Distorsiones de la conducta humana; fijaciones y traumas que son amores enclaustrados en un complejo de Edipo. (Sigmund Freud enamorado).

Cuando la tristeza inunda los tímpanos y oscurece la razón, tendemos a crear ficciones en la realidad, así, los profesionales de las miserias sufren peligrosas ofuscaciones llegando a veces al frenesí. Y pesar de que estas contradicciones psicológicas suelen ser pasajeras, sus secuelas dejan traumas mortales de necesidad. Escenario fatuo de lo insensato. Mal asunto para los imitadores de los ejemplos indignos cuya funesta doctrina embriaga la maravillosa pulcritud del amor y la santa poesía. (El problema no es la distancia, tampoco tu indiferencia; el problema son tus ojos negros. Y de tu la mirada el ensueño).

Desdúdeme

"No puedo dormir, atravesada entre los párpados, tengo una mujer, secreta mujer, tan sol y tan luna que abre mis ojos y me obliga a ver mi desventura y mi fortuna. Y no me deja dormir, esa mujer, esa secreta mujer. Arránqueme, señora, las ropas, desnúdeme. Arránqueme, señora, las dudas, desdúdeme". Joan Manuel Serrat.

Dame tregua mujer, aparta tus ojos de mí, no me obligues a ver mi desventura, dame tiempo, al menos este mes para entregar mi salario a la alienación feliz de dispendio que trae consigo la Navidad.

Una vez más queda cerrado el país para la alegría y ya habrá un enero para las políticas de ahorro, que por cierto son muchas, ¿demasiadas? y para colmo, todas ellas sustentadas en las estadísticas que fue lo que llevó a Jorge Luís Borges a pronunciar su frase lapidaria: "La democracia es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística". Un país se muere en la pobreza y una sociedad entrega sus últimas esperanzas, mientras busca en el diccionario el significado de la palabra dación a cambio de bienes. Las estadísticas que nos llegan son desoladoras, según "Europa Press", en el último trimestre ha crecido un 40 por ciento respecto al año pasado los desahucios por impagos, llegando a 3.927. Hablo de la Comunidad Valenciana que tiene el triste record de ser la segunda comunidad de España en echar familias a la calle. La dación en pago es un imposible para las familias de este país, el "NO" de los dueños de los partidos políticos lo confirman. Y las entidades financieras no están por la labor, son muchos los "intereses". Sin embargo, la tan complicada decisión, parece no afectar al Valencia Club de Fútbol, porque Bankia les ha concedido 240 millones de euros con dación en pago. Entonces, libre de deudas a corto plazo, el Valencia Club de Fútbol, según "elvalencianista.com", ya está pensando en fichar a Gregory Van der Wiel. "El lateral del Ajax ya habla públicamente de las negociaciones abiertas entre clubes para tratar de concretar su llegada al Valencia". Aún no recuperados de la burbuja inmobiliaria, tenemos otra a punto de explotarnos, la de los equipos de fútbol con una deuda cercana a los 4.000 mil millones de euros y 20 clubes de Primera y Segunda División en proceso concursal.

He ahí las estadísticas que dan razón a la sentencia de Jorge Luís Borges y nos denuncian ante el mundo como un país injusto, ágrafo y monosilábico. Pobre patria mía, indiferente, dolorosa como el silencio, injusta como tu ausencia... injusta mujer, secreta mujer. Por cierto, ¿irías muda de dudas a decir que Dios te dio esos labios solo para besarme?

sábado, 17 de diciembre de 2011

Una estrella

Ahora, luego de dar un paseo con mi mascota, y ya en otro tono, me reprocho haber escrito por encima de mis capacidades sin cuidar el disimulo. No es arrepentimiento, ni mucho menos vanidad, es que recuerdo, y es bien cierto, a la niña sevillana Alicia que me envió un e-mail de simpatía. Alicia no sabe que, además de una verdadera escritora, es una estrella que se distingue fácil en el firmamento. Y quiero recordar que hay 400 mil millones de estrellas por cada galaxia. Y entre 100 mil y 400 mil millones de galaxias. Con unas cifras así parece imposible que una estrella se pueda distinguir. Pues sí. Y no solo yo la puedo distinguir, cualquiera lo puede hacer con simplemente mirar al cielo y fijarse en la estrella que más brilla y leer su nombre: Alicia.

Gracias por tu e-mail, niña Alicia. Por contarme tus proyectos de futuro. Hoy brindaré por tu carrera literaria. Por ti, por tus padres. Por la salud de tu familia. Feliz Navidad.

¿Muerte y resurrección?

Tiene razón quien dice, y no alegre, que me estoy yendo porque me obsesiono fácil. El caso es que no siempre tengo claro que deba estar alegre. Quiero decir que en medio del dolor y el llanto ajeno no me apetece estar alegre. No y no, no puedo ni quiero estar alegre simplemente porque sea Navidad, al contrario. Y no hablo por mí, sino por todos y todas. Mejor sería que estuviéramos tristes por cómo hemos montado este tinglado de sociedad en la que malamente nos desenvolvemos. Lástima. Ayer, el presidente de EEUU, Barack Obama, dio por finalizada la guerra de Irak después de ocho años. Dicen que fueron más de cien mil iraquíes muertos, en su mayoría civiles. Además de cinco mil invasores. Esta guerra comenzó con una mentira y acabo siendo un inmenso cementerio. Nos queda en el recuerdo la fotografía de tres en las Azores que lo atestigua. El pueblo siempre es inocente, no merece un final así por muy criminal que sea su presidente. Dice que me obsesiono fácil, pero tiene sentido en mi mente porque unas fiestas navideñas, porque una misa, porque un Salvador, Redentor, Cristo, Jesús, el Emmanuel, el Dios venga a tu nombre... Si Dios está con nosotros, ¿quién está con Él? No es blasfemia. Al menos no pretendo ser irrespetuoso. Mejor nos valdría solucionar nuestras diferencias humanas civilizadamente y no esperar la resurrección después de la muerte para perdonar nuestros pecados que son fratricidios. Y luego está el gran acontecimiento de salvación para la humanidad que divide la historia en dos: Antes de Cristo y después de Cristo. Resulta que todo comenzó con la encarnación del Mesías en las entrañas de María. ¡Manda güevos!.

El perdón de los pecados

Ayer tarde, ayer, fui a misa. Era una promesa y no mía: no diré más. Así a ojo, éramos una docena de personas y el cura era más viejo que yo. El resto eran mujeres y dos más jóvenes que nosotros. El cura estaba resfriado y comenzó la misa dando la bienvenida a los asistentes. Luego rezó: pónganse en pie, ahora siéntense. Y así dale que dale diez minutos más o menos. Hasta que llegó el perdón de los pecados. El asunto del perdón de los pecados, el borrón y cuenta nueva, es un asunto escabroso para mí. Por respeto a los asistentes callé, pero me hubiera gustado decirle al cura que allí no había culpables. Luego pensé que si no había culpables por qué había arrepentimiento. Esto me confundió. Yo quiero a mi colindancia con calor humano, y creo en el perdón, pero no amo el perdón. Porque amar el perdón es hipócrita, es un negocio dinerario, que allí pagamos por entrar, y además se paso la cesta. No es falta de respeto hacia una religión. Somos humanos y el perdón de los pecados es una tranquilidad suprema. Yo te perdono... Tú me perdonas... Digo que allí nadie se sentía alegre, por lo que nadie era culpable... o se sentía culpable. Claro está que si uno se arrepiente humano, si uno pide perdón por un sentimiento ajeno herido, luego viene la paz y la alegría, y allí nadie se reía. Nadie estaba alegre. La inquina, la rabia, el rencor, la ira, la venganza, el maquiavelismo de buscar cómo cobrar una revancha... El cura dijo que Jesús nos invita a perdonar. Que Jesús dijo, "amémonos unos a otros como yo os he amado". Y yo digo sí, amarnos sí, el perdón de los pecados no, porque no somos culpables... somos enemigos. Porque no hemos resistido a nuestro impulso natural de juzgar a los demás, de imputarles crímenes. No hemos dejado el juicio a Dios. Está claro, si la leyenda es cierta, no amamos como Jesús amó.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Paz y Amor en Navidad

-Hola cariño.
-Puedes creerme, ¡Ciento veinte euros y no he podido comprar ni la mitad de lo que necesitaba!.
-Te creo. Pero al menos te alcanzaría para el tabaco, ¿verdad?
-¡Estúpido!.
-Perdona, es que precisamente estaba escribiendo sobre los excesivos gastos que hacemos  en Navidad.
-No son excesivos, son los que son.
-Eso es verdad, pero más bien deberían ser los que nos pudiéramos permitir...
-Calla, calla, que estamos en Navidad.
-Y dale.
-¿Y dale qué?
-Cosas mías, cariño. Pero dime, llegaste enfadada porque no pudiste comprar con ciento veinte euros todo lo que necesitabas, ¿cómo es eso?
-Es igual, nos arreglamos. Compre sucedáneos y marcas blancas.
-¿Me estás diciendo que vamos a cenar harina en blanco y en botella?
-No te entiendo. Pero tú sigue en tu rincón y no te muevas hasta la hora de comer. Tranquilo, ya sabes que no puedes alterarte que luego te pones como te pones.
-Ya. Tienes razón cariño. Como siempre tienes razón... Por cierto, sabes si tu madre vendrá a casa esta Navidad...
-Claro.
-¡Dios mío, ampárame!.
-¿Qué dices?
-Nada, que es estupendo reunir a toda la familia en estas fechas tan entrañables.
-Ese deseo tuyo de Navidad en familia me suena sarcástico, quizá porque aún no olvidaste la que tuviste con mi madre el año pasado... ¡Impresentable!.
-¡Calla por Dios mujer!. A propósito, ¿sabes si, además, vendrán tus hermanitos?
-Naturalmente, sino no sería una Navidad como Dios manda.

Dios manda mucho pero nadie lo escucha. ¿Qué no habrá una amiga ida que me perdone y me invite a cenar de sobaquillo en su casa esta Navidad?

Multiplicando dislates

Lo sé fijo de toda la vida adulta. Pero siempre me coge desprevenido. Hablo de la Navidad. No me gusta y cada año vuelvo a la depresión y la ira contenida. ¡Hay que joderse!. Sin embargo, de algo hay que escribir, y no puedo ser desleal con el espíritu navideño. Así que tengo que escribir feliz. Pues ala, de un pájaro un ala, y tiro porque me toca.

Otra Navidad, otro año lleno de logros, satisfacciones, y entrega a domicilio de situaciones difíciles a modo de aprendizaje que permiten reconocer la cara oscura del humano ser. Aunque felices, la Navidad es la invitación a la alegría, a la comprensión, y a póngase usted un sin techo en su mesa. Lástima, con la buena intención que quería poner al comentario y la realidad de las cosas, la depresión y la ira contenida, me lleva por el camino de las prisas que generan transformaciones caracterizadas por avances tecnológicos tan rápidamente que soy incapaz de seguirme. Pero tengo que hacer de tripas corazón y tirar hacia delante. Uy, suena la alarma, tengo que tomar el Actimel y las pastillas que me recetó la psiquiatra para querer a quien me quiere. Vuelvo ahora. ¡Ya!. Que digo yo que este mundo y la globalización económica presenta desafíos que la humanidad no está preparada asumir. Que no, que no podemos seguir en este plan. Que no cambiamos para ganar, que solo cambiamos para sobrevivir. En los tiempos que vivimos, Navidad incluida, hay que vivir con la espontaneidad y la incertidumbre, y esto es estar en un proceso permanente de trasformación del conocimiento con la incontenible presión de las circunstancias impredecibles. O sea, que la salud mental del humano ser hace cola en los centros de salud. El humano ser de ahora no entiende por qué tiene que perder la calidad de vida, el estado del bienestar para subsistir. Pero estamos en Navidad, así que tenemos que responder a los diferentes retos que nos van saliendo al paso con la cara más alegre que tenemos. Ay, la María sabe que vivo el día como una inevitable espiral en movimiento. Y que ya no sé a qué cartas jugar. Para ser sincero he de confesar que no sé jugar... Pero intentaré disimular, me tiraré un farol como si supiera. Me afianzaré y me perpetuaré en una sociedad que sin lugar a dudas no sabe adónde va y menos lo que dirá el lunes Rajoy sobre qué hacer con ella.

Esta vida para vivirla requiere de unas capacidades de las que carezco. No me rendiré, pero prometo que no sé qué más esfuerzos tendré que hacer para no morir en el intento por sobrevivir. Acepto humilde esta comprensión en Navidad. Amén.

Feliz Navidad

Ayer un comentario amigo me deseo Feliz Navidad. Yo, agradecido, le respondí igual: Feliz Navidad. Luego me di cuenta que era la primera vez que deseaba Feliz Navidad este año. Fue una felicitación de buenos deseos que me hizo recordar el día en el que vivo. Estamos en Navidad, entonces, tengo que salir urgente a comprar regalos, también el turrón, el cordero y las gambas. Tengo que correr antes de que, si es verdad lo que dice UGT, Rajoy nos baje otro diez por ciento el salario entre otras delicateses. Antes, con despilfarradora euforia, gastaba en las compras de Navidad diez mil pesetas y llegaba a casa feliz con un una sensación de yo pecador me confieso a Dios. Aunque, eso sí, las diez mil pesetas eran mías y las gastaba como me daba la real gana. Ahora, con sesenta euros, que vienen a ser lo mismo, compro el cordero y la electricidad para cocinarlo. Me quedo sin los regalos y las gambas, y la misma sensación de yo pecador me confieso a Dios. E infeliz, porque el dinero no es mío, es de la VISA, o sea, del banco hasta el día treinta que no sé si se lo podré devolver. Si tiene razón UGT no podré y tendré que llamar al señor director del banco para que, con unos intereses del veinticuatro por ciento me alargue el pago hasta el próximo mes. Uy, señor director... he dicho señor director. Qué curioso, antes sabía cómo se llamaba el señor director y le decía por su nombre, y viceversa, ahora ni uno ni otro nos conocemos. Sin embargo, con educación le digo: Señor director. Ay, cómo cambia todo... No, no cambia, vuelve al ayer. Yo, de viejo recuerdo cuando el tratamiento que se hacia a la persona no era educación sino temor. El cura era el señor cura por la gracia de Dios. El maestro era el señor maestro las letras con sangre entran. El alcalde era el señor alcalde y cierra España. El médico era el señor borracho que le pagabas para que te abriera la puerta de su casa. Y el gobernador civil era la Guardia Civil: ¡Cuerpo a tierra!. (Prometo que no sé cómo llegué a esta conclusión. Supongo que estaré muerto y enterrado).

Los populares

Una amiga, así firma un correo electrónico de los cientos que me envían y acabo de abrir. Es una lata tener que abrir tanto e-mail cada mañana. Ay, supongo que es el precio que tenemos que pagar los populares. Los populares estamos de moda. Somos omnipresentes. Somos la hostia los populares. Una amiga me dice en su e-mail: "Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde".

Cuando nos dejamos dominar por el ego, es decir, cuando hacemos solo lo que deseamos y no lo que es justo, lo correcto, nos distanciamos de la realidad. Al contrario, cuando tenemos los pies en el suelo y actuamos en consecuencia, cuando respetamos al colindante ciudadano, cuando no prejuzgamos ni salimos misericordiosos a la calle, es entonces cuando vemos la eficacia de reflexionar sobre la necesidad de escuchar las voces que se alzan en cualquier esquina. Vivimos en una sociedad donde se habla mucho y se escucha poco, eso quizás explica porqué a pesar de que hace tiempo venimos discutiendo propuestas de solución a los problemas, seguimos sumergidos en los mismos. El gobierno no escucha, lo que a la vez va creando una perniciosa actitud de apatía en la gente que entiende que no vale la pena posicionarse sobre los temas que les atañen porque de todas formas no serán tomados en cuenta. (Sociedad durmiente).

Cuando los que ejercen una función de liderazgo no escuchan el sentir de su pueblo, seguro no van a llenar las expectativas creadas y terminarán generando frustración. El caudillismo que caracteriza a los populares deja su impronta en nuestras relaciones de poder llegando al extremo de pensar que la expresión más sublime de la democracia es la elección por sufragio universal. Y lo es, la mayoría democrática salida de las urnas es un poder soberano que dota a quien lo detenta de la facultad de actuar... de espaldas al pueblo que lo eligió bajo el pretexto de que el poder es para ejercerlo ¿? olvidándose que lo importante es ejercerlo en sintonía con las benditas necesidades de los que se lo otorgan. (La sociedad clama agua en el desierto).

jueves, 15 de diciembre de 2011

Quien escribe

Quien escribe cada día hace su autorretrato. No hace falta conocer a la persona. Al que escribe cada día se le ve venir de lejos. Incluso él se ve venir. En cada palabra, en cada interrogante, en cada punto suspensivo... en cada acento. En cada verso. Cada día, quien escribe, se sabe lo que quiere aunque no lo escriba. (Hay quien escribe cada día la caricatura de su vida).

Vuelve

Hoy no hace frío pero tampoco hace calor. Y yo hoy me parezco al tiempo. No siento ni padezco. ¿Alguien sabe cuántos días quedan para que finalice este año? Aunque sé que el otro será parecido sino peor, este lo tengo atragantado. Camino, ando las calles de arriba abajo y acabo adorando la misma estrella fugaz que me hace soñar cada día. Quizá sea el mismo sol que me alumbra... y es que uno apenas distingue sueños y realidades. El asunto es que llevo una contradicción en el alma desde hace tiempo, que lo es o no, porque es un sentimiento contradictorio, es un amor que amé y estoy seguro de que un día aparecerá para que lo ame de nuevo. Y lo ameré, por la María que lo amaré sin pedir explicaciones, sin saber por qué amándonos como nos amábamos se fue como un bolero ramplón. Sé que vendrá porque vivo en él. Porque adoramos la misma poesía... porque el mismo sol nos alumbra... porque nunca hemos dejado de amarnos... porque nunca te fuiste... porque sigo bebiendo las mieles de tu piel. Porque nuestro amor nunca morirá de desesperanza. Quererte es mi sino: quiero que no desesperes ni retrases más tiempo nuestra felicidad. Vuelve.

Això no passarà mai

Mi niña, la niña de mis ojos, es inmune a todo. Es la esperanza, la ilusión de cada día, el amor que con su sonrisa devuelve mi vida a la alegría. Mi niña, la niña de mis ojos, me ha enseñado a encontrar la belleza de la vida en una realidad que solo miraba a través de la tristeza. Mi niña, la niña de mis ojos, me confiesa cada día que me quiere como el primer día. Me lo dice cada día y yo orgulloso, al saberme dueño de su amor, soberano, no puedo por menos que ponerme las pilas y no ser pusilánime, tibio ante la cotidianidad, tímido ante las injusticias. Mi niña, la niña de mis ojos, me dice que soy su gran amor. Y eso es mucho para mí, es el amor que va guiando mi camino. Mi niña, la niña de mis ojos, va guiando mis andares entre la tempestad que de cuando en vez me desconcierta y no sé qué hacer. No sé, hasta el punto que me hace dudar qué es lo mejor para mí, y si tiene que ver con lo que es mejor para mi familia. Lo más es que ella me dice que soy buena persona y buen padre. Y eso ya es la hostia. Mi niña, la niña de mis ojos, cree en mí ciegamente.

A mi niña, Kristel, la niña de mis ojos, le digo que nunca la defraudaré, que se lo prometo, que siempre la querré, pero si por un aquel de la vida, circunstancias extrañas que pudieran surgir, no sé, no pudiera cumplir mi promesa, que sepa que estoy muerto. Entonces que simplemente me perdone. Això no passarà mai.

Dejarnos ver

Según el presidente de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en España (EAPN-ES), Carlos Susías, unos diez millones de personas (el 22,5% de la población) viven en España en situación de "pobreza relativa" con unos 500 euros al mes, y otros dos millones en "pobreza severa" con ingresos de unos 300 euros al mes. (El baremo de la Unión Europea considera pobreza relativa cuando los ingresos están por debajo del 60% de las retribuciones medias del país y del 25% en el caso de la severa).

Interesa el futuro que trabajamos. El futuro que tiene nombre, que tiene sueños, utopías tal vez. Interesa el futuro unido. El futuro de un país pende del aliento que le demos corazón con corazón, este es el asunto. Muerta la empatía, la colindancia ciudadana ya es historia. Sin embargo, convendría conocer esa historia para cambiarla. Urge preservar a las próximas generaciones de las locuras presentes y mirar hacia adelante con la esperanza de hacer el futuro que queramos. El futuro que trabajaríamos juntos, donde no se destruya el medio ambiente, donde no se divida la sociedad entre ricos y pobres. Donde la desigualdad extrema no exista. Winston Churchill dijo: "Mientras tengamos fe en nuestras causas y una indeclinable voluntad de vencer, la victoria estará a nuestro alcance". Somos un país pobre. Debemos, tenemos que salir de la pobreza. Se trata de vivir en plena armonía. El mañana tiene que ser distinto. No podemos seguir en este plan de escasez humana. Dadas las circunstancias, debemos promover una cultura de austeridad y sencillez como alternativa de vida actual. Debemos estar cerca de quien nos necesita. Debemos escuchar. Debemos alcanzar un compromiso social. Supongo que debemos hacer algo así para bien de una minoría que en realidad no es.