lunes, 1 de septiembre de 2014

De vuelta a casa.

Buenas si son partidarias de la Magdalena y santas si lo son de Dios. Mi nombre no importa si lo que escribo no les interesa (solo escribo para ustedes), así que mejor dejamos lo de querernos para más adelante. Soy curioso de todo lo que tiene vida, enamorado de la literatura y amante de la poesía. Soñador empedernido, escribo el día porque no sabría qué hacer con lo que hay, así que, por favor, disculpen mis meteduras de pata de banco. No digo que entren ustedes, pero si lo hacen, lean, quizás encuentren algo que les arranque una sonrisa o un sentimiento de afecto. Las gracias por anticipado.

Antes de las vacaciones todo eran fatalismos en mi vida, acciones ilegales y amores desleales. De vuelta a casa lo veo de otra manera. Me gustaría cambiar de parecer sobre algunas opiniones sin alternativa por otras vacilantes: siempre habrá otras verdades que eviten el absolutismo en de soslayo. Eso es todo, intentaré escribir más alegrías que tristezas. Nos leeremos si ustedes quieren. Con su permiso.

2 comentarios:

  1. Antes de las vacaciones eras otro,
    antes de una mala noticia solía ser otra.

    Todo ha cambiado desde entonces, tu, yo, la forma de escribir, de vivir, de sentir, todo ha cambiado desde entonces.

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  2. El Sabina dice que para triunfar en este país hay que cantar miserias. Para dar pena, supongo. Al parecer es mejor dar pena que alegrías. Beso y gracias por estar ahí.

    Salud.

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