-Sí.
-¿Tranquila?
-Sí.
-De acuerdo, entonces arranque y siga recto hasta que yo le diga.
-Uy, será estúpido... se cree el dueño de la carretera...
-"Cógeme que soy yo". "Cógeme que soy yo". "Cógeme que soy yo". "Cógeme...
-"Ahora no puedo, sí, sí... ya te llamo yo".
-Gire a la izquierda y estacione donde pueda...
-Vale.
-Tranquila...
-Ya, ya... ya está.
-Perdone, es un momento...
-¡Qué nervios!.
-No se impaciente.
-No.
-Ya está, vuelva el próximo jueves.
-¡Qué dice, si me salió estupendo!.
-Le llama usted estupendo a saltarse un semáforo en rojo, insultar a un taxista, llevar todo el tiempo el brazo apoyado en la ventanilla, atender una llamada de móvil, no poner el cinturón de seguridad, no dar el intermitente al girar a la izquierda, y aparcar de oído ¿?
-Ya sé, suspendí por no fumar, usted me puso nerviosa. Es una injusticia. Si en vez de ir con usted hubiera ido con mis amigas hubiera aprobado. Lo hago estupendo cuando voy a trabajar o de marcha los sábados... Llevo años conduciendo y nunca tuve un accidente.
"Cada uno de nosotros sólo será justo en la medida en que haga lo que le corresponde."
ResponderEliminarSócrates
Saludos
Mark de Zabaleta
Ahí es na... Gracias por comentar.
ResponderEliminarSalud.