domingo, 25 de septiembre de 2011

Una injusticia

-¿Está cómoda?
-Sí.
-¿Tranquila?
-Sí.
-De acuerdo, entonces arranque y siga recto hasta que yo le diga.
-Uy, será estúpido... se cree el dueño de la carretera...
-"Cógeme que soy yo". "Cógeme que soy yo". "Cógeme que soy yo". "Cógeme...
-"Ahora no puedo, sí, sí... ya te llamo yo".
-Gire a la izquierda y estacione donde pueda...
-Vale.
-Tranquila...
-Ya, ya... ya está.
-Perdone, es un momento...
-¡Qué nervios!.
-No se impaciente.
-No.
-Ya está, vuelva el próximo jueves.
-¡Qué dice, si me salió estupendo!.
-Le llama usted estupendo a saltarse un semáforo en rojo, insultar a un taxista, llevar todo el tiempo el brazo apoyado en la ventanilla, atender una llamada de móvil, no poner el cinturón de seguridad, no dar el intermitente al girar a la izquierda, y aparcar de oído ¿?
-Ya sé, suspendí por no fumar, usted me puso nerviosa. Es una injusticia. Si en vez de ir con usted hubiera ido con mis amigas hubiera aprobado. Lo hago estupendo cuando voy a trabajar o de marcha los sábados... Llevo años conduciendo y nunca tuve un accidente.

2 comentarios:

  1. "Cada uno de nosotros sólo será justo en la medida en que haga lo que le corresponde."
    Sócrates

    Saludos
    Mark de Zabaleta

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