lunes, 6 de marzo de 2017

Se acerca la primavera.

Se acerca la primavera, el sol en el plano del ecuador anuncia los días más largos: el equinoccio de primavera. Huele azahar en Les Seniaes. Joder, dona. Les Seniaes lucen divinas en primavera, a pesar de tu ausencia. Entre nosotros nunca hubo tristezas, solo risas y alegrías; los intentos de levantarle la falda a la luna (que díficil nos lo puso), jugar a la pelota, correr detrás del palo que lo tiraba y tú me traías. Tú y yo siempre en busca de la felicidad... Quizá podrías volver por amor... Resucitar cuando la tristeza se hiciera insoportable. O guardar mi ausencia con celo de esperanza. Ese día ha de llegar y entonces todo volverá a ser como antes. Hace mucho que no te escribo, te nombro pero no te escribo. Yo no te olvido, dona, mi carinyet. Tampoco olvido a Eugenio, mi sabio y viejo amigo. Él también se fue, pero solo se fue el cuerpo que exhibía, su sabiduría trasciende el más allá. A Eugenio lo traigo a de soslayo cuando viene un comentario escaso de casi todo, a veces me meto donde más cubre y luego... Nunca dejé de anotar sus consejos y sus ejemplos... sus palabras sabias. (¿Quién necesita un amigo y un amo para correr por Les Seniaes y jugar a la pelota y al palo; y siga a mis pies acurrucada en mis ausencias? Cuando parecía que ya todo iba a mejor llegaron las ausencias). Los buenos, sin son amigos, siempre se van los primeros. Y yo sigo sin solucionar mis desavenencias y mis malos hábitos. De momento me salva escribir. Apuraré el tiempo que me queda por vivir escribiendo el día que me gusta vivir. Inexorablemente nos juntaremos un día.

De cuando en vez se acerca a mí una marabunta de recuerdos que atropella la maquinaria anquilosada de mi mente. Voy lento, voy muy lento. De cuando en vez esa lentitud me exaspera y llevo mi recurso de amparo a última estancia: María, la Magdalena, siempre me acompaña... (Daría lo que no tengo por volver a vivir con Eugenio y dona nuestros mejores momentos, enseñanzas y juegos, en el paraíso donde todo comenzó: Les Seniaes). Gracias... (de nada).

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