jueves, 18 de diciembre de 2014

El mes de abril.

De doce meses que tiene el año,
descuidaré uno para mí, para mis cosas y mis afectos.
¡Quiero volver a la niñez y soñar libre de ataduras!.

Será un mes en el que solo estaré para mí.
Un mes que no haga frío, que no arrugue mis manos.
Un mes vestido de colores.

El mes de abril.

Él me abrazó y dijo "vuelvo pronto".
No, eso no...
Ya no.

              ¡No me explico!.

Hablo de quien me acostó en su regazo y se llevó
su mirada que fue la mía. Y sus besos de mis labios.
Y me dejó las soledades en mis manos temblorosas...

Un año más. 

¿Quién es capaz de deshojar una margarita
y jugar el todo por el todo 
en los años altos de la vida? Veinte años no es nada pero uno más...

¡No tengas miedo!.

Entonces una voz se dejó oír: ¡No tengas miedo!. Y arrancando una flor de azahar de un paraíso desconocido la lanzó allende los mares...
La recogió al vuelo y desde ese instante el mes de abril ya es un mes de todo el año dedicado a la musa que le dio nombre.

¡Felicidades!. Si has decidido cumplir un año más que sea enhorabuena.

Siempre será primavera en el mes de abril y las mariposas vuelan libres... Y tú musa de todo el año. (El día que me sueñes existiré).

2 comentarios:

  1. Ya existes sin necesidad de soñar.

    Bello lo que escribiste, bello.

    Buenas...

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