jueves, 3 de mayo de 2012

Caminante

No sé por qué estoy triste, no lo sé, amor. Me llevas prendido a tu mirada en una noche de plenilunio. Es mayo, y precisamente la tierra se encuentra situada entre el sol y la luna. Luna llena celta. El amor tiene hambre de valores éticos y espirituales, y la noche de plenilunio contribuye a saciar esa hambre. Nuestro destino está entrelazado en un mundo dependiente y místico en el que merece la pena perdurar siempre y cuando tengamos libertad. Libertad del caminante con la esperanza de hallarnos por el camino y así alcanzar a través del amor consciente el origen de las cosas para poder comprender. (El punto final está en lo inesperado).

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