jueves, 25 de mayo de 2017

Cuate de Dios.

Flor de María asegura que soy cuate de Dios y que le hable de ella. Quien quita, dice, que le haga un milagrito... A Dios le sobran los milagros. Recuerdo decir a un señor adinerado que tenía dinero porque no lo gastaba. Así Dios.

Nacemos y ya somos viejos con achaques. Digo viejos con achaques porque yo lo soy, a Dios gracias, si en verdad algo tiene que ver porque no todos llegamos a viejos con achaques. No digo no. Pero y qué me dicen de los jóvenes con enfermedades raras, por ejemplo. Se podría decir que la ciencia ha tirado la toalla porque avanzan más deprisa las enfermedades que los remedios: ni un nombre serio con denominación de origen. Esta vida que vivimos aún con esperanza es una maldita redundancia: pobreza y enfermedad. Disculpen el desasosiego. A veces no entiendo y un poeta no se explica. No seré yo quien mire al cielo para culpar a nadie. Si nadie es alguien.

Si nadie es alguien entonces no importa ser joven o viejo, estar sano o enfermo, ser pobre o rico, importa vivir el día y llenarlo de experiencias fascinantes. Importa la esperanza que tiene origen en el humano ser. María, la Magdalena sabe que hablo por mí. Y que creería en quien aún sigo creyendo de volver a nacer. La vida para los creyentes nace y muere según la directriz de su autor: Dios. Vale pues, lo que no tengo claro es el guion que seguimos entre la vida y la muerte que corresponde a cada cual escribir. Yo escribo el día que me gusta vivir y miento más que escribo. Si hablo de resurrección solo la contemplo como Él, por amor. No me conformo con lo que ven mis ojos incapaces de transmitir tanto dolor. Casi enterrada mi historia entre cenizas de huesos, digo no a esta realidad que espanta.

Flor de María: Si como dices yo fuera cuate de Dios, ten por aseguro que serías la primera en la lista de los nuevos amaneceres. Mientras tanto y llega el día, pues nada más lejos de la verdad esa amistad que pregonas, ten fe y que no te falte la esperanza de ver amanecer el día. Seguiremos si tú quieres deseándonos las buenas madrugadas... Y como andas torpe de memoria, no olvides aferrarte a un clavo ardiendo y amar a gente extraordinaria. Gracias.

5 comentarios:

  1. Buenas...

    ¿Ves? Eres cuate de Dios, lo sabía. Eso o un milagro o lo que yo llamo un ángel de la Guarda. Como dijeron en la película "Si mi aÁngel de la Guarda es quien yo creo, estoy a salvo".

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  2. Muy buenos...

    No veas tanto cine. Muchas gracias.

    Salud.

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    1. Buenas madrugadas.

      No veo mucho cine nomás para dormir. Veo películas iraníes. Descubrí un cineasta muy bueno Abbas Kiarostami. Me gusta, es fino. Lo malo que hay que verlo con ojos como El Principito, "Lo esencial es invisible a los ojos". Lo bueno, lo veo con ojos de Flor de María. Sin tanto pensarle.

      Ten un buen viernes de soslayo.

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    2. Muy buenas madrugadas.

      Tienes a Cantinflas y te pierdes en los laureles. Qué mujer. Beso

      Salud.

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