viernes, 8 de abril de 2022

Envejecer.

"Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube, la fuerza disminuye, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena". (Ingmar Bergman). Si no fuera porque en la cima de la gran montaña nos espera la de la guadaña... Pienso en la muerte y me entran ganas de cualquier cosa. Y eso que no pienso en la mía. Eso faltaba. Con tanto achaque, y a peor, desde el día que decidí hacer caso a la dama de la interacción nula y renuncié a quitarme los tapones de los oídos y las gafas oscuras para no comprometerme con el resto del mundo. Llegas a la cima de la montaña y todo es pequeño. Y te aíslas y no quieres trato con nadie. Quizá porque te aportan cero, o exiges demasiado. Y te autoexcluyes, que es peor a que te excluyan, y pasan por tu cabeza pensamientos contradictorios, incapaces de tomar decisiones, o posicionarse en un lugar cercano al corazón y dejar que el azahar te lleve a conocer espacios sin explorar. Lo mejor siempre está por llegar. Lo mejor es una sucesión de casualidades y veinte años es nada, como el tango de Gardel. Lo mejor es tener en quién confiar para que se vayan los miedos y prevalezca el amor. Lo mejor está delante. Lo mejor está detrás. (Solo la muerte existe). Gracias.

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