miércoles, 11 de febrero de 2015

Créeme.

Comenzar el día manoseando los sentimientos: "quiéreme un poco más y olvídame un poco menos", es de gente perversa. Despreciable en sus procederes. Pero no es el caso, aunque temo que no se me entienda por no explicarme como debiera. En la vida todo es subjetivo y relativo, sin embargo, la amistad, porque hablo de amistad, está al margen de disculpas para justificar comportamientos válidos ante cualquier circunstancia. La amistad no se pone en duda, ni el amor a cambio de la obligación que uno se crea para escribir el día que le gusta vivir.

En este mundo de infortunio que padecemos merece la pena apostar por la amistad que adorna la vida de sabores frescos. Reflexión aclaratoria la que quiero reflejar en este comentario si no se entiende lo que escribo. Que una amiga de no entender las cosas no sé qué pensar: si ella o yo estamos más lejos de la realidad, del amor y la santa poesía, de María Magdalena, quiero decir, o los dos estamos muertos y no nos dejan en paz los vivos.

Inmerso en mi mundo desde que amanece e interpreto el día a mi conveniencia, no pretendo sino ser cercano a los sentimientos de una amiga de alma, corazón y vida. Y ante esta situación surge la pregunta: ¿Qué tan perdido puedo estar dentro de mí para no aceptar la realidad de las cosas? Por perdido, y hasta que me encuentre, de quererte un poco más y olvidarte un poco menos no paso. Créeme.

4 comentarios:

  1. Tienes el don especial de hacer que me duela el corazón, nada mejor para empezar el día.

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  2. Muy buenas... Vale. Muchas gracias.

    Salud

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  3. ¿Cómo quererte más de lo que te quiero? ¿Cómo olvidarte?

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  4. Te quiero. Qué alegría. Beso.

    Salud.

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