sábado, 14 de mayo de 2016

Un hombre honrado ha muerto.

Un hombre de alrededor de 70 años de edad falleció ayer en Langreo, tras sentirse indispuesto cuando se encontraba realizando la Declaración de la Renta en la delegación local de la Agencia Tributaria, en la calle Constitución de Sama. El hombre falleció "de muerte natural" poco después. La Nueva España.

Vale: un hombre de alrededor de 70 años de edad falleció de muerte natural poco después de fallecer. En Sama de Langreo ocurren cosas muy raras (yo tuve novia en Langreo), pero sentirse indispuesto y morir de muerte natural no cuela. Sentirse indispuesto es una excusa para no hacer lo que no quieres y no una alteración grave de la salud. "Tengo jaqueca, hoy no", eso es sentirse indispuesto. ¿O no? Nos atiborran a Papeles de Panamá con nombres y apellidos y cuando vamos a hacer la Declaración de la Renta queremos morir y morimos. Que recuerde, en esta vida nunca tanta gente quiso morir y murió.

Quedamos pocos hombres honrados en este país, algunos porque no nos queda otro remedio. Lo que se ahorra el gobierno en pensiones lo pagamos con la vida al hacer la Declaración de la Renta. Rajoy: revalorice las pensiones y no alargue la vida laboral. Deje de incentivar a sus amigos empresarios con las ETT para crear el empleo que no crean. Y, sobre todo, no nos obligue a hacer la Declaración de la Renta. Del libro, El pueblo de Dios, el proverbio 17:3: "El crisol para la plata y el horno para el oro, pero Jehová prueba los corazones". En sábado de fieles difuntos todos los corazones llevan al cementerio, si de allí al cielo o al infierno será tema para otro de soslayo y otro titular en prensa. (Que no decaiga ese ánimo).

5 comentarios:

  1. "Tengo jaqueca, hoy no". Las excusas no tienen fronteras.
    Me has hecho reír. Mejor reír que hablar de fútbol.
    Mañana hay un partido importante aquí. Clásico de clásicos. Mi familia pierde la mirada tras un balón. No existo en dos horas. Puedo decir lo que quiera, nadie me hará caso.
    Mientras juegan nadie repara en mi ni en mi perro que asustado por los gritos se esconde tras mío.

    Pues ya está me quedo con la sonrisa.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Vale un abrazo, como vale una mirada cuando hay poco que mirar. Lástima, hoy podíamos tener dos horas para compartir con dona y tu perro... Otro de soslayo será más afortunado. Te mando un beso de buenas madrugadas. Gracias.

    Salud.

    ResponderEliminar
  3. Buena fortuna es arrancarte más de dos palabras. Soy afortunada.

    Mi perrito bravucón haría desatinar a la educada y sobria Dona (con mayúscula) igual que yo lo hago contigo.

    Intentaré dormir.

    Beso desvelado

    ResponderEliminar