miércoles, 27 de abril de 2016

Me queda la palabra.

Si estoy con Ian me ataranta y no puedo escribir. Patricia piensa en sus asuntos y no en los míos. Y yo pienso en los asuntos de todos. Mis asuntos son importantes pero solo yo pienso en ellos. Terca como su padre: "... y al mediodía recuerda venir por Ian que estoy ocupada con la comida" (sus asuntos). ¿Y mis asuntos? Me toman por el pito del sereno cuando había sereno. El pito del sereno al servicio de la vecindad para abrir la puerta del portal, o despertar a un vecino, o sosegar los impulsos de una vecina, o lo que fuera menester. El pito del sereno siempre al servicio de la comunidad.

Todo cambia con los tiempos. Cambian los usos y las necesidades, los hábitos y las costumbres, las profesiones y el desempleo. Las nuevas tecnologías: estamos que no cabemos en nosotros con tanta nueva tecnología. Es una ventaja añadida a nuestra comodidad. Todo al alcance de la mano.

Cambian los tiempos y ahora no hay serenos y los pitos son de los árbitros, la Guardia Civil y otros que no pongo por caso. Tampoco hay abuelos que hagan lo que les viene en gana, escribir, por decir. No es por alarmar a nadie, porque nadie es nadie, pero antes, y lo escribió un poeta, se hacía camino al andar, ahora el camino lo hacen máquinas infernales. Cambian los tiempos, es innegable, pero vamos a peor. ¿Dónde nos conducirá este existir de asuntos propios e inaplazables? ¿Cuándo fue que dejamos de ser denuncia puño en alto por ejercer el buzoneo? ¿Dónde y cuándo el tiempo nos dejó al amparo de la fe?

En el principio, Blas de Otero.

Si he perdido la vida, el tiempo, todo 
lo que tiré, como un anillo, al agua, 
si he perdido la voz en la maleza, 
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo 
lo que era mío y resultó ser nada, 
si he segado las sombras en silencio, 
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro 
puro y terrible de mi patria, 
si abrí los labios hasta desgarrármelos, 
me queda la palabra.

3 comentarios:

  1. Si...posiblemente tencas razon ,muchos somos los que torpemente miramos el pasado con nostalgia...que dulce sabor de boca.No somos dueños de nuestras vidas...por decir vidas...
    Incomprendidos y descontentos .
    Mañana...al amanecer,no te olvides de sonreir. Un saludo

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  2. Gracias por comentar. Ojalá te vaya bonito. Beso.

    Salud.

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