miércoles, 18 de marzo de 2026

Qué poco tú te has querido (I).

El hombre se ve a sí mismo poderoso, valiente, inmortal ante la vida. Lo cierto es que algunos son inteligentes, y la mayoría ignorantes y atrevidos y, sobre todo, estúpidos. Apenas somos un grano de arena en una playa perdida e incompleta porque le falta un mar. Somos iletrados (unos más que otros, claro), y estaría bien, antes de tocar fondo, llegar al punto matemático donde el gaucho Yupanqui cantó, cual payador perseguido (siempre errante y perseguido Atahualpa Yupanqui) en la Pampa argentina: "también sirven algunas sombras para distinguir la luz". ¿Algo se acaba? ¿Algo debe empezar? Si algo se acaba, necesariamente algo debe empezar; entonces empecemos por la justicia social y que no nos falte el bendito amor y la santa poesía para guiarnos. Y Dios en actitud de espera. Y la Magdalena justiciera social y enamorada... Mañana vuelvo. Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario