Llueve, y los caminos de carros y carretas están embarrados, y las mariposas que siempre vuelan libres en primavera, este año no se atreven. Los peores augurios anuncian para este año más autoritarismo de los poderosos. Atropello desordenado. Bajo el mismo cielo, solo tú y yo, imperfectos, y nunca deseando ser como esos que se creen superiores. Mejor imperfectos que falsarios viviendo detrás de una realidad de apariencias en busca de la virtud que anida en los mentideros municipales. La hipocresía perversa de los atrapados por la falsa humildad que esconde la voraz codicia. El poder con el burdo engaño o la falaz mentira. En los años altos, como única aspiración, el amor de los mortales. Sentirse necesario y evitar sacrificios. El clientelismo incorporó los porcientos a la democracia, obviando la credibilidad de una sociedad inversamente proporcional al incremento del fascismo. (Esta fábula no incluye paradoja). Conscientes del poder que los ampara, mancillan la inteligencia, olvidando que, si los intereses de los poderosos siempre existirán, no es menos cierto que David por igual lo hará. Gracias.
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