martes, 10 de marzo de 2026

Cuanto más estúpidos, mejor.

Si me dieran a elegir la amenaza de muerte con más sinrazón de mi colindancia, sin lugar a dudas elegiría la de ir jugando con el teléfono móvil por la calle mientras van a cualquier sitio. Ah, sí, y más digo, no van a ningún sitio, porque en todo caso llegarían tarde. Admito que vengo de una generación que no teníamos ni semáforos. Verde, rojo, ámbar: ¡Para cruzar de acera hay que esperar a que el semáforo se ponga en verde, "so burro"!. Y llega el refranero al caso: "Una prueba de amor es dejar morir a los muertos"; el dicho aclara que el amor conlleva dejar a los demás vivir libremente. Entonces, que mueran los vivos parlantes atropellados por el camión de la gaseosa si eso les lleva a la libertad. Pregunto: ¿Qué sentido tiene jugar y hablar con el teléfono móvil por la calle si está sembrada de farolas? Cuánto más estúpidos, mejor. Son robots con forma humana, no personas. (Si ya somos esclavos de tantos asuntos inaplazables, el teléfono móvil nos esclaviza más). Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario