lunes, 31 de agosto de 2026

Mi nombre es lealtad.

Atizo tu amor propio porque no vas por buen camino. Hablo del partido que no es, pero también de la institución. La política no es lo tuyo. Pero a todo se aprende, si no te dejas llevar por cantos de sirena y quieres aprender. ¿Quieres tú aprender? En tanto y cuanto, te dan la triunfal bienvenida los que esperan arrojarte a la oscuridad. La doña te llama para decirte que de soslayo te escribió; le haces el juego y te cargas de ojeriza; en realidad es lo que pretende. No le sigas el juego. Nunca dejó de ser una líder embarazada de adolescente; e incluso, líder de muerte parturienta, vesania y cólera. Has de ser inteligente. Tanta sangre derramada, tantas desgracias repetidas, subterfugios legales, lubricaciones jurídicas y absurdos por doquier; nada se ha enseñado porque nunca quiso aprender. Don Antonio escribió: "En todas partes he visto caravanas de tristeza, soberbios y melancólicos borrachos de sombra negra, y perantones al paño que miran, callan y piensan que saben, porque no beben el vino de las tabernas. Mala gente que camina y va apestando la tierra...". El totalitarismo la educó y fue su mejor alumna. Presta atención: Si de soslayo te hace dudar, no te lleves a engaño; mi nombre es lealtad, medítalo tranquilamente antes de que sea tarde. Una lección de valor inmenso sobre la vida, valora la lealtad por encima de todo lo demás. Gracias.

viernes, 28 de agosto de 2026

No vuelvas, ni me llames; prefiero esperarte.

Hay mentiras por las calles que se venden (miedo me da tu endiosamiento indulgente) como puñaladas de misericordia para sentimientos inactivos. Habiendo, como hay, verdades que cantar: ¿Qué ganas cantando mentiras? Hay mentiras que duran lo que dura una duda razonable. En un descuido, uno se entrega a la amistad y, sin embargo, como Ayuso, "chao 'pescao".

¿Qué me dicen de quien lanza mentiras al aire y las defiende por encima del quebranto y la vergüenza de su afrenta?

¿Qué me dicen de quien invita al azahar a que acoja sus mentiras para salir en tropel como si fuera su vida en ella?

¿Qué me dicen de quien quiere tener el poder de un solo dueño con apariencias democráticas?

¿Qué me dicen de quien juega a la ruleta rusa con el dolor de la gente de corazón que existe más allá del dolor de alma?

Y qué me dicen de quien heredó el olfato político y el amor por los libros de su precursora, "la que no debe ser nombrada".

A las puertas del cielo no me encontrarás esperándote. Si no me ofreces nomás que los excesos de tu existencia, te puedes dar por exiliado en las elecciones. Deberías saber que los adioses son para siempre en mi impagable soledad. Tal que Anna Ajmátova: "Estamos tan intoxicados uno del otro que de improviso podríamos naufragar". Y yo añado, entre la brisa del mar y sus brumas. Traicionaste la verdad recopilando pasiones impuras. (No vuelvas, ni me llames; prefiero esperarte). Gracias.

lunes, 24 de agosto de 2026

Alcalde, mi queja es esta.

Si no fuera porque el teléfono te lo paga el pueblo, pensaría que el silencio fue consecuencia de la escalera; de tanto subir escaleras tenía que suceder. Me dijiste que te llamara y te contesté que no me fiaba de ti. Corrió el tiempo, te encontré y te hablé de frente, que estaba en condiciones para hablar contigo, aunque sin saber qué me ibas a decir. Cuando encuentre un hueco en la agenda te llamo, me dijiste. Yo te hablé a la cara y tú, cretino, tararira. Tienes que enfrentarte a los problemas; casi todos tienen solución y, si no, siempre podrás culpar a tus asuntos inaplazables o a cualquier lameculos de los que te rodeas. De haberme llamado, tenía escritas unas palabras de consuelo. Apareces en mis inquietudes, acaparas mis peores momentos. Confiaba en que me llamaras para tomar café y hablar de la familia, de los hijos, el trabajo, el tuyo, el mío ya no; sabes que no doy palo al agua. En fin, me cuentan que no son buenos tiempos para ti y lo que has dado en llamar política.

Bah, no tomes en cuenta lo de arriba, igual son cosas mías y estoy equivocado. Olvídalo si quieres o puedes. Por mi parte, elevaré una plegaria al Creador dándole las gracias porque, como conocidos, somos únicos. Ni en sueños. Cuídate mucho y vigila las escaleras; se acercan las elecciones y tu manera de huir cuando vienen con mal futuro inmediato, tendrás que huir muchas veces y no será difícil que tropieces y bajes dando trombios y te rompas la crisma, o peor. Cuídate mucho. Gracias.

jueves, 20 de agosto de 2026

Peregrino errante.

La realidad de los hechos pueden hacerle sombra a nuestros sueños, a las desmedidas promesas, sin embargo, y aunque tengamos que entregar nuestros sueños por cualquier circunstancia, debemos ser invulnerables y no cambiar promesas por augurios. Tal vez todo lo que estás viviendo te parezca que es para siempre y esté afectando tu manera de pensar y ver las cosas, pero has de recordar que viniste con lo puesto y te puedes ir con lo mismo; con lo puesto quiero decir. O a la cola del paro, si no es lo mismo. No obstante, si después de esta duda, que ya no es duda, sino problema, no busques salida en el silencio, búscala en la oscuridad que precede a la tempestad. Peregrino errante, no fuiste de fiar con tus promesas. Gracias.

domingo, 16 de agosto de 2026

¿Tábanos o ruido? Ese es el dilema.

Válgame Dios. La orquesta con gogós era una sardana en plan adoctrinamiento lingüístico catalán. (En el ayuntamiento hay un topo). Intolerable. Entonces, busqué por internet una casa rural para huir de las fiestas. ¿Y los precios? De haber plazas libres, se escapaban a mis posibilidades económicas. Por escapar de las fiestas, dejaría que me picaran los mosquitos... Tal vez si me untara de matamosquitos, pero no hay mosquitos, se los comen los tábanos. ¿Y si me vistiera con traje de buzo? "¡Ay, Señor!" Dios sabe que no puedo pagar ni una litera. Aunque le di mi número de móvil a la señora con la que hablé por si hubiera una cancelación y luego hablaríamos del precio. A día de hoy no me llamó: nada imprevisto, ni previsto para los que olvidan que en septiembre hay que comprar libros y libretas, lápices y uniformes. Pero que igual son cosas mías y tiene razón el gobierno con la prosperidad económica de las familias y no tanto de los usureros y etcétera. Los jubilados tampoco llegamos a fin de mes, por lo que creo que las familias vivalavirgen lo de los gastos de verano aplazados con las tarjetas y la vuelta al cole lo tienen resuelto. Cinco millones de coches en la carretera, más trenes y más aviones. No le daré más vueltas a la rueda; trataré de encontrar un usurero que me patrocine las vacaciones de agosto y ya amanecerá algún día. Gracias.

miércoles, 12 de agosto de 2026

"El Pueblo de Patricia" se engalana.

"El Pueblo de Patricia" se engalana y, si tenían que llegar las fiestas de agosto, llegaron. Ruido y Cristo yacente. Pero este año no me cogerán distraído, ¡ah!, ¡no! Los vecinos pasarán una semana sin mí. O más, si me encuentro a gusto. (No diría yo que alguna pagaría para que no volviese. Rencores de otros tiempos y otra vida, nada de qué preocuparse). Contraté en una firma un curso de escritores sonados que enseñan a escribir en un monasterio. Me dedicarán tiempo y yo pondré de mi parte: ¡aprenderé a escribir! Y cuando regrese a de soslayo no me reconocerán. Además, pacté por horas con un cotilla en exclusiva para que me cuente los chismes que circulan por los pórticos del monasterio. Ay, me siento joven, libre, y esclavo del amor. Y si me sobra tiempo, también me adiestraré en repostería monástica. El alcalde contrató una orquesta afamada con gogós (que no se respire miseria). Por cierto, mi esposa no va, mi esposa se queda; a ella no le mortifica el ruido y le chiflan las fiestas, no se pierde un sarao. Perdón, la firma me acaba de llamar para cancelar la reserva. ¿Y ahora? Gracias.

sábado, 8 de agosto de 2026

Alma discreta.

"Las almas que son discretas hacen lo mismo que las violetas".

Era tarde, tal vez viernes, no sé (uno anda ya con sus pasos de aquella manera...), cuando, aprovechando que la lluvia me daba una tregua, tomé la noche por aliada y decidí hacer camino al andar. Por la calle mojada, por ese sendero resbaladizo que improvisan los carros y carretas, me adentré en Les Seniaes y allí la encontré: era joven, desgarbada y flaca, con ojeras que le presumían días sin dormir y hacían el mismo efecto a la vista que sus andrajosas ropas, y una mirada tan perdida en sí misma como nunca la pudo tener alguien en su sano juicio. Al verla, tuve el impulso de ayudarla: calada hasta los huesos, desprotegida y con una flor en las manos. Pero su aspecto... a pesar de creer que ni siquiera tuviera fuerzas para hacerme daño, me intimidó. Así pues, con su imagen grabada en mi mente, retomé mi camino. Después de un trayecto, pensé que no había hecho bien en irme sin interesarme por ella y consideré la manera de hacer algo para ayudarla; entonces volví por mis pasos, y allí seguía con su flor en la mano: nada se me ocurrió para ofrecerle, solo le pregunté si necesitaba ayuda y no me contestó, ni siquiera me miró, así que me fui pensando que, si Dios quiere, le ofrezca la ayuda que yo no supe darle. Con el remordimiento lastimándome, y en la noche más desvelada, comencé a escribir sobre aquella extraña joven que tanto me impactó. Y en ese instante, aún sin tener claro cómo empezar, me aferré a su imagen con la flor en las manos y pensé si no estaría en el lugar equivocado, si esta no fuera su realidad. Si no, sería una de esa gente desordenada que tanto ofende al paisaje y solo se las puede ver amparadas en la noche. Una joven solitaria y triste. Joder, dona, lo siento por ella, y más por no saber cómo ayudarla. Pero dándole vueltas a su aspecto, creo que no era azahar la flor que tenía en las manos. La flor que llevaba era una violeta. Qué raro, en Les Seniaes, el paraíso donde reina el azahar y con una violeta en las manos...

Las violetas no son flores de escaparate; necesitan tiempo y la certeza de que quien las mire sepa apreciar su belleza para mostrar su propia naturaleza. Las violetas no se entregan a cualquiera que pase de soslayo y no sea capaz de ver más allá de lo que ven sus ojos. Las violetas son flores humildes. Pero aquella joven desgarbada y flaca no se me va de la cabeza... Me faltó tiempo para ver más que su imagen; indudablemente, no me di la oportunidad para ver su alma discreta. Gracias.

martes, 4 de agosto de 2026

En el Facebook de mi esposa.

El pueblo está patas arriba y el país, allá le va. Así no hay quien escriba al amor. Entonces entré por entrar en el Facebook de mi esposa y encontré a una conocida de mi esposa celebrando su propio natalicio. Y al hacerlo, y a pesar de la ofrenda procaz y el auto homenaje vergonzoso (o quizá por ello), me fue imposible no pensar en la ingratitud que acompañó siempre a quien se atrevió a soñar un pueblo cuando ni los sueños de pueblo existían. Hablo, para no llamar a engaño, de "la que no debe ser nombrada". Y qué lástima. José Martí, en Montecristi, dijo al invicto generalísimo Máximo Gómez Báez (de la villa de Baní) que para invitarlo a luchar por la liberación de Cuba, no tenía más remuneración para ofrecerle "que el placer del sacrificio y la ingratitud probable de los hombres". José Martí, por la política y por ser poeta, lo sabía. Y ahora me encuentro en Facebook con una escritora aventajada de la "IA", que amó las diferencias con determinación y responsabilidad. Sí, dije amó, porque nada llega lejos sin ser esa clase de amor profundo y desinteresado. El amor combate limpio porque no busca lo suyo, busca lo nuestro sin cobardías. (La reina del fariseísmo vende la muerte en subasta pública... Dio en loco). Gracias.

sábado, 1 de agosto de 2026

Un día al azahar y una rosa.

Necesariamente acepto la realidad de los hechos y miro al frente, pero no volveré a escribir un día al azahar y una rosa. Esa realidad inspira un día de oración por los difuntos. Qué bueno que se pierda en la memoria lo que fue, ahora que ha muerto. Quien cree en la eternidad, su alma vive y recordarla es tener presente sus valores humanos... ¿Bondad? ¿Compañerismo? Me cuentan que reside en el cementerio al haber renunciado a vivir el amor sincero. Recordarla sería esbozar el amor de un día. Es pasado, su alma navega en el purgatorio y sus cenizas en el cementerio. Un día al azahar y una rosa no recordará la realidad impuesta. Al correr el tiempo, son múltiples los paradigmas que han evidenciado la particular capacidad que tiene la gente para olvidar promesas de amor. Hay actores que exhiben su virtud con base en conductas escasas de dignidad. Otros se abren paso con acciones para llegar a destinos de vida inconclusas. Como buen conocedor de la filosofía budista, de las grandes aportaciones del budismo a la vida, es poder conocer la mente a través de la meditación. Ejemplo: Si echamos una cucharada de sal en un vaso de agua, el agua se vuelve salada. Pero si echamos la misma cantidad de sal en un embalse, se disuelve y no se percibe. Eso mismo ocurrió con su memoria. Cuando la mente es pequeña, cualquier emoción negativa nos destroza. Al contrario, si la mente es grande, aun cuando surjan realidades sotretas no nos van a afectar. Un de soslayo herido de corazón aconseja auxiliar a los que sufren para abrir la mente. Una mente cerrada todo lo ve a través de miradas desordenadas, es la mente con la que vio a los demás, también a la vida como una permanente batalla en la cual hay que estar a la defensiva. Fue víctima de sí misma. Todo está en la mente, encontrarlo, es descubrir el poder de transformarnos. Pero en ese nuevo amanecer ni ella ni yo estaremos.... (Elevemos una plegaria al Señor Padre y al Hijo, y amén). Gracias.