Si alguien conoce a una mujer de dulce voz pregúntenle cómo le va... Ayer hablé con ella, se lo podía haber preguntado yo, pero solo me dejó escuchar, ella lo habló todo. Bah, eso no importa, importa ella y su dulce voz, modelo para mantener una agradable conversación. No la conozco y la imagino dulce como su voz, amable con la gente y empática con quien sufre en el alma pena. Tal vez es mucho imaginar, incluso para mí. Si alguien la conoce, o ve a una mujer que reúna estas esencias sin dejar de ser mujer, quiero decir que pudiera ser musa de la poesía y no mujer. La imagino acelerada, corriendo en busca de un porvenir que no acaba de llegar. Llegarán tiempos mejores, y eso no es mucho imaginar, lo sé de fijo. Si alguien sabe de ella, sea lo que sea, al margen de equivocarme... -a veces pagaría por equivocarme- no, con ella no me equivoco. En los años altos de la vida encontrar a una persona que te trasmita tanto, y todo bueno, se agradece de verdad. Si alguien la ve o sabe acerca de ella díganle que no siempre se pierde, que de cuando en vez también se gana... hablo de ganar al fútbol. Sí, "sé más por lo que callo que por lo que digo". Todo lo que dije es cierto, además, sé, y lo sé por boca de Patricia, que va al fútbol con su hijo Alex... Se llama Elsa. Y Alex juega al fútbol con Ian. También sé, y no es un chisme de lavadero municipal, que Elsa y Patricia son más populares en la grada por sus gritos como estrategia de ánimo para sus hijos, que sus hijos en el campo, y eso no es poco, ya que sus hijos en el fútbol tienen un gran futuro. ("Gracias, Elsa... De nada, hago mi trabajo").
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