Para Aristóteles como Freud, la catarsis apela a la "purificación ritual de personas o cosas afectadas de alguna impureza". Lo que transfiere es el método a través del cual el individuo libera miedos o frustraciones que lleva reprimidos dentro de sí, pero, al hacerlo, igualmente experimenta una sensación muy gratificante, porque rompe una dinámica que condiciona sus actuaciones ordinarias y le afecta, anímica y físicamente, a través de la somatización, irritabilidad, anhedonia, y en ese plan de no sentir placer, ni de lograr que alguien te quiera. Qué triste y mal explicado. Entonces sales a las redes en busca de la mejor amistad que recuerdas haber tenido y sí, una has tenido, la recuerdas y te sientes muy agradecida. Amistad: "afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato", según la RAE. Lo que a cualquiera le llevaría a pensar que si con una amistad te conformas, no es tanto. Quizá te sirva como catarsis saber que un amigo, una amiga, es un grado superior. Y una pregunta lleva otra: ¿Nunca has tenido un amigo, una amiga, un compañero, una mascota, alguien en quien poder confiar? Ya no importa, te has tenido a ti, toda tú y el espejo, espejito mágico. Gracias.
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