martes, 31 de diciembre de 2024
Permita, Dios.
lunes, 30 de diciembre de 2024
Mañana aún será 2024.
Al inicio de un nuevo año me permito hacer balance del anterior procurando recordar de manera positiva lo ocurrido y cerrar el año congraciado con nuevos amaneceres. Apenas despierto y ya siento volar mi ánimo por el camino de la revolución con nuevos propósitos que nunca me preocupo de cumplir, aunque algunos ya son un auténtico clásico de la obstinación de Año Nuevo. Pienso que tengo que dejarme de pamplinas y hacer algo bueno por los demás. Pues entonces solo hay un camino: presentarme a las próximas elecciones, ganarlas y otro más a vivir del cuento. (-¿Tú en política? -Vaya, amaneció, sí, quiero hacer algo bueno por la gente. Además, ahora que asomas, si entro en política podrías recobrar la salud mental. Sí, no, qué va: seguirías sin aguantarme la mirada. Tú, desde el poder que te dieron las urnas y en la sombra, y tu sicario intimidando a una mujer... Don Quijote nos enseñó a mirar a las mujeres con los ojos de alma). Ay, me sobran años para desde el púlpito tocar, siquiera, lo que defendí toda mi vida: la ética en la función pública. Joder, dona, con la luz del alba me doy cuenta de que he sucumbido a una desmedida autoestima. En medio de este frío e irónico invierno pienso que no sé. En fin, mañana aún será 2024 y tendré que volver a la rutina de un de soslayo lunático con múltiples identidades. (¿Para cuándo la alegría del cuerpo, Señor Padre? El 2025 que me espera lo imagino lleno del espíritu de Dios con el sacrificio que aporta). Gracias.
domingo, 29 de diciembre de 2024
A tres días del nuevo año.
Para despedir 2024 lo tengo preparado de manera precisa, como persona precavida que organiza las grandes despedidas. A eso de las diez de la noche me sentaré a la mesa y escucharé música a todo volumen, lo más escandalosamente posible para ir entonando el cuerpo y luego me daré a la bebida, beberé hasta perder la conciencia para olvidar lo malo del año: las corruptelas políticas que se hunden en el fango de las conductas, los silencios de los monseñores que lamentaría el Señor Padre, pues no creo que esté al corriente de la impunidad de quienes representan su iglesia. La lentitud de la crisis con sus días y las miserables incoherencias que impiden a la mayoría de la sociedad tener lo elemental para vivir dignamente. Y los peores empresarios amigos de Rajoy. Y los usureros. Y la gasolina y la electricidad y la cesta de la compra. También lloraré de impotencia porque como cada año se encuentran en distintas partes del mundo (casi siempre las mismas) guerras que conducen pueblos sin esperanza al exterminio. Por las enfermedades sin vacuna, por el hambre que mata, por los abusos de poder, la explotación, la violencia de género, por tanta injusticia que existe en el mundo y sus horrorosas consecuencias. A tres días del nuevo año, a uno solo le apetece beber y perder la conciencia para intentar, simplemente, olvidarse de 2024.
Aclaración a lo de arriba: Lo de arriba es cierto, pero si dudan hagan memoria, repasen la hemeroteca y comprobarán cómo avanza por el mundo una sociedad indiferente con sus descuidos del brazo. Realicen el ejercicio y griten su verdad al viento para que se enteren los creyentes anegados en llanto y los agnósticos con Marx. Para que se enteren los políticos sin prisa, capitalistas sin miramiento y ladrones de guante blanco. Para que se enteren en la Moncloa, en el Congreso y en el Senado. Para que se enteren los testaferros de la ojeriza. Que se enteren todos, joder. En fin, que con la llegada del Nuevo Año y un manojo de esperanzas la salud no nos dé la espalda. Por un año 2025 de logros y grandes momentos compartidos. Gracias.
sábado, 28 de diciembre de 2024
Para santos, los inocentes.
El año finaliza y la reflexión surge inevitable acompañada de una pregunta: ¿Cómo se ve el país ahora que el 24 es historia y el 25 aparece con sueños de ensueño? Hay sospechas crueles de país fallido. Hoy, 28 de diciembre, hablemos de lo peor para que el próximo año podamos hablar de lo mejor. Y comenzaremos citando ausencias, horrores, fracasos. Por suerte mi suegra no vino, pero me envió un deseo de Fin de Año: un candil para buscar en medio de la triste ética que vive el país una militancia ciudadana solidaria. Lo peor del amor es cuando muere. Peor que el desamor fue ver cómo destrozamos el orden social indispensable para vivir en sociedad. El chantaje crece, la discriminación avanza, la delincuencia se adueña de todo y la violencia de género es un crimen ininterrumpido. "48 Mujeres Eternas". Este país ha perdido el principio de autoridad que es la antesala infeliz del caos. Las derechas no se serenan y siguen sin aceptar el resultado de las urnas. El pueblo ya no es soberano, tal vez ni el rey lo sea. Entonces más que conceptualizar, demos ejemplo que es mejor y más didáctico: volvamos a la escuela empezando por los ejemplos para que este país no se convierta en un averno. Escribo y pienso en el Pueblo de Patricia porque me duele especialmente, pero este complot es nacional. Lo peor de 2024 que acaba con excelentes cuentas de resultados de las grandes empresas -incluyo los usureros- a la vez que sin pudor ni decencia escatimaron los salarios de los que siempre pierden al no querer acordar los empresarios con los sindicatos y el gobierno, ha sido la pérdida de la fe en el futuro del país y en los demás, y el amor entre nosotros. Cuando menos, deseémonos una feliz entrada de año. Gracias.
viernes, 27 de diciembre de 2024
Asume las consecuencias y amén.
Qué quieres que te diga: no te veo bien. Nada gano con mentir, ni pierdo, me es indiferente cómo te vaya la posteridad. Sus asuntos inaplazables que hiciste tuyos sin pensar lo que hacías ni donde te metías, culpables (a pesar de que llegaron a tus oídos datos de suma gravedad). Las cosas por aquel entonces no estaban bien; las cosas nunca estuvieron bien. Te advertí de lo que ocurría, recuerda, y no me creíste, creíste a todos menos a mí por ser de parte de padre, incluyo al más listo de la clase cuando te aseguró que te saldría a "coste cero", un regalo para cuadrar las cuentas. ¿Qué cuentas? No te desesperes si piensas que Dios nuestro Señor te acerca a tu tenebroso destino de puertas cerradas, te puedo asegurar que una de esas puertas en un momento súbito y efímero se abrirá porque es el acceso a la reconciliación. No, no te veo bien, pero no por la calle, por la calle no te veo ni bien ni mal, sencillamente no te veo. Te veo mal en las redes, y en tu despacho te presiento a grito herido. No estás en este mundo, desde luego estás ido. Tal vez, y no quiero darte ideas, si llevas (nunca es tarde) a "la que no debe ser nombrada" a la fiscalía y si quiere que entre un mar en Les Seniaes o se suicide la falsedad en las cuentas por estar ocho años de vacaciones tomando el sol vuelta y vuelta en la playa. (Asume las consecuencias y amén). Gracias.
jueves, 26 de diciembre de 2024
El Papa y el Rey.
Ante la inminente llegada del Nuevo Año, el Papa pide solidaridad para superar las crisis, y el Rey tirar del carro en la misma dirección. Lo que no aparece en ningún párrafo de sus discursos es lo que tiene que ver con el desasosiego de las familias.
El comentario de hoy es una redundancia (de soslayo se vuelve a repetir, a rizar el rizo cruel de lo planteando tantas veces) para... Disculpen el enfado y la furia, pero en la política, como en el amor, no basta con vencer en la batalla, hay que ocupar la plaza y pasar cuanto antes de las palabras a los hechos, que para buenos deseos de Año Nuevo cada cual ya se arregla. Una sociedad sin justicia y sin pan vive con miedo esperando el porvenir que nunca llega. A la sociedad le horroriza pensar en la crisis financiera. Las crisis que sufre este país es el terror que nunca muere. Se describe el terror como un sentimiento de temor o aprensión hacia algo o alguien; unos temen la enfermedad, la soledad o el olvido que no encuentra camino, otros el cambio climático: la dana, mi niña... mi niña... Y uno de quien mañana hablaré a su propia sombra. De tal modo que todos estamos llenos de temores. Las familias no llegan a fin de mes y temen por su futuro, pero no de la forma que ha empezado a minar su ánimo. Uno cambiaría el debido respeto al Papa y al Rey, incluso a ellos mismos los cambiaría por justicia y pan. Esta realidad no es una calumnia, hay que vivirla para saber de qué hablamos. Ellos no saben por más que digan. Gracias.
miércoles, 25 de diciembre de 2024
Hoy, 25 de diciembre.
Hoy, 25 de diciembre, muchos conmemoran la natividad del Mesías quien, según la tradición judeo-cristiana, vino al mundo del vientre de María por obra y gracia del Espíritu Santo. Desde hace más de dos mil años se habla de que Jesús el Cristo regresará a la tierra para redimir a la humanidad de sus pecados. Volverá otra vez a la tierra que dejó con menos población y pecados. A la humanidad le faltó tiempo para alejarse de su evangelio y abrazar al diablo. Por eso el verbo se hizo carne.
Ahora más que nunca la humanidad necesita de ÉL, de su gloria para depurar responsabilidades en este mundo de lacras, de vendidos que violentan y esclavizan. Porque ahora que unos cuantos han hecho de la vida una crisis total ultrajando la dignidad que supone la derrota del pueblo, debemos reclamar su retorno inmediato para que nos salve de tanta crueldad y violencia. Que venga urgente porque en la Tierra hay abusos de toda índole: guerras, hambre. Necesitamos que nos enseñe la diferencia que existe entre la verdad y la mentira, entre el bien y el mal, y castigue al culpable y absuelva al inocente. Que regrese antes que los políticos y los corruptos (maldita redundancia), acaben con la humana humanidad que aún nos queda. Que retorne antes que los intereses de los poderosos hagan imposible la convivencia en la Tierra. Antes, en fin, que la santa poesía silente muera. Pero eso sí, que no aparezca con otro Diluvio Universal para salvar solamente a los elegidos. Gracias.
martes, 24 de diciembre de 2024
Imagina.
"... y cuando sanó su cuerpo, yo sané su mente y con una inyección de poesía en vena su corazón latió enamorado". Era mi deseo. De momento: "la dama que no debe ser nombrada". Lo demás, en dos palabras: "por volver". Y no sucederá porque además de estúpida es masoquista. Aclaro, con el perdón, para no llevar a engaño, que sentí verdadero amor por ella, antes de que hiciera de mi vida una venganza, y de mi familia un roto irreparable. La familia. Ahora solamente me apetece dormir.
Hoy, Les Seniaes lucen atribuladas y eso no es bueno si uno siente el desánimo. La incertidumbre es de las cosas que peor lleva el ser humano. Estoy seguro que la vida termina con la muerte física, sin absoluta duda, y como muchos, digo que vivir en el corazón de una dama de la poesía es alcanzar la plenitud de la inmortalidad, que para nosotros, los mortales, es más importante que la sorda existencia en la posteridad. Para mí, mi fe religiosa, todo yo, pertenecía a "la dama que no debe ser nombrada". Nostalgia. Me viene a la mente "Imagine" de John Lennon: "Imagina que no existe el Cielo/ es fácil si lo intentas/ sin infierno debajo nuestro/ arriba nuestro, solo el cielo./ Imagina a la gente/ viviendo el hoy./ Imagina que no hay países/ no es difícil de imaginar/ nadie por quien matar o morir/ ni tampoco religión/ imagina a toda la gente/ viviendo la vida en paz...".
Lo malo no avisa, así la vida. Nadie ni nada es eterno y, por tanto, vivimos de adiós en despedida. Hay personas que se van y dejan huellas imborrables. También, aunque no se vayan, hay personas que no regresan. Las distancias son lejanas y las discusiones absurdas. Hay personas que no se dejan convencer, aun sabiendo que el amor ya las indultó. (Enero es un mes de renovadas esperanzas, también de rebajas. A pesar de que en la calle siguen las dudas generando problemas). Gracias.
Carmen.
Le escribo a Carmen, mi esposa, una mujer verdadera como el pan, independiente como un pez, soñada como una noche de reyes; tan deseada por mí como el sol lo es del alba. En fin, ahora que no es noticia mi dependencia, que ha salido a la luz la imposibilidad que tengo de vivir sin ella; ahora que sé hasta dónde llega la deformación de mi vida si no está cerca de mí, he de confesar que hace demasiado tiempo que no le regalo una orquídea, su flor preferida. Pero nunca es tarde. Amor.
Carmen.
En sus ojos descansa la belleza,
la pasión de enamorada,
el amor de madre,
pero con un dulce misterio
porque es más.
Ella es más.
Ella es el orden, la sabiduría encuadernada en piel con estampados de oro.
Ella es la voz, el rumor armonioso que da vida.
Ella es poesía y yo solo la necesito para vivir y sentirme vivo,
el aire, y todo lo demás
Sin más datos es todo para mí, mi universo,
en resumen, lo que ven mis ojos:
Carmen, la mujer que amo.
En de soslayo. Martes, 24 de diciembre de un cumpleaños feliz.
lunes, 23 de diciembre de 2024
Casi casi feliz.
Lo que en realidad somos aparece cuando un serio incidente nos pone a prueba, y así como la sombra revela nuestro perfil, nuestra actitud, ante tal incidente, manifiesta quienes somos. La realidad nos sorprende y a veces sale a la luz en busca de nuestro verdadero yo, quizá lo nunca imaginable. Casi casi feliz, andaba esta mañana ahora que los años me deja mirar de frente a quienes andan tras el interés de los porcientos, el vulgar cambio de chaqueta que convierte el escenario político en una réplica penosa de tanto tienes tanto vales, y para mayor tristeza, todo se compra y se vende; joder, dona, a saber dónde nos fuimos metiendo con el orgullo herido y los contrarios vencidos, y todo agravado por la ausencia de principios y valores. ¿Acaso un güelu no puede ser feliz al completo? Lo tengo escrito por ahí atrás: estoy harto de tener razón y perder (aunque desde ayer sospecho que me estoy entrenando para ganar... tal vez sea un pálpito, o el Karma, ay, no sé). Desigual nuestra democracia se sigue deteriorando porque los ilustres agitan el curso de sus intereses, cada vez con menos ideas y mayores ofertas, de modo que son lo que dan de sí: nada. ¡Y nada no se queja de cobrar sin merecerlo!. (Borges temía a los espejos de la misma forma que quien mira al pasado buscando una respuesta sobre el futuro, y vive alejado del presente). Gracias.
domingo, 22 de diciembre de 2024
Por diciembre seamos humildes.
Porque estamos negados a entender que cuando perdemos nos estamos entrenando para ganar, en este país llevamos mal las derrotas. La derrota es el circunloquio para alcanzar la victoria sin perder la humildad. Lo dicho hasta aquí, tiene que ver, no solo con la política o los negocios, también con el amor. El que pierde un amor a veces no sabe lo que gana, pues al final se encuentra a sí mismo. Francisco Umbral escribió: "de tanto perderte me gané, de tanto buscarte me encontré". La derrota descalabra la psique del arrogante, pero no la de su consejero espiritual (pura soberbia). "Hay que saber que no existe país sobre la tierra donde el amor no haya convertido a los amantes en poetas". (Voltaire). Las ausencias se hacen presentes en diciembre, por eso es natural que nos venga a visitar la nostalgia. Por diciembre seamos humildes. Al fin, todos venimos del polvo y nos iremos con el viento del camino. Escuchen: no se den la mano si no quieren, pero rían, es Navidad. (Entre tanta desconfianza y carencia intelectual estamos obligados a sobrevivir en este museo del absurdo en cualquier parte). Gracias.
sábado, 21 de diciembre de 2024
Qué pronto llegó el invierno.
Si soy lo que tengo y si lo que tengo se pierde: ¿Quién soy? Nadie, sin un testimonio frustrado, contradictorio, patético. Una falsa manera de vivir. De forma constante tengo miedo al cambio climático, al libertinaje, a la enfermedad, a la pobreza, a la evolución, a lo desconocido. Por ello estoy en estado de alerta y sufro una hiperestesia crónica en relación, no solo con la pérdida de control mental, sino con cualquier otra pérdida, y me vuelvo desconfiado e impulsado a tener más y estar mejor protegido. Al final, todos y todas (el listo y tú) reconoceremos que esos miedos y preocupaciones se estructuraron alrededor de propiedades usufructuarias y no logramos ni de lejos ser "nosotros mismos". ¡Eh, no es cierto que paso el día urdiendo escabrosas teorías revolucionarias!. Ni tengo el mal aliento de los intelectuales que piensan que el amor se resuelve con el teorema de Pitágoras. Es más, por eso voy más allá: después de respirar hondo y meditar durante años, estoy convencido de que soy un tipo necio más o menos necesario para espabilar la modorra de los desatentos con sus promesas electorales o los que creen que se llevarán los votos y los bitcoines a la tumba. (Llegó el invierno en el peor momento posible). Gracias.
viernes, 20 de diciembre de 2024
Frente a la muerte.
Suele pasar en personas con el conocimiento minuciosamente claro. Personas que obran lo correcto, pero que, de cuando en vez, y quizás a sabiendas, toman el camino incorrecto y lo justifican con disculpas de viernes de mercado: son personas retorcidas en todas sus formas. Uno advierte que cuando exageramos en algo que tenemos en frente, generalmente, lo que buscamos es amortiguar el golpe emocional de lo que, sin lugar a dudas, tarde o temprano, nos tendremos que enfrentar. Y nos anestesiamos porque de momento no nos alcanza la madurez, la motivación o la fuerza con el valor preciso para tal fin. No somos personas, ni buenas ni malas, somos mala gente; sí, hipotéticamente. No, no somos personas. Humanamente no nos merecemos. Joder, dona, soltar la autosuficiencia, deponer la venganza, dejar dormir la mezquindad. O no. Yacer en ti, eso quiero. Desde Les Seniaes te propuse un trato: mírame bien y te miraré mejor, y estaré a la altura de todas tus locuras. El silencio que espera el momento para proceder por cobardía es despreciable. Y aparece el consejo de un güelu: el tiempo que nos queda por vivir, comencemos a vivirlo para siempre. (Frente a la muerte, ay, solo importan los recuerdos). Gracias.
jueves, 19 de diciembre de 2024
Un observador incansable.
Un observador incansable de los tiempos que vivimos está convencido que para poner de acuerdo a tres políticos hay que matar a dos. Hay que joderse. Lo diga un observador incansable o la mismísima vecina chismosa cuando nos encontramos de buena mañana barriendo la calle y me pone al día, estoy completamente de acuerdo. Se llevan a matar. Son una banda de mafiosos (no ni ná). Marx, Karl Marx, padre del socialismo decía que "nada hay en la tierra y sus alrededores superior al hombre mismo". También aseguraba que "el único creador que el socialismo reconoce es el hombre que con su trabajo crea un mundo nuevo, modifica la naturaleza y se modifica a sí mismo". Lo que nos remite a nuestros partidos de izquierdas que infiltrados en la noche de los porcientos desaparecieron por alguna extraña razón, se entregaron sin rubor en los brazos del capitalismo y fruto de esa impropia fusión, ni la vecindad del Pueblo de Patricia tan sumisa y tan de izquierdas los apoyaría, solo a VOX, llegado el asunto a las próximas elecciones, lo que me lleva a pensar que no habrá supervivientes, por más que un observador incansable confíe que al menos uno vivirá para contarlo. (Que Dios o Marx, Karl Marx, nos ampare). Gracias.
miércoles, 18 de diciembre de 2024
Flor de María.
martes, 17 de diciembre de 2024
Lo ricos también lloran, pero menos.
"Hay una lucha de clases y es la mía, la de los ricos, la que está haciendo esa lucha, y la vamos ganando". (Warren Buffett).
Pedí cita presencial para la médica de familia por un grano que me salió en el culo y no hay cita presencial ni telefónica, ni médica de familia. Ni psiquiatras ni neurólogos (tengo pruebas). Las agendas están cerradas por Navidad. Abiertas están las urgencias, pero un grano en el culo, como solamente me da por ahí a mí, no es urgente. Urgente es una pandemia. La falta de sanitarios en el Sistema Nacional de Salud es la peor y más prolongada pobreza de nuestra historia. Y para mayor dolor, propicia enfermedades crónicas. Y más suicidas. Más desquiciados. Más maldiciones. Más desesperación. Incluso ha hecho fracasar la confianza y encumbrando la ansiedad en medio de un trance crítico. Ha enviado a la miseria a los que no pueden pagarse un seguro médico privado. Por eso, vencer el déficit de personal sanitario es renovar la esperanza de llegar a viejos algún día. Liberarnos de la odiosa tiranía capitalista y valorar a las personas por sus cualidades personales y aportaciones a la sociedad. Oremos para que los politicastros en vez de insultarse e insultarnos solucionen nuestras necesidades. Gracias.
lunes, 16 de diciembre de 2024
Confía en mí.
Me pregunto por qué tanto esperar a cumplir una promesa: "confía en mí, no te defraudaré". Nunca te interesó la política, te interesa mejorar la vida de la gente. Créeme, nunca conseguirás mejorar la vida de la gente porque no te interesa la política. La terquedad conocida como un proceso que se repite indefinidamente. Imagino que ya te estarás dando cuenta que eres tu mayor decepción, pero, si no, síguele el juego al que más sabe de la clase y llegarás dónde nunca fue tu intención llegar. Él pasa de ti, solo busca alimentar su ego, como "la que no debe ser nombrada", recuerda. ¿Y qué harás en adelante? ¿Cómo recuperarás tu credibilidad? Te aconsejaría volver a la escuela y empezar con los ejemplos, pero tú eres el ejemplo a seguir. Pues entonces tienes que cambiar tus modales y si tienes que llevarte bien con quien tú sabes, sea lo que sea llevarse bien, llévate, o apaga y vámonos y el último que cierre la puerta, si aún hay puerta. De momento sigue ahí, la puerta, quiero decir, aunque ya has comprobado que no abre. Te mantienes en equilibrio en el linde de la ambivalencia. La adversidad prueba la fuerza, la escasez de ideas la confianza. ¿Confiarías en mí? No te defraudaría. (Ser perro callejero es un salto reivindicativo a pesar de que haya que cargar con unas cuantas pulgas y de cuando en vez resistir un par de patadas en el culo). Gracias.
domingo, 15 de diciembre de 2024
Perdónate, y serás perdonada.
Vivimos una realidad que evita pedir perdón. Dar otra oportunidad, y volver a empezar. Preferimos la muerte a declararnos culpables. La culpa responsabiliza al vecino de puerta del estropicio, esquiva los hechos, los anestesia, buscando el perdón de otras formas, como si hubiera otras formas de pedir perdón (sin merecerlo). Pero no olvida (ay, el olvido): la que huye de la escena del crimen, la que niega la palabra dada, palabra que ni se atreve a escribir en su diario de lamentos y sollozos de amor doliente. En todo caso, no olvidemos a la culpable ignorando su culpa con la cara de los domingos... -"La culpa de otro es y no mía". -"Vaya, vaya. ¿Qué me dices? Favor con favor se paga y tú me lo vas a pagar". La tontería que hoy me obliga a escribir aparece en de soslayo para decirle a quién hace mal a la familia, y los hijos primero, que le saldría a cuenta aliviar su conciencia. El perdón de no ser un cura: "reza un padrenuestro y al salir echa un euro al cepillo de las limosnas". Aunque nunca llovió que no escapara. En Isaías 41:13: "Porque yo, Jehová, soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha y te dice: no temas, yo te ayudo". (Señora orgullo, libera tu "yo" freudiano y vive cara al bendito amor y la santa poesía). Gracias.
sábado, 14 de diciembre de 2024
El amor es un enigma.
La mejor relación humana tal vez ocurra por casualidad, pero no la traen los Reyes Magos, ni se compra en el mercado de los viernes como una disculpa cualquiera, ni en el blak frade, claro que no. La mejor relación humana es la condición de dos que con el tiempo llegan a quererse. Llegar a quererse es complicado porque cuesta y la vida no está para gastos, además, a veces te piden un precio abusivo, sin embargo, me cuentan que merece la pena pagar lo que te pidan... La mejor relación humana implica al amor, que quiera y querer, y luego, perseverar en las subidas para evitar las caídas y en las bajadas para no rompernos la crisma y vernos obligados a rendirnos. La mejor relación humana es una decisión seria, porque se trata de llegar al encuentro de un parecer diferente al nuestro, cada cual es cada quien, y como tal se comporta, y no queremos que cambie. Queremos que sea quien es. Y entregándose uno al otro, dejarse perder para ganar y viceversa, confianza en uno mismo y tesón antes de saborear las mieles del amor. Se trata de amar las diferencias y ser paciente con las incoherencias. (Y sí, dije con el tiempo llegar a quererse si no se han querido antes de conocerse porque el amor es un enigma). Gracias.
viernes, 13 de diciembre de 2024
Otro milagro para creer.
Emilio, antes de morir, cargó sobre sus hombros palabras de amor penitentes y lloró al borde del acantilado ante el recuerdo que en su memoria custodiaba la melancolía. Se quebró y ardió en la hoguera. Su vida y su muerte. Otro milagro para creer.
Emilio se fugó del olvido sin decir de quién eran los labios que besó. Por eso, si alguien encuentra por ahí, quizás al rocío de la madrugada, a un cuentista de palabra cabecidura que a juzgar por sus comentarios parece ser mensajero del pasado con información fidedigna del futuro, atrápenlo como puedan, sométanlo a procedimiento sumario y enciérrenlo en el manicomio. Este sujeto avieso se ha hecho acreedor de esa condena por repartir esperanza al desespero, neutralizar letargos, disparar con balas cargadas de ilusión y confianza e impulsar el nudismo del alma a personas inocentes con abrazos de autoestima. Juran que lo han visto morir y resucitar al segundo día. Si lo ven, traten de evitar que se escape, es resbaladizo y burlesco.
Así como Jesús el Cristo resucitado vive, todo ser humano tiene derecho a morir, pero si le queda una palabra por decir, una herida de abandono por sanar, una mirada de soslayo por mirar, un beso por besar los labios que besó, resucitar. Gracias.
jueves, 12 de diciembre de 2024
Al segundo día resucitó.
Y ahora quién le cuenta a sus deudos que Emilio le jodió el récord a Jesús el Cristo... Al segundo día resucitó. Dicen que lo vieron preguntar a la máxima autoridad municipal por quién habían doblado las campanas el martes. La autoridad, de verbo sosegado y formas suaves, aunque devoto de la política más rastrera, dijo que acababa de llegar y que iba a lo suyo (que lo mío y lo del resto de la vecindad le importaba un carajo. En la aflicción, los amigos y en la enemistad, la muerte). Y el Emilio más irónico sonrió: quien lo trata sabe que no pregunta sin conocer la respuesta. No piensa enojar a nadie, al menos hasta que nadie baje del árbol. De quién le jodió el récord a Jesús el Cristo se hablará mucho en los chigres. Emilio no se dejaba ver demasiado, dedicaba sus horas a su impagable soledad. Emilio era hijo de un sueño y sí, era y es un hombre bueno, y a pesar de su innegable capacidad para la autodestrucción, no tuvo intención de morir, o si la tuvo fue porque sabía que iba a resucitar. Emilio vuelve a escribir el día en de soslayo como un quijote sin mancha. Irrealidad virtual. Fantasmagórico y real. Santa Poesía. (Esa muerte que lo liberó de la santurronería y la doblez de algunos y lo devolvió a la vida por amor). Gracias.
miércoles, 11 de diciembre de 2024
Declaración Universal de los Derechos Humanos.
"La razón no puede prosperar sin esperanza, ni la esperanza expresarse sin razón". (Ernest Bloch).
Esta axiomática reflexión nos recuerda que en la vida la esperanza a través del ejercicio de la crítica es necesaria. Nunca es tarde para defender los Derechos Humanos. También nos recuerda la obligación de todos y todas de deslindar las fronteras de la razón. La razón, aun siendo testigo de vista (junto al resto de la humanidad) de una existencia dudosa no da derecho a prejuzgar. Aunque haya habido un tiempo en la vida de uno que todo iba cuesta abajo... (¡alto ahí, da la vuelta estúpido!). En el aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos debemos poner el acento en uno de esos derechos: El Derecho a la Vida. Con intereses espurios nos envían a la guerra. Hablo de vivir en paz y de comer hoy y mañana. La Tierra tiene alimentos suficientes para alimentar a sus habitantes. Los seres humanos tenemos el deber de ser solidarios. Estamos ante una lógica de pata de banco. Lo material por absurdo que sea. Y ese bien tan necesario: lo superfluo. El bien necesario es la familia, y la familia somos todos: El pueblo. Debemos dejarnos contagiar por el optimismo y sentirnos positivos ante el futuro. Con esa actitud pretende hoy, de soslayo, aportar al día de ayer que declaramos universales los Derechos Humanos, tomar prestada la idea de la dama que no me deja ir relativa a posiciones que provocan incertidumbres y cómo prevenirlas: "Nos marcamos metas imposibles. Cuando las metas son tan personales que no esbozan un gesto de humanidad, llegan a ser tan ambiguas como irrealizables. Lo humano identifica metas concretas y urde un plan de acción para alcanzarlas". Las metas posibles no tienen que ver con el interés, sino con la fraternidad. Por la defensa de los Derechos Humanos. Gracias.
martes, 10 de diciembre de 2024
Emilio.
Alguna reflexión se debiera extraer de esta muerte, y sobre todo de esa vida. Un hombre bueno ha muerto. Paz a los restos.
Se llamaba Emilio y hoy ha muerto. O se puede decir que quien ha muerto ha sido la esperanza que agonizaba desde hace tiempo. A su manera hizo de las derrotas un monumento a la vida sin líderes ni banderas. Amó a su familia. Declaró Santa la Poesía, denunció descuidos de la María desde un perturbador de soslayo e hizo suyo el dolor ajeno. Llevaba tiempo metido en una fea paranoia: un día pa´lante, dos pa´trás, pero siempre por un camino cercano al paraíso donde todo comenzó hace ahora mil años: Les Seniaes. Emilio fue un hombre probo y no ahorró esfuerzos en favorecer a su colindancia, sin embargo, en vez de echar al enajenado de su cabeza lo dio a conocer con naturalidad (debilidad, tal vez) que pagó con aislamiento y dejadez. Ese fue su error, esa su tragedia. Si un minuto de silencio por su alma reparara su jaula de locos como se repara la muerte en el cementerio. Si un minuto de silencio por cada mirada de soslayo, cada instante, cada lágrima, cada pueblo. Si un minuto de silencio honrara su voluntad sin importar su origen ni el dolor que imponen los adioses, el discrimen detestable y los nauseabundos prejuicios. Si un minuto de silencio recompensara su inconsciencia. Si un Emilio inquebrantable en toda palabra dada. Si un Emilio a pecho descubierto se explayara. Si un Emilio se viera agonizar en sus sueños. No hace mucho, quizá buscando acomodo para sus huesos recaló en el Camposanto: "prohibido caminar mirando a las estrellas", "prohibido saborear las mieles de otros labios", "prohibido emborracharse y abrazado a una farola canturrear Asturias Patria Querida", "prohibido escribir entrelíneas al bendito amor". Recaló en el Camposanto y a poco se queda, pero a la María gracias, en un descuido pecó. Y al pecar recordó cosas olvidadas que son indispensables en el equipaje de la vida. Y recordó que poder es querer. Y recordó la alegría perenne y la confianza de quien no se rinde en cualquier circunstancia. Y recordó el canto de la auténtica verdad. Y recordó las razones por las que el amigo camarada da la vida en defensa de una causa. Y recordó que amó a su patria con el orgullo inflexible para sentirla en lo profundo del corazón. Y recordó que hay que vivir compartiendo el día, puesto que, la muerte burlona y dulce nos acompaña en todas las acciones que emprendemos. Y recordó, también, que estamos condenados a vivir. Desafortunada paradoja. Emilio era poeta de matapoesía y escribió su muerte y hoy ha muerto (redundante hasta la muerte). A nadie le importa si murió de pena o lo mató su innegable capacidad para la autodestrucción.
En de soslayo. Martes, 10 de diciembre de un cumpleaños feliz.
lunes, 9 de diciembre de 2024
El problema de la Navidad.
El problema de la Navidad no es mi suegra. Ay, mi suegra y los cuñaos... (perdón si pensé en voz alta y me oyeron). No, no es mi suegra y los cuñaos, el problema de la Navidad es tanta cruz signada en el calendario. Necesitados de abrazos vuelve a casa por Navidad (o no, mejor no vuelvas, prefiero esperarte: a veces uno no sabe lo que gana hasta que lo pierde). ¿Qué más tonterías? Entonces ordeno los días con la cruz por orden cronológico: mañana, mi cumpleaños. ¡Felicidades!. En unos días el de mi esposa. Te quiero, amor. En tiempos de manicomio y muerte de tontería tiene poco llegar a viejo... Sigo: con el cumpleaños de mi esposa, precisamente, la noche de ese mismo día: "Hoy es Nochebuena y mañana Navidad". Y, continúa, como los peores culebrones venezolanos, con la Nochevieja y el Año Nuevo, todo pensado y repensado y envuelto en papel de fino regalo. Comer y beber y las doce uvas que no falten. Y en breve llegan los Reyes Magos desde Oriente en busca del Portal de Belén cargados los camellos de regalos para todos y todas con los mejores deseos. ¡Viva la Navidad!. Cómo gusta la escena y el escenario. (No quiero ser irrespetuoso con la tradición festiva: simplemente me asquea la Navidad). Gracias.
domingo, 8 de diciembre de 2024
John Lennon.
Nos hicieron creer que el "gran amor", solo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida solo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía es más agradable. Nos hicieron creer.
Nos hicieron creer en una fórmula llamada "dos en uno": dos personas pensando igual, actuando igual... que era eso lo que funcionaba!. No nos contaron que eso tiene un nombre: anulación. Que solo siendo individuos con personalidad propia podremos tener una relación saludable. Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que solo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. Ah, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto: cada uno lo va a tener que descubrir solito. Y entonces, cuando estés "enamorado de ti mismo" podrás ser feliz y te enamorarás de alguien. Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor aunque la violencia se practica a plena luz del día. Autor, John Lennon, poeta, falleció el 8 de diciembre de 1980.
sábado, 7 de diciembre de 2024
Militancia agnóstica.
A pesar de que me he declarado agnóstico, no he conseguido deshacerme de las angustiosas celebraciones navideñas que, como cada año, me llevan al borde del colapso. Conste que hoy en día una declaración de agnosticismo es un derecho que la mayoría respeta. Atención: cuando se inicia una conversación en mi presencia y deriva hacia lo religioso me voy haciendo un elocuente silencio de militante agnóstico, y la gente lo entiende, o quizá no sabían de mí y ya van sabiendo (dense prisa porque no les daré más pistas). El acoso navideño es de una naturaleza tan implacable que uno se puede enterrar entre las arenas del desierto que aparece el cartero con una postal navideña personalizada con el día de la próxima revisión dental. Y cuidado con los regalos donde "lo que importa es la intención". La repartidera de regalos ha causado más desprecios que el conflicto que mantenía con "la que no debe ser nombrada", según Harry Potter. Nunca supe de qué iba su juego sin normas (entre iguales, sin normas). Las penas y las tristezas, y en particular las ausencias, se agravan en Navidad. En fin, allá cada cual, yo elijo perderme en Les Seniaes. (Quién lleve la farándula teatral estos días que me excluya de la Navidad). Gracias.
viernes, 6 de diciembre de 2024
Campaña de Navidad.
Campaña de Navidad. Diciembre de tirar la casa por la ventana. Lo superfluo, eso tan necesario. Lo carísimo que está todo. Ya llegó, ya está aquí el mes del cuento. Para superarlo, brinde con una copa de cava. Brinde por la paz en la Tierra. Brinde por el jodido arbolito. Brinde por los vivos muertos que vuelven a casa por Navidad. Brinde por los que perdieron el tren hoy y mañana. Brinde por la natividad de Jesús en el Portal. Brinde por el mejor villancico. Brinde por el buen deseo. Brinde por la salud de Papá Noel. Brinde para que Melchor, Gaspar y Baltasar no pierdan la estrella de Belén. Brinde para que a nadie le amargue un dulce. Brinde por el propósito de enmienda. Brinde por Asturias Patria Querida abrazado a una farola. Brinde para qué el próximo año nos permita dejar de ser blanco de aquellos que son verdugos de exclusión, tortura y muerte. ¿Hay alguien ahí? ¿Un psiquiatra, un alcalde? Mateo 7:7-8: "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Pues todo aquel que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá". ("Así estamos consternados y rabiosos", le dice don Mario Benedetti al Che, pero sobre todo aturdido y agobiado anda el pueblo sin saber a qué atenerse). Gracias.
jueves, 5 de diciembre de 2024
Quien no entiende por amor...
Somos muchos los que empezamos a leer el periódico por la página de obituarios. ¿Qué por qué? Recordarán el dicho que de cuando en vez traigo a de soslayo: "si alguien muere, necesariamente alguien tiene que nacer", pues ese dicho pasó a la historia. Ahora la gente no nace, solo muere de pobreza y de enfermedad, de soledad mal llevada, de no llegar a fin de mes, del síndrome de la nevera vacía, de un estado de ánimo depresivo que acarrea melancolía, ansiedad, sentimientos de culpa o desesperanza con ideación de muerte. Digo ideación de muerte y no voy más allá porque alguno no se atreve ni siquiera a intentarlo por miedo a no morir en la ofrenda y quedarse parapléjico en silla de ruedas, por ejemplo, y ser un estorbo para la familia. Y hablando de estorbar: "Un total de 9,4 millones de personas en España, el 19% de la población, está en exclusión social, según FOESSA. (Europa Press). ¿Qué les pareció? Y los dueños de los partidos políticos "y tú más", más corrupción y más insultar la inteligencia de los votantes y de toda la sociedad. Estos politicastros se pasan el día mirando el ombligo de sus miserias. (Pero no se me enfaden ni migren a otro país porque quien no entiende por amor, aprende por dolor). Gracias.
miércoles, 4 de diciembre de 2024
El panteísmo como doctrina.
Antonio Machado dijo: "En cuestiones de cultura y de saber, solo se pierde lo que se guarda; solo se gana lo que se da". Y yo digo que parte de lo que leemos se convierte una práctica de vida sana. Pero leemos poco y las prácticas de vida no son sanas, solidarias, son otra cosa. Los libros se apilan en las librerías y eso es todo. Porque nos ama a morir, a las puertas de la Navidad nos entregamos a la compresión de nuestro Señor Padre celestial y eso también es todo. Se acerca la Navidad y eso para mí sí que es todo, todo y más para con ello. La Navidad sin pensarlo la cambiaría por las Rebajas de Enero. Por lo general, y esto son pareceres míos viéndolo desde fuera, rezamos a la inversa. Lo primero es pedir pan, luego perdón. Dios, ante todo es padre y luego juez. Lo sabemos, también sabemos que hagamos lo que hagamos nos bendecirá. Como padre no sé, yo soy padre y no sé, pero como juez es parte y barre para casa, para los que viven de las apariencias. Joder, dona, llega la Navidad y eso para mí es jodido. Mejor que bla, bla, que todos somos hermanos e hijos de Él, sería, digo, que como sociedad nos preocupáramos por la fracción más vulnerable, las familias que no llegan a final de mes, por ejemplo. Gracias.
martes, 3 de diciembre de 2024
Día Internacional de las Personas con Discapacidad.
Estar y permanecer en la vida también es eso que nadie puede hacer por nosotros. El compromiso que adquirimos cuando nacemos y nos descubrimos, cuestionamiento permanente, que a veces se nos manifiesta como un bajón, un vacío, y otras angustias. Sería estupendo que al nacer nos dieran un lienzo en blanco, con pinturas de colores, con pinceles, con espacio y tiempo, sin prisa para dibujarnos y colorearnos tal como nos sentimos. Que nos dijeran: "dibujaros". Y que todo se pudiera borrar y volver a pintar. A veces nos tiembla el pulso y nos dibujamos distintos. Es el momento de recordar que con esfuerzo podemos borrar aquello que nos perjudica la psique. Tenemos derecho a dibujarnos mil de veces hasta reconocernos en el lienzo. A los que buscan bienestar y no tienen impedimento sus necesidades les dicen cuándo modificar su obra. Diferente y doloroso es pintar o corregir una obra cuando eres discapacitado, y no porque te falte fuerza ni el saber restaurar la obra, es que no corre el aire. Alguno tiene la suerte de que le acompañe la Magdalena. Respeto y fin a las metas imposibles. A mí no me cuesta imaginar cosas. Puedo andar por las aguas y emborracharme con agua. La voz en grito es del que no puede en ningún caso. El que no tiene elección. Ese que no ven, no oyen ni reconocen. Qué extraño placer encierra encubrir ante una persona con discapacidad la propia discapacidad. Imagino un discapacitado intentando ser otro, pero igual solo quiere ser él mismo. También puedo imaginar voces más poderosas que la santa poesía en la cabeza. Me salva la imaginación. Gracias.
lunes, 2 de diciembre de 2024
Diciembre, día dos.
Diciembre, día dos y temo que una y otras empiecen a felicitarme las Navidades. Eso es una acción hostil para mí porque el espíritu navideño que tanto caracteriza la Navidad nunca lo he sentido. Se puede decir que de golpe he olvidado mi infancia, perdido mi inocencia, o simplemente me llegó la hora de creer en el 112 y en Amazon (El Corte Inglés de soltero). Las calles de los pueblos lucen bombillitas de colores creando motivos navideños, belenes y caganers, y con abrazos y algunos besos vamos dando la bienvenida a las fiestas navideñas. Dejando de lado lo que yo siento, lo cierto es que no veo la alegría de la Navidad en la calle. La Dana, mi niña... mi niña. Las crisis económicas nos pegan duro, nos afligen con la misma fuerza con la que nos afecta al bolsillo y la salud mental. Los salarios y la cesta de la compra, las familias siguen sin llegar a fin de mes. ¿Quién entonces puede tener ganas de cantar villancicos en tales circunstancias? Joder, dona... "Burro grande, ande o no ande". ¡Viva la Navidad!. Regalémonos la paz y pidamos a quien pueda que salve a quien sufre la pérdida de un ser querido (vivo o muerto). En fin, seguiremos hablando de la Navidad, de una amiga, Rox, por ejemplo, que me envió unas hermosas palabras desde Argentina (lloro por ti, Argentina). De mi suegra y los cuñaos. (No le echen cuentas y sean felices). Gracias.