sábado, 13 de septiembre de 2025

Terco y desmemoriado corazón.

Conozco a quien no le bastan los chismes del lavadero municipal, las profecías cumplidas un domingo de ir a misa y cantar siempre la verdad (la verdad objetiva y subjetiva, absoluta y relativa: la verdad al desnudo), las predicciones meteorológicas llenas de certezas; tampoco los golpes que da la vida, las mentiras desenmascaradas: necesita dolor personal para captar aquello que la realidad disfraza. (Por cierto, ya estoy aquí. Uf, qué mareo... De otra manera bien, gracias). "... y todo ocurrió sin darte cuenta". Cada uno ve lo que quiere ver... a que sí... Naturalmente. (No pasa nada güelu). Continuamente tomamos decisiones que únicamente tienen que ver con nuestros intereses. Pregunto: ¿Crees que todas las decisiones que tomaste fueron racionales y lógicas? El amor es ciego y selectivo. Y vengativo. Joder, dona, a veces me dejo llevar por mi ordenador que me ordena y no soy consciente de que mi pensamiento es desiderativo y solo hace caso a mis sentimientos. Ayn Rand: "Puedes ignorar la realidad, pero no puedes ignorar las consecuencias de ignorar la realidad". Pues entonces imagino que el verdadero sentido de la vida no trata de lo que esperamos de ella -tantas veces alejada de una vida afortunada-, sino de lo que ella espera de nosotros... tal vez a medio camino de la soledad no deseada. (Y no volviste). Suerte, y vigila de cerca esa salud mental. (La distancia más corta entre "tu verdad" y "la verdad", es la raíz cuadrada de una gran mentira). Gracias.

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