miércoles, 3 de septiembre de 2025

Mi voto sometido.

Mi voto sometido por un gobierno demasiado interesado en sus intereses y demasiado poco en los nuestros. Y la oposición sin opositar, como si hubieran entrado en el Congreso por la puerta de atrás, con más miedo que vergüenza, y sin proponer políticas creativas, solo intentando derribar al gobierno elegido democráticamente. Joder, dona, el gobierno tiene meteduras de pata y promesas por cumplir para exigirles. Y de cuando en vez, como si unos y otros fueran inocentes, nos despiertan al día con otras corrupciones y mendacidades más despreciables. El asunto que hoy traigo a de soslayo no tiene nada que ver con "El amor en los tiempos del cólera", como lo describió Gabriel García Márquez, sino gobernar en los tiempos donde los que siempre pierden tengan viviendas asequibles y puedan alimentar a la familia con salarios dignos. Si la familia pierde la esperanza qué le queda... "La única verdad es la realidad". (Aristóteles). Hay demasiados desempleados confusos, y eso es terreno abonado para los nostálgicos del "irrepetible". Señorías, hagan lo posible para que, sin ideales ni programa electoral, recolecten lo sembrado. Las familias claman socorro, tal vez como el de otros tiempos. Por cierto, el "socorro rojo" venía del "extranjero" (en tiempos xenófobos, nunca mejor empleadas las comillas) para dar de comer a las familias. (Les dejo, pronto darán las siete, si amanece, pues este país se ha ido haciendo cada vez más canijo y arbitrario, regreso mañana). Gracias.

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