miércoles, 10 de septiembre de 2025

En la palabra fiscal está el detalle.

Cuando un político pide el voto toma el nombre del Señor Dios para jurar que bajará impuestos, y cuando accede al cargo, y ser consultado como a la Cospedal, en diferido, ya que quedó afónico de tanta campaña y tan, tanta fiesta sobre la bajada de impuestos, el susodicho, dice que antes tienen que hablar con la cámara, es decir, con todos los partidos de la oposición para la reforma fiscal. Si no hay reforma fiscal no se pueden bajar los impuestos y si no se pone de acuerdo la mayoría de la cámara hay que esperar a las próximas elecciones. La interlocución es la base para construir la política fiscal. En la palabra fiscal está el detalle. Luego del tiempo que ha de llegar aparecerán las reuniones con los partidos políticos y sus fracciones. Ya no hay partidos políticos, hay fracciones y subgrupos parlamentarios, y en fin, unos dicen sí y otros no, y alguno tal vez. No hay cuórum. Por consiguiente, no hay bajada de impuestos. Ni la habrá en toda la legislatura porque si uno es necesario y no quiere, no quiere. Cuando un político te pide el voto no olvides preguntarle por el detalle si hablamos de impuestos. Ah, y de la presión fiscal, digo yo que algo tendrá que ver. Lo tendrá si no hay acuerdo de presupuestos. Que es más que una reforma fiscal. En este punto aconsejo a la clase media estar alerta: cuando un político en campaña electoral habla de bajar impuestos piensa en la clase alta, y en nadie más. (De las familias que no llegan a fin de mes hablaremos otro día). Gracias.

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