domingo, 25 de mayo de 2025

Los dos sabemos su porqué (uno).

Si la vida me diere reposo... ¿Qué me inquietaría? Creo que siempre viví intranquilo. Imagino que el sosiego que necesito lo hallaría con pastillitas de colores. En el ojo de la tempestad o en las profundidades de un mar. Mis días son nerviosos y a la vez serenos. Hay magnitudes en el infinito universo donde ningún mal puede perturbar, ni tormenta alguna puede visitar. De cuando en vez caigo en el delirio y no sé por qué sustento tu recuerdo en la memoria, y el temor en la inquietud. La realidad es terca, como quererte. Dos corazones fundidos en la misma mentira. No te quise para amar, por más que te amé, te quise para romper barreras relacionadas con la política que no explica nada y oculta todo. Comenzamos mal, y a pesar de que no tuvimos adversarios que nos impidieran llevarnos bien, nos llevamos peor. Llegaste a la política cuando yo estaba de vuelta en casa y no me consideraste compañero, sino amigo, además de un saco de boxeo. No llegué a quererte mal, de querer, lo hubieras sufrido a dolor. (¿Se podría decir que dormías con tu enemigo? Hablo totalmente en serio). Mañana sigo. Gracias.

2 comentarios: