Habiendo solicitado a la mujer de ayer un beso casto de despedida, la respuesta no pudo ser más cortante: "¡A la mierda!". ¿Recuerdan el de soslayo de la mujer de ayer? Yo sí. ¿Y saben qué? Que a la mierda se puede ir ella sin un beso casto, o si le quedan palmeros que se los den ellos. Y va a ser que no. Cuando el amor que fue no puede acortar las distancias, las difamaciones nos convierten en distanciados, entonces, sucede que nos hacemos entes reactivos, y nuestra luz no es más que el reflejo de la conducta de otros, nunca de nuestras propias convicciones. "Mujer que no debe ser nombrada", que te vaya bonito, que el fulgor de una satisfacción te acompañe, y además, o no obstante, no se te olvide decir te quiero, porque entonces no te elegiría para ser luz inconfundible. Cada vez que actuamos para contrarrestar la indiferencia de alguien con indiferencia, la mentira con otra mentira y la hipocresía con más hipocresía, solo transmitimos oscuridad. Mujer que el amor te vino a visitar con una ansiedad provocada, no olvides que la impasibilidad del ánimo agrieta el alma, si no lo rompe. (Que el espejo en el que te miras al alba te convierta en princesa cuando habites la bioluminiscencia de las luciérnagas). Gracias.
Sólo por ser capaz de escribir algo tan hermoso como esto..."Que el espejo en el que te miras al alba te convierta en princesa cuando habites la bioluminiscencia de las luciérnagas" no te mereces un beso, no...mereces un montón ; )
ResponderEliminarMaría, qué alegría. Creí que te habías olvidado de mí... Beso grande.
ResponderEliminarSalud.
Noooo, jamás me olvido de la gente a la q tengo cariño, aquí o donde sea. Es q estoy un poco alejada de los blogs estos meses , pero mientras tú sigas por aquí , tarde más o menos en asomarme (por no molestar ) yo tb. Beso grande!
ResponderEliminarTus palabras me hacen muy feliz. Gracias. Beso grande.
ResponderEliminarSalud.
María.
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