martes, 13 de mayo de 2025

Se llama Tomás.

Ayer pasé la tarde conversando con un viejo de esos que dormitan el día contando los coches que transitan por la avenida y las losetas de la acera de vuelta a casa. El Pueblo de Patricia está mayor, necesita renovarse, ponerse al día, y los vecinos más viejos y un poco así de la cabeza consideración. Por eso de soslayo propone a las autoridades que traigan, aunque sea arrastras, a uno con bata blanca vestido y una lista de espera de dos años y que no habla, solo escucha. No, no hablo de mi esposa, ya me gustaría, hablo de un psiquiatra. Los vecinos más viejos del Pueblo de Patricia no aguantan su alma alicaída, ni siquiera van al cementerio con el tacatá a visitar a sus seres queridos. Siempre debe haber un sentimiento de tranquila y reconocida melancolía cuando un viejo quiere recordar a sus muertos de cuerpo presente. Las autoridades deben expresar su sentido agradecimiento a los vecinos más viejos del Pueblo de Patricia. Fueron hijos y son padres y abuelos, o más, si la salud acompaña, y no se les puede olvidar, no, cuando más solos se hallan o recordarlos, eso sí, una vez al año para pagar sus impuestos. Por eso me importa un carajo que el Pueblo de Patricia se desangre en sus rencores creando un esperpento con el apoyo de los nuestros por tanta indignación acumulada. Por mí puede continuar reinando el nacionalismo selectivo... (¿O no, señor alcalde? El oportunismo cínico y la memoria conveniente, pero ellos no merecen tanta desatención. Gracias.

2 comentarios:

  1. triste realidad, que se replica en varios lados
    y no solo en la gente mayor, el tema de las enfermedades mentales están a la orden del día...
    saludos!

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  2. Carlos: La dependencia no tiene fronteras ni solución para los politicastros que nos gobiernan. Gracias.

    Salud

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