¿Estaré equivocado? Raro, raro sería, que recuerde nunca me equivoqué. En el peor de los casos se lo llevan en bolsas de basura. Hablo de los politiqueros y nuestros dineros. Entonces pagaría por equivocarme. Tienen todo a su alcance: nuestros dineros, nuestros técnicos, nuestros funcionarios, incluso se ponen ellos mismos un sueldo obsceno. En efecto, disponer de determinados privilegios en la vida pública, vivir a lo grande... cometer delitos continuados contra los trabajadores. Menudos sinvergüenzas. Torpes, hasta la rutina devastan. Se lo ponen a huevo a los jueces. Y qué bueno que así sea. Lamentar que la justicia sea tan lenta. Mientras, se resignan con la pena del telediario que los mata poquito a poco. Se les ve dándoselas de estupendos, reprobándose a sí mismos la poca prudencia en el mandamiento de cumplir y hacer cumplir la ley: pero qué burros. Menudos sinvergüenzas. Y la ciudadanía de luna de miel o de vacaciones en un mar... (Oiga, usted, sí, usted, ya le vale... ¿No? Quién dijo que la herida se cura hurgando en la propia herida... Hay delitos por acciones u omisiones que no se contabilizan simplemente por el número de víctimas. Llegó con la cara de amiguito del alma y en el momento que ocupó su despacho empezó a organizar su banda criminal con armamento nuclear como Trump, Putin, Netanyahu, etcétera). Gracias.
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