lunes, 5 de mayo de 2025

Amparado en de soslayo.

Amparado en de soslayo que siempre me cubre las espaldas, salté de la cama optimista. Con el primer café de la mañana, desdeñando la psicología, imaginé estar a casi nada del solsticio de verano (y sonreí); imaginé a una mujer con el corazón doliente (y sonríe); imaginé el milagro de la floración del azahar en el paraíso donde todo comenzó (y sonreí); imaginé por Dios y por España una patria grande y libre (y sonreí); imaginé a los héroes que dieron su vida por la democracia (y sonreí); imaginé a quien en un descuido entró en de soslayo, volvió, y con el tiempo llegó a quererme (y sonreí). Luego recordé que no concebí un proyecto para crecer junto al Pueblo de Patricia. Una táctica para integrarme en él. Que me parta un rayo por ser tan ingrato, aunque suene a ranchera mexicana. Si un dios cualquiera me obligara a vivir un estado de pureza extrema y absoluto silencio. Si alguien pudo salvarme y no quiso o llegó tarde y solo encontró despojos de mí. Probe. Anda uno metido en tanto enredo, tan voluntario anda uno concibiendo bienestar para mis nietos. Tan metido anda uno en todo, que por tales circunstancias uno anda descuidado de las cosas que importan. La salud, por decir. Otro imposible al ser la Sanidad Pública una quimera. De cuando en vez imagino... a los güelos nos gusta imaginar lo que no es. Sé que la sensación que doy por la calle no es la indicada para hacer amigos (tú siempre haciendo amigos). Necesito que todo marche en una misma dirección, pero para tal fin carezco de la necesaria placidez. Necesito dar sentido a las cosas que se hacen con un mismo fin. Gracias.

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