sábado, 22 de febrero de 2025

Vencedora y vencida.

Preguntarse qué nos une a alguien es importante. Traigo a la memoria el recuerdo de una situación desesperada que surgió entre dos. Ante tal situación las personas no permanecen unidas por los mismos motivos, por tanto, mantenerla, dependerá de preguntarse qué motivos son significativos y si merece la pena gastar energías en ella. Era una relación de conocidos sin llegar a la amistad (eso lo supe con el tiempo). El equilibrio de toda relación revela su fuerza y cada unión es única. La unión sin dignidad es débil y sacar lo mejor de las partes cuando una no se preocupa siquiera de alejar la necedad de sus días, un que te vaya bonito. Permanecer no es rendición, es libertad, la que lleva la confianza a la entrega total y tal vez al amor. Los lazos que unen son los diferentes niveles de una relación humana. Somos libres para entregarnos o para huir, para volver y recomenzar. La clase de una relación revela sin ningún género de dudas si eres camino de carros y carretas o autopista de peaje, porque ni el amor de un solo dueño es gratis. (Mujer, abandona ese orgullo antes de que el diablo sienta lástima de ti, te abrace y no te suelte. Oxidadas tus armas por las aguas salobreñas de un mar muerto... Vencedora y vencida). Gracias.

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