Flor de María me obliga a interrumpir un día más la tetralogía poética. Y no es por el enfado que nunca tuvo, tampoco por la medicación que no toma, es porque está lejos y pienso que, si no el pp (puto parkinson, para los iniciados), serán los años y nos iremos yendo sin habernos conocido... En los tiempos que vivimos donde la inteligencia artificial ha relegado la empatía humana, y me atrevo a más: el amor y la santa poesía. Tenemos que entender que la vida tiene un lenguaje diferente al que se enseña en la escuela, amor amar, o si se enseña ahora, porque antes estaba prohibido, no se enseña a descodificar ese hormigueo en el estómago que nos lleva a sentir el alma enamorada y el corazón enajenado. Nos queremos poco y mal, me lo confirmó el Telediario. Me explico: Ayer tuve un día de esos que no sabes qué hacer y prendí la tele y el pueblo de Flor de María y el de arriba y el de más arriba y hasta creo que mentaron China y la Unión Europea... Algo pasa en el mundo y no es bueno. Además de querernos poco nos respetamos menos, y no tengo respuesta. La respuesta que tengo es que Flor de María y yo somos verdaderamente únicos. Y que estamos condenados a soñarnos, para lo demás es tarde. Te quiero. Beso.
Ayyy que bellísimo texto. El mejor que te he leído. Es que que pena penita pena, no nos conoceremos eso lo puedo firmar. Tú tan cerca del mar y yo tan lejos de todo. Para enmarcarse..
ResponderEliminarSigamos soñando en Les Seniaes, en el atajo con un bello nombre a decir verdad.
Epica tu frase, digna de la cruz de mi memoria. "Estamos condenados a soñarnos, para lo demás es tarde".
Bello, bello, bello. Los sueños permiten imaginar como no sombellidiml.os. Seres perfectos. Tú no eres viejito y yo no estoy enferma.
Que bonito. 💃🦩
Tiene muchos de los dos.
EliminarOjalá haya quedado bien escrito. Estoy en off y escribiendo en el teléfono.
ResponderEliminarHasta mañana 🤗🤗🤗
Gracias.
ResponderEliminarLas que te adornan.
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