Corren malos tiempos para la salud. Lástima que Mario Benedetti haya muerto para explicarnos... "No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma. Aún hay vida en tus sueños". Hablo de ser reflexivos y aceptar las consecuencias con los humildes en el corazón. Que la Magdalena nos guíe. Odio las velas a Jesús el Cristo y los lamentos de las plañideras. Deberíamos esperar en la escalera a que nos llegue la hora. Y que no nos duela. Vivimos días tristes. Joder, dona, me mortifico y no arreglo nada. Ayer fuimos al hospital. La comida del hospital sabe a enfermedad. Mi esposa pidió un bocadito, yo nada, gracias. Nos sentamos en una mesa alejada del ruido. ¡Guarden silencio, por favor!. Y el médico de imaginaria y los pacientes subiéndose por las paredes. ¡Necesitamos médicos!. Vivimos vidas atarantadas basadas en otras vidas sin expectativas. Apelo a la práctica para vivir sin miedo. Lo que nos cuesta aprender por las buenas, lo aprendemos por las malas en la sala de espera de un hospital. Por percibir la salud correr por nuestras venas. Por hallarnos con la paz del alma cuando la soga suba y el ataúd baje. Gracias.
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