El hombre no es consecuente con las aspiraciones de la mujer, sus capacidades para desarrollar actividades empresariales a todos los niveles, o etcétera, que ya nos vale una sociedad cristalizada en testosterona. Este país sigue viendo morir a la mujer bajo la gravedad de la Violencia de Género que la considera "propiedad privada". Machismo que justifica victimar a la mujer que alguien eche a rodar un rumor de infidelidad, o harta de malos tratos el divorcio, o un irse lejos del dolor. Gracias.
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