Lleno los rincones de mi casa con pequeños pormenores de tu rostro para disfrutar de la mágica sensación que me inspira tu risa y tu alegría. Las ganas de volverte a ver y el cálido abrazo que se resiste. La aventura de recordar y atrevernos a ser felices desde el pasado, recordar el tiempo llegado a menos. A menos. La esperanza lo puede. Yo nunca perdí la esperanza de que la mejor noticia se hiciera realidad y se hizo. Felicidades. Consciente de su existencia, asumo con humildad el eterno encanto. Si algo tiene de maravilloso el amor es su capacidad de renovarse. Comprender el misterio de esta renovación es la mejor manera de vivir. En el recuerdo estás conmigo y mientras te miro, disfruto de tus besos. Te quiero. Somos el tiempo pasado que está por venir. El tiempo que dejamos de vivir. El tiempo que alumbrará un nuevo día. (El reto mayor en la vida consiste en aprender con humildad a doblegar la adversidad y dilatar el entusiasmo mientras haya una esperanza). Gracias.
Quién me iba a decir que el destino era esto,
ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que parecen prohombres,
el techo de los ómnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregna las bocinas.
Aquí no hay cielo,
aquí no hay horizonte.
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.
Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
porque no queda bien que la tinta se corra.
Una monada de texto adornado con poema de Benedetti
ResponderEliminarMe paro de pie y me quito el sombrero que no llevo.
El universo poético se yergue orgulloso ante tal demostración de amor?
Quien fuera dueña de tan sutiles letras.
Vientos huracanados Maese Emilio, el mundo a tus pies sin adular nadita de nada.
Me gusta que caray.
¿Ya fuiste a misa? Diosito te quiere feliz.
Pues claro que fui a misa. Yo también quiero a Diosito y a tu vecino de arriba, el señor gringo de modales fascistas y prácticas imperialistas feliz. Te quiero. Beso.
ResponderEliminarSalud.
¿Qué? ¿No dices nada de mi tan largo comentario?
ResponderEliminarBah yo que me esmeré.
Me voy a dormir, ya casi es la hora del diablo y no me gustaría encontrármelo en mi camino.
Sayonara pues.
Bah, eso se lo dirás a todos. Sí, anda vete a dormir. Que descanses. Beso.
ResponderEliminarSalud.