martes, 10 de junio de 2025

"Las dictaduras entran poquito a poquito". (Isabel Ayuso).

La difamación siempre ha servido como argumento para escribir grandes novelas y tragedias. En los mundos creados por la literatura todo es posible y permitido, incluso llegar a la muerte, y más allá, pero la literatura no es la vida real y en este país lo de difamar desde los medios de comunicación interesa según al que paga. "Estamos tocando el fondo. Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que lavándose las manos se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse". (Gabriel Celaya). Estamos tocando fondo y las redes no son alternativa, sino para reunir a chismosos en el bar de la esquina de cualquiera de los pueblos nuestros, hagan memoria y rían, aunque Gila ya no esté con nosotros. Y lejos quede Shakespeare y su Otelo o la victimización de Desdémona. Poco futuro tiene un país donde la verdad ha dejado de ser importante y el respeto al honor es cosa de los héroes muertos. Ay, triste patria, entre tanto ruido donde nadie parece estar contento con lo que ha logrado... (Joder, dona, no teníamos que estar de acuerdo como sociedad, pero podíamos haber estado de acuerdo con el Serrat en que "sería fantástico que todos fuéramos hijos de Dios"). Gracias.

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