"Un hombre mata a su hija de 13 años y después se suicida en Bilbao". (EL PAÍS).
Sin ser un Pirata del Caribe, solamente padre y güelu, lo tiro desde una tabla a los tiburones para que sacien su apetito por no haberse suicidado antes de asesinar a su propia hija. Si cuando a la Guardia Civil les llega una denuncia de maltrato de género, violencia vicaria manipuladora, machismo del peor, antes de echar a andar el protocolo de actuación ante los casos de Violencia de Género al "presunto asesino" le pusieran frente a un espejo verían, sin ningún género de dudas, la cara de sicópata que tiene. No le dejen ir, enciérrenlo y presenten al juez la denuncia y la prueba irrefutable del espejo antes de que cometa el asesinato. El espejo no miente. Y a las pruebas me remito: "14 mujeres eternas" en lo que va de año. La vida en pareja nace de detalles que pueden con el tiempo perderse entre la monotonía, es cuando conviene darle aire a la relación. Y buscar la manera que se pueda mejorar y volver al caprichoso amor. Amar, y robarle a la vida los momentos de felicidad y navegar de nuevo entre nubes de algodón en el cielo más azul. Y si no es no, o no sé: "Cada quien para su tierra". Gracias.
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