Hoy es un día de esos en los que estaría mejor callado. Pido mil de disculpas, lo que no quiere decir que no vuelva a hablar más de la cuenta si amanece otro día parecido. Soy un inconsciente que lo único que persigo es potenciar mi propia imagen a través de la palabra. Precisamente ahora, cuando debería intentar ser mejor y procurar corregir mis errores, ahora se me ocurre sacar a pasear mis carencias. Aún me duele el dolor en la sala de espera del hospital. Cuando la interna me dijo que mirara de dentro a fuera, no de afuera a adentro. Y que considerara mis prioridades para que los sentimientos avanzaran de manera clara... ¿Y qué si la mente somatiza el cuerpo? No sé, pero la gente no tiene como objeto de deseo la conservación de la vida, sino la perfección de la misma, que es la evolución de la conciencia espiritual. No soy yo únicamente el que está de paso; recuerden, de paso. La vida nos brinda magníficas posibilidades de convivencia. Somos activos de una sociedad en la que ganamos en común... Y perdemos en común... Lástima. (Quizá ya ocurrió y somos una única existencia). Gracias.
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