Este es un país moderno: tiene túneles, puentes, autopistas, avenidas, museos, edificios modernos. Y canales de televisión y emisoras de radio. Este es un país comunicado: tiene teléfonos móviles, WIFI e Internet. Este es un país discreto: tiene el secreto mejor guardado, los mejores usureros, las mejores eléctricas y de todo lo demás más y más y peor. Este es un país internacional: es visitado por el Santo Padre (uf, qué lata). Además, se nos conoce en el mundo por no estar de acuerdo con Donald Trump y enfrentarnos a sus políticas de hazañas bélicas, y a China por las naranjas de Valencia. Joder, dona, ya en Soto del Real no caben más dirigentes político-empresariales condenados por corrupción, lo que me lleva a pensar que en este plan no daremos solución al problema de la vivienda. Pero eso, sin ser poco, no es todo, puesto que, sinceramente, no sé qué es peor, lo dicho hasta ahora o el Mundial de Fútbol que dio comienzo el jueves... Reconozco que soy un flojo y que en este país de Santas Exequias entré en pánico cuando el avión del Papa no arrancó... (Seguiremos informando). Gracias.
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