domingo, 28 de febrero de 2021
Si la justicia fuera tuerta.
sábado, 27 de febrero de 2021
Para muestra vale un muerto.
Sería fantástico conocer el color de un corazón, respirar su pasión y alcanzar el cielo. Sería fantástico ser el hijo de un Dios y su María Magdalena y morir por amor. Sería fantástico que "el ministro de los coronavirus" nos permitiera morir por amor.
Los gobiernos de las comunidades autónomas levantarán algunas restricciones y podremos ir a tomar café y una pastas de té al bar. O unos vinos. Podremos manifestarnos el día contra la Violencia de Género y celebrar la Semana Santa. Corren buenos tiempos y solo mueren 350 personas diarias por coronavirus. También se retrasan tratamientos y cirugías de riesgo pero eso importa casi nada. A mi esposa hace unos días se le murió una amiga muy querida y no deja de lamentarse, mirar al cielo y llorarla. Y maldice a la covid-19 y a los políticos irresponsables. A mi esposa nunca la vi de tan mala hostia. Quizá como tantos no sabía que el coronavirus lleva un año matando... Mil veces mil o uno. Si uno fuera de los nuestros. Pudiera ser que no murió ningún allegado de los que mandan, los de su sangre, un ser querido. Perdón, no sé lo que digo. Yo hablo de salud y los demás hablan de lo demás. Aunque algo sé de fijo: los enfermos no trabajan y los muertos tampoco. Gracias.
viernes, 26 de febrero de 2021
La felicidad. (Y tres y se acabó).
Felicidad caprichosa. Felicidad y estrategia. La felicidad. Y me perdí y no sé a dónde iba. La pandemia culpable de una vida que no soñé. Qué razón tenía Tino: "la sintaxis, vigila la sintaxis". Tino se fue y la dama que no me deja ir no quiere verme ni en pintura. La esquizofrenia y la sintaxis no se llevan bien. ¿Y qué de la estrategia de Iván Redondo y un botón nuclear? ¿Y qué más de la creación literaria que espabila la modorra de los más distraídos? Los manicomios y los cementerios están a rebosar. Lo que menos las palabras desgastadas, lo que más la estrategia, la esquizofrenia y la sintaxis. ¿Qué fin persigue un viernes de mercado que no sea el desprecio de un matón de barrio y el abuso de poder? Cada perro lamerá sus heridas. Yo solo quiero que las familias lleguen a fin de mes. Y llegarán, pueden creerme. La familia, y los hijos primero. De ninguna manera me siento culpable ni imploraré perdón: ésa no es manera de vivir la edad de los consejos y la autoestima. (La vida es jodida, incluyo el amor y la santa poesía. Y, aunque parece que el asunto cambia y apunta maneras, no me fío). Gracias.
jueves, 25 de febrero de 2021
Felicidad y estrategia. (Y dos).
¿Está la felicidad al alcance de cualquiera? La felicidad me citó con una amiga para volver y conversar y tomar café pero la amiga no vino. ¿Ahora con quién comparto una puesta de sol y respiro la fragancia de azahar en Les Seniaes? ¿Con quién hablo de amor y de una estrategia? Dicen que se enredó con palabras desgastadas en una red social. La felicidad es leal y da la mano aún cuando le somos infieles. Es leal y nos recibe con los brazos abiertos cuando la tristeza nos agarra el alma. La felicidad es solidaridad. La esperanza a las puertas de la desesperación. La felicidad es la estrategia de Iván Redondo y un botón nuclear. La creación literaria que atiza la modorra de los más distraídos. Nadie que se aprecie saldría de casa con palabras desgastadas en las redes sociales. Y la mejor sonrisa. Y cambiar de acera. Por cambiar de acera y una estrategia. La mejor estrategia es la disculpa sin contrastar, la táctica, el orden, el no tomar riesgos. O equivocarse sin consecuencias. La felicidad sin estrategia es como la amiga que no vino. Busquemos la felicidad fuera de nosotros. (Mañana sigo). Gracias.
miércoles, 24 de febrero de 2021
Felicidad caprichosa. (Y uno).
"Las palabras están ya muy gastadas, se han reutilizado demasiadas veces para envolver el vacío o rellenar fosas llenas de patrañas, pero, en ocasiones, cuando caen en manos de alquimistas con un don para extraer de ellas su esencia, su verdad y su belleza, se funden dos o tres o cuatro o diez que nunca se habían visto antes y se produce un chispazo en una línea o un párrafo o una hoja o un libro que ilumina una página, un instante, una vida. Tu vida, la mía, la nuestra". (Tino Pertierra).
Un amigo escribe de las palabras desgastadas por exceso de uso. Él sabe es periodista y escritor de reconocido talento. Un amigo de antes. Un maestro para mí. Cuántas veces vamos por esos mundos en busca de palabras nuevas que nos ayuden a encontrar la felicidad sin ningún género de dudas. Salimos de este mundo con el objetivo de encontrar otras vidas y otras realidades, otros pensamientos y otros sentimientos. Palabras nuevas capaces de suspender el juicio moral y mirarnos a la cara y proporcionarnos una visión diferente de la vida, porque esto que vivimos no es vida, ni siquiera se le parece. Estamos obligados a buscar la felicidad fuera de nosotros. Felicidad caprichosa. (Llego tarde, lo dejo por hoy, mañana sigo). Gracias.