La existencia no es eterna, pero si te organizas, da para mucho. Para ser justos. Para ser honrados. Para ser amigo de tus amigos. Hoy se destrozan reputaciones, y hablo de conveniencias políticas. De ahí que, en el banco del parque, al véspero, nos reunimos los más mayores y entablamos debates con datos contrastados de políticos de ahora y los comparamos con los de antes; los de ahora salen perdiendo. Un día, allí presente el alcalde, con poca gracia y mucha guasa, me llamó poeta: "Tú que te crees poeta, poeta de baja estrofa". (¿Cómo Benedetti, verdad? Poesía para todos). Y con un repentismo propio de Luis García Montero, le respondí: Y tú, alcalde paracaidista, ni siquiera haces buena a "La que no debe ser nombrada". Te lo dije a la cara, no eres de fiar. ¿Pero cómo fue que se te ocurrió organizar tal chanchullo? Sois tal para cual. Gracias.
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