viernes, 24 de julio de 2026

A un alcalde paracaidista (III).

La existencia no es eterna, pero si te organizas, da para mucho. Para ser justos. Para ser honrados. Para ser amigo de tus amigos. Hoy se destrozan reputaciones, y hablo de conveniencias políticas. De ahí que, en el banco del parque, al véspero, nos reunimos los más mayores y entablamos debates con datos contrastados de políticos de ahora y los comparamos con los de antes; los de ahora salen perdiendo. Un día, allí presente el alcalde, con poca gracia y mucha guasa, me llamó poeta: "Tú que te crees poeta, poeta de baja estrofa". (¿Cómo Benedetti, verdad? Poesía para todos). Y con un repentismo propio de Luis García Montero, le respondí: Y tú, alcalde paracaidista, ni siquiera haces buena a "La que no debe ser nombrada". Te lo dije a la cara, no eres de fiar. ¿Pero cómo fue que se te ocurrió organizar tal chanchullo? Sois tal para cual. Gracias.

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