viernes, 31 de julio de 2026

Sigue siendo julio.

He sido víctima de las estrategias políticas del partido dominante en el "Pueblo de Patricia". Mala gente escribí días atrás. Pero le debo agradecimiento a la peor de todos, por hacerme más fuerte. Qué poco se ha querido. Y ahora, y después de "La mayor decepción", y por andar los pasos de la que no debe ser nombrada, al alcalde le ha tocado el turno de inmolarse. Cada cual en su quehacer, responsabilidades quiero decir. De cuando en vez decido dejarme llevar por mi ordenador que me ordena para saber por qué sigo en de soslayo y dónde me lleva. Normalmente, no me lleva a parte alguna, pero hoy sí, hoy me lleva a la familia, y los hijos primero. Desde "La Interna" (medicina interna), las cosas han cambiado. El Señor Dios, en su suficiencia de creer en el hombre (y un poco menos en la mujer), nos dio la facultad de elegir nuestro camino y de ello depende si seremos capaces de amarnos y abrazar el árbol de la armonía. Confieso que no soy de poner la otra mejilla. Me considero un sociópata bien integrado en la sociedad y se aprecia a mil de leguas mi falta de empatía, un fuerte narcisismo y el desprecio por las reglas no escritas. (Sigue siendo julio; espero mucho y bueno de agosto. Ya les iré contando). Gracias.

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