En la vida, hay que ceder. Hay que ceder para adaptarse a los nuevos tiempos. Pasan los años y nuestras capacidades son otras, también nuestras prioridades. En los años altos nos adelantan los dichos y los hechos levantan polvo de la tierra seca y no vemos con claridad el camino. ¡Espabile, oiga, eche el freno, siéntese, respire hondo, medite y ceda, no sea estúpido!. En un país empeñado en hacernos sentir culpables, dese otra oportunidad, haga algo por usted y sanará por dentro y quizá por fuera. No abuse de su autoridad sobre alguien más débil porque existen procedimientos jurídicos que le protegen. Nada es personal, recuerde. No todo lo que rompe hace ruido, ni todos los besos son amor, ni todo silencio recato. No todo lo que leemos lo entendemos ni todo lo que nos cuentan nos enseña a vivir mejor. Identificarse con la persona que le habla claro a la cara no tiene que ver con perder, ceder no es perder, es darse cuenta de que esa persona sobrelleva un maltrato síquico. (Quien lo vive desde fuera no le contenta, pero se entretiene, quien lo vivió desde dentro, murió. Paz a sus restos). Gracias.
lunes, 5 de junio de 2023
domingo, 4 de junio de 2023
Compañero, así no.
Es mejor pasar por ingenuo de no saber ni preguntar, que por sabelotodo. Un sabelotodo lo sabe todo y eso es un problema porque que nunca dejarán de recordarle los horrores cometidos (el asunto tiene fácil solución). A un ingenuo de no saber ni preguntar se lo explican una y otra vez para que sepa lo que de antemano sabe, pero sigue siendo ingenuo y quién le quita un caramelo a un niño... Yo no he tenido que ver con la conspiración y el querer hacer viral un chisme de lavadero municipal que pueda perjudicar más más al más débil. Soy (ingenuo, pero no idiota) inocente, todos lo somos hasta que lo dejamos de ser. Mi palabra va a misa los domingos. Se pudiera decir que escribe en de soslayo lo que estaba escrito y no, mi palabra no plagia, no pasa de la escalera de la iglesia, espera que salgan los feligreses y canten la parábola literaria para interpretarla a su manera. Mi palabra, como yo, es ingenua, no calumnia, canta su verdad y si un sabelotodo le contesta con un insulto a la inteligencia... Compañero, así no. (Lo mejor puede ser ocultado por el odio, lo peor puede ser liberado por el amor). Gracias.
sábado, 3 de junio de 2023
Los años y el olvido.
Más allá de cantar miserias en las redes, más allá de estar en todas partes y en ninguna, más allá; para no ir más allá y paz a los restos, salud mental, recomienda sacar del armario la cara de ir al cine los domingos con el amigo para evitar el olvido. El amigo solo viene a hablar de su libro. Cuando paso por la calle del Santo Sepulcro (el asunto tiene difícil solución), nadie se atreve a joderle el milagro a Jesús el Cristo y revivirme. Esta tragedia, por ser quien soy, me desconecta de la vida. No sé cómo sucedió, pero un día, al doblar la esquina, me di de bruces con los años altos y la salud mental deteriorada. La maldita redundancia que tantas veces nombro. Echo de menos al amigo, la grandeza llena de virtudes que florecían en mis años de juventud. Me miro al espejo y las arrugas de la piel: ni la María me reconoce. Yo que pude amar a gente extraordinaria. Que pude ser paciente porque una vida es nada. El amor invita a habitar otros corazones. También asienta el paso por el camino del peregrino. Mi vida es el tango más triste y no sé qué hacer con ella. (Pero ese será tema para otro de soslayo). Gracias.
viernes, 2 de junio de 2023
Esperando (sin prisa).
"No hay grito de dolor que en lo futuro no tenga al fin por eco una alegría". (Ramón de Campoamor).
"A los que aman al Señor todas las cosas ayudan a bien". (Romanos 8:28-30). ¿Solo por amar al Señor las cosas ayudan a bien? Las cosas no ayudan a bien, pues el mal existe (tengo pruebas y son irrebatibles) y no ayudan a bien. Creo, sin entrar en polémicas, que a los agnósticos nos convence más la sabiduría del pueblo, que tal vez viene a ser lo mismo: "No hay mal que por bien no venga". Es hora entonces de aprender de los errores, porque nadie se quejará de la circunstancia que vive si aprende y hace suya la sabiduría que ella desprende... La victoria no se alcanza sin perder varias batallas. Nunca se llegó lejos sin dejar algo bueno atrás. Nada se gana sin dolor, sin arrojo, sin compromiso. La mayoría de las personas se marcan un propósito en la vida y lo siguen. A veces lo alcanzan, o se adaptan y siguen. Yo, cómo no tengo talento natural, no sigo y me quedo. Me quedo esperando, porque "no hay grito de dolor que en lo futuro no tenga al fin por eco una alegría". Gracias.
jueves, 1 de junio de 2023
El poder en la sombra.
"Yo sé que tú puedes hacer todas las cosas, y que ningún propósito tuyo puede ser estorbado". (Job 42:2). Creyente o no, la convicción de estas palabras sobrecogen. Y pregunto: ¿Qué tan imperturbables son nuestras convicciones éticas, políticas o religiosas? Uno recuerda a los empresarios amigos de Rajoy y a sus alumnos más aventajados de la administración cuando decretan (el decreto), el futuro de los que siempre pierden sin ocasión de defensa, la posibilidad que tienen, luego de tanto y tanto desprecio, y tanto y tanto abuso, de lograr la felicidad sin amor, sin poesía, sin rumbo, a la deriva... Entregaron su alma al maligno. Una mirada de soslayo derrota definitivamente el desprecio y el abuso de poder. Esto es así como advierte Marx, Groucho Marx: "Estos son mis principios, si no les gustan, tengo otros". El dueño de un partido político -señores, sí, señora-, con vocación fratricida, lleva las de ganar en un país con políticas neoliberales que no se atreve a afrontar su propio destino. (Debe ser estimulante, rotundo, como llegar al orgasmo, seguir al frente del gobierno, seguir al frente del negocio). Gracias.