Podemos observar con claridad que el hombre es infeliz, que está insatisfecho, que busca algo más. Qué horrendos son sus días. He ahí el fracaso del hombre por el acontecer del tiempo, no se entera, e insiste porfiado y opta por este modo de vida. Quién fuera poeta de los que se explican. A quienes piensan que su vida vale nada, a quienes creen que el bienestar es una utopía, han de saber que está probado científicamente que el conocimiento y la entrega en el amor nos acerca a la felicidad sin ningún género de dudas. Las personas que viven un vacío existencial con la mente atrapada por el alcohol, las drogas, o etcétera, no se dan cuenta de las consecuencias de llevar una vida sin motivaciones. Si nos diéramos tiempo para mirarnos en el espejo con la mente abierta, sinceros, nos percataríamos de que en realidad somos nuestras propias debilidades. Nos podemos sentir libres, pero nuestros asuntos inaplazables... la libertad que no se comparte no es tal. Y el amor es confianza ciega. Es necesario saber quién es uno y qué posición ocupa en su orbe. Todos tenemos un cometido y un lugar específico donde poder actuar. Aunque no lo percibamos, todos poseemos un talento especial para cumplir con el objetivo de vida que elegimos... (Tu fantasmagórica vida tu gran debilidad. Y esconde la media sonrisa de ayer, no cuela. Mañana sigo). Gracias.
lunes, 5 de febrero de 2024
domingo, 4 de febrero de 2024
Una dama de bata blanca vestida.
Llevo años entre dimes y diretes con una dama de bata blanca vestida. Hiere la psique cuando alguien intenta domesticarte. Sin embargo, lo que yo siento, no lo siente ella. "No podrás cambiar a quien no quiere cambiar, pero puedes arruinar tu vida tratando de hacerlo... y si aparece una duda en tus días, entonces...". Si le intereso, sentirá lo que yo quiero que sienta y no pocas veces sintió que me estaba yendo... La perdición de su vida. Pagaría por sentir lo que siento, aunque no le conviene, pues se enfrentaría a un operativo con sentencia mortal. Una frase proverbial hace sentir afectos definitivos bajo la piel. "Yo me entiendo, si quieres haz por entenderme tú, pero no lo lleves al extremo, porque escribo el día que me interesa y estoy en paz conmigo". Conocí íntimamente a quien, por frustración e impotencia, por perder la esperanza, tal vez, creyó no tener otra salida y se tiró al monte. Para que el diablo no piense que tuvo algo que ver, diré que se rindió de la peor forma posible (y de vuelta al suicidio, perdonen). El abandono y la desesperación son hijas de la misma madre. (Pablo advierte acerca del anticristo, milagros ilusorios y fraudes en el tiempo del fin. Pero existe un antídoto poderoso: "el amor a la verdad"). Gracias.
sábado, 3 de febrero de 2024
El roto de mi esposa casi bien.
"Quien a hierro mata a hierro muere", hagan memoria, pero también puede morir en la fría sala de espera de un Hospital. La vida a veces toma derroteros que vaya usted a saber. Cada día entiendo menos. Me doy cuenta de que en mí está fluyendo un manantial de fortalezas inusitadas, como en los mejores años de mi vida. Y esto solo puede ser un milagro. Se lo dije a la dama que vela mis sueños: "si usted me da cita para dentro de dos años, más o menos, es tanto como obligarme a creer en Dios y no en la ciencia. Un creyente débil como yo, y a más viviendo los años altos, no debe ser desahuciado por la Sanidad Pública. No es un poema de Ángel González, sino la cruda realidad. En este país, la Sanidad Pública como la política es un cínico homenaje al poder de Dios crucificado. En la fría sala de espera de un Hospital hay más desahuciados por la ciencia que creyentes ha dado la vida de Dios y María. Así fue como yo vi a aquella gente, como sobrevivientes de puro dolor. Hay desengaños insoportables que el tiempo cura, pero otras penas... Joder, dona, como la floración del azahar en Les Seniaes cuando muere, como de tus ojos la mirada triste, ay, todo duele cuando estás sola. (El roto de mi esposa casi bien). Gracias.
viernes, 2 de febrero de 2024
Así, muy por encima.
Por más caricias de emergencia en un banco del parque, por más miradas de soslayo provocadas al doblar una esquina, en realidad siempre volvemos al primer amor que fue. Abraham Lincoln, dijo: "Siempre me ha parecido que la clemencia brinda mejores frutos que una justicia nebulosa". Oh, amor, por la calle finges estar mal cuando tienes montado un plan para volver y volver. Sabes que hablar con quien no puedes olvidar, te salvaría la vida. Vida material y espiritual. No estoy diciendo que tenemos dos vidas independientes, tenemos cuerpo y alma, y al conjunto de las dos le llamamos persona. Duele el cuerpo, duele el alma, duele el olvido, y duele la soledad impuesta que tanto nombro. Oh, amor, el dolor compartido es más liviano. Escribo a vuelapluma y no sé si voy demasiado lento. Acabo de llegar del hospital con mi esposa (la salud, casi bien... de tu parte, gracias) y me cuesta escribir. Me mantiene el recuerdo de que algún día fui joven y fui fuerte y mi mente tenía razón. Como tú, estoy yo, estamos todos los que tenemos la suerte de llegar a viejos para contarlo... En la edad de la autoestima, la sabiduría y los consejos, la perversión de los años se hace insufrible, y mortal, si por miedo a sobrevivir, no lo intentamos. (Claro, el suicidio es un tema que acabaríamos tocando, pero lo dejaremos para otro de soslayo menos desolador). Gracias.
jueves, 1 de febrero de 2024
Las lágrimas más amargas.
Toda promesa tiene un propósito para alcanzar sus objetivos, y según pasa el tiempo (el tiempo) nos vamos adaptando a las circunstancias hasta alcanzar uno de esos objetivos: primero el uno, luego el dos... Si a la promesa le quitáramos la parte de mentira que toda promesa tiene... Francisco de Quevedo, dijo: "Nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir". De conocer de antemano lo que cuesta incumplir una promesa... A veces te prometen lo que de antemano saben que no van a cumplir... Las promesas traen cambios inesperados, se cumplan o no. Si se cumplen... se cumplen con el vaticinio de la buenaventura y si no se cumplen... te delatan y abrazas el porvenir (si viene) sin lograr la verdadera trasformación. Los auténticos cambios trastornadores no son cosméticos, tienen su epicentro en el corazón. Los cambios auténticos alumbran a quien debe estar, y sepultan a quien nunca estuvo. Un dicho popular afirma: "no valores el trabajo hasta que acabe el día y la tarea esté hecha". Incumplir una promesa te llena la cabeza de incertidumbres (sonrisa descarada y silencio, qué poco has aprendido) con final doloroso. Una promesa echó a andar y tuvo reconocimiento, tuvo voz, y ninguna razón para incumplirla... (Las lágrimas más amargas que se derraman sobre nuestras tumbas son por las palabras nunca dichas y las promesas incumplidas). Gracias.