lunes, 7 de septiembre de 2026

Dígalo usted, don Antonio.

Si una sociedad es el conjunto de sus habitantes, y por Amado Nervo y los griegos ya sabemos que cada hombre "es el arquitecto de su propio destino", entonces, como pueblo: ¿Qué nos falta para avanzar, para alcanzar el desarrollo? Ahora que llega una nueva campaña electoral -sin llegar pero sobrando-, escasos de esperanzas, llena el alma de incertidumbres y temores por lo que pueda pasar; cuando una vez más, unos verán la copa medio llena y otros la verán medio vacía. Ahora que se viene gestando -sin prisa pero sin pausa- un maravilloso movimiento de "empoderamiento", indignación ciudadana y militancia social y política, es el mejor momento para compartir en de soslayo unas experiencias que padecí hace años, que demuestran fehacientemente que esto de la diferencia entre izquierda y derecha en el Pueblo de Patricia tiene que ver más con la actitud, el carácter y la educación de su gente que con la capacidad del candidato. (Ante lo usual de la realidad, el coraje de la voluntad). Dígalo usted, don Amado: "Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo (-alcalde-), vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos ni pena inmerecida. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!". Gracias.

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