sábado, 30 de mayo de 2026

El rayo que no cesa.

Desde que tengo uso de razón, y estoy hablando de muchos años atrás, tiempos heroicos para más señas, la Violencia de Género sigue siendo, por boca de Miguel Hernández, "el rayo que no cesa, la herida que no se cierra". ¿Qué decir para que no duela? ¿Qué enojo expresar que no sobre? ¿Dónde están la ley y su justicia? En aquellos tiempos, la violencia machista se atribuía a la ignorancia, a la ausencia de normas jurídicas, a la falta de una educación no sexista en los hogares y en las escuelas, a la carencia de campañas de concienciación ciudadana. Hace mil de años no sabíamos que el problema hunde sus raíces en la desigualdad de la mujer frente al hombre; mandamientos culturales enseñados y aprendidos con sangre. En la actualidad, la Violencia de Género sigue siendo "el rayo que no cesa, la herida que no cierra", la inquina, la malquerencia, la nauseabunda animadversión. "22 Mujeres Eternas en lo que va de año". Qué poco hemos cambiado... Entonces, Chavela Vargas siempre estuvo en lo cierto: "uno ama los lugares donde fue feliz... tu piel, por ejemplo". (Hagan memoria). Gracias.

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