jueves, 29 de febrero de 2024

Tania y Verónica.

Tania y Verónica han perdido 300 euros al mes de su sueldo como docentes tras sufrir cáncer: "Tienes un castigo y te ponen otro", aseguran. Las profesoras dejaron de cobrar el Tramo B del complemento de evaluación docente al no llegar al mínimo de días trabajados (absentismo laboral) que establece la Consejería de Educación para ser evaluadas. (La Voz de Asturias).

Tania y Verónica, dos profesoras asturianas, aseguran que "tienen un doble castigo". No sé lo que es el Tramo B, pero no se me olvida el cáncer asesino que sufrió mi esposa. No miré al cielo para culpar a nadie cuando el cirujano habló de cáncer -y de los daños colaterales-, miré al infierno y culpé a todo lo malo y confié en la ciencia. Confieso que de todo lo malo, a pesar de saber que buenos no son, no pensé en los politiqueros que tan y tanto nombro. Para ser realista a veces miento para no dar a entender el miserable proceder y el peor entender de la clase dirigente de este país, pero la incapacidad de obrar bien, de hacer lo bueno, lo correcto, el bien como tal, requiere de entrenamiento inteligente, y de eso, como de dejarse conquistar por la trasparencia y el buen gobierno, los politiqueros no saben ni les importa. Si no fuera el gran dolor que conlleva la nota de prensa, aconsejaría a Tania y a Verónica que dejaran la docencia y se metieran a comisionistas de mascarillas sanitarias chinas como hacen ellos desde el gobierno de la nación. ¡¡¡Gentuza!!!. Por la pronta sanación de Tania y Verónica. Gracias.

miércoles, 28 de febrero de 2024

Evidentemente.

Los viejos, por eso de haber vivido más, sabemos lo que valimos, y valemos mucho y no aceptamos rebajas, pero además, tenemos cerrada la puerta al orgullo, el orgullo caído del guindo, y no cantamos boleros en el lavadero municipal. Sabemos lo que valimos y no cruzamos rayas rojas como los politiqueros, aprovechamos las ocasiones para dejar un rastro sin dudas con palabras nuevas. Palabras sinceras, confiables, saludables, de una vida que sabe de dos preguntas la única respuesta: ¿Sabes que sabes, o sabes que no sabes? Los viejos sabemos y caminamos de la mano de la verdad y nunca bendecimos el silencio cobarde. Otros, comenzaron vencidos a recorrer lentamente la calle de todos los tormentos. A los viejos la verdad nos sale por la piel, aunque a veces la verdad no alivie las penas. Claro, cuesta mantener la verdad... Evidentemente. Claro, entonces, porque vienen tiempos tempestuosos un viejo iza las velas para llegar a puerto y ponernos a salvo. A los expertos vividores, fatales pensadores sin respuesta. "He andado muchos caminos, he abierto muchas veredas, he navegado en cien mares y he atracado en cien riberas. En todas partes he visto caravanas de tristezas, soberbios, melancólicos borrachos de sombra negra, y pedantones al paño que miran, callan, y piensan que saben, porque no beben el vino de las tabernas. Mala gente que camina y va apestando la tierra. Y un día como tantos... descansarán bajo la tierra". (Antonio Machado). Gracias.

martes, 27 de febrero de 2024

Ojalá y que mañana amanezca.

Los psicólogos aseguran que la rutina no es vivir porque nos ata a una existencia de modelos envenenados, trivializando las ideas, tergiversando los sueños y saboteando la inspiración. A mí, los psicólogos, los meteorólogos y los políticos nunca me cayeron bien. Saben lo que va a suceder de antemano, como ese señor del PSE que cocina las encuestas del CIS. Pues a esos listos les digo que pasen unos días en la habitación de un hospital como yo los acabo de pasar con mi esposa y luego ya me dicen si la rutina no es vivir porque patatín. Si con los años ganamos experiencia y sabiduría, pueden ir olvidándose de salir en su sano juicio de un hospital, o de entrar por la puerta de atrás en la sanidad pública (sin el MIR). Ni carretilleros tenemos y no hace falta saber siquiera lo de la rueda que rueda y rueda. Cuesta sacudirse la ignorancia de los que viven de las apariencias con sus asuntos inaplazables: si algo tienen es prisa. Entre los principales desafíos del humano ser, no está el fallerío tan arraigado en nuestra sociedad, está ocuparnos de las familias, de la pobreza, de la salud mental, del amor y la santa poesía (de cuando en vez nombro el amor porque sin amor somos nada, y la santa poesía porque si un poema no se explica por qué tenemos que tolerar el clientelismo reinante en nuestra democracia... no pasa nada, güelu). "Mal de muchos, consuelo de tontos". En fin, si mañana amanece y ustedes quieren, nos volvemos a encontrar aquí, en de soslayo. Gracias.

lunes, 26 de febrero de 2024

Solo será un minuto.

Los estados de ánimo no llevan mapa incorporado para encontrar el camino de salida. Ni prevé guía de soluciones (GPS). Ni siquiera está claro a veces dónde nos espera la entrada porque tal vez sea un agujero en el suelo tapado por la espesura para atrapar tu pisada a traición. Así que resulta difícil planificar cómo se deben tomar determinadas decisiones sobre las que no tenemos control ni mucho menos conocimiento antes de que sea muy tarde. O demasiado temprano. Qué le vamos a hacer, somos seres humanos y los defectos nos definen después de mucho tiempo al acecho. Quizá nos aprietan y quizá nos ahogan si se desbocan más allá de nuestras flaquezas, en ocasiones disfrazadas de arrogancia o perplejidad. Siempre hay miedo cuando se trata de indagar en nuestras zonas erróneas. No hay que fiarse de los arranques exultantes con sello de coaching parlanchín porque nos pueden nublar el sentido y hacernos creer patrañas tales como que el universo conspira para que hagamos realidad nuestros sueños si creemos firmemente en ellos o que el karma existe y quien la hace la paga o que al final se recoge lo que se siembra. Pues no, oye, la realidad enseña que hay mucho canalla que muere plácidamente en la cama sin atisbos de mala conciencia y que gente buena en esencia tiene horribles desenlaces que no hacen justicia a su forma de habitar el mundo. Así que es conveniente no dar mucha importancia a los estados de ánimo extremos y preferir ese espacio de tibieza emocional que tiene mucho de melancolía cauta y casi escéptica que nos protege contra la tentación de creer en cuentos de hadas con final perdiz. (Tino Pertierra). El señor Pertierra sacome de entre los muertos: "tú escribe". 

Pensaba uno que en los más de ocho años de abusos esclavistas algo tenía que ver la melancolía (y los celos) y sí, el señor Pertierra está en lo cierto, además de los evidentes actos de corrupción continuada desde el poder. Los peores empresarios amigos de Rajoy cuando mezclan el hambre con las ganas de comer enseñan sin la menor reserva los negocios ilegítimos, los abusos esclavistas, insisto, las persecuciones y los desprecios. De los discursos politiqueros sin ideología y mucha cara dura a nadie importa. Sabía que tarde o temprano nos volveríamos a encontrar en el manicomio. Eso no es malo, pero aquí mando yo y tu destino está en mis manos. Hay que saber crecer rindiendo un beneficio tangible para que nadie quede atrás. (Cuando llega la hora de renovar la piel, es entonces cuando damos a entender el calado de nuestras intenciones). Gracias.

domingo, 25 de febrero de 2024

Algunos buenos consejos no ayudan.

Me chiflan los libros de autoayuda... la Biblia cuando asegura que "hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero su fin es camino de muerte". No hay muerte natural, toda muerte es provocada: la violencia vil, un accidente, el odio, la pobreza, la enfermedad. El mayor descubrimiento es reconocer que hay caminos donde andamos con total incertidumbre humana, pero con absoluta certeza personal, por ello, y es un parecer mío, es preferible andar una ruta escabrosa, que una placentera sin destino. Todos tenemos un destino y vayamos por donde vayamos, cielo o tierra o mar, por suerte o por desgracia, nos hará dudar -pero qué tan difícil es encontrar lo que buscamos cuando ni siquiera sabemos qué nos falta, dicho sea de paso-; para no dudar, tener miedo, o una existencia de rebajas de invierno, una incertidumbre total, una locura, en todo momento está a nuestro alcance el amor para entrar en razón a mentes obcecadas y la santa poesía para no volver a perder. "... y tras elegir los ojos de color negro azabache, los más tristes del consuelo, y la mirada clavada en la tierra...". Pídele a tus párpados que vayan en ayuda de tu mirara y dile a quien dejaste ir que le quieres a tu lado con palabras nuevas. Y aparece la moraleja de la tontería: aquello que despertamos no podemos dormirlo. (Algunos buenos consejos no ayudan, hay que vivirlos). Gracias.