viernes, 31 de diciembre de 2021

¡Feliz año 2022!.

"A todos los que la presente vieren y entendieren. Sabed que el de soslayo de hoy entrará en vigor el día siguiente al de su publicación. Por tanto, mando a todos no excluir ni abusar. Cuídense mucho y sean felices y quiéranse más, más. Y tú más".

-Y qué bueno: aún hay quien desea felices fiestas en Les Seniaes y uno no puede sino que devolverle el deseo con una risa y un beso. Por cierto, estas navidades solo una persona me felicitó las fiestas (y no es del PP). Me cuesta reír, pero si me ríen, río. La risa es contagiosa. Ninguno disimuló ni pretendió guardar las apariencias. Era risa sincera. Me llegó al corazón. 

-Yo no soy de mucho felicitar estas fiestas y el cuñado que no falte (si conocieran a mi suegra, uy, Dios me perdone), yo soy de desear salud y trabajo, y pedir más salario a los empresarios. Lo pido yo y el presidente de los EE.UU: "páguenles más". 

-Ustedes se darían cuenta de que mañana entra 2022 y no apunta maneras. Los Presupuestos Generales no convencen. Ni el Estatuto de los Trabajadores, ni la sostenibilidad de las pensiones, ni el Decreto Ley de reducción de la temporalidad en el empleo público. Ay, este Decreto Ley no me entra en la cabeza, pero igual son cosas mías, no me hagan caso. Juan Marín: "¿Alguien me dice que contratando a esos 8.000 sanitarios despedidos íbamos a solucionar la pandemia? Como el primo de Rajoy y el cambio climático. (Y en fin, recuerden que en este país el voto aún es libre y secreto). ¡Feliz año 2022!. Gracias.

jueves, 30 de diciembre de 2021

A Ian, por nacer.

Permita, Dios,
que no se agote mi memoria
antes de que nazca Ian.

Permita, Dios,
amoldarme a su cara de bebé 
nacido del amor.

Permita, Dios,
porque si su madre es mi hija e Ian su hijo.
¡Quiero vida sana, quiero tiempo!. Tiempo de amor.

Permita, Dios,
contarle de mis guardados recuerdos
algunas historias sobresalientes de su madre.

Permita, Dios,
tomar con él libre alguna tarde:
quiero tenerlo en mis brazos.

Permita, Dios,
guardar su mirada de ángel en mi corazón antes de nada.
                                                        Cuando más bella es la vida.
Permita, Dios.
Permítalo.
Antes de nada.

A Ian, por nacer.

miércoles, 29 de diciembre de 2021

Propuesta razonada.

¿Y qué si ponemos las cartas sobre la mesa y tratamos de ganar los dos? Digo ganar porque no tenemos nada que perder. Va siendo hora de empezar a ganar. Comenzaríamos por enseñarnos las cartas, darlas por buenas, y en vez de perdonar a nuestros enemigos, aniquilarlos. Si echamos cuentas tenemos los mismos enemigos. No quiero que mueras por mí ni yo por ti ni los dos por nadie, de modo que aniquilar a quienes hacen daño por placer me haría ilusión, ay. Eres buena persona. Ser buena persona hiere la salud. A mí la salud ya me tomó la medida del traje, pero no me lo pone porque la María siempre me acompaña. Además, yo vengo de muy buena familia, me educó la escuela pública a ritmo de cara el sol y perdónalos Señor que saben lo que hacen. De viejo no imagino lo poco que sé, aunque los aniquilaría sin caerme una lágrima. Ojo, aniquilar es reducir a la nada (no se me vayan por los Cerros del Sabina). Ellos son demasiados cobardes para hacerse el haraquiri. Son de los que tiran la piedra y esconden la mano. (Y yo de los que no esperan a que el universo nos compense). Gracias.

martes, 28 de diciembre de 2021

El que no arriesga nada.

Hay lectores que huyen de la creación literaria al verse reflejados en ella, como si al huir se alejaran de su propia realidad. Un escritor cuando escribe no piensa en una sola persona (de no tener una musa que le inspire), lo propio es que escriba al azahar un argumento que lleve a una moraleja. Yo no soy escritor y para dar consejos soy viejo, pero no tanto, con todo, de cuando en vez escribo a libre albedrío y atisbo la solución a un problema que, de llevarla a cabo, dejaría de ser un problema para ser un chiste. Un chiste es mejor que un problema, aunque no se entienda, como la poesía que no se entiende porque no se explica. Y si no se explica llega la apatía por el camino de la indiferencia. De sobra es sabido que la apatía muerde el alma y duele más que el odio a quien odia. El amor es invento humano y nadie nos impide amar ("amarnos unos a otros". Y viceversas). Si no Dios, el humano ser inventó el amor y no deja de comprar disculpas de viernes de mercado para no amar y así así, no correr riesgos. (El que no arriesga nada lo arriesga todo). Poco a poco dejaremos de cometer errores. Gracias.

lunes, 27 de diciembre de 2021

El mejor regalo.

A punto de abrir la puerta y dar mi paseo en bicicleta por Les Seniaes mi esposa me dice que espere (y yo me pongo en lo peor, pero no sé qué es peor, al mediodía ya hice todos los recados y algo peor no existe). Se percata de mi cara de miedo, de prepárate que es posible que el dolor te lleve al cementerio. Mi esposa cree en Dios y también me podía llevar al valle de la oración y enseñarme a ser inocente. Tampoco sé si quiero ser inocente. Intento imaginar qué quiere mi esposa y entro en un proceso de desesperación y angustia y por favor, ay, esposa mía, no me hagas esperar más, dime cuanto antes lo que tengas que decirme, o déjame ir en paz. Y se acerca a mí, y en el wasap de su teléfono móvil me enseña una fotografía de dos enamorados bailando en zapatillas de andar por casa. Un padre, una hija. Una risa y un beso. El mejor regalo. Gracias.