domingo, 5 de agosto de 2012

Amor fugaz

Noche oscura, San Juan de la Cruz.

Canciones del alma que se goza de haber llegado al alto estado de la perfección, que es la unión con Dios, por el camino de la negación espiritual. 

En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada.

A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡Oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquésta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche que guiaste!.
¡Oh noche amable más que la alborada!.
¡Oh noche que juntaste.
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!.

Amor fugaz

En asuntos de amor, los poetas recomiendan no hacer comparaciones. Sin embargo, algunos y algunas, libres de toda duda y compromiso, consideran imprescindible comparar.

Después de una relación casual, y repasando los hechos, no estaría de más prestar atención a emociones experimentadas en una noche de verano. Jorge Manrique: "Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte contemplando, cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando". Sería conveniente avivar, además del seso, el sexo, para que la vida y la muerte no se pasen tan callando. Agosto es un mes de vacaciones; el mes de las nuevas experiencias. Agosto es el mes del amor fugaz. Una fiesta, unos besos, amor, un decir sí, sí quiero, y ya entregados los cuerpos al santo fornicio... En una noche de verano unas tetas pueden tener importancia, porque una amiga pudiera ser un amigo... De ahí que los poetas recomiendan no hacer comparaciones. El asunto es que algunos y algunas consideran imprescindible comparar. En fin, comparen si así lo quieren, pero no dejaría de ser un amor fugaz en una noche de verano.

sábado, 4 de agosto de 2012

El farmacéutico de mi pueblo

Es agosto y las cosas no van ni regular. Y no creo que vayan a mejor. Cuando amanece y el ánimo no apetece a uno le salen de los adentros cosas que no debiera contar. Sin embargo, si no lo cuento es peor. No hablo de dona, ni de otro amores, sino del farmacéutico de mi pueblo: "este medicamento no se lo cubre la Seguridad Social, si lo quiere le tengo que cobrar su importe integro". Yo sé que el farmacéutico no es culpable, ni él ni yo, pero sí el medico que lo receta, a no ser que tenga ordenes de recetar medicamentos que no cubre la Seguridad Social para ahorrar unos miles de millones de euros. No es que lo diga yo, está corrido por todo el pueblo: nos recetan medicinas que antes no pagábamos y ahora sí. Y otras que estaban subvencionadas por tener un punto negro en el código de barras, también las hay que pagar en un porciento.

-¿Y usted, señor farmacéutico, de qué me aconseja enfermar para que me salga gratis? Tenga en cuenta que un pensionista si no está enfermo no le dejan entrar en el Hogar de Jubilados y Pensionistas. ¿Me comprende?
-Le comprendo, pero las cosas aún no están del todo claras: cada semana hay medicamentos nuevos que sí y otros que no, pero le puedo asegurar que si tiene cáncer de algo, eso sí lo cubre la Seguridad Social.
-¿Pero un cáncer me da miedo?
-Lo toma o lo deja.
-Eso suena a chantaje.
-No le digo que no, pero es lo que hay.
-¿Y si me encadeno a la puerta del ayuntamiento en señal de protesta?
-Le envían los antidisturbios.
-¿Y si me pongo en huelga de hambre?
-Si no molesta, se puede quedar cuando quiera, pero por provocar un perjuicio a su salud a sabiendas, se pagará usted las medicinas al cien por cien.
-¿Sabe que le digo? Que si mi pensión no puede pagar mis enfermedades me tendré que morir.
-Pues eso también lo puede hacer gratis. El entierro no, pero lo que es morirse cuando quiera.
-Pues no me apetece morirme de momento, ya se lo digo.
-Perdone, ¿se da cuenta de la cola que me está montando en la farmacia?
-Uy, perdóneme, ya me voy. Es usted muy amable. Por favor, guárdeme cita para el día 17 que vuelvo a por las pastillas del colesterol. Oiga, ¿usted tiene el colesterol alto?
-¡Que se vaya!.
-Señor, qué poca paciencia, pareciere no le pagara las medicinas la Generalitad.

En un país en el que cada cuatro años unos prometen arreglar las cosas que los otros estropean, la ciudadanía ya no encuentra una esquina libre donde llorar en la intimidad. En el Estado de Bienestar subyace el fraude de ley. Tecnicismos bastardos. Intereses interesados. Y a más, que ayer le oí decir a Rajoy que no entraba en sus planes rebajar las pensiones. Pues en eso estamos. Lo cierto es que para lo que trabajamos...

Tiene que llover

Hace meses que no llueve en mi pueblo, eso es un drama para el cultivo de los campos, también para la limpieza y la higiene del pueblo; las tuberías están llenas de basura y no es difícil ver por las calles algunas fugas de agua. Pero, acostumbrado a la esperanza, esa dama que nunca me abandona, visito a diario una página de información meteorológica que es una gracia: a tres día vista se cubre de nubes el cielo y al cuarto llueve. A mí eso me anima, aunque sé que me engaña, porque nunca lleve; a mí eso me anima porque creo en un porvenir mejor. Yo espero que un día aparezca el porvenir y nos arregle la vida a todos y todas. Un día llegará el porvenir cargado de bienes y adiós crisis y miserias. De momento solo quiero que llueva para salir a la calle y oler a tierra mojada. Hace tiempo que no huelo a tierra mojada, pero tengo la esperanza de que llueva y el cambio de temperatura alivie mi espíritu entristecido desde hace un tiempo. La lluvia relaja e incita a dormir. Yo duermo mal, y no se trata de mala conciencia, simplemente duermo mal: eso es todo. Bueno, tampoco me apetece hacer algo, no me apetece hacer algo, y salir de casa tampoco. La dama de la bata blanca dice que si sigo en este plan enfermará mi psique y me tendrá que medicar con pastillitas de colores. Yo no quiero que me medique, quiero vivir a mi manera y disfrutar de mis cosas como siempre, a pesar de no tener quien me acompañe. Y a pesar de que le tenga que ladrar yo desde casa, no pierdo la esperanza de que algún día le pueda levantar la falda a la luna en su noche de plenilunio. (El amor me sacará de este paredón de fusilamiento en el que me encuentro).

viernes, 3 de agosto de 2012

La bendita risa

Mientras Chaplin sostenía que sin humor no tenía sentido la vida. Hitler, por el contrario, le molestaba que la gente riera; eso le demostraba que las personas no estaban tan mortificadas como él pretendía que estuvieran.

Voltaire sentenció: "es tan fuerte el sufrimiento que por eso inventamos la risa, cualidad que ningún otro organismo exhibe". Hay dos tipos de risa, la tuya y la mía, la nuestra y la de los demás. El poeta Paul Valery dijo: "la risa es un mar interior contenido en la bahía del espíritu". Y yo digo que la risa es un acto de purificación que permite desahogar la acumulación de energía negativa que nos genera la violencia, la frustración, el sufrimiento en estos nuestros días de pena y dolor. Cuando sonreímos, añadimos vida al corazón. La risa es alegría: mejor reír que llorar. Y Pitágoras lo sabía 2.500 años antes de Cristo dijo: "es mejor olvidarse y reír que recordar y entristecerse". Sin embargo, Leonardo Da Vinci después de decir: "es una necesidad reír para no llorar", pintó la Mona Lisa.

Después de la tormenta siempre viene la calma. Está escrito, y podemos elegir, porque siempre tendremos a nuestro alcance la sonrisa feliz que emociona de los payasos. La sonrisa tragicómica de Charles Chaplin. La sonrisa canallesca de Adolfo Hilter. La sonrisa ávida de cariño de Marylin Monroe. La sonrisa alegre del bebé. Y como elegir se puede, yo elijo la tuya, la más hermosa, que no es otra que la mía. Si tú ríes yo río. Si tú no ríes yo me muero por verte. Ausencia.

La risa es tan necesaria como ver amanecer en los brazos del amor. La risa es la semilla que crece en el corazón y florece en los labios de la persona amada. Ríe y el mundo reirá contigo, llora y llorarás solo. Riamos sino por nosotros por quien bien nos quiere. Riamos pues aunque nos duela el alma.

Hasta aquí hemos llegado

Hoy no es viernes de fiar, así que el domingo no iré a buscar a Eugenio para ir a misa. Los bienes deseados no han llegado del norte porque el trasporte urgente se ha puesto en huelga por tiempo indefinido. La depresión nos ha vencido. Los ciudadanos se ha instalado en el desánimo y el gobierno ha perdido la fe. Y sin fe llega la muerte turbulenta del espíritu. Rajoy anuncia medidas correctoras y la esperanza de un país mejor no tiene donde agarrarse. Yo me quedo en casa a ver Cine de Barrio, prefiero que me asesine Carmen Sevilla de aburrimiento. ¿En qué momento perdimos la capacidad de definir nuestras benditas prioridades...? El euro ha muerto: ¡Viva la peseta!.