Ir hacia adelante, progresar, adaptarse a los nuevos tiempos, evolucionar hacia estadios mejores, es la natural marcha de la historia. Eso es así, pero también se puede ir para atrás. Ocurrió, está ocurriendo. Lo vemos cada día en la lucha de clases, la discriminación, los derechos de la mujer, los salarios que no alcanzan la inflación. Las hipotecas suben sus tipos y ya en la cesta de la compra no caben sino "marcas blancas". Las "marcas blancas" no son malas, malo es no poder elegir. Y en la calle nadie se atreve a pegar el grito al aire porque se lo quitan del mísero salario. Ni los sindicatos, perdón, "comegambas", se atreven, o tienen más que perder porque su futuro depende de las subvenciones del gobierno. Y del gobierno qué decir: hace años que pasó aquella época de grandes líderes con perfiles extraordinarios a vista de los votantes, capaces de lograr metas increíbles en beneficio de la sociedad. Hoy en día ir "p’alante" o "p’atrás" es lo mismo. Los que ganan, ganan más, y los que pierden, pierden más y más. (Ojalá que nunca perdamos la fe. Jesús el Cristo remedia todas las tragedias). Gracias.
domingo, 5 de junio de 2022
sábado, 4 de junio de 2022
La miseria del olvido (y dos).
El polvo del camino quiso borrar la huella, pero era demasiada profunda, y hoy mi vida se transforma desde la incapacidad en un cohabitar desordenado tratando de modelar un futuro sin ella. Y nunca jamás. Un sábado de fieles difuntos descubro que, desde la falsedad, soy lo que desde el principio quiso: un paraguas por si llueve. Será entonces para mí la persona que logre los privilegios del amor que un desengaño otorga... Los que sean. Hoy es uno de esos días en el que la desesperanza necesita que aparezcan poetas hermanos de otros mundos para que, a quien nada quiere como regalo de nupcias, cuando menos, consiga ser extremadamente feliz. (Y desconsolada, llora María, la Magdalena, por las personas que enmudecen la palabra). Si algún día fue amor... (por supuesto, y tengo pruebas), por asentir sin valorar las consecuencias, ha perjudicado su psique y vagará por caminos de carros y carretas exhibiendo sus carnes cubiertas con harapos mientras sigue, y dale, a través del tiempo considerándose la reina del baile y la belleza. (La inocencia que me robó no la salvará del olvido). Gracias.
viernes, 3 de junio de 2022
La miseria del olvido (uno).
Estos días en el que la desesperanza me quiere robar el sosiego, es cuando impaciente acudo a la poesía como registro de la realidad, porque la poesía traduce y responde a mis dudas con un diálogo clarificador desde mi interior. Necesito más que nunca la poesía como garantía para empeñar parte de mi futuro sin plantearlo desde el sincretismo del amor. Y debo hacerlo ya, ahora, sin más tardar, justo antes de perder mi inocencia. Miedo me da pecar de no haber pecado ya. Puede ocurrir que en un descuido de la María... (Quizá ya ocurrió). Era, es un riesgo que una persona al entregarse a otra debe asumir. Ahora uno cuenta sus afectos por traiciones. Y ahora uno tiene tantos desengaños comprimidos en el corazón que a poco que un sentimiento desvalido aflore, como un resorte ante una mínima descarga eléctrica, saltaría y derramaría chorros de sangre. Presiento que las circunstancias de ahora no son diferentes a otras y acabarán llevándome por las calles como un mendigo al que se le niega una limosna y con ella la mínima posibilidad de esperanza. Y de vuelta al olvido. (Mañana sigo). Gracias.
jueves, 2 de junio de 2022
Palabras de deseo.
Pasear de madrugada con Patricia y, antes o después, en bicicleta por Les Seniaes lo hago de buena gana; y dicen que es bueno para la salud, pero canso. Leer y escribir también lo hago de buena gana y no canso; y bueno para la salud tiene que ser o estaría muerto. Ocurre que a veces escaso de imaginación no tengo nada interesante para escribir. A veces pagaría lo que no tengo por tener algo interesante que interese para escribir. Tal vez si una musa... Si tuviera una musa ganaría tiempo y folios. Duele tirar días sin interés a la papelera. A veces me avergüenzo de lo que escribo. Lanzo palabras al viento y creo que si alguien las recogiera me denunciaría ante la RAE. A consecuencia de no tener una musa que me inspire cosas lindas con un toque suave de sus puntos sensitivos y dé respuesta a mis palabras de deseo. Una musa que abra el corazón y me enseñe la expresión infame que le causé y si aceptaría un pretexto razonado con argumentos verosímiles en mi defensa. (Y si se dejaría volver a querer por el amor de quién, quizá un día, en un descuido, apretó una tecla alejada del idilio). Gracias.
miércoles, 1 de junio de 2022
A vueltas con la Violencia de Género.
"En los últimos ocho días, cinco mujeres, fueron asesinadas por la violencia machista". (Cadena SER).
Una mujer maltratada física y psicológicamente quiere borrar de su conciencia el brutal episodio. En la mayoría de casos, la cultura machista que ejerce su dominio en la sociedad inculca diferencias en dignidad y derechos entre hombres y mujeres, cuestión que se hace más relevante en el momento de acometer una agresión machista. Notables tendencias "celopáticas", la verdad manipulada, el control de la situación, son comportamientos que exhibe el hombre maltratador. Una mujer convive con un hombre de esta calaña y la relación se convierte en adicta. Los abusos se van trasformando sutilmente en cotidianos y más violentos cada día, donde la crítica y la contradicción juegan un papel protagonista. La violencia de un maltratador se desencadena por cualquier motivo y se manifiesta a través de vejaciones de todo tipo. Generalmente, el abuso se perpetra a puerta cerrada, siendo la mujer y a veces sus hijos los únicos testigos víctimas de sus crímenes. A medida que aumenta el maltrato, la mujer va perdiendo gradualmente su autoestima y modifica su comportamiento a fin de evitar la violencia; y sufre dolor de alma. Una locura. El machismo también comulga con el miedo, el silencio, la incertidumbre y los temores en forma de represalias que la mujer agredida padece cuando decide denunciar una relación machista ante las autoridades judiciales. Mujer, tú no eres culpable. Bendita mujer eterna, recuerda que después del dolor de alma hay vida. Quiérete más. Gracias.