lunes, 16 de febrero de 2026

El alcalde y la otra.

No estoy bien del todo, de otra manera bien, gracias. Lo cierto es que con la que está cayendo uno no puede estar bien del todo. La dama que vela mis sueños afirma que para la edad que tengo estoy estupendo... La que fue a la escuela es ella, no yo. Voy al caso que hoy me obliga a escribir: paseando Les Seniaes me topé de manera casual con el alcalde. Sí, el alcalde. Siempre lo digo: "nada ocurre por casualidad". Tenía ganas que el azahar propiciara un encuentro con el alcalde. Le largué la intemerata por la boca. Gocé, eso no lo puedo negar, y él, si gozar para él es resignarse y no darme dos hostias. Saben lo mejor de caso: me dijo que pasara por la alcaldía para hablar tranquilamente de uno y de otra, sobre todo de otra... Hay que joderse, sigue doblando esquinas... toda ella está en todo momento. En fin, le dije no, que no me fiaba de él, de su padre sí, pero de él no. Y nos fuimos cada cual por su camino -dicho sea de paso, míos los dos, dado que hablo de Les Seniaes-, no sin antes recordar al poeta Amado Nervo: "Si una espina me hiere, me aparto de la espina, pero no la detesto". Y quedamos para comer otro día y hablar tranquilamente de uno y de otra, sobre todo de otra... (y de lo que vaya saliendo... ay). Gracias.

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