Eché la mente consciente a andar y pensé que la felicidad es relativa, pues cada cual es feliz de forma diferente, incluso los hay que se sienten dichosos, estupendos, encantados de haberse conocido cuando te arruinan la vida (tengo pruebas y son irrefutables). De cuando en vez la felicidad se encuentra al doblar una esquina, por casualidad, como el buen amor, pero no entra en los planes de gente con odio en las venas y frustran proyectos de vida profesional. Y, sin embargo, hay algo que no se conquista por la fuerza, ni pisoteando estados de ánimo, humillando, maltratando con optimismo extremo, como si la vida desde un sillón y las patas de atrás sobre la mesa cambiara las cosas... ¿Leíste hoy tu nombre entrelíneas? Seguramente lo leíste antes que de soslayo lo escribiera. Entretanto dictes el día a de soslayo... Mientras me sueñes... Si sintieras desde tus adentros serías libre. Cuando seas tú misma, a pesar de las palmeras, ay, las palmeras te arruinaron la vida... (Siempre que el ego cede, el resplandor pasa. Pero tu ego no pasa porque es superego y Freud, Sigmund Freud, no ha nacido). Gracias.
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